No hay pruebas científicas de que las mascarillas, bien usadas, perjudiquen la salud de los niños

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Desde principios de febrero pasado, un meme viralizado en redes sociales asegura que el uso de mascarillas dañan la salud de los niños, incluyendo la aparición de enfermedades como neumonía y cáncer, entre otros impactos negativos. Sin embargo, los supuestos efectos nocivos no encuentran respaldo en la literatura científica y fueron descartados por expertos consultados por AFP Factual.

“¿Crees que le proteges?”, dice el meme junto a la imagen de un niño usando una mascarilla. El contenido fue compartido más de 1.000 veces en Facebook (1, 2, 3), Instagram y Twitter (1, 2, 3). 

Captura de pantalla realizada el 22 de febrero de 2021 de una publicación en Facebook

Una búsqueda inversa de la imagen revela que la figura del niño fue tomada de una publicidad de máscaras de tipo KN95 para niños.

El meme, además, incluye códigos QR que llevan a otros contenidos.

Niños y mascarillas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el uso de mascarillas no sea obligatorio para los niños de hasta cinco años “en aras de la seguridad y el interés general del niño y dada su incapacidad de utilizar adecuadamente una mascarilla con una asistencia mínima”. Para aquellos entre seis y 11 años, según la OMS y UNICEF, la decisión de su utilización queda supeditada a consideraciones como si hay transmisión generalizada de covid-19 en donde vive el niño, el acceso a las mascarillas y la posibilidad de mantener su higiene, entre otros factores. A partir de los 12 años, ambas organizaciones aconsejan un uso similar al de los adultos.

En Argentina, en tanto, las autoridades desaconsejan el uso de esta medida sanitaria para menores de dos años. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), en tanto, destaca que “el empleo de mascarilla higiénica es recomendable recién a partir de los 3 años” y recuerda que para que esta sea efectiva, debe utilizarse correctamente. “Tanto la colocación, como el uso y la retirada de la mascarilla en los niños debe estar siempre supervisada por un adulto”, señala.

En un documento del Comité de Prevención de Lesiones de la SAP, se indica que el uso de mascarillas en niños a partir de los tres años puede ser útil porque “la información disponible de la pandemia de coronavirus dice que los niños tienen significativamente menos probabilidades de enfermarse gravemente que los adultos, y es más frecuente que presenten cuadros leves o subclínicos, pero pueden transmitir el virus a sus familiares”. 

¿Una amenaza para los más chicos?

El meme que se ha difundido afirma que el metabolismo de un niño requiere el doble de oxígeno que el de un adulto”. Expertos consultados por la AFP explicaron que esta afirmación no es del todo correcta y que, en todo caso, no es motivo para temer a las mascarillas.

Gustavo Giachetto, médico pediatra y director de la Clínica de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, Uruguay, explicó que “los niños tienen un consumo aumentado de oxígeno, no necesariamente el doble [que un adulto]”, pero aclaró que esto se da en los niños pequeños, “los que están en pleno crecimiento, es decir, los menores de dos o tres años”.

El médico uruguayo destacó que en su país las autoridades recomiendan el uso de tapabocas en mayores de cinco años, por lo que, afirmó, la publicación viral carece de sentido. “Lo que quieren con eso es asustar”, sostuvo y destacó no haber encontrado “experiencias negativas con el uso de la mascarilla si se siguen las recomendaciones de cómo usarlas en los pequeños”. 

El especialista reconoció que si no se siguen lasinstrucciones para un uso amigable”, pueden llegar a dificultar el habla, la comunicación, pero explicó que en general “los niños se adaptan muy bien”.

Juan José Bosch, jefe del servicio de Neumonología Infantil del Hospital Universitario Austral de Buenos Aires, dijo a AFP Factual que si bien es cierto que “(haciendo una generalización) la frecuencia respiratoria de los niños es el doble que la de un adulto”, en cualquier caso “eso no interfiere en nada con el barbijo”.

“[Al barbijo] no deben usarlo los menores de dos años, pero en el caso de la foto, [el niño] claramente es mayor”, agregó el especialista.

Una niña con una mascarilla al sur de Ciudad de Guatemala, el 24 de julio de 2020 ( Johan Ordoñez / AFP)

Eduardo Regueira, médico pediatra uruguayo, por su parte, dijo que la imagen viralizada no tiene “ningún sustento científico” y afirmó que “no hay efectos adversos cuando el uso del tapabocas en niños es el correcto”.

Además de esta primera afirmación, la imagen incluye una serie de aseveraciones sobre los supuestos efectos negativos del “uso prolongado de mascarillas” en los niños. A continuación, la verificación de cada una de ellas:

1. "Causan problemas psicológicos": Falso

No sabemos aún cuál será el impacto psicológico del uso de barbijos, pero se encuentra en la misma línea de todas las restricciones que los niños y familias han tenido que enfrentar en esta pandemia”, dijo a AFP Factual Clara Schejtman, doctora en Psicología y profesora e investigadora de la Universidad de Buenos Aires y Universidad de Belgrano. “Supongo que en los lugares en donde ya se ha implementado se ha podido evaluar si tuvo efectos psicológicos nocivos aunque yo tomaría esto entre pinzas, por ser resultados producidos demasiado rápidamente”. 

Schejtman explicó que “los niños en general se habitúan a casi todo y si el mensaje es que usamos los barbijos como protección y para poder seguir estando juntos, lo comprenderán bien”. La especialista concluyó que “la sábana es corta y hay que ubicarla para paliar los mayores estragos posibles aunque nunca es lo ideal y lo totalmente deseable”.

La profesora del Departamento de Psicología Educativa de la Universidad de Alberta, Canadá, Christina Rinaldi dijo al equipo de verificación de la AFP que no tenía conocimiento de ningún estudio que respaldara la afirmación de los supuestos daños psicológicos provocados en niños por el uso de tapabocas.

Jennifer Katzenstein, directora de Psicología y Neuropsicología del Hospital Infantil Johns Hopkins, por su parte, explicó: "Las mascarillas no están impidiendo que los niños se comuniquen adecuadamente con los demás, y muchos, muchos niños han sido bastante resilientes a lo largo de la pandemia y lo están haciendo bastante bien". La especialista destacó además que aunque se lleve una mascarilla puesta, "los ojos y las expresiones faciales aún pueden verse".

El vicepresidente del comité de enfermedades infecciosas de la Academia Americana de Pediatría (AAP), Sean O'Leary, coincidió en la capacidad de adaptación de los niños y subrayó: “escuchamos más quejas de los adultos que de los niños".

2. “Respiras menos oxígeno y más dióxido de carbono”: Falso

Como ya verificó AFP Factual, usar mascarillas no aumenta la concentración de dióxido de carbono que se respira, ni provoca falta de oxígeno

El aumento de la concentración de dióxido de carbono en la sangre se denomina hipercapnia, mientras que la disminución del suministro de oxígeno a determinados tejidos se define como hipoxia

Ninguna de estas condiciones se produce como consecuencia del uso de tapabocas, como explicaron expertos a AFP Factual. 

Emilio Herrrera, académico del programa de Fisiopatología de la Universidad de Chile, explicó a la AFP en enero pasado que los cubrebocas permiten un correcto intercambio gaseoso: “Las mascarillas certificadas permiten el paso de todos los gases que componen el aire, en particular nitrógeno, oxígeno y dióxido de carbono, por lo que el aire entra la mascarilla y la boca/nariz se iguala rápidamente al aire ambiental”.

La neumóloga Carolina Herrera, expresidenta de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias, también descartó que el uso de cubrebocas derive en estas patologías, porque “las mascarillas están diseñadas para impedir que lleguen al aparato respiratorio los gérmenes que circulan en el ambiente” y agregó que el intercambio gaseoso ocurre a nivel alveolar y no en la nariz.

La cantidad de oxígeno que se recibe y el dióxido de carbono que se elimina, señaló Herrera, dependen de la cantidad de veces que se respire por minuto. “En la medida que yo inspiro una cantidad de oxígeno al 21% [cantidad de oxígeno en el ambiente, NDLR] y tengo todas mis unidades alveolares en buenas condiciones, el intercambio gaseoso se ejecuta normalmente. Y esto es completamente independiente de si yo uso o no uso mascarilla”.

Asimismo, para otra verificación de AFP Factual, el jefe de Neumología del hospital alemán Kloster Grasfchaft, Dominic Dellweg, explicó que las mascarillas dan mayor resistencia al respirar, ya que los “músculos respiratorios tienen que trabajar más para respirar aire a través de la mascarilla”. Sin embargo, esto “no es una señal de falta de oxígeno en el cuerpo”.  “El mayor esfuerzo [al respirar] llega al cerebro como una señal de falta de aire a través de los receptores en los músculos respiratorios, aunque los valores de oxígeno y dióxido de carbono están en un rango normal”, detalló.

3. "Generan hongos y bacterias”: Engañoso

Los especialistas consultados por AFP Factual explicaron que el uso incorrecto de los barbijos puede propiciar la aparición de hongos y bacterias, pero incluso en tal situación es poco probable que esto cause enfermedades.

Sin lugar a dudas que una mascarilla utilizada por periodos extensos o reutilizada, puede favorecer el desarrollo de colonias (hongos, bacterias, etc). De todas formas, son probablemente nuestros propios microorganismos, los que habitan en nuestra orofaringe o piel (que habitualmente permanecen en equilibrio), que por contacto o a través de las gotitas de saliva, pueden llegar a la mascarilla y multiplicarse con cierta facilidad”,  explicó a AFP Factual en agosto pasado Patricio Canales, jefe de la unidad cardiorrespiratoria de la carrera de Kinesiología en la Universidad de Santiago (Chile).

Lo anterior, añadió,no es argumento válido para no usarlas, sino más bien para reemplazarla cuando esté visiblemente sucia o húmeda”.

Una mascarilla adorna una estatua en la Plaza del Trocadero, frente a la Torre Eiffel, en París, el 11 de mayo de 2020 (Ludovic Marin / AFP)

Daniel Pahua, académico de Salud Pública de la Universidad Autónoma de México (UNAM), explicó que “en condiciones normales los humanos tenemos bacterias normales en la boca y la cavidad nasal, y cuando hablamos, expulsamos gotitas de saliva. Ahí puede haber hongos o bacterias que se van a alojar en el cubrebocas”.

Sin embargo, señaló que “la mayoría de esos agentes no producen una enfermedad, porque son bacterias que tenemos en nuestra boca. A menos que seamos nosotros los que tenemos una enfermedad”.

El profesor asociado en Políticas de Salud de la Universidad Austral de Chile Claudio Méndez dijo a AFP Factual que “cuando una persona habla a través de la mascarilla genérica [es decir, de tela], el vapor disminuye la protección y la humedad provoca menor duración” en su efectividad, por lo que se recomienda el lavado de la misma tras cada uso.

A pesar de esto, el especialista destacó que las bacterias no se alojan solo en un cubrebocas humedecido y explicó: Los seres humanos de por sí tenemos en nuestro organismo bacterias colonizadoras que conviven en nuestro cuerpo hasta que muchas veces, por disminución del sistema inmune, provocan alguna enfermedad”.

4. “Favorecen el cáncer”: Falso

No hay evidencia científica que respalde que las mascarillas se relacionan con el cáncer, como ya verificó AFP Factual.

Pahua, de la UNAM, señaló que “de ninguna forma” se puede asociar a los cubrebocas con el cáncer. “No existe evidencia científica de ningún tipo”, aseveró. 

Consultado en enero pasado por AFP Factual, el doctor Alfredo Silva, jefe de cuidados intermedios del Instituto Nacional del Cáncer de Chile (INC), también aseguró que “no existe evidencia científica que establezca un rol causal entre su uso y el riesgo de alguna neoplasia maligna”.

Ante la misma consulta, el oncólogo clínico argentino Tomás Soulé, sostuvo: “Todos los fenómenos inflamatorios que pueden llegar a generar cáncer son crónicos y no por utilizar mascarillas un año o una determinada cantidad de horas”. Además, destacó que “no hay ningún estudio prospectivo” que avale la afirmación viralizada. “El mejor ejemplo de esto son los japoneses”, ilustró el especialista, “usan mascarillas mucho tiempo y no está demostrado el aumento en la incidencia de ningún tipo de tumor [en esa población]”.

Una búsqueda de publicaciones científicas en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos de los términos “cancer+facemask” (cáncer+mascarillas) no arrojó ningún resultado que respalde esta afirmación. Tampoco en el buscador Pubmed, que incluye más de 30 millones de citas y resúmenes de literatura biomédica”.

5. "Generan neumonía": Falso

Esta afirmación también fue verificada en el pasado por AFP Factual: expertos explicaron que las mascarillas limpias y bien manipuladas no provocan neumonía.

De acuerdo al sitio de Mayo Clinic, la neumonía es una infección que “inflama los sacos aéreos de uno o ambos pulmones. Los sacos aéreos se pueden llenar de líquido o pus, lo que provoca tos con flema o pus, fiebre, escalofríos y dificultad para respirar”.

El neumólogo uruguayo Juan Pablo Salisbury explicó que el principal origen de la neumonía es “infeccioso, pudiendo ser viral y bacteriano”. “La principal vía de llegada de los patógenos es la inhalación de pequeñas gotitas que se aerolizan. Existen también otros mecanismos más infrecuentes como la aspirativa de contenido de la boca (flora orofaríngea), contenido gástrico o también por vía de llegada hematógena desde una infección a distancia”.

Trabajadores de una escuela secundaria comprueban la temperatura a una estudiante antes de que asista a clases en Buenos Aires, el 13 de octubre de 2020 (Juan Mabromata / AFP)

La neumóloga Herrera, expresidenta de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias, explicó que las mascarillas por sí solas no derivan en una neumonía: “Eso no existe. Pero si tú te la pusiste, fuiste a la feria [mercado, NDRL], la guardaste en el bolsillo de la camisa, la doblaste con tus propias manos y te la volviste a poner, eso sí es un riesgo”.

“Si uno no tiene la precaución de manipularla con las manos limpias y desecharlas cuando es desechable, o de lavarla cuando es lavable, si la tocas por delante, si la guardas en tu bolsillo o cartera y te la vuelves a poner, por supuesto que te puede dar desde coronavirus hasta cualquier otra infección respiratoria”, detalló.

El médico broncopulmonar de la Universidad de Chile Felipe Rivera, en tanto, destacó que no existen evidencias “categóricas” de que el uso de mascarillas de forma prolongada “pueda producir neumonía, considerando que la neumonía requiere de un individuo susceptible, un germen y ciertas condiciones en los bronquios”. 

Salisbury añadió que “si las mascarillas se utilizan el tiempo adecuado, si se lava con agua tibia y detergente cuando es casera y si el usuario se lava las manos, el riesgo de neumonía no existe”.  El neumonólogo uruguayo señaló que “el uso correcto de la mascarilla es fundamental, así como su cuidado. Sobre todo, la higiene del mismo”.

Los códigos QR

En el extremo inferior, el meme viralizado incluye cuatro códigos QR que conducen a distintos contenidos.

El primero es un video de unos 20 minutos de la neuróloga alemana Margareta Griesz-Brisson en el que afirma, entre otras cosas, que el uso de mascarillas provoca envenenamiento por inhalación de dióxido de carbono. También asegura que hay células nerviosas que, una vez destruidas por la falta de oxígeno, no se regeneran.

Sus afirmaciones, sin embargo, son falsas, como ya verificó la AFP. Todos los expertos consultados negaron que las mascarillas obliguen a los usuarios a inhalar CO2. “La mascarilla no es un circuito cerrado, deja pasar el oxígeno”, subrayó Yves Coppieters, médico epidemiólogo y profesor de Salud Pública en la Universidad Libre de Bruselas (ULB).

El doctor Pablo Eguía, neurólogo y vocal de la Sociedad Española de Neurología, señaló al respecto: “Ninguna mascarilla es capaz de crear una cámara estanca y siempre habrá huecos (por los laterales, por abajo, por arriba) donde estos gases ni siquiera tendrán que atravesar el tejido”.

Sobre los supuestos “daños neurológicos irreversibles” que Griesz-Brisson adjudica al uso del tapabocas, Eguía señaló que las células del cerebro “son extremadamente sensibles a la falta de oxígeno”, por lo que algunas “comienzan a morir en menos de cinco minutos después de interrumpirse el suministro de oxígeno”. Aclaró, sin embargo: “las mascarillas no producen ese efecto, en ningún caso”.

Con él coincidió Peter Berlit, secretario general de la Sociedad Alemana de Neurología: aunque hay células nerviosas que no sobreviven más de tres minutos sin oxígeno, no hay relación alguna con el uso de mascarillas, dado que estas no provocan falta de oxígeno.

El segundo código QR del meme lleva a una secuencia de octubre pasado, en la que el médico alemán Bodo Schiffman, negacionista de la pandemia, asegura que “dos niños han muerto en un mes” debido al uso de mascarillas. Esta desinformación ya fue verificada por la AFP.

La niña a la que hace referencia Schiffman en el video perdió el conocimiento en un autobús escolar camino a su casa en el distrito de Germersheim en septiembre pasado y luego murió en un hospital de Karlsruhe. La fiscal principal de Landau, Angelika Möhlig, confirmó esa información a la AFP por teléfono poco después del deceso.

Debido a la viralización en las redes sociales alemanas de que la menor había muerto por utilizar mascarilla, la fiscalía emitió un comunicado el 20 de octubre: “De acuerdo con las declaraciones de los peritos médicos forenses, no existe evidencia de que el uso de la mascarilla bucal y nasal pueda haber estado relacionado causalmente con la ocurrencia de la muerte [de la niña]”.

En el video, Schiffman denuncia el fallecimiento de otro niño debido al uso de tapabocas, sin dar detalles de dónde habría ocurrido y en qué circunstancias, ni ninguna otra evidencia que sustente sus dichos. Afirma que la información se la dio un “colega médico”, cuyo nombre no revela.

El tercer QR lleva a un video de cinco minutos de otro médico alemán llamado Yves Obërndorfer, quien asegura, al igual que el meme viral, que los niños necesitan “dos o tres veces más oxígeno” que un adulto, debido a que su sistema respiratorio “es frágil y de menor tamaño”, afirmación engañosa como ya se indicó. Obërndorfer llama a la población a quitarse las mascarillas.

Una búsqueda por palabras clave arrojó como resultado que solo hay un médico con su nombre, cuya especialidad es la urología (1, 2).

El último código QR lleva a otro video, esta vez de la profesora española Pilar Baselga. En la secuencia acusa a los docentes de su país de cometer delitos de “coacción”, “tortura” y “omisión del deber de socorro”, al impulsar medidas sanitarias en las escuelas para evitar la propagación del coronavirus. Además asegura, como Schiffman, que han muerto menores en Alemania por esa causa.

Aparte de afirmar que las mascarillas “impiden a una persona respirar oxígeno”, Baselga dice que el alcohol en gel no está diseñado para los niños, que resulta abrasivo para su piel y lo compara con “echar sal sobre una herida abierta”. 

La químico farmacéutica Olosmira Correa Briones, docente de la Universidad de Chile, dijo a AFP Factual: “Se debe enfatizar que la utilización de alcohol gel en la población es solo en caso de que no exista posibilidad de lavarse con agua y jabón”. 

Correa agregó: El alcohol en gel es un buen agente sanitizante, pero su utilización excesiva provoca pérdida de los lípidos naturales de la piel, es decir, su abuso podría producir sequedad y, en un caso extremo, dermatitis”. La especialista señaló que esto puede ocurrir en cualquier grupo etario, no solo en los niños.

Respecto de la afirmación de que el alcohol en gel sobre una piel infantil equivale a echar sal sobre una herida abierta”, Correa remarcó que no es procedente, ya que el producto no penetra en una piel sana: “No es comparable. Los niños tienen un estrato córneo bien formado que los protege del medio externo”.

En su sitio web, la OMS señala que “los productos modernos de limpieza de manos a base de alcohol no deberían secar las manos (si se utilizan correctamente)” y asegura que “la dermatitis de contacto alérgica debida a las friegas de manos con alcohol es muy rara”.

En conclusión, el meme viral sobre los supuestos efectos nocivos del uso de mascarillas en niños, incluso algunas graves como la aparición de enfermedades como cáncer o neumonía, no están respaldados por la evidencia científica disponible a la fecha y sus afirmaciones fueron descartadas por los expertos consultados por AFP Factual, que recomendaron hacer un uso correcto de los tapabocas, siguiendo las directivas de las autoridades de salud.

*Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

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