La sequía es un fenómeno agravado por la acción humana, no la "provoca" el gobierno de España

Copyright AFP 2017-2022. Todos los derechos reservados.

La sequía es un fenómeno natural que la acción humana puede agravar. Sin embargo, usuarios en redes sociales comparten desde el 25 de agosto de 2022 un vídeo en que se culpa directamente al gobierno de España de la sequía y del cambio climático. En la secuencia, replicada cientos de veces, se muestra un boletín oficial de la Comunidad de Madrid que habla de una “red antigranizo” y de “yoduro de plata”, lo que para los usuarios indicaría la intención de provocar sequía en la región. Pero el texto oficial no trata sobre eso y ni la sequía ni el cambio climático son controlables a voluntad, sostienen los expertos.

“Demostramos con documentos oficiales que el gobierno está detrás de la sequía y el cambio climático”, anuncia en Facebook el usuario Un abogado contra la Demagogia, del que AFP Factual ha verificado otras afirmaciones, referidas a la vacunación obligatoria, al uso de mascarilla en exteriores o a normas para frenar la pandemia del coronavirus. El usuario, identificado como Aitor Guisasola, figura en el Censo General de Letrados de España dentro del Colegio de Abogados de Vizcaya.

La entrada lleva un enlace a una publicación en Telegram y este contiene un vínculo a un vídeo subido a YouTube, donde suma más de 105.000 visualizaciones. En él, el conductor ofrece una entrevista de unos 15 minutos donde se cita en un boletín oficial autonómico de la Comunidad de Madrid fechado en mayo de 2022.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 4 de octubre de 2022

El usuario entrevista a una abogada, Pilar Esquinas, que figura como colegiada en Madrid, que habla de tres boletines autonómicos, “de 2020, de 2021 y de 2022” en los que se pide autorización para la instalación y el uso de una “red antigranizo formada por 24 generadores de yoduro de plata” en dos comarcas de la región de Madrid. Los protagonistas del vídeo ironizan sobre “conspiración” y sobre que “no hay aviones que fumigan” para, a continuación, centrarse en los textos legales.

Según el vídeo, la Cámara Agraria de Madrid pidió en el texto a la Confederación Hidrográfica del Tajo autorización para la instalación de generadores de yoduro de plata. Estos generadores, según la mujer del vídeo, “revientan las nubes” y entonces no llueve. “El gobierno modifica el clima”, alertan, y subrayan: “Los mismos que están declarando la sequía están aprobando esta manipulación del clima para que no llueva”.

“Todo lo que se está viviendo en España es inducido”, lamenta la mujer, que subraya que hay “24 estaciones reventando nubes desde junio a septiembre” y que las autoridades están “declarando sequía”.

Los generadores apenas se usaron, según las autoridades

Las Confederaciones Hidrográficas de los principales ríos españoles son las autoridades encargadas de la planificación, gestión y aprovechamiento hidrológico, entre otras cosas. La organización señalada en el vídeo viral, la del río Tajo, respondió a la AFP el 3 de octubre de 2022 que la solicitud original desde la región de Madrid, a la que se refieren los dos protagonistas del vídeo, “se otorgó en abril de 2018” y “desde entonces, se ha renovado dicha autorización en 2020 y 2021”, mientras que la de 2022 “se encuentra actualmente en tramitación”.

El uso del yoduro de plata para provocar precipitaciones o evitar que se forme granizo “es un procedimiento relativamente sencillo que lleva décadas en uso”. “Se pueden emplear diversos métodos para hacer llegar ese yoduro de plata a las nubes, desde aviación, cohetes (muy similares a los fuegos artificiales clásicos) e incluso drones”, explicó el 4 de octubre de 2022 a la AFP Eugenio Martín Lanzarote, experto en Hidrología y Gestión de los Recursos.

La “siembra de nubes” para la que se puede usar el yoduro de plata es una vieja técnica mediante la cual se rocían las nubes con partículas en forma de aerosol o polvo de cloruro de sodio o del yoduro de plata para provocar precipitaciones. El yoduro de plata, junto al dióxido de carbono sólido y la diatomita se investigan desde hace décadas para producir lluvia artificial, todavía sin pruebas sobre su eficacia.

“En la campaña 2020 los generadores [de yoduro de plata] se utilizaron en cuatro días, mientras que en la campaña 2021 solo en dos días”, señaló la Confederación Hidrográfica, por lo que no se trata de estaciones que funcionen continuamente en el período señalado.

Según la organización hidrográfica, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) realizó un informe a raíz de esta petición según el cual, dado que los generadores solo estuvieron operativos en seis ocasiones en dos años “es muy poco probable cualquier influencia en el clima local de esas zonas, manteniendo estos niveles, o similares, de funcionamiento de los generadores”. La AFP no había recibido respuesta de la agencia meteorológica a fecha de publicación de este artículo.

La Cámara Agraria de la Comunidad de Madrid defiende que la red antigranizo es “inocua y respetuosa con el medio ambiente”. “Hace que el diámetro de los gránulos de hielo sea más pequeño al abandonar la nube o que se funda antes en su caída”, lo que “minimiza el daño al llegar al suelo y sus efectos negativos sobre las cosechas”, resume en su página.

Un técnico prepara un avión cargado con yoduro de plata, clorito de sodio y clorito potásico para un experimento de siembra de nubes en Bangalore, India, el 21 de agosto de 2017 ( AFP / Manjunath Kiran)

El porqué de la red antigranizo

“Todos los países quieren tener una reserva hídrica estupenda, un clima maravilloso y evitar la pérdida de cosechas o infraestructuras por pedrisco”, señaló Martín Lanzarote. Según él, el problema de prácticas como la siembra de nubes o los generadores de yoduro de plata para evitar la caída de granizo o pedrisco es “medir las posibles consecuencias de alterar el clima local de esta forma”, porque “los modelos matemáticos sobre el cambio climático nos ofrecen posibles escenarios (...) no certezas”.

Los fenómenos climáticos extremos, como las granizadas que en el verano boreal de 2022 cayeron en diversas partes de España, “están empezando a ser un verdadero quebradero de cabeza para agricultores y compañías de seguros”, dijo Martín Lanzarote. “Muchos científicos abogan por paliar esos episodios de granizadas violentas (...) con un plan de prevención que coordine a AEMET con empresas especializadas” en tecnologías como las de la red antigranizo de la que habla el vídeo viral, “para hacer que esas nubes descarguen su letal carga en el mar o directamente no lleguen a puntos críticos, aliviándolas paulatinamente”.

“Teóricamente, mediante la siembra de núcleos de condensación nubosa”, como con el yoduro de plata, “se podría conseguir cambiar la distribución de gotas en las nubes” o crear algo de condensación, “pero de ahí a controlar a voluntad dónde llueve o deja de llover hay un abismo”, dijo en septiembre de 2022 a la AFP el profesor universitario Enrique Sánchez Sánchez, de la Universidad de Castilla-La Mancha, y experto en Ciencias Ambientales y Bioquímica.

Las técnicas de manipulación del clima, descartadas durante mucho tiempo por los riesgos que implican, vuelven a estar en el debate científico y generan desinformación.

“Desde el punto de vista de la ciencia de la atmósfera” se conocen los mecanismos “que crean la condensación y la precipitación”, contó Enrique Sánchez en septiembre de 2022, pero “modificarlos o controlarlos a voluntad” o “artificialmente” es imposible “por la complejidad de los movimientos atmosféricos”.

“Las teorías conspiranoicas sobre geoingeniería [la posibilidad de manipular artificialmente el clima] existen desde hace mucho tiempo y ninguna de ellas se ha confirmado ni demostrado”, dijo a AFP Factual el profesor Sánchez.

En una nueva comunicación con el profesor Sánchez, el 5 de octubre de 2022, éste insistió en que, aunque “es posible que se hayan autorizado experimentos con yoduro de plata”, su éxito “habrá sido entre nulo y cero, tanto para evitar granizo como para hacer llover” de manera “controlada o a voluntad”.

“La teoría, en un laboratorio cerrado, y totalmente controlado, te dice que en un cubito de aire, podrías, echando esas sales, en la proporción adecuada, cambiar la cantidad de gotas de nube, si es que las hubiera”, recalcó.

En una verificación anterior de AFP Factual, en enero de 2021, el mismo Sánchez señaló que, pese a que de momento los resultados de los experimentos son “nulos o escasísimos”, hay países y regiones que intentan provocar o controlar las precipitaciones. “A nivel macroscópico es imposible controlar la cantidad de humedad” en torno a núcleos de condensación, así como “a dónde el movimiento del aire los transporte” para poder generar gotas que desemboquen en lluvia.

Las ruinas de Aceredo, pueblo que fue inundado por la construcción de la presa de Lindoso, en Orense (España), visibles debido a la sequía en la zona, el 25 de agosto de 2022 ( AFP / Miguel Riopa)

Desde Europa a Brasil, pasando por Estados Unidos o China, hasta una aldea en Kenia o el río Tigris en Irak, los lugares donde la sequía causa estragos se reparten por todo el mundo, mientras la ONU alerta del cambio climático que afecta no solo a la economía global sino también a la salud humana.

La sequía es un fenómeno extremo que puede convertirse en un desastre natural, en la que pueden influir también factores antropogénicos.

Martín Lanzarote sostuvo que, “dado el lamentable estado de nuestra reserva hídrica nacional, el tema del agua está haciéndose más 'popular'", y expresó el temor a que estos experimentos puedan tener efectos indeseados en el clima, “desde un escenario cortoplacista en el que los países ricos 'roban' la lluvia a los más pobres, hasta algo largoplacista completamente desconocido”.

Los científicos alertan desde hace años sobre el hecho que las consecuencias del cambio climático, como la sequía, se multiplicarán a medida que las temperaturas medias suben.

El Acuerdo de París de 2015, principal tratado en materia de cambio climático, plantea como objetivo mantener el calentamiento de la atmósfera "muy por debajo" de los 2ºC y de preferencia a 1,5ºC respecto a la era preindustrial, cuando empezaron las emisiones de gas de efecto invernadero de forma masiva.

Clima