Las mascarillas quirúrgicas no provocan que el usuario respire su propio CO2, según expertos

Una imagen que ha sido compartida más de 20.000 veces en Facebook asegura que las mascarillas quirúrgicas impiden la oxigenación pulmonar y llevan al usuario a respirar sus desechos respiratorios, entre otros problemas. Sin embargo, la mayoría de estas afirmaciones son falsas, de acuerdo a los especialistas consultados.

“Respira tu propio CO2. Impide correctamente la respiración. Produce sensación de asfixia. Provoca hiperventilación”, son algunas de las afirmaciones que acompañan la imagen de una mascarilla quirúrgica, compartida al menos desde el 12 de mayo pasado. 

“Eso mismo decía yo!!!!! Respirar tu propio CO2 (sic)”, “puede generar la pérdida de conocimiento por falta de oxígeno”, “Respirar una y otra vez aire exhalado se convierte en dióxido de carbono, por eso nos sentimos mareados”, escribieron algunos usuarios que compartieron la publicación en Facebook (1, 2, 3, 4) y también en Twitter (1, 2, 3, 4).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 19 de mayo de 2020

En el contexto de la pandemia del COVID-19, las autoridades sanitarias de algunos países han instruido el uso obligatorio de mascarillas en lugar públicos o donde se generen aglomeraciones.

AFP Factual verificó las afirmaciones de la publicación:

1. Respiras tus desechos exhalados y tu propio CO2. Falso

Los expertos consultados explicaron que los poros de las mascarillas quirúrgicas permiten el intercambio gaseoso y, por lo tanto, la salida de las partículas de dióxido de carbono. 

El doctor Daniel Pahua, académico de Salud Pública de la Universidad Autónoma de México (UNAM) explicó que al utilizar estas mascarillas no se respira ningún desecho significativo ni CO2: “En el caso de la imagen, que es una mascarilla solo para partículas y no gases, no se acumulan [los desechos] al interior porque hay muchos puntos de fuga alrededor”. 

Con él coincidió Emilio Herrera, docente del programa de fisiopatología de la Universidad de Chile: “Nuestros desechos respiratorios son gases con partículas muy pequeñas que sí atraviesan la mascarilla. El principal desecho es el dióxido de carbono, cuyas partículas también la atraviesan y no se acumula”.

Además, el epidemiólogo del Instituto Nacional de Salud de Colombia, Carlos Pinto, añadió que las mascarillas como la de la imagen tienen como función filtrar gotas de saliva y mucosidad, “pero aún permiten que fluya el aire. Respirar CO2 en exceso es peligroso para el cuerpo. Sin embargo, las personas que usan tapabocas quirúrgicos o de tela no tienen ningún peligro”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su sección destinada a instruir cómo usar mascarillas, explica en qué casos se deben usar y cómo ponerlas y quitarlas. Sin embargo, no advierte sobre el supuesto peligro de inhalar el dióxido de carbono (CO2). 

2. Produce el síndrome de hipercapnia. Falso

La hipercapnia es el aumento de dióxido de carbono en la sangre y afecta principalmente a las personas con enfermedades respiratorias. Este síndrome provoca que el pH de la sangre se torne más ácido, lo que dificulta el ingreso del oxígeno a la sangre.

Pahua, docente de la UNAM, explicó que el uso de la mascarilla por sí solo no deriva en una hipercapnia, “a menos que el paciente tenga un problema funcional, pero ahí no sería por el uso de los cubrebocas”.

De acuerdo a esta verificación de la AFP en inglés, el Departamento de Control de Enfermedades de Tailandia (donde también se difundieron publicaciones asociando las mascarillas con la hipercapnia) explicó a través de esta infografía que no hay evidencia sobre una variación del pH en la sangre por el uso prolongado de mascarillas.

El Hospital Thonburi de Bangkok también descartó, que este uso derive en un cambio del pH en la sangre.

“Es imposible [la hipercapnia] en una persona sana y consciente”, aseguró Herrera, de la Universidad de Chile. “Lo único que lo produce es la depresión ventilatoria”, es decir, respirar menos de lo que deberíamos al punto de acumular CO2, explicó el médico.  

El epidemiólogo Pinto, en tanto, afirmó que no hay evidencias que avalen esta afirmación: “porque [las mascarillas] no son completamente ajustables al contorno facial y es poco probable que el público en general utilice el tapabocas durante un período prolongado, que no sea por períodos cortos fuera de los hogares”.

Una bailarina durante un ensayo en el Teatro Bólshoi de Bielorrusia, en Minsk, el 27 de mayo de 2020

3. Impide la oxigenación pulmonar. Falso

Al estar fabricados con material poroso, los cubrebocas como los de la imagen difundida permiten la entrada y salida de aire, explicaron los especialistas consultados.

Herrera, de la Universidad de Chile, negó que el uso de este tipo de mascarilla  (quirúrgica) y otros tapabocas certificados generen problemas de respiración y oxigenación: “La respiración anda libremente. Solo se dificulta cuando se aumenta el espacio muerto, que es un espacio que no hace intercambio. Eso pasaría poniendo un tubo o una manguera”.

El doctor Pinto, en tanto, explicó que las mascarillas quirúrgicas son lo suficientemente porosas “como para permitir el paso de moléculas de gas, como el CO2 y el oxíeno, y no perjudica siginificativamente el intercambio de gases hasta el punto de causar problemas de salud”.

Pahua, de la UNAM, coincidió en que los cubrebocas no obstruyen la respiración.

4. Provoca hiperventilación. Falso

La hiperventilación es el aumento en la frecuencia respiratoria. Eso pasa cuando tenemos hipoxia y/o hipercapnia”, escribió Herrera en su respuesta a AFP Factual, refiriéndose a la falta de oxígeno en un tejido determinado y a la acumulación de CO2, respectivamente.

Como ya lo verificó la AFP, expertos consultados descartaron que el uso de mascarillas produzca hipoxia. En esa ocasión el doctor Claudio Méndez explicó que mientras las mascarillas permitan la circulación de aire, no debería haber problemas: “[el uso de] las N95 no suele ser por más de siete horas. En el caso de las mascarillas quirúrgicas, se usan por menos tiempo. Ambas están lejos de generar hipoxia”.

Por su parte, el doctor Pahua indicó que en esta publicación hay una contradicción importante: “En la imagen dice que [la mascarilla] provoca hiperventilación y luego hipercapnia por falta de ventilación pulmonar. O sea, primero dice que ventilas de más y luego dice que ventilas mal”.  

La angustia también puede producir que una persona se hiperventile, agregó Pablo Toro, psiquiatra de la Universidad Católica de Chile. “Pero es por la angustia, no por la mascarilla. Cuando los centros cerebrales asociados a la angustia se activan, uno de los síntomas es la falta de aire. Entonces, se acelera la frecuencia respiratoria se hace más profunda la respiración”, añadió

5. ¿Produce sensación de asfixia?

Los médicos consultados coincidieron en que los usuarios de mascarillas sí pueden tener una sensación de asfixia o falta de aire, lo que no significa una asfixia real.

“Es más bien una sensación de falta de aire, pero es porque no estamos acostumbrados. En las industrias el uso de cubrebocas médico o las N95 se usan en jornadas enteras de trabajo y no hay problema”, aseguró Pahua.  

Por su parte, Pinto, del Instituto Nacional de Salud de Colombia, explicó: “Es cierto que usar una máscara puede ser molesto e incómodo, pero la solución no es renunciar al uso del tapaboca. Si siente que le hace falta el aire, se deben considerar otras causas posibles, como un ataque de pánico, que puede desencadenar sentimientos repentinos de asfixia y falta de aire”. 

El psiquiatra Toro dijo que esta sensación se puede dar inclusive sin mascarilla: Una persona muy angustiada puede desarrollar la sensación de asfixia, incluso sin mascarilla. No es que le falte el aire, pero sí tiene la sensación”.

6. Intoxicación por micropartículas del material. Falso.

Los médicos consultados por AFP Factual descartaron que haya riesgo de intoxicación por el material de las mascarillas quirúrgicas.

Herrera, de la Universidad de Chile, planteó que las mascarillas certificadas no deberían dar problemas: “Hay dos tipos de mascarillas: las certificadas que cumplen con los requerimientos y certificados ISO. Esas no deberían dar ningún problema. Si pensamos en las mascarillas caseras, podrían usar un material que dé problemas, pero por esas no puedo hacerme responsable”, explicó en conversación telefónica con la AFP.

El doctor de la UNAM, Pahua, también desestimó una presunta intoxicación al usar mascarillas quirúrgicas, y advirtió sobre las caseras: “Se deben usar de empresas registradas y elaborados bajo las normas oficiales”.

Carlos Pinto, del Instituto Nacional de Salud de Colombia, explicó por escrito a la AFP que los tapabocas “generalmente son fabricados con tela no tejida de polipropileno y poliéster y/o pellón de grosor medio. Es poco probable que de este tipo de materiales se desprendan partículas tóxicas para el ser humano”.

COVID-19 y mascarillas

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan el uso de mascarillas para evitar la propagación del virus. Sin embargo, indican que los cubrebocas quirúrgicos y N95 deben reservarse para el personal sanitario, y aconsejan las cubiertas de tela para el uso cotidiano. Para esto, sugieren utilizar telas de algodón y lavarlas “rutinariamente según la frecuencia de uso” en una lavadora.

Al 19 de mayo, en el mundo se han acumulado casi 5 millones de personas contagiadas desde que comenzó el brote de COVID-19, y más de 325.000 fallecidos, de acuerdo a los registros de la AFP en base a fuentes oficiales.

En conclusión, la mayoría de las afirmaciones son falsas. Según los especialistas consultados, no es cierto que una mascarilla quirúrgica impida la oxigenación pulmonar o lleve al usuario a respirar sus desechos respiratorios; aunque sí hay usuarios que pueden experimentar una sensación de asfixia al utilizarlas. 

Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

EDIT 27/05: Cambia copete, subtítulos 3 y 5, y foto
Valentina De Marval
AFP Chile