Una joven recibe una vacuna contra el covid-19 en la Ciudad de Buenos Aires el 5 de marzo de 2021 ( AFP / Ronaldo Schemidt)

Placebos y grafeno: los dichos falsos de una médica argentina sobre las vacunas contra el covid-19

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Un video en el que la médica argentina Guillermina García Featherston afirma que durante la campaña de vacunación contra el covid-19 parte de la población ha recibido placebos ha sido compartido más de 1.000 veces en redes sociales desde el 3 de diciembre de 2021. También asegura que el efecto de “electromagnetismo” desencadenado por las vacunas es “evidente” y que estas contienen óxido de grafeno. Pero se trata de afirmaciones falsas o sin fundamento, de acuerdo a literatura científica y expertos consultados por la AFP.

“Nuestro pedido es que estas inyecciones se corten de lleno para la población”, dice García Featherston en un video de diez minutos de duración que publicó en su cuenta de Instagram y que ha sido replicado en esa red social (1), Facebook (1), Twitter y Telegram (1), sumando más de 40.000 visualizaciones.

“La población está siendo sometida a un experimento”, asegura. “Como cualquier experimento en fase 3, parte de la población va a recibir placebos, solución salina o algo que nada tiene que ver con el medicamento en cuestión, y parte de la población va a recibir la inyección, en este caso, entre comillas, ‘la vacuna’”, dice la médica, habilitada para ejercer la profesión en las provincias argentinas de Buenos Aires y Jujuy, según confirmó la AFP en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA).

García Featherston expresa asimismo que hay que decirle a la gente que “es parte de un experimento y que si en los próximos días, meses y demás su salud se deteriora pues pensaremos que ha sido la inyección hasta que se demuestre lo contrario”.

Captura de pantalla de una publicación en Instagram hecha el 13 de diciembre de 2021

A continuación, la verificación de las principales afirmaciones del video viral.

Los vacunados presentan “electromagnetismo”: Falso

En el video, la médica cuenta que se acercó al hospital de Tilcara, Jujuy, para llevar documentación acerca de las vacunas a su directora, Ximena Salinas. En comunicación con AFP Factual, Salinas confirmó que la documentación fue recibida a principios de diciembre, tras un encuentro que el hospital organizó para la comunidad con el objetivo de despejar dudas acerca de las vacunas contra el coronavirus.

Uno de los documentos que García Featherston señala haber entregado se llama “Eventos alarmantes en inoculados covid-19”. Se trata de un conjunto de 18 textos autopublicados en Google Drive en octubre pasado. Cuenta con una traducción al inglés y otra al francés, hechas con la herramienta online Deepl. Algunas de las personas que figuran como colaboradoras de la publicación son el genetista argentino Luis Marcelo Martínez y el pediatra Eduardo Yahbes, quienes han difundido desinformación durante la pandemia, ya verificada por la AFP (1, 2).

En ese documento se asegura, por ejemplo, que el SARS-CoV-2, el virus causante del covid-19, no ha sido aislado, desinformación refutada por la AFP en varias oportunidades (1, 2, 3).

El primer artículo científico que dio a conocer el coronavirus fue publicado en el New England Journal of Medicine en enero de 2020 y detalla cómo el virus se aisló de pacientes en Wuhan, China.

“Numerosos laboratorios en el mundo han aislado y secuenciado el genoma del virus SARS-CoV-2 y existen ya miles de publicaciones científicas analizando diferentes características del virus”, explicó para esta verificación a AFP Factual Juan Sabatté, médico, doctor en microbiología e investigador argentino.

El documento citado por García Featherston indaga también en supuestos efectos de electromagnetismo observados en las personas vacunadas, algo que la médica describe como “evidente”.

Videos de personas presuntamente “magnetizadas” tras vacunarse contra el covid-19 comenzaron a circular en abril de 2021 en varios idiomas.

Consultado por la AFP, Thomas Hope, investigador de vacunas y profesor de biología celular y del desarrollo en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, dijo para esta verificación: "No hay nada en las vacunas con lo que un imán pueda interactuar; hay proteínas, lípidos, sales, agua y sustancias químicas que mantienen el pH. Eso es básicamente todo”.

Con él coincidió entonces el doctor Nicolás Torres, del Laboratorio de Inmunopatología del IBYME-CONICET, Argentina. "En las vacunas hay material genético, proteínas, algún azúcar. Y ninguna de estas moléculas tiene propiedades magnéticas como para pegar un imán", dijo a AFP Factual.

Hope precisó que incluso si las vacunas tuvieran trazas de una sustancia metálica, "tendrían que colocar una pieza de metal bastante sustancial debajo de la piel para que los imanes se adhieran" y agregó que eso es imposible de administrar a través de una aguja.

"No. Recibir una vacuna contra el covid-19 no puede hacer que tu brazo se magnetice. Se trata de un engaño simple y llano", dijo a su vez a la AFP el doctor Stephen Schrantz, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Medicina de Chicago, para esta verificación.

La AFP también desmintió que las vacunas contienen unasolución metálica”.

Las vacunas contra el covid-19 contienen óxido de grafeno: Falso

En el video, García Featherston dice haber entregado a la directora del hospital de Tilcara otro documento, conocido como “Informe Campra”.

También disponible en Internet, el texto está firmado por el profesor de la Universidad de Almería Pablo Campra, quien asegura haber analizado viales de vacunas contra el covid-19 y encontrado en ellos elementos con “apariencia compatible” al óxido de grafeno. Este estudio también fue autopublicado y, al igual que otro anterior, no cuenta con el aval de su Universidad, como ya verificó la AFP.

El óxido de grafeno se obtiene por oxidación del grafeno, un nanomaterial basado en carbono que ha sido objeto de múltiples teorías conspirativas desde abril de 2021. Se lo ha acusado de ser letal y de estar presente en los hisopos de las pruebas PCR, en la yerba mate y también en las vacunas contra el covid-19, siendo supuestamente responsable de “magnetizar” y matar a quienes las reciben.

AFP Factual ya ha verificado estas afirmaciones falsas (1, 2).

Los componentes de las vacunas Pfizer, Moderna, AstraZeneca, Sputnik V o Sinopharm, por dar algunos ejemplos, no son secretos y han sido dados a conocer por las autoridades sanitarias. El óxido de grafeno no se encuentra entre ellos.

Buena parte de los vacunados han recibido placebos: Falso

García Featherston asegura que, debido a que las vacunas contra el covid-19 se encuentran en la llamada fase 3, parte de la población ha recibido una vacuna y parte ha recibido un placebo.

Pero la médica confunde las vacunas ya aprobadas para su uso de emergencia o autorizadas por agencias reguladoras y autoridades nacionales con la metodología que se utiliza para realizar ensayos clínicos: un procedimiento obligatorio no solo para aprobar vacunas, sino cualquier otro medicamento.

Como explica la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante la llamada fase 3 de estos ensayos, la vacuna se administra a miles de voluntarios y se realizan comparaciones con un grupo similar de personas que no fueron vacunadas, pero recibieron un producto comparador o placebo. Durante esta fase se determina si la vacuna es eficaz contra la enfermedad y se estudia su seguridad. Por lo general, los ensayos de fase 3 se realizan en varios países.

Sin embargo, las personas que están siendo vacunadas en el marco de las campañas de inoculación no integran ensayos clínicos.

“Las vacunas que están siendo distribuidas ya están aprobadas para su uso de emergencia y a los vacunados no se le administra ningún placebo”, dijo a AFP Factual la doctora María Victoria Sánchez, investigadora del Laboratorio de inmunología y desarrollo de vacunas de IMBECU-CCT-CONICET, Argentina. Y explicó que los placebos se suministran “a parte de la gente que está dentro de un ensayo clínico y que se ofreció para el estudio”.

“Nosotros recibimos muestras de vacunados covid-19 en Argentina y todos los pacientes presentan respuesta a la vacuna, salvo raras excepciones, como una persona inmunosuprimida”, dijo a AFP Factual el doctor Torres. “No sé dónde está el grupo que supuestamente recibe solución salina. Nosotros somos independientes. (...) Esta hipótesis [del video viral] roza la conspiración”.

Como se lee en el sitio de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica de Argentina (Anmat), los estudios clínicos “son investigaciones médicas en las que se evalúan medicamentos, tratamientos o dispositivos médicos, con el objetivo de diagnosticar su eficacia y seguridad. Requieren la participación voluntaria de personas tanto sanas como enfermas y tienen como finalidad evaluar nuevos tratamientos, contribuir al diagnóstico de enfermedades y encontrar maneras de prevención”.

Al 13 de diciembre de 2021 había en Argentina 12 estudios clínicos autorizados de vacunas contra el covid-19 en fases 2 y 3.

La aprobación de emergencia de las vacunas contra el covid-19 implica el suministro de vacunas mientras los ensayos clínicos siguen su curso, no desarrollar una campaña de inmunización con vacunas y placebos, como sugiere García Featherston.

¿Vacunas que son “experimentos”?: Falso

Debido a que las vacunas aprobadas contra el covid-19 continúan en fase 3, “se insiste mucho en que son ‘experimentales’, y eso causa confusión”, agregó Torres. “Pero lo cierto es que como mucha gente se contagió de este coronavirus al mismo tiempo, se pudieron hacer en muy lapso muy corto estudios que normalmente llevan muchos años”.

El especialista explicó que en enfermedades en las que hay unos cuantos miles de contagios anuales, “es muy difícil hacer un control para ver cuánto se contagia la población en presencia o ausencia de la vacuna. En cambio con este virus, en el que solo en Argentina llegamos a tener 40.000 contagios diarios detectados, fue posible hacer ensayos clínicos muy velozmente. Y esto no quiere decir que se hayan omitido etapas”.

Torres aclaró que se trata de vacunas nuevas, no de “experimentos”.

“Los controles para avanzar de fase a fase son totalmente rigurosos”, añadió la doctora Sánchez. “Además la información de los resultados de las fases están publicados en revistas científicas, que son accesibles al público, por lo que la información no se esconde”.

Efectos “meses después” de la vacunación: Sin fundamento

García Featherston dice que hay que observar un posible deterioro en la salud “días, meses y demás” tras recibir una vacuna y que estas serán las responsables “hasta que se demuestre lo contrario”.

Sin embargo, según Sánchez “los efectos adversos se ven cerca del momento de la vacunación”. “Los componentes de las vacunas no ‘duran’ en el organismo; el sistema inmune los degrada”, aclaró.

La doctora e investigadora Eloísa Arana, directora del Laboratorio de fisiopatología de linfocitos B de INIGEM, UBA CONICET y docente de la Cátedra Inmunología humana de Facultad de Medicina de la UBA, Argentina, explicó a la AFP que los componentes de las vacunas contra el covid-19 se metabolizan “en una semana como mucho”. Y precisó:

“De más está decir que es una respuesta inmune controlada; es mucho peor la respuesta inmune desencadenada por la infección natural”, agregó.

La especialista descartó que fuese posible responsabilizar a una vacuna de una condición de salud que aparezca meses después de haber recibido la dosis: “Es imposible probar causalidad: lo que se inyecta se metaboliza. Es muy difícil achacarle a la vacuna [una condición futura].

En cambio, los casos de miocarditis que se detectaron en varones jóvenes tras recibir vacunas de ARN mensajero ocurrieron dentro de los siete días a partir de la inyección. La magnitud de la respuesta inmune de esos varones parece que puede tener un efecto sobre el músculo cardíaco. Y eso sí se puede achacar a la vacuna”.

Respecto de la afirmación de García Featherston de que la causa de un deterioro en la salud es la vacuna “hasta que se demuestre lo contrario”, Arana observó que se trata de una afirmación antojadiza.

“Entonces yo podría decir que la causa es el agua clorada, hasta que se demuestre lo contrario, o un tomate que comiste con algún pesticida, hasta que se demuestre lo contrario. Pero eso es antojadizo. Hay que poder demostrar un enlace entre el daño y la vacuna”, dijo.

Las autoridades nacionales han habilitado canales para reportar posibles eventos adversos de la vacunación, como el VAERS en Estados Unidos, el Yellow Card Scheme en Reino Unido, en el sistema VigiMed de Brasil y el ESAVI en Argentina.

Estos reportes forman parte de la vigilancia post-comercialización de una vacuna o medicamento, pero la información recopilada por esos sitios no debe utilizarse por sí sola para determinar si estos causaron o contribuyeron a un evento adverso (1, 2).

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