Mascarillas, otra vez: no producen hipoxia, hipercapnia, ni acidosis

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Cientos de publicaciones compartidas en Facebook desde al menos el 15 de diciembre de 2020 sugieren que las mascarillas nos “envenenan”, provocando hipoxia, hipercapnia y “acidosis respiratoria”. De acuerdo con expertos consultados, este insumo de protección personal contra la propagación del covid-19 no produce ninguna de las patologías mencionadas. 

Una imagen de fondo morado y con la ilustración de una mascarilla quirúrgica difundida en Facebook dice en letras blancas: “Nos estamos envenenando! Hipoxia. Estado de deficiencia de oxígeno en la sangre, células y tejidos del organismo afectando su función. Hipercapnia. Aumento de presión parcial de dióxido de carbono en sangre”. 

La misma publicación también se refiere a la acidosis respiratoria”, definiéndola como una afección pulmonar que ocurre cuando no se puede “eliminar todo el dióxido de carbono”, haciendo que la sangre se torne más ácida (1, 2, 3). 

Las publicaciones circulan en momentos en que se recrudecen los casos de covid-19 en el mundo.

Captura de pantalla realizada el 12 de enero de 2021 de una publicación en Facebook

Sin embargo, no existen evidencias científicas que demuestren que el correcto uso de cubrebocas sean perjudiciales para la salud derivando en patologías como hipoxia, hipercapnia o “acidosis respiratoria”, tal como ha verificado la AFP previamente (1, 2, 3).

Ni hipoxia, ni hipercapnia

La hipoxia es un trastorno en el que disminuye el suministro de oxígeno a un tejido. 

La hipercapnia, por su parte, corresponde al aumento de dióxido de carbono en la sangre y afecta principalmente a las personas con enfermedades respiratorias.

Emilio Herrrera, académico del programa de Fisiopatología de la Universidad de Chile, explicó a la AFP que los cubrebocas permiten un correcto intercambio gaseoso, por lo que descartó que las mascarillas produzcan falta de oxígeno (hipoxia) y acumulación de dióxido de carbono en los pulmones (hipercapnia).

La neumóloga Carolina Herrera, expresidenta de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias, también descartó que el uso de cubrebocas derive en estas patologías, porque “las mascarillas están diseñadas para impedir que lleguen al aparato respiratorio los gérmenes que circulan en el ambiente”, y agregó que el intercambio gaseoso ocurre a nivel alveolar y no en la nariz.

La cantidad de oxígeno que se recibe y el dióxido de carbono que se elimina, señaló Herrera, dependen de la cantidad de veces que yo respiro por minuto. En la medida que yo inspiro una cantidad de oxígeno al 21% [cantidad de oxígeno en el ambiente, NDLR] y tengo todas mis unidades alveolares en buenas condiciones, el intercambio gaseoso se ejecuta normalmente. Y esto es completamente independiente de si yo uso o no uso mascarilla”.

Por lo anterior, reiteró, las mascarillas no producen ni hipoxia ni hipercania.

Un letrero promueve el distanciamiento social en Londres, Reino Unido, el 8 de enero de 2021 (Tolga Akmen / AFP)

Asimismo, para esta verificación el jefe de Neumología del hospital alemán Kloster Grasfchaft, Dominic Dellweg, explicó que las mascarillas dan mayor resistencia al respirar, es decir, “nuestros músculos respiratorios tienen que trabajar más para respirar aire a través de la mascarilla”. 

Sin embargo, lo anterior no es una señal de falta de oxígeno en el cuerpo (...) El mayor esfuerzo [al respirar, NDLR] llega al cerebro como una señal de falta de aire a través de los receptores en los músculos respiratorios, aunque los valores de oxígeno y dióxido de carbono están en un rango normal”, añadió Dellweg.

Yves Coppieters, médico epidemiólogo y profesor de Salud Pública en la Universidad Libre de Bruselas (ULB) señaló para la misma verificación que el cubreboca “no es un circuito cerrado, deja pasar el oxígeno. Potencialmente puede afectar la respiración de una persona con problemas cardíacos o respiratorios o cuando hace mucho esfuerzo”.

 Tampoco producen acidosis respiratoria

La AFP ya ha verificado publicaciones donde se asegura que el uso de mascarillas hace respirar más dióxido de carbono y por lo tanto modificar los niveles del pH en la sangre, como también señalan los mensajes de esta nota. 

En esta verificación, el médico hematólogo argentino Daniel Sutovsky explicó que el pH es un valor que va de 0 a 14 y se utiliza para medir la alcalinidad o acidez de una determinada sustancia. 

Sin embargo, descartó que el uso de cubrebocas pueda desencadenar en una acidosis: “El CO2 se difunde a través de la tela [de la mascarilla, NDLR]”.

Emilio Herrera explicó que la acidosises la acidificación de la sangre debido a la acumulación de dióxido de carbono en ella”. Esto ocurre principalmente, añadió, “por disminuir la ventilación (hipoventilación) o por menor capacidad de intercambio de gases a nivel pulmonar”.

Sin embargo, como ya explicó anteriormente al referirse a la hipoxia e hipercapnia, las mascarillas sí permiten un correcto intercambio gaseoso. “Es decir, en una persona sana, la mascarilla no produce ni hipoxia, ni hipercapnia, ni menos acidosis respiratoria”. 

Medida de protección

La revista científica The Lancet publicó este estudio en junio de 2020 concluyendo que la distancia física, el uso de mascarillas y de protectores oculares ayudan a disminuir el riesgo de contagio del nuevo coronavirus.

Investigadores de la Universidad de Cambridge y el King’s College de Londres publicaron este informe en julio de 2020 donde concluyen, tras analizar una serie de estudios, que “cada vez hay más pruebas de que el uso de mascarilla reduce la propagación. del SARS-CoV-2”.

Asimismo han señalado en sus sitios web Mayo Clinic de Estados Unidos, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Carolina Herrera señaló además que las mascarillasse han ocupado por muchos años para evitar que durante un procedimiento se transmitan microbios al paciente. En esta pandemia está demostrado que disminuyen en un 70% la posibilidad de enfermar. Usarla es un acto de empatía y protección”.

Ninguno de los estudios e informes señalados mencionan que la hipoxia, hipercapnia o acidosis sean consecuencia del uso de los cubrebocas.

En conclusión, no existen evidencias para respaldar que el uso de mascarillas pueda producir hipoxia, hipercapnia y acidosis respiratoria.

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