Un paciente con covid-19 en el Hospital Central de Mendoza, Argentina, el 6 de noviembre de 2020. (Andres Larrovere / AFP)

Declaraciones falsas y engañosas sobre el covid-19 del video viral de una médica argentina

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En un video, compartido más de 5.700 veces en redes sociales desde el 24 de noviembre y que suma más de 172.000 reproducciones, una médica argentina hace una serie de declaraciones falsas acerca de las vacunas contra el covid-19, incluyendo que contienen “fetos abortados” y “ADN de distintas especies”. También asegura que la pandemia “no existe” y hace observaciones falaces sobre las medidas para contener y tratar la enfermedad, según especialistas consultados.

“Quiero que estén informados”, dice en un video publicado en Facebook (1, 2) una médica argentina que se presenta como Karina Sarno, graduada de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Pide a los espectadores escuchar y difundir sus palabras y se queja de haber sido censurada en YouTube “por decir la verdad”.

Durante casi 10 minutos, Sarno hace una serie de declaraciones respecto de las vacunas para prevenir el covid-19, a las que califica de “basura que nos quieren poner en la sangre”. También hace afirmaciones respecto de los procedimientos para tratar a los enfermos y las medidas para contener el contagio, afirmando que la pandemia “no existe” y que la intención del gobierno argentino es “destruir” a la población.

Sarno, quien cuenta con matrícula médica para ejercer la profesión en la Ciudad de Buenos Aires, se presenta en su cuenta de LinkedIn como psiquiatra. En el video asegura que en 2020 solo ha asistido a pacientes de manera particular ya que suscribe al “juramento hipocrático” y no ha querido cometer “ninguna atrocidad” como las que se cometen en los hospitales.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 10 de diciembre de 2020

A continuación, la verificación de las principales afirmaciones del video viral.

1. Los “comandos de vacunación” en Argentina forzarán la aplicación de la vacuna para prevenir el covid-19: No está previsto

Sarno asegura que a la fecha de publicación de su video, el 24 de noviembre pasado, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, se había reunido “con el equipo para integrar comandos de vacunación” con el objetivo de “vacunarnos a todos” por la fuerza, algo que “no podemos permitir”.

El 23 de noviembre Fernández anunció, en efecto, la creación de un comando coordinado por los ministerios de Salud, Defensa e Interior para llevar las vacunas adquiridas por el gobierno a las 24 provincias y organizar el proceso de vacunación en el territorio nacional. Se trata de una iniciativa logística que no contempla la obligatoriedad de la vacuna.

En Argentina, la “Ley de vacunas destinadas a generar inmunidad adquirida contra el covid-19”, aprobada el pasado 29 de octubre, establece los procedimientos mediante los cuales estas deben ser autorizadas en el país y habilita al gobierno a ofrecer condiciones favorables a los laboratorios en las negociaciones que lleve adelante, entre otros puntos. El texto de la ley no hace referencia a la obligatoriedad de la aplicación de las vacunas que el gobierno adquiera.

En un contexto de riesgo sanitario como el actual, sin embargo, la Ley 27491 de 2018 sobre el control de enfermedades prevenibles por vacunación faculta al Poder Ejecutivo para recurrir a una excepción. El artículo séptimo de esa norma establece que “las vacunas del Calendario Nacional de Vacunación, las recomendadas por la autoridad sanitaria para grupos en riesgo y las indicadas en una situación de emergencia epidemiológica, son obligatorias para todos los habitantes del país conforme a los lineamientos que establezca la autoridad de aplicación”. 

A la fecha, el gobierno no ha dicho si hará uso de esta facultad.

El 27 de noviembre pasado, en una conferencia de prensa, el presidente Fernández anunció que la vacuna será aplicada de manera prioritaria, antes de una posible segunda ola, a personas de riesgo, incluyendo personal sanitario, de seguridad, docente, a los mayores de 60 años y a personas que tengan condiciones de salud que las pongan en riesgo frente al contagio. Tras vacunar a esa porción de la población (unos 13 millones de personas), a partir de marzo de 2021 se iniciaría la campaña para el resto de la población. Fernández aclaró que la vacuna será gratuita y no obligatoria.

Consultado por AFP Factual el 11 de diciembre, un vocero del Ministerio de Salud de Argentina confirmó que “la vacuna no será obligatoria en ningún caso”: ni para la población en riesgo ni para la población general.

2. Uno de los componentes de la vacuna es “feto de 14 semanas”: Falso

Sin especificar de cuál de las vacunas para prevenir el covid-19 se trata, Sarno dice que uno de sus componentes es “feto muerto de bebé caucásico de 14 semanas”. También asegura que, de aprobarse la legalización del aborto en Argentina, los fetos se venderán “a muy buen precio” para fabricar vacunas y cremas faciales.

La creencia de que las vacunas se elaboran con fetos producto de embarazos interrumpidos se ha viralizado una y otra vez en redes sociales durante la pandemia. AFP Factual ya verificó aquí y aquí la afirmación falsa de que las vacunas para prevenir el covid-19 y otras utilizan o contienen fetos o “tejido fetal”.

En cambio, para el cultivo de algunas vacunas se utilizan las llamadas “líneas celulares”. Se trata de células de origen humano que han sido adaptadas para crecer de manera indefinida en un laboratorio. Estas líneas se utilizan de manera rutinaria en la investigación médica y no son componentes de la vacuna final.

“Varias vacunas se fabrican en líneas celulares derivadas de embriones/fetos”, explicó a AFP Factual David Matthews, virólogo de la Universidad de Bristol. “La mayoría de esas líneas derivan de muestras de tejido tomadas de fetos de abortos voluntarios en 1960 y 1970, y las células se han cultivado en laboratorios de todo el mundo desde entonces”, indicó. 

Algunas de las vacunas para prevenir el covid-19 que han empleado líneas celulares de origen humano durante su investigación son AstraZeneca, Johnson & Johnson, CanSino e ImmunityBio.

Según el doctor Matthews, “el establecimiento de estas líneas celulares ha ayudado a prevenir un sufrimiento humano incalculable, ya sea directamente porque se utilizan para fabricar vacunas que salvan vidas, o simplemente en el acto de ser utilizadas en investigaciones fundamentales acerca de cómo funcionan las células humanas”.

3. Las vacunas inocularán ADN de distintas especies a quienes la reciban: Falso

Nuevamente sin aclarar a qué vacuna hace referencia, Sarno asegura que esta tiene “ADN recombinante” y que eso significa que “nos quieren inocular ADN de diferentes especies: de mono, de perro, de gato, de rata”.

La tecnología del ADN recombinante es utilizada en las vacunas basadas en vectores de adenovirus, como la de AstraZeneca/Universidad de Oxford.

Estas vacunas utilizan partículas virales para transportar material genético a una célula huésped, explicó a AFP Factual Federico Prada, director del Decanato de la Facultad de Ingeniería y Ciencias - UADE (Universidad Argentina de la Empresa). “Estas partículas han sido modificadas genéticamente para que no completen su ciclo vital”, detalló.

La vacuna ChAdOx1 de AstraZeneca/Universidad de Oxford utiliza como vector —es decir, como “transporte”— un adenovirus de chimpancé, que en esa especie causa un resfrío común, inocuo para los humanos y modificado genéticamente para que no se pueda reproducir. Lleva además fragmentos del SARS-CoV-2 que contienen instrucciones para que el propio organismo humano produzca la proteína llamada “espiga” (S), que se encuentra en la superficie del nuevo coronavirus.

La aparición de esa proteína “extraña” induce una respuesta de defensa, preparando al sistema inmunológico para atacar al nuevo coronavirus en caso de contagio.

El doctor Nicolás Torres, del Laboratorio de Inmunopatología del IBYME-CONICET, explicó a AFP Factual que las vacunas para prevenir el covid-19 que utilizan vectores adenovirales emplean, en efecto, la tecnología de ADN recombinante a la que se alude en el video viral. “Pero esto nada tiene que ver con inocular ADN de perro, de mono o de cualquier otra especie”, dijo.

“La técnica del ADN recombinante puede compararse a hacer copy-paste en un procesador de texto” dijo. “Hacés copy de distintos materiales genéticos y paste en el material genético que querés modificar”.

En virtud de la tecnología del ADN recombinante, el material genético del nuevo coronavirus es traducido de ARN a ADN. Así puede ser insertado en el genoma del adenovirus de chimpancé, explicó el especialista. Cuando este adenovirus modificado genéticamente se inyecta en células humanas, estas producen proteínas de coronavirus que preparan al sistema inmunológico para responder a futuras infecciones con SARS-CoV-2.

4. Las vacunas modifican el ADN humano: Falso

“Nos quieren hacer una mutación genética”, asegura Sarno. El mito de que las vacunas para prevenir el covid-19 tendrán incidencia en el genoma se ha extendido ampliamente durante la pandemia y ya fue verificado en múltiples ocasiones por AFP Factual (1, 2 y 3).

Hay dos tipos de vacunas novedosas para prevenir el covid-19: las citadas de vectores virales, y las basadas en ARN mensajero (ARNm). Ambas utilizan ingeniería genética para generar una respuesta inmunitaria en el organismo, a diferencia de las vacunas tradicionales, que emplean virus atenuados o inactivos, o toxinas inactivadas.

Ambas vacunas, además, aprovechan el proceso natural que usan las células para producir proteínas y no tienen incidencia alguna en el genoma.

Respecto de las vacunas basadas en ARNm, la médica infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Danbach Peña dijo a la AFP que es “absolutamente falso” que modifiquen nuestro ADN. “Las vacunas que tienen como base ARN mensajero solo están diseñadas para que expresen determinadas proteínas y nuestro organismo logre identificarlas y producir las defensas necesarias”.

“Este tipo de vacunas provocan la síntesis de proteínas del virus sin ninguno de los daños que produce la infección natural. Y no manipulan el ADN humano; no podrían hacerlo”, agregó la especialista.

Respecto de las vacunas basadas en adenovectores, Prada dijo a AFP Factual que estos “no tienen capacidad integrativa, es decir, no se incorporan al genoma sino que se mantienen en una estructura que se conoce como forma episomal. Decir que su utilización supone una modificación o manipulación del genoma es erróneo”.

5. La mielitis transversa fue un efecto adverso en las pruebas de la vacuna: Engañoso

Tampoco en este caso explica Sarno a cuál vacuna se refiere, pero asegura que los pacientes de riesgo que se la apliquen morirán rápidamente. Y agrega: “el efecto adverso más leve fue una mielitis transversa”.

En septiembre pasado los ensayos de la vacuna de AstraZeneca/Universidad de Oxford fueron suspendidos temporalmente debido a que una voluntaria presentó síntomas compatibles con la mielitis transversa, un trastorno neurológico en el que se inflama la médula espinal y que puede provocar pérdida sensorial, debilidad y parálisis en las piernas.

“Respecto a la vacuna de Oxford existió un caso de mielitis transversa. Sin embargo, al analizarse el protocolo, no se pudo relacionar temporalmente la vacunación con los síntomas de este paciente”, dijo a AFP Factual el médico neurólogo Facundo Latini, investigador en la Unidad Ejecutora de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina y colaborador de Corona consultas

“La mielitis transversa es una condición que tiene una incidencia estimada de 1,3 a 4,6 por millón de habitantes al año. Esto quiere decir que normalmente hay pacientes que van a desarrollar este cuadro independientemente de la vacunación”, explicó Latini.

“En el caso específico de mielitis transversa posvacunal, se han reportado 37 casos en 40 años de experiencia, la mayoría dentro de las tres semanas y fundamentalmente asociadas a las vacunas de la hepatitis B”, continuó Latini. “No existen evidencias para creer que las vacunas para el covid-19 aumenten la incidencia o predispongan a esta complicación en particular, y quiero remarcar que también podría presentarse mielitis transversa en pacientes infectados”.

Margaret Keenan, de 90 años, primera paciente en el Reino Unido en recibir la vacuna Pfizer-BioNtech Covid-19 el 9 de diciembre de 2020 (Jonny Weeks / AFP)

6. Los respiradores matan: Falso

Tras asegurar que la pandemia “no existe”, Sarno afirma que se está conectando a respiradores a pacientes “sin problemas respiratorios” y que eso indefectiblemente los mata. A su vez agrega que ese procedimiento también provoca la muerte de pacientes con “neumonía o pulmones inflamados”.

Los adultos con covid-19 son pasibles de ser conectados a un respirador o a ventilación mecánica cuando tienen insuficiencia respiratoria hipoxémica aguda (disminución de la presión de oxígeno en la sangre arterial) y la oxigenoterapia convencional se muestra insuficiente para satisfacer sus necesidades de oxígeno.

“Se decide conectar a un paciente a un respirador cuando la saturación de oxígeno es muy baja y no puede corregirse dando oxigenoterapia y/o la persona tiene mucho esfuerzo para respirar y/o está confusa. También puede ser por causas extrapulmonares, como falla renal” dijo a AFP Factual Alejandro Videla, médico neumonólogo del Hospital Universitario Austral y miembro del Programa Nacional de Control del Tabaco de la Argentina.

Respecto de si un respirador pudiera empeorar el estado de un paciente con covid-19, Videla señaló que si bien la ventilación mecánica conlleva riesgos, estos son menores a no utilizarla. “Es impensable no ventilar. Siempre se va a elegir poner el respirador porque si no la muerte es inevitable. La ventilación mecánica no necesariamente cura, pero da tiempo a que actúen las defensas del organismo o los otros tratamientos”.

Por su parte, Eduardo De Vito, jefe de servicio de neumonología del Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari de la UBA, dijo a la AFP que “hay criterios muy precisos respecto de la administración de asistencia respiratoria mecánica. Si no se la coloca en los casos de hipoxia grave, los pacientes invariablemente mueren”.

7. El barbijo mata y produce acidosis y cáncer: Falso

“Estoy cansada de decirlo por todas partes donde voy: el barbijo mata, el barbijo es igual al cáncer, el barbijo produce acidosis en el medio celular”, dice Sarno.

Esas afirmaciones son falsas. Como ya ha verificado AFP Factual, no hay ningún indicio que sugiera que los tapabocas provocan acidosis o cáncer.

Respecto de la acidosis, el médico hematólogo argentino Daniel Sutovsky explicó a la AFP que “cuando el cuerpo humano no está al pH adecuado, las funciones que tienen que cumplir la mayoría de las moléculas empiezan a alterarse”.

“El pH fisiológico de nuestra sangre está en 7,4; es ligeramente alcalino”, explicó. “Los cambios en las concentraciones de los gases que uno respira pueden llevar efectivamente a la alcalosis o a la acidosis. La acidosis ocurre cuando el pH cae por debajo de 7,38, y la alcalosis cuando trepa por encima de 7,42”.

Sin embargo, el especialista descartó que utilizar una mascarilla pueda desencadenar una acidosis por inhalación de dióxido de carbono. “El CO2 difunde a través de la tela”, señaló Sutovsky.

Respecto de la afirmación de que las mascarillas provocan cáncer, el doctor Daniel Pahua, académico de Salud Pública de la Universidad Autónoma de México (UNAM), dijo a la AFP que “de ninguna forma” se puede asociar los cubrebocas con el cáncer. “No existe evidencia científica de ningún tipo”, dijo.

En agosto pasado AFP Factual verificó un video anterior de Sarno con declaraciones falsas.

En conclusión, las afirmaciones que hace la médica Sarno en el video viral son falsas o engañosas, incluyendo que las vacunas para prevenir el covid-19 serán aplicadas de manera obligatoria, que contienen ADN de otras especies y que modificarán el genoma humano. Es asimismo falso que los respiradores, utilizados en pacientes que sufren hipoxia aguda, provoquen la muerte y que los barbijos generen cáncer.

* Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

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