Los hisopos de las pruebas PCR no “magnetizan” el rostro ni tienen “nanopartículas” que imantan

Copyright AFP 2017-2021. Todos los derechos reservados.

Distintos videos en los que se asegura que la prueba PCR para detectar el coronavirus deja “magnetizada” la nariz u otras zonas del rostro han sido compartidos más de 4.000 veces en redes sociales desde fines de mayo. De acuerdo con las publicaciones, esto se debería a que el hisopo que se utiliza para tomar la muestra nasofaríngea lleva “nanopartículas”, metales, imanes o grafeno. Pero las afirmaciones son falsas: los hisopos están hechos con fibras sintéticas y no contienen componentes capaces de generar atracción magnética.

“Esto es un imán pegado a mi cara (...) Me la metieron en la nariz sin que yo me dé cuenta”, se lamenta una mujer en un video que circula en Facebook (1, 2, 3). “Esto no es de conspiranoicos (...) Esto me está pasando a mí”, añade.

“Las PCR traen grafeno y nanopartículas”, afirma una joven que muestra cómo adhiere un pequeño imán a su nariz (1, 2) “Esto es muy fuerte, miren, tengo un imán en la cara”.

“SE CONSTATA LA FARSA PANDEMIA. FALSA VACUNACION. FALSO HISOPADO partículas de grafeno en las vacunas e hisopados...magnetización”, advierte otra publicación, que incluye el video de un hombre que se apoya un imán en el tabique nasal.

Captura de pantalla de publicaciones en Facebook hecha el 4 de junio de 2021

Videos similares sobre la supuesta “magnetización” de individuos que se hicieron una prueba PCR también circulan en Twitter (1, 2).

Un abogado “denuncia” el fenómeno

Un abogado argentino llamado Miguel Iannolfi también ha publicado una serie de grabaciones protagonizadas por personas que afirman que imanes o metales se pegan en sus rostros debido a test PCR hechos días o incluso meses atrás (1, 2, 3, 4). Todas las secuencias fueron filmadas cerca de distintas comisarías de la Ciudad de Buenos Aires, donde el letrado asegura que está cursando denuncias debido al fenómeno magnético observado tanto en testeados por coronavirus como en vacunados.

Iannolfi es “coordinador” de “Abogados por la Verdad” que, según su página en Facebook, busca “la verdad y justicia, en defensa del Pueblo”. La organización ha difundido información falsa sobre la crisis sanitaria durante meses, incluyendo que no hay enfermos de covid-19 en los hospitales y que los test PCR dan una mayoría de “falsos positivos”. Esas afirmaciones ya han sido verificadas como falsas por la AFP (1, 2).

El abogado no solo es negacionista de la pandemia, sino de otros eventos históricos. En el año 2019 escribió en la cuenta de Facebook de la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina que el Holocausto nunca ocurrió, y adjuntó un meme que afirmaba que es la “mentira más grande, persistente y dañina de la historia”.

Otra vez magnetismo…

La teoría de que los hisopos de la prueba PCR “magnetizan” la cara comenzó a circular pocos días después de que decenas de videos en distintos idiomas fuesen compartidos en redes sociales con la afirmación de que las vacunas contra el covid-19 son capaces de “magnetizar” o “imantar” a quienes las reciben (1, 2, 3, 4).

Sin embargo, no es cierto que las vacunas otorguen “propiedades magnéticas”. AFP Factual ya verificó como falso que las vacunas “magnetizan” a los inoculados, que contienen una “solución metálica” o que tienen al grafeno entre sus componentes.

¿De qué están hechos los hisopos?

“Los hisopos son, en su amplia mayoría polímeros convencionales (polyester/dracon, o de impresión 3D) con vástago de popipropileno, poliestireno, etc.”, dijo a la AFP la doctora en Química Margot Paulino, directora de experimentación de la facultad de Química de la Udelar, Uruguay, cuyo equipo diseñó hisopos para pruebas PCR destinadas a detectar el coronavirus.

“No hay razón para que exista material magnetizable en los hisopos”, dijo. “Puede ocurrir que en algún proceso de flocado en el caso de los hisopos de fibra (sintética), y de bobinado, en el caso de los hisopos convencionales, se pudiera arrastrar algunas partículas metálicas, que no siempre son magnéticas. Pero su proporción es muy baja: jamás eso puede explicar el supuesto magnetismo que se ve en los videos”, añadió Paulino.

Los protocolos dispuestos por el gobierno argentino y por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo mismo que por los Centros para el Control y la Detección de Enfermedades de Estados Unidos, establecen que, para tomar muestras nasofaríngeas para la detección del coronavirus, deben utilizarse hisopos flocados de dacrón, poliéster, rayón o nylon. El hisopo debe alcanzar la parte posterior de la nasofaringe, rotarse unas cinco veces para tomar la muestra, y retirarse.

 

Sin nanopartículas magnéticas y sin sentido

“Un poco de nanopartículas de hierro u otro metal magnético, o de óxidos magnéticos de Fe, Co, etc. no podrían sostener el peso de un imancito como el mostrado en los videos ni de un cuerpo ferromagnético de dimensiones similares”, explicó a AFP Factual Francisco Sánchez, profesor titular del departamento de Física de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, Investigador Superior del CONICET y director del Grupo de Magnetismo y Materiales Magnéticos (G3M).

“Para que el imán se adhiera a la nariz mediante fuerza magnética sería necesario meter dentro de la nariz muchas nanopartículas, otro imán, o un trocito de hierro o de acero por ejemplo. Estimo que ello sería muy incómodo y peligroso”, advierte Sánchez.

Con él coincidió el físico uruguayo Nicolás Wschebor, quien explicó a la AFP que el tamaño, la forma y el peso de un hisopo impiden que sea viable incluir allí “material magnético con los volúmenes necesarios como para generar un efecto significativo de magnetización en el rostro”.

Wschebor agregó que existen nanopartículas con propiedades magnéticas grandes, pero “nunca lo suficientemente grandes como para conseguir que a través de un hisopo o jeringa se generen efectos macroscópicos de imantación en el rostro o el brazo. Eso no es viable”.

“Además, ¿por qué alguien querría hacer eso?”, se preguntó. “Aun si fuera posible, ¿cuál sería el propósito? No tiene sentido. Si el propósito es ‘rastrear’ a las personas [como sugieren algunas publicaciones] no sería particularmente práctico. Para un sistema de rastreo es necesaria una conexión con sistemas de telecomunicaciones lo cual sería todavía más difícil de concretar [a través de un hisopo], concluyó.

Una trabajadora sanitaria recolecta una muestra nasofaríngea con hisopo para una prueba PCR en Buenos Aires, el 28 de mayo de 2021 (Juan Mabromata / AFP)

Cintia Meiorin, doctora en Ciencia de los materiales e investigadora del CONICET, concuerda con la inutilidad de “magnetizar” un hisopo. “No tiene ningún sentido añadir nanopartículas magnéticas a los polímeros usados para los hisopos del test PCR. Además, los procedimientos experimentales para obtener polímeros magnéticos no son económicos ni tan sencillos”.

Meiorin decidió hacer la prueba mostrada en las publicaciones virales en sí misma y cuenta:

El doctor Francisco Sánchez ofreció una explicación similar: “El imán es plano y delgado, es decir, sus caras tienen una importante superficie en relación a su peso. Con la grasa natural de la piel, que suele haber en la nariz, es muy fácil dejar pegado uno de esos imanes en la parte superior y lateral de la nariz. Lo mismo pasa con un botón o cualquier otro cuerpo plano y delgado de pequeñas dimensiones. Cualquiera puede hacer la prueba. Eso sí, sin lavarse la cara porque el jabón quita la grasa y el truco ya no funciona".

Esa es también la explicación de Mick West, un autor científico británico-estadounidense, que publicó un video en Metabunk.org, un sitio web dedicado a verificar afirmaciones pseudocientíficas. 

West califica la teoría de la magnetización como "un nuevo giro de un viejo truco de carnaval", y demuestra que imanes, monedas u otros objetos lisos se adhieren a varias partes del cuerpo, incluida la nariz, si la piel de uno está ligeramente grasosa. "Retira el aceite y el objeto no se pegará", dice.

Hisopos, grafeno y propiedades magnéticas

En varios videos se asegura que el supuesto fenómeno magnético observado se debe a que los hisopos tienen grafeno.

Sin embargo, el grafeno, un nanomaterial bidimensional basado en carbono, no es un componente de los hisopos, cuyo único fin es tomar una muestra de un paciente para su posterior análisis.

El grafeno, además, no tiene propiedades magnéticas de manera natural. Diego Peña, quien estudia el potencial magnético del nanomaterial, descartó que éste pudiera generar un fenómeno de imantación como el observado en los videos virales: "Es magnético sólo en condiciones muy específicas de laboratorio (ultra alto vacío y sobre oro). Es muy inestable, de forma que en condiciones ambientales pierde las propiedades magnéticas". 

La doctora en Química María Celeste Dalfovo coincide: "Por sí solo, el grafeno es diamagnético. Esto quiere decir que no se ve atraído por imanes”. “No tiene sentido decir que un hisopo con grafeno te magnetice… Eso es imposible. Ya es ciencia ficción”, añadió.

Señaló, asimismo, que desplegar este nanomaterial en millones de hisopos alrededor del mundo resultaría costoso. Al 6 de junio, solo en la ciudad de Buenos Aires, se habían realizado casi 4 millones de hisopados desde el inicio de la pandemia.

En marzo pasado, AFP Factual verificó como falsa la afirmación de que se habían encontrado “nanobots” dentro de los hisopos. 

EDIT 11/06/21: corrige tipeo y elimina enlace en párrafo 8
EDIT 14/06/21: sustituye enlace archivado por correcto en párrafo  7
COVID-19