Las vacunas de ARN no generan enfermedades autoinmunes ni matan a quienes las reciben

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Las vacunas de ARN mensajero para prevenir el covid-19 tienen como fin la “despoblación” y causarán un “caos” en el organismo humano mediante reacciones autoinmunes “tres a seis meses” después de su aplicación, se afirma en un meme compartido más de 1.500 veces en redes sociales al menos desde el pasado 13 de marzo. Pero tales efectos adversos no se condicen con el funcionamiento de las vacunas, de acuerdo con expertos consultados. Tampoco se han registrado en los ensayos clínicos, que iniciaron en julio de 2020, ni en las personas que ya han recibido dosis de estas vacunas.

“Se nos es inyectado un caballo de Troya” advierte un meme que circula en Facebook (1, 2, 3) y que fue enviado al WhatsApp de AFP Factual para su análisis. “A través de la vacuna ARNm existen muchos mecanismos por los que estas sustancias crearán caos entre las personas, pues nuestros anticuerpos destruirán nuestros pulmones y desactivarán los antimacrófagos inflamatorios y llevarán el virus al interior de la célula”.

Según la publicación viral, esto desencadenará “shock anafiláctico [reacción alérgica aguda, NDLR], enfermedades cardiovasculares y enfermedades autoinmunes”

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 5 de abril de 2021

Las mismas afirmaciones también circularon en Twitter (1, 2).

Las tres fuentes

Según el meme, estas aseveraciones acerca de las vacunas provienen de tres personas: Alexandra Henrion-Caude, la “Dra. Tenpenny” y Dolores Cahill. 

Alexandra Herion-Caude es una genetista francesa cuyas afirmaciones sobre las vacunas ya han sido verificadas como falsas por la AFP. 

Dolores Cahill es una bióloga y profesora irlandesa que presidió el partido de derecha "Irish Freedom Party" hasta marzo pasado. El instituto médico del University College Dublin, donde trabaja, se distanció de las declaraciones de Cahill respecto del coronavirus en el año 2020. La AFP ya ha verificado varias afirmaciones falsas de la profesora (1, 2, 3, 4).

La “Dra. Tenpenny” es Sherri Tenpenny, una osteópata estadounidense y activista antivacunas. La foto incluida en el meme es suya y no de Henrion-Caude, como se sugiere.

Las vacunas de ARN mensajero

Actualmente hay dos vacunas contra el covid-19 que utilizan ARN mensajero (ARNm) para generar una respuesta inmunitaria: la desarrollada por la empresa de biotecnología Moderna y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos, y la de Pfizer/BioNTech, del laboratorio alemán BioNTech y la firma estadounidense Pfizer.

El objetivo de las vacunas de ARNm es lograr que el cuerpo sintetice la proteína “espiga” del SARS-CoV-2, que el sistema inmunológico reconocerá como “extraña”, desarrollando anticuerpos capaces de defender al organismo ante un encuentro con el virus.

Ventana temporal de “tres a seis meses”

Los ensayos clínicos o de fase 3 de las vacunas Moderna y Pfizer, es decir, las pruebas en seres humanos, comenzaron en julio de 2020 (1, 2) —ocho meses antes de que circulara el meme viral— e involucraron en cada caso alrededor de 30.000 voluntarios mayores de 18 años.

Los primeros resultados de eficacia y los efectos adversos observados tras la administración de ambas vacunas fueron publicados por primera vez en noviembre de 2020 (1, 2). En los dos casos se notificó fatiga, dolor de cabeza y dolor e hinchazón en el sitio de la inyección como efectos más frecuentes.

La administración de ambas vacunas comenzó en Estados Unidos en diciembre pasado, tras la aprobación de emergencia de la Food and Drug Administration (FDA) (1, 2). En ese país más de 58 millones de personas han completado el esquema de dos dosis que requiere cada vacuna y no hay registro alguno de muertes por esa causa, como advierte el meme compartido en las redes sociales. 

Varios países también han adquirido estas vacunas, como Canadá, Irlanda, Dinamarca y Chile

Los “tres a seis” meses que el meme prevé como el tiempo en que se producirían graves efectos adversos como consecuencia de las vacunas de ARNm ya han transcurrido para un gran número de vacunados, tanto en los ensayos clínicos como en las campañas de inmunización.

“Enfermedades autoinmunes”

La AFP ya ha verificado como falsas otras publicaciones acerca de supuestos daños de las vacunas de ARNm, entre ellas enfermedades autoinmunes e infertilidad (1, 2).

Las enfermedades autoinmunes son afecciones por las que el sistema inmunitario del cuerpo ataca tejidos sanos. De acuerdo con el meme, las vacunas desencadenarán esta condición y harán también que “nuestros anticuerpos destruyan nuestros pulmones”.

Roselyn Lemus-Martin, doctora en biología molecular por la Universidad de Oxford e investigadora de vacunas y tratamientos contra el covid-19, indicó a AFP Factual que no hay evidencia científica que demuestre que las vacunas de ARNm generen enfermedades autoinmunes.

Con ella coincide Kenneth Witwer, profesor de patología y neurología molecular y comparativa en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins: “Aunque actualmente no hay evidencia de que ninguna vacuna contra el SARS-CoV-2 induzca autoinmunidad, de todas las estrategias de vacuna actuales, es probable que la de ARNm sea la más segura en términos de evitarla. Esto se debe a que las partículas lipídicas que componen la vacuna no muestran proteínas virales en su superficie, donde teóricamente (repito: teóricamente, ¡no hay evidencia de esto!) podrían interactuar con proteínas humanas solubles y generar respuestas autoinmunes”.

Asimismo, Thalia García Téllez, especialista e investigadora en enfermedades infecciosas y vacunología del Hospital Cochin, en París, explicó a la AFP que “las enfermedades autoinmunes pueden ser consecuencia de una mutación o mutaciones en el ADN. El proceso mediante el cual estas mutaciones aparecen nada tiene que ver con el ARN mensajero”.

Un trabajador de la salud recibe la segunda dosis de una vacuna Pfizer-BioNTech contra el covid-19 en Santiago, Chile, el 15 de enero de 2021 (Claudio Reyes / AFP)

“Shock anafiláctico”

Una eventual reacción alérgica tras recibir una vacuna contra el covid-19 se produce en los minutos posteriores a recibirla y no meses después, como sugiere el meme.

Ya en enero pasado se registraron algunos casos de alergia severa o anafilaxia tras la administración de la vacuna Pfizer, sin consecuencias fatales. De acuerdo con los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), de 1.893.360 personas que habían recibido la primera dosis de la vacuna al 23 de diciembre de 2020, se identificaron 21 casos de anafilaxia, incluidas 17 en personas con antecedentes documentados de alergias o reacciones alérgicas severas.

Los CDC han elaborado una guía para que el personal sanitario responda en estos casos. Entre las disposiciones se indica implementar períodos de observación posteriores a la vacunación y tratar de inmediato a las personas que experimenten signos y síntomas de anafilaxia con una inyección intramuscular de epinefrina.

Desactivación de “antimacrófagos inflamatorios” y “destrucción” de los pulmones

“Los ‘antimacrófagos inflamatorios’ no existen”, dijo a AFP Factual el doctor Nicolás Torres, del Laboratorio de Inmunopatología del IBYME-CONICET, Argentina. “Lo que existe son los macrófagos antiinflamatorios”.

El experto detalló que los macrófagos son células del sistema inmunológico que se especializan en funciones muy diversas: “Algunos reciclan el hierro de los glóbulos rojos, otros son especialistas en atacar patógenos, y otros, como los antiinflamatorios, cumplen un rol ‘regulador’: una vez que hay una respuesta inmune —sea contra el SARS-CoV-2 u otro patógeno— es importante que la respuesta inflamatoria termine y estos macrófagos son los encargados de eso”.

Torres dijo que la idea de que una vacuna ARNm pueda “desactivar” un macrófago “no tiene sentido” y que así no es como funcionan las vacunas: “El meme sugiere que la vacuna está destinada a destruir macrófagos y que por eso los pulmones sufrirían algún tipo de daño, pero eso no tiene ningún tipo de sentido. No existe ninguna vacuna ARNm capaz de modificar genéticamente a los macrófagos y de esa manera “deactivarlos”.

Por su parte, Kenneth Witwer, de la Johns Hopkins, dijo a la AFP: "Con más de 700 millones de vacunas administradas hasta la fecha en todo el mundo, y casi un año desde que comenzaron los primeros ensayos, a estas alturas ya habría pruebas muy claras de dichos efectos secundarios. No las hay."

AFP Factual ya ha verificado otras afirmaciones falsas respecto de supuestas “manipulaciones genéticas” de las vacunas de ARN mensajero (1, 2, 3).

El 29 de marzo pasado, los CDC publicaron los resultados de un estudio de las vacunas Moderna y Pfizer, concluyendo que son altamente efectivas para prevenir las infecciones por SARS-CoV-2 entre el personal de atención médica, emergentólogos y otros trabajadores esenciales, que conforman uno de los grupos con más posibilidades de contraer la enfermedad debido a su trabajo.

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