Un médico del Sistema de Emergencias Médicas (SAME) de Buenos Aires rocía con alcohol a su colega a la salida de un hospital, el 20 de mayo de 2020 en Buenos Aires (Ronaldo Schemidt / AFP)

Solo una autopsia da “certeza de muerte” por covid-19 y otras falacias de médicos argentinos

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Dos referentes de la agrupación negacionista del covid-19 “Médicos por la Verdad Argentina”, Chinda Brandolino y Mariano Arriaga, dieron una presentación abierta al público en una plaza de Capilla del Monte, en la provincia de Córdoba, el 6 de febrero pasado. Un video del evento circula desde entonces en redes sociales y ha sido compartido más de 2.500 veces. En él, ambos médicos hacen aseveraciones falsas o engañosas sobre las estadísticas de muertes por covid-19, los tests PCR y las vacunas contra esta enfermedad, que no tienen bases científicas ni se sustentan con los datos disponibles a la fecha y que además fueron refutadas por especialistas consultados por AFP Factual.

El video, de 39 minutos, fue compartido en Facebook (1, 2) y Twitter (1, 2, 3). En Facebook también circula otra versión más corta del mismo encuentro. Arriaga, oftalmólogo, y Brandolino, médica legista, son fundadores de la edición argentina de esta agrupación formada por profesionales que ha difundido teorías conspirativas surgidas durante la pandemia. 

La cita en la localidad de Capilla del Monte fue una parada en la denominada “Cabalgata por la Verdad”, una iniciativa que se propone recorrer “3000 km desde [las provincias de] Chubut hasta Salta” para difundir el mensaje de Médicos por la Verdad Argentina, que incluye afirmaciones como que “las vacunas anticovid son instrumentos de dominio” y que “la pandemia es política”, en un llamado a “despertar”, a no inmunizarse y no respetar las medidas de prevención contra el contagio, como el uso de tapabocas o la distancia social. Además, Arriaga y Brandolino piden a todos los asistentes compartir estos mensajes “con otras diez personas”.

Captura de pantalla de un video alojado en la red social ok.ru hecha el 11 de febrero de 2021

A continuación, el análisis de las principales afirmaciones de la “Cabalgata por la Verdad” en Capilla del Monte, Córdoba:

1. “El 95% de las muertes, dicho por el gobierno, son por coronavirus”: Falso

El oftalmólogo Arriaga asegura que desde la aparición del coronavirus se ha inventado “una torta estadística” en la que las porciones que solían corresponder a enfermedades terminales o crónicas “no existen más”: “A partir de ahora el cáncer se curó en la patria, nadie tiene problemas cardiovasculares, no hay femicidios, no hay accidentes”, dice de manera irónica. Y agrega: “El 95% de la torta, dicho por el gobierno, es coronavirus”.

Tras una búsqueda exhaustiva por palabras clave, AFP Factual no encontró una declaración del gobierno argentino en la que se afirmara que el 95% de las muertes del país se deben al covid-19.

En cambio, la expresión de Arriaga podría provenir de una mala comprensión de las declaraciones del presidente Alberto Fernández al anunciar el 26 de junio de 2020  una extensión de las medidas de aislamiento en Buenos Aires junto al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y al jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta.

“Hoy, el 97 por ciento de los casos que se detectan ocurren en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y en los últimos 20 días los casos aumentaron un 147 por ciento, y los fallecidos aumentaron un 95 por ciento”, informó el mandatario.

En su discurso, Fernández no hacía referencia a la mortalidad total en el país, sino a incrementos en casos de muertes por SARS-CoV-2 en un rango temporal y espacial determinado. En ese entonces, los fallecidos por covid-19 en Argentina sumaban 1.124.

No es verdad que en Argentina no se hayan contabilizado otras muertes durante la pandemia. Si bien las estadísticas nacionales de mortalidad no se actualizan desde 2017, hay datos respecto de defunciones por causas distintas al coronavirus en 2020 mencionadas por Arriaga. 

La Agencia Nacional de Seguridad Vial consignó que el año pasado murieron 3.138 personas en accidentes de tránsito en el país. El informe del Ministerio Público Fiscal hizo un estudio comparativo entre los femicidios acontecidos entre el primer semestre de 2019 y el primer semestre de 2020, durante el período de confinamiento por la pandemia. El Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación también hizo un estudio estadístico del primer semestre de 2020.

En ese período, sí se observó una caída notable en las consultas médicas para estudios cardiovasculares, oncológicos y neurológicos. El 21 de abril de 2020, los reconocidos Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), Instituto Fleni, Instituto Alexander Fleming y Hospital Universitario Fundación Favaloro emitieron un comunicado conjunto en el que se leía: “Las medidas de aislamiento y distanciamiento social resultan efectivas para reducir la propagación del virus, pero por otro lado, han generado la cancelación de consultas médicas y procedimientos médicos”.

El comunicado añadía que en los cuatro centros médicos se habían extremado las medidas de prevención y que se encontraban “preparados para recibir a los pacientes y juntos seguir tratando su enfermedad; hay enfermedades que no pueden esperar”.

La situación fue similar en otros países. Un estudio en Estados Unidos de julio de 2020 encontró una disminución significativa de las consultas relacionadas con el cáncer durante el primer semestre del año como resultado de la pandemia, especialmente en exámenes de detección de cáncer de mama y cáncer colorrectal. 

“Si se hacen menos estudios hay menos detección y, por lo tanto, menos diagnóstico”, dijo a la AFP el oncólogo clínico Tomás Soulé. “Ahora bien, es difícil que eso se haya visto reflejado en la mortalidad de 2020 ya que, a menos que se trate de un cáncer triple negativo, la enfermedad no evoluciona tan rápido. Esa mortalidad se va a ver reflejada en 2021 o después”.

Y agregó: “Lo que hay que estudiar en realidad es si la pandemia hizo que aumentaran los estadíos más avanzados de cáncer ya que, al no consultar precozmente, el diagnóstico se hace con la enfermedad más avanzada”.

2. “La única manera de hacer un diagnóstico de certeza de muerte (...) es junto a una autopsia”: Falso

“Te están mintiendo si no hay autopsias. Sin la autopsia es todo un verso, es una presunción, no te pueden dar una estadística que modifique la economía de un país, de todo el mundo”, denuncia Arriaga. “El diagnóstico de muerte no tiene ninguna eficacia si no está acompañado de autopsia”, afirma.

Aunque están desaconsejadas por el riesgo de contagio, es falso que no se realicen autopsias en casos de fallecimientos por covid-19. En marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluso emitió directrices con el protocolo a seguir en estos casos.

Las autoridades argentinas no recomiendan la realización de autopsias ante casos probables o confirmados de covid-19, “salvo indicaciones clínicas fundamentadas”. Para esos casos, el Ministerio de Salud emitió una serie de recomendaciones para el manejo de los cadáveres. Las distintas autoridades provinciales (1, 2, 3) también han publicado sus propios documentos al respecto. Este tipo de guías también fueron publicadas por autoridades de otros países, como Colombia, Perú, México, Estados Unidos, España y Bélgica, entre otros.

Luis Fondebrider, miembro fundador y director ejecutivo del Equipo Argentino de Antropología Forense, organización que en julio de 2020 publicó una serie de guías para la gestión de cuerpos asociados al covid-19, explicó a AFP Factual que si bien las autopsias no están recomendadas para casos de coronavirus “por cuestiones de bioseguridad”, igualmente “es importante el diagnóstico por hisopado antes del fallecimiento o, en caso de sospecha, después del mismo, tanto para el certificado de defunción como para que todas las partes involucradas en la gestión del cuerpo tomen las medidas de bioseguridad necesarias".

Por otra parte, Moisés Dib, jefe del instituto de medicina forense de Córdoba, explicó a AFP Factual que no solo en casos de covid-19, sino en general en casos de muerte por otras patologías, la autopsia no es la que determina la causa del fallecimiento. “Lo más importante en la medicina es la clínica, la que define la patología es la clínica. A eso le podemos agregar un montón de estudios complementarios”, señaló. “Cuando se solicita autopsia, no es para definir per se lo que le pasó a la víctima, sino para complementar lo que dice la historia clínica o la clínica del paciente”. El especialista agregó que esta práctica “es un estudio complementario”.

De acuerdo con una guía publicada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en abril pasado, una muerte por covid-19 se define “como una muerte resultante de una enfermedad clínicamente compatible, en un caso covid-19 probable o confirmado, a menos que exista una causa alternativa de muerte que no pueda estar relacionada con la enfermedad COVID (por ejemplo, trauma)”.

El documento aclara que “una muerte por covid-19 no puede atribuirse a otra enfermedad (por ejemplo, cáncer) y debe contarse independientemente de las condiciones preexistentes que se sospechan que desencadenan un curso grave de covid-19”.

“Covid-19 debe anotarse/registrarse en el certificado médico de causa de muerte para TODOS los fallecidos donde la enfermedad causó, o se supone que causó o contribuyó a la muerte”, añade la OPS.

Las indicaciones de las autoridades argentinas, en tanto, se alinean con esas directivas internacionales.

Dib explicó que, aunque en cada una de las 24 provincias argentinas hay variaciones en cuanto al manejo de las muertes por covid-19, “en la mayoría no se hacen autopsias” en estos casos, salvo excepciones. “Se han hecho autopsias en las provincias cuando aun siendo muertes naturales había orden judicial y había sospecha de algún grado de criminalidad o de la posibilidad de que la persona no haya sido certificada por ningún médico”, detalló.

Según el especialista, en la mayoría de los casos, sin embargo, los fallecimientos eran certificados dentro del mismo sistema de salud, ya que las muertes se daban en situación de internación hospitalaria. 

El marco legal argentino establece que las muertes deben ser certificadas por un médico. Dib explicó que para completar correctamente ese documento, además de la causa directa de la muerte, que, en general está vinculada a afecciones del sistema respiratorio derivadas de la infección por SARS-CoV-2, en un segundo apartado del certificado, que es un informe con valor para la estadística médica, sí se debe detallar el papel que jugó el covid-19. Allí también, explicó, se debe incluir el resultado del test PCR que, señaló, se realiza como examen de rutina a personas internadas por virosis.

Captura de pantalla realizada el 10 de febrero de 2021 de la Guía para la certificación médica de las causas de muerte elaborada por el Centro Argentino de Clasificación de Enfermedades

3. “El test PCR tiene un 82% de falsos positivos”: Falso

“Si testeo a 100 personas, 82 me va a dar un resultado que no es científico. Así manipulan la estadística a piacere”, afirma Arriaga, quien asegura que con estos resultados “manipulan la causa de muerte”.

Esta no es la primera vez que AFP Factual verifica desinformación sobre la supuesta ineficacia de los test PCR, una de las pruebas usadas a nivel mundial para detectar infecciones por covid-19, (1, 2, 3), sobre su supuesta peligrosidad o, específicamente, sobre los “falsos positivos” (1, 2, 3).

La prueba PCR se realiza cuando se sospecha de una infección en curso. Con un hisopo se toma una muestra de la nariz, de la parte posterior de la garganta o del escupitajo de un paciente y esta es analizada a nivel molecular, en búsqueda de la presencia de genes específicos del SARS-CoV-2.

Un médico toma una muestra para una prueba PCR a una mujer en Villa Fiorito, Buenos Aires, Argentina, el 3 de agosto de 2020 (Juan Mabromata / AFP)

“La técnica de PCR revolucionó la biología molecular”, explicó a AFP Factual Álvaro Fajardo, doctor en Ciencias Biológicas e investigador en el Laboratorio de evolución experimental de virus del Instituto Pasteur, Uruguay. “Sirve para diversos fines: estudios forenses, estudios de paternidad, estudios de mutaciones que causan una enfermedad determinada de origen genético y, muy especialmente, sirven para el diagnóstico molecular de enfermedades infecciosas. En este caso, la técnica tiene dos fortalezas: su especificidad y su sensibilidad”.

“La especificidad refiere a la capacidad de detectar exclusivamente el agente infeccioso para el cual se desarrolló un determinado protocolo de PCR. Conociendo la secuencia genética de un virus, se pueden diseñar estrategias que reconozcan esa secuencia específica. La sensibilidad hace referencia a la detección incluso de una mínima carga viral”, agregó el especialista.

De acuerdo con Cédric Carbonneil, jefe del servicio de evaluación de actos profesionales de la máxima autoridad de salud de Francia (HAS), la capacidad de una prueba PCR para identificar correctamente un virus concreto es del 99%. Por eso, los "falsos positivos" son extremadamente raros, dijo.

Consultado para otra verificación sobre los supuestos falsos positivos que arrojaría esta prueba, Kenneth Witwer, profesor de patología y neurología molecular y comparativa en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, también rechazó esta versión.

Witwer explicó que las pruebas cuantitativas basadas en PCR (qPCR) amplifican una secuencia corta de ácido nucleico (el “amplicón”) utilizando dos “cebadores” de ácido nucleico específicos para el SARS-CoV-2, y la secuencia a menudo se detecta con una tercera secuencia de ácido nucleico, a la que se llama “sonda”. “Cuando estas tres secuencias se utilizan para la prueba, la especificidad es extremadamente alta, de modo que una prueba PCR bien diseñada puede diferenciar incluso virus muy estrechamente relacionados como el SARS-CoV-2 y el virus del SARS original”, explicó.

Además, al contrario de lo que afirma Arriaga, en agosto pasado, el infectólogo argentino Omar Sued, señaló a AFP Factual que con la PCR “puede haber resultados falsos negativos los primeros días de la enfermedad”, porque las pruebas requieren un valor mínimo de virus para poder detectarlo. Detalló además que el test “suele dar positivo recién a los cinco días de haber estado en contacto con la persona que te contagia, a veces uno o dos días antes de empezar con los síntomas”.

 4. “Entre el 2020, 2019 y 2018 no aumentaron significativamente la cantidad de muertes totales”: Falso

“Entonces, ¿dónde está la pandemia?”, pregunta, retóricamente, Arriaga a quienes asisten a su presentación, tras minimizar las muertes por covid-19, que al 11 de febrero de 2021 suman más de 2,3 millones en todo el mundo, según un recuento de la AFP en base a estadísticas oficiales.

Aunque las estadísticas de muertes por covid-19 y su lugar entre el listado de otras causas de muerte en los distintos países aún no son definitivas, el indicador “exceso de mortalidad” permite estimar la cantidad adicional de fallecimientos durante la pandemia, comparado con el número de muertes esperadas, para un periodo y región determinados.

En 2020, este parámetro mostró crecimientos generalizados a nivel mundial, como revela el portal estadístico Our World in Data, de investigadores de la universidad de Oxford.

 En España, por ejemplo, el promedio de muertes en la semana del 5 de abril de 2020, fue un 156% mayor que el registrado en el mismo período de años anteriores (entre 2015 y 2019), según Our World in Data. Mientras que en Inglaterra y Gales aumentó en un 59%.

El aumento del indicador “exceso de mortalidad” a nivel mundial también está reflejado en las estadísticas recopiladas por The Economist al 2 de febrero de 2021. Según estos datos, en México, al 17 de julio pasado habían fallecido unas 14.300 personas más que lo esperable según las cifras de años anteriores. En Brasil, a mediados de mayo ese exceso era de 10.200 fallecimientos.

En 31 países de Europa hubo unas 321.000 muertes adicionales entre enero y octubre de 2020, si se compara con el promedio de muertes registrado en el mismo período entre 2016 y 2019, según la agencia europea de estadísticas Eurostat. 

En Rusia, en tanto, octubre de 2020 fue el mes más letal desde hace más de una década: se registraron casi 50.000 más muertes que en el mismo período de 2019.

5. Las vacunas para prevenir el covid “son transgénicas”: Falso

La idea de que existen vacunas “transgénicas”, como sostienen Arriaga y Brandolino en la presentación, parte de una interpretación errónea del funcionamiento de las vacunas y del concepto de transgénesis, que es el proceso de transferir genes de un organismo a otro.

La genetista Gisela Castro, doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina, explicó a AFP Factual que un compuesto transgénico “es un organismo en cuyo ADN se ha introducido un gen extraño, perteneciente a otra especie. Por ejemplo, se inserta un gen de pez en un tomate para mejorar la resistencia de este al frío, modificando así el ADN del tomate”.

“Pero las vacunas no cumplen esa función”, enfatizó Castro. “Las vacunas actúan sobre las células del sistema inmunológico para generar una respuesta de defensa. No se introducen en el ADN de ninguna manera. Si fuera tan fácil modificar el ADN de una persona, estaríamos hablando de un mundo que no sería este; un mundo distópico que no existe”.

AFP Factual ya ha verificado en diversas oportunidades que ninguna de las vacunas actualmente aprobadas para prevenir el covid-19 “son transgénicas” o que “manipulan” el genoma humano (1, 2, 3).

Trabajadora de la salud recibe la primera dosis de una vacuna contra el covid-19 en Lima el 9 de febrero de 2021 (Luka Gonzales / AFP)

 6. “Por ley, no se sabe qué hay dentro de las vacunas”: Engañoso

En su exposición, Arriaga llama a no vacunarse contra el covid y acusa a sus colegas de “recetar algo que no tienen idea de qué es”.

El 29 de octubre pasado, Argentina sancionó una ley (27.573) sobre las vacunas contra el covid-19 a aplicarse en el país. En ella, se autoriza al Ministerio de Salud “a incluir cláusulas o acuerdos de confidencialidad” en los contratos que se firmen y detalla que esto deberá hacerse “de conformidad con las leyes 27.275, de Acceso a la Información Pública, 26.529, de Derechos del Paciente, y normas concordantes, complementarias y modificatorias”.

Consultada en octubre por el alcance de estas cláusulas, la diputada del partido opositor PRO Carmen Polledo, vicepresidenta de la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la cámara baja, dijo a AFP Factual: “No es que nosotros no vamos a saber qué tienen las vacunas. No lo vamos a poder contar [al público], que es distinto”. 

“Lo que la industria exige a todos los países del mundo es que los ministerios y organismos de control que tienen acceso a la fórmula no la publiquen”, aseveró el diputado oficialista Pablo Yedlin, impulsor del proyecto y presidente de la Comisión de Acción Social y Salud Pública. Polledo, por su parte, aseguró que “los controles están preparados” y destacó que “la confidencialidad no es no saber de qué está hecho sino no difundirlo”.

El artículo 8º de la ley establece que las vacunas contra el covid-19 deberán ser aprobadas por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) y por el Ministerio de Salud de la Nación. 

Al 9 de febrero de 2021, la Anmat ha autorizado en carácter de “emergencia” cuatro vacunas contra el covid-19 para su aplicación en Argentina: la Sputnik V, producida por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, en Rusia; la elaborada por el laboratorio Pfizer; la desarrollada por el laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford y por último, la vacuna Covishield, del laboratorio indio Serum Institute, bajo transferencia de tecnología del laboratorio AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Sin embargo, la Sputnik V es la única que hasta el momento se está aplicando para inmunizar a la población en la campaña de vacunación que comenzó el 29 de diciembre pasado.

La inscripción y aprobación de vacunas en Argentina se rigen por la Disposición Anmat 705/2005. Allí se indica que para que se inicie el proceso de evaluación por parte del organismo, “los fabricantes deben presentar información suficiente que demuestre la inocuidad, calidad y eficacia del producto”, incluida una “descripción detallada de los materiales de partida tales como cepas, línea(s) celular(es), huevos embrionados, animales, microorganismos, etc. incluyendo sus especificaciones de calidad, las técnicas de análisis utilizadas para su control y detección de agentes adventicios”.

En el caso de vacunas obtenidas por la tecnología del ADN recombinante, usada en las vacunas basadas en vectores de adenovirus, como la AstraZeneca/Universidad de Oxford y la Sputnik V, la norma establece que los fabricantes deberán brindar a la Anmat “la información correspondiente a la célula huésped transformada y los sistemas de expresión”.

Debido a la excepcionalidad que plantea la pandemia, en su artículo 9, la Ley 27.573 autoriza a los organismos competentes a realizar la aprobación de emergencia de las vacunas, “con el debido respaldo de la evidencia científica y bioética que permita comprobar su seguridad y eficacia”.

Esta situación no se da únicamente en Argentina. Los organismos regulatorios de distintos países (1, 2, 3) están otorgando el mismo tipo de autorizaciones excepcionales para comenzar a aplicar las distintas vacunas contra el covid-19 en sus territorios.

7. “El Nuevo Orden Mundial” es parte de la agenda 2030, cuyo objetivo es instaurar un gobierno mundial: Falso

La teoría conspirativa de un supuesto “Nuevo Orden Mundial” ha circulado ampliamente durante la pandemia de covid-19. Según sus impulsores, la actual crisis sanitaria es parte de un plan de dominación global y reducción poblacional liderado por personalidades como Bill Gates y Henry Kissinger.

“El Nuevo Orden Mundial es una realidad”, dice Brandolino. “El presidente de la ONU ha dicho el programa 2030 [sic], donde será un ‘mundo feliz de esclavos’”. Más tarde añade: “La agenda 2030 es la destrucción absoluta de la soberanía de todos los estados, donde habrá un solo gobierno mundial con administradores lacayos en cada residuo de estado-nación”.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible no pretende “la instauración de un gobierno mundial”, como afirma la médica. Fue adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2015, como un plan de acción para mejorar la calidad de vida de los habitantes del globo.

La Agenda marca 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) entre los que se encuentra la reducción de la pobreza, la reducción del hambre y la acción climática.

El informe de 2020 sobre los ODS destaca los progresos que se han logrado en el mundo en el ámbito de la salud materno infantil, el acceso a la electricidad y el aumento de la representación de las mujeres en el Gobierno. Sin embargo, señala que esos avances se han visto contrarrestados por la creciente inseguridad alimentaria, el deterioro del entorno natural y las persistentes desigualdades dominantes, situación a la que se sumó la crisis del covid-19.

8. El virus fue creado e inoculado en las vacunas de la gripe:  Falso

Según la médica Brandolino, el coronavirus fue diseñado por el hombre, integrado en vacunas de la influenza y transmitido cuando estas se suministran.

El 9 de febrero, tras 12 días de investigación, la misión de expertos de la OMS que viajó a Wuhan, China, para rastrear el origen del SARS-CoV-2, comunicó que era “extremadamente improbable” que el virus se fugara de un laboratorio, una teoría que circuló ampliamente a lo largo de la pandemia. En cambio, lo más probable es que el virus haya pasado de un animal a otro y después al hombre, si bien no se han identificado aún las especies animales que estarían involucradas

Respecto de la afirmación de que el coronavirus fue “inoculado” dentro de las vacunas contra  la gripe, la doctora María Victoria Sánchez, investigadora del Laboratorio de inmunología y desarrollo de vacunas de IMBECU-CCT-CONICET, Argentina, descartó la posibilidad de que una vacuna para prevenir un virus determinado sea capaz de transmitir otro.  

La especialista explicó a AFP Factual que el proceso para fabricar la vacuna de la influenza incluye “inactivar” al virus que la provoca y luego purificar el antígeno de ese virus, es decir, purificar el elemento que induce la respuesta inmunitaria. “Es imposible, pues, que ‘viaje’ un virus vivo dentro una vacuna, ni siquiera de influenza. Además los controles para la elaboración de las vacunas para asegurar su seguridad y efectividad son muy rigurosos”, afirmó.

“No hay fundamentos para avalar esa afirmación. Nunca se ha escuchado en la historia de las vacunas algo así”, dijo a la AFP la doctora en inmunología María Moreno. “Las vacunas contra la gripe llevan virus inactivado; pensar en que llevan otro virus que permanece de forma infectiva dentro del vial no corresponde a la forma de producción de las vacunas”.

Equipo de la OMS que investiga los orígenes del coronavirus llega al Instituto de Virología de Wuhan, Hubei, China, el 3 de febrero de 2021 (Hector Retamal / AFP)

 9. El día del sepelio de Maradona, mediante decreto, se entregó la Antártida argentina y la Cuenca del Río de la Plata a Inglaterra: Falso

El astro del fútbol Diego Armando Maradona murió en Buenos Aires el 25 de noviembre de 2020. Al día siguiente sus restos fueron velados en la Casa Rosada, sede gubernamental de Argentina.

En su presentación, Chinda Brandolino asegura que el Poder Ejecutivo del país aprovechó la ocasión para entregar, decreto mediante, la Antártida argentina y la Cuenca del Río de la Plata a Inglaterra. Su declaración provoca indignación entre sus oyentes. Es, sin embargo, una afirmación falsa.

En el Boletín Oficial de la República Argentina, donde se detallan día a día las disposiciones judiciales, legislaciones y decretos gubernamentales, no hay registro alguno de un decreto semejante. Por esas fechas, solo hay una disposición gubernamental respecto de la Antártida, que refiere a una licitación pública para la adquisición de abrigos para el frío extremo y mamelucos impermeables para el personal militar que cumple funciones en ese territorio. Respecto de la Cuenca del Río de la Plata, los resultados son nulos.

10. Quienes no se vacunen no cobrarán su sueldo ni podrán usar tarjetas de crédito: Sin registro

Durante varios meses, los referentes de “Médicos por la Verdad en Argentina” aseguraron que la vacuna contra el covid-19 sería administrada de manera obligatoria y masiva en el país, algo que fue verificado como falso por AFP Factual en más de una oportunidad (1, 2).

Tras una búsqueda en el Boletín Oficial de la República Argentina y de declaraciones gubernamentales no se encontró registro alguno de que se haya legislado o declarado oficialmente que quienes no se apliquen la vacuna no podrán percibir su salario ni utilizar sus tarjetas de crédito, como asegura Brandolino en Capilla del Monte.

En comunicación con AFP Factual, un vocero del Ministerio de Salud de Argentina dijo que “obviamente es información falsa. Nunca una vacuna -menos una que no está incorporada al calendario obligatorio de vacunación- podría ser un impedimento para cobrar el sueldo o usar tarjetas de crédito. Es una locura plantear eso”.

11. La segunda dosis de la vacuna (Sputnik V) “es fatal”: Falso

La vacuna Sputnik V contra el covid-19, del laboratorio ruso Gamaleya, es la única disponible en Argentina, donde se está administrando prioritariamente al personal de salud. Al 10 de febrero, 337.533 personas habían recibido la primera dosis y 196.543 las dos dosis requeridas para lograr la inmunidad, de acuerdo con datos oficiales.

El 2 de febrero pasado, el semanario médico The Lancet publicó un estudio sobre la vacuna Sputnik V, concluyendo que es segura y eficaz para prevenir la enfermedad. Se detalla que los datos están basados en el estudio de 20.000 personas a partir de los 18 años. Según la publicación, no se registraron eventos adversos graves relacionados con la vacuna, ni tampoco fatalidades.

A la fecha, tampoco se han registrado fatalidades relacionadas con la vacuna en Argentina, como afirma Brandolino.

Esta vacuna se basa en vectores de adenovirus, es decir, utiliza partículas virales para transportar material genético a una célula huésped, en este caso, material del SARS-CoV-2 que contiene instrucciones para que el propio organismo humano produzca la proteína llamada “espiga” (S), que se encuentra en la superficie del nuevo coronavirus. El sistema inmunológico reconocerá esa proteína como “extraña” y montará una respuesta de defensa contra ella.

“La primera dosis de la vacuna Sputnik V lleva el adenovirus recombinante 26 (rAd26). La segunda lleva el adenovirus 5 (rAd26). Los dos adenovirus, a su vez, transportan el gen ‘espiga’ a la célula”, explicó a la AFP la doctora Sánchez.

La experta detalló que los adenovirus son los vectores más estudiados y que el 5, contenido en la segunda dosis de la Sputnik V, ha sido utilizado en otros estudios antes del covid-19, por ejemplo en un ensayo clínico para una vacuna de VIH, sin mostrar efectos adversos graves ni fatalidades.

12. El ministro de Salud de Argentina dijo que con las vacunas se esperaba “eliminar a la gente que sobra”: Sin registro

Durante su exposición, la médica Brandolino aseguró que Ginés González García, el ministro de Salud de Argentina, dijo que con las vacunas para prevenir el covid-19 no solo se esperaba “inmunizar a los más vulnerables”, sino, sobre todo, “eliminar a la gente que sobra”. La mujer asegura que tiene un registro en video de esa declaración, que el funcionario habría hecho ante “el representante de las vacunas”.

AFP Factual no pudo inferir a quién se refiere Brandolino al hablar del “representante de las vacunas”. No obstante y tras una búsqueda por palabras clave en 2020 y 2021 y dentro de conferencias de prensa dadas por el funcionario acerca de las vacunas para prevenir el covid-19 (1, 2, 3), no se encontró la cita que se le adjudica.
 

13. Las vacunas de ARNm “van a entrar hasta el núcleo de nuestra célula para dirigirnos con una maquinita”: Falso

Durante la pandemia, la médica Brandolino ha hecho numerosas declaraciones falsas acerca de las vacunas para prevenir el covid-19, pero su discurso acerca de las mismas ha cambiado con el tiempo. En julio de 2020 pasado, en una larga entrevista al canal digital argentino TLV1 —dada de baja por YouTube por violar los términos de uso de la plataforma— aseguraba que las vacunas están dotadas con microchips diseñados por el cofundador de Microsoft, Bill Gates. Según ella, esos microchips actuarían sobre el “ADN cerebral” para “neutralizar” rebeliones y “sentimientos religiosos e idealistas”, y “programar” a las personas para que respondan órdenes de forma automática.

Más adelante dejó de mencionar los microchips para asegurar que las vacunas, en cambio, “modificarán los genes”, algo ya mencionado en este artículo.

El objetivo de las vacunas conta el covid-19 es lograr que el cuerpo fabrique la proteína “espiga” del SARS-CoV-2, que el sistema inmunológico reconocerá como “extraña”, induciendo una respuesta de defensa.

Este proceso se lleva a cabo en el citoplasma de la célula; no en el núcleo, explicó a la AFP la doctora Sánchez de IMBECU-CCT-CONICET: “El ARN mensajero no puede ‘meterse’ en nuestro ADN”.

La médica infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Dabanch Peña, por su parte, expresó que es “absolutamente falso” que estas vacunas incidan en el núcleo de las células y los genes: “Solo están diseñadas para que expresen determinadas proteínas y nuestro organismo logre identificarlas y producir las defensas necesarias. Por lo demás, esto es lo que naturalmente hace un virus, y no manipula nuestros genes: expresar proteínas”.

Al 9 de febrero de 2020, ninguna de las vacunas basadas en ARN mensajero (ARNm) para prevenir el covid-19 —la de Moderna/Niaid y la BioNTech/Pfizer—, estaba disponible en Argentina.

14. Los respiradores “matan” a los enfermos graves de covid-19: Falso

La médica Brandolino se hace eco de una desinformación común en la pandemia: que los respiradores “matan” y que muchas muertes podrían haberse evitado si no se hubiera aplicado ventilación mecánica a los pacientes graves.

Los adultos con covid-19 son pasibles de ser conectados a un respirador cuando tienen insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda (disminución de la presión de oxígeno en la sangre arterial) y la oxigenoterapia convencional se muestra insuficiente para satisfacer sus necesidades de oxígeno.

“Se decide conectar a un paciente a un respirador cuando la saturación de oxígeno es muy baja y no puede corregirse dando oxigenoterapia y/o la persona tiene mucho esfuerzo para respirar y/o está confusa. También puede ser por causas extrapulmonares, como falla renal”, dijo a AFP Factual Alejandro Videla, médico neumonólogo del Hospital Universitario Austral y miembro del Programa Nacional de Control del Tabaco de la Argentina.

Respecto de si un respirador puede empeorar el estado de un paciente con covid-19, Videla señaló que si bien la ventilación mecánica conlleva riesgos, estos son menores a no utilizarla. “Es impensable no ventilar. Siempre se va a elegir poner el respirador porque si no, la muerte es inevitable. La ventilación mecánica no necesariamente cura, pero da tiempo a que actúen las defensas del organismo o los otros tratamientos”.

Por su parte, Eduardo De Vito, jefe de servicio de neumonología del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari de la UBA, dijo a la AFP que “hay criterios muy precisos respecto de la administración de asistencia respiratoria mecánica. Si no se la coloca en los casos de hipoxia grave, los pacientes invariablemente mueren”.

En resumen, la charla brindada el 6 de febrero pasado en Capilla del Monte, Córdoba, por el oftalmólogo Mariano Arriaga y la médica legista Chinda Brandolino durante la llamada “Cabalgata por la libertad”, abundó en afirmaciones falsas respecto de la pandemia de coronavirus, su origen y los modos de transmisión del SARS-CoV-2.

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