No murieron por covid-19 43.000 vacunados en Argentina: la cifra confunde datos de un estudio

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El video en el que el pediatra y homeópata argentino Eduardo Yahbes asegura que, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud del país, de 48.000 personas que fallecieron a causa del covid-19 durante el primer semestre de 2021, 43.000 estaban vacunadas, ha sido compartido más de 1.000 veces en redes sociales desde el 30 de agosto pasado. Pero la afirmación, pronunciada en televisión abierta, es falaz y surge de la interpretación errónea de un estudio preliminar sobre la efectividad de las vacunas.

Tras asegurar que las vacunas son nocivas para los niños y decir que “no se investigan los cambios genéticos que producen”, Eduardo Yahbes, invitado a la emisión del 26 de agosto del programa argentino Intratables, anunció que daría “información oficial” del Ministerio de Salud.

“Este año, el primer semestre, hubieron 48.816 muertes diagnosticadas por covid”, dijo. “Lo que quiero decir que hubo un total de más o menos 48.000 muertos por covid, 43.000 de los cuales están vacunados”, destacó.

El fragmento de esa intervención ha sido compartido en Facebook (1, 2) y Twitter (1, 2). Desde el 2 de septiembre, las cifras dadas por Yahbes también circulan como meme.

Captura de pantalla de una publicación en Twitter hecha el 10 de septiembre de 2021

Yahbes está habilitado para el ejercicio de la pediatría en la Ciudad de Buenos Aires y fue presidente de la Asociación Homeopática Argentina.

Sus dichos antivacunas preceden la pandemia de covid-19. En 2017, por ejemplo, Yahbes asesoró a la entonces diputada nacional Paula Urroz en la redacción de un proyecto de ley contra la obligatoriedad de las vacunas de calendario, que fue ampliamente rechazado, incluso por el propio bloque político de la legisladora.

En el proyecto se leía que las vacunas “contienen componentes de naturaleza tóxica” y que “conllevan un riesgo, constatado en los hechos, de muerte, enfermedad aguda o crónica de variada naturaleza, a lo que hay que añadir la modificación del patrimonio genético”.

En agosto de 2020, el pediatra presentó un pedido de información a la Agencia de Acceso a la Información Pública de Argentina, refiriéndose a las vacunas de ARN mensajero contra el covid-19 como “experimentos de transgénesis”.

Al recibir una respuesta que consideró insuficiente, solicitó a la justicia el dictado de una medida cautelar para que “se impida la aplicación de vacunas contra el COVID-19 en etapa experimental en humanos en nuestro país, por considerar que se expone a la población a daños y riesgos inmensurables”.

Tras el rechazo del pedido por parte de un juez de primera instancia, Yahbes inició una acción de amparo contra la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y contra el Ministerio de Salud de la Nación. Allí citó el Código de Núremberg y la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de UNESCO de 2005, argumentando que someter a los humanos a “experimentos con vacunas” es violatorio de dichos principios.

AFP Factual ya ha verificado la falsedad de esa afirmación (1, 2).

El amparo fue desestimado por la Sala 1 de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal.

El estudio

La “información oficial” a la que refiere Yahbes sin citar la fuente se encuentra en el “Estudio efectividad de campaña nacional de vacunación en reducción de la mortalidad por covid-19 en personas de 60 años y mayores”, publicado por el Ministerio de Salud argentino el 30 de junio pasado.

El objetivo del estudio, que abarcó el período comprendido entre 1 de enero y el 22 de junio de 2021, fue “estimar la efectividad en la reducción de la mortalidad en la estrategia de vacunación, según tipo de vacuna, dosis aplicadas y grupo etario”, así como “calcular la efectividad en reducir la mortalidad en el tiempo sólo para aplicación de primeras dosis de vacunas basadas en vectores virales no replicativos: Gam-COVID-Vac (conocida como SPUTNIK V) y ChAdOx1-nCoV-19 (Oxford/AstraZeneca-AZ)”.

Si bien no está especificado en la presentación de los datos, el estudio estuvo conformado por personas mayores de 60 años vacunadas y no vacunadas, confirmó a AFP Factual Analía Rearte, directora nacional de Epidemiología e Información Estratégica del Ministerio de Salud de la Nación.

Se utilizaron datos de 358.665 personas para evaluar la efectividad de la vacuna Sputnik V, 233.580 para evaluar la de AstraZeneca y 147.908 para la de Sinopharm.

Se consignó a quienes tuvieron un diagnóstico positivo (+) y negativo (-) para SARS-CoV-2, como puede verse en la segunda fila de la Tabla 1. En la tercera fila, se detallan los fallecidos por covid-19 en el período estudiado.

Captura de pantalla del informe del Ministerio de Salud, hecha el 10 de septiembre de 2021

A partir de ese cuadro, Yahbes concluye que de los “48.000” fallecidos por covid-19 en Argentina durante el primer semestre de 2021 (en realidad entre el 1 de enero y el 22 de junio de 2021 la cifra era de 46.962 de acuerdo con datos oficiales), 43.000 estaban vacunados.

Sin embargo, entre los fallecidos consignados en el estudio hubo personas vacunadas y no vacunadas. Además, la cifra total de 43.000 muertos que da Yahbes, y que obtiene al sumar los fallecidos de las tres columnas, supone una lectura errónea de los datos, como se verá a continuación.

Diseño del estudio

En el estudio de efectividad publicado por el Ministerio de Salud se consigna que se utilizó un diseño de casos y controles de prueba negativa. En esta guía de la Asociación Panamericana de la Salud, se explica que es un método de uso generalizado para estimar la efectividad de distintas vacunas.

En el caso del covid-19, ese diseño implica hacer pruebas diagnósticas para SARS-CoV-2 a personas que presentan síntomas compatibles con la enfermedad. “Los casos son los que tienen un resultado positivo; los controles son los que tienen un resultado negativo”, indica el documento al explicar la terminología que se usa en estos estudios.

El médico Juan Franco, director del Centro Cochrane Asociado del Instituto Universitario Hospital Italiano de Buenos Aires y director de la revista BMJ Evidence-Based Medicine, confirmó a AFP Factual que este tipo de análisis “detecta casos y controles, es decir, gente que tiene o no el evento que se estudia (infección, hospitalización o muerte). En base a eso, se verifica su antecedente de vacunación y si hay una asociación en relación a la vacuna y el evento”, detalló el especialista.

En este tipo de estudios, por definición, “se necesitan datos de no vacunados para conocer la efectividad de las vacunas”, enfatizó Franco.

Una mujer recibe una dosis de la vacuna Sputnik V en Buenos Aires, el 23 de mayo de 2021 ( AFP / Alejandro Pagni)

En el caso de la vacuna Sputnik V, que ocupa la primera columna del gráfico, de 358.665 personas sobre las que se evaluó su efectividad en el período estudiado, 155.115 dieron positivo a SARS-CoV-2 y 16.428 fallecieron.

“Cuando se consigna ese total de fallecidos, el estudio refiere a las personas que se incluyeron en el estudio, tanto vacunadas como no vacunadas”, aclaró Analía Rearte.

Franco agregó: “No es que hubo 16.428 personas vacunadas con Sputnik V que murieron. En la cohorte de pacientes que se utilizó para evaluar la efectividad de Sputnik V, hubo 16.428 fallecidos por covid-19. Sobre esos fallecidos se verificó cuáles habían sido vacunados y cuáles no, y en base a eso estimó la efectividad de la vacuna”.

Además, Rearte detalló que los controles —las personas que dieron negativo a la prueba de SARS-CoV-2— se utilizaron en los tres estudios, es decir, se repitieron para el caso de Sputnik V, AstraZeneca y Sinopharm, con lo cual el número de fallecidos de cada columna no es sumatorio.

El estudio pues, no solo no concluye que murieron “43.000 vacunados”, como asegura Yahbes, sino que la cifra 43.000 surge de una suma incorrecta.

Una presentación de los datos que se presta a confusión

El estudio del ministerio no especifica la cantidad de vacunados y no vacunados que hay en la muestra, y esa puede ser una fuente de confusión para el lector.

“Quizás la manera de presentar los resultados no es la más clara”, señaló Franco, y remitió a este estudio del Reino Unido, centrado en la efectividad de las vacunas sobre la variante delta del coronavirus, que utilizó la misma metodología del estudio argentino. Pero, a diferencia de este, sí consigna cuántos vacunados y no vacunados hubo en la muestra.

Lo mismo puede decirse de este estudio de efectividad de las vacunas Pfizer/BioNTech y AstraZeneca, donde también se consigna claramente que hay no vacunados en los grupos estudiados.

El estudio preliminar del Ministerio de Salud concluye que todas las vacunas implementadas en Argentina “muestran una elevada efectividad para prevenir mortalidad por COVID-19”. Se trata de la misma conclusión a la que han llegado los Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que explican que “las vacunas contra el covid-19 son efectivas para prevenir la infección, las enfermedades graves y la muerte”.

15 de septiembre de 2021 Agrega autora de la nota.
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