La mujer que sufrió una lesión en su cerebro en un test PCR tenía una condición previa inusual

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La historia de una mujer que sufrió daños en su revestimiento cerebral tras someterse a una prueba de PCR para diagnosticar covid-19 fue compartida cientos de veces en redes sociales desde el 1 de octubre pasado. El caso, que se registró en Estados Unidos y es el primero en su tipo según los médicos, incluyó una secuencia de eventos inusuales, entre ellos una patología previa que no había sido correctamente diagnosticada. A pesar de este incidente, especialistas sostienen que el riesgo de las pruebas nasales sigue siendo muy bajo y la PCR es la principal técnica de diagnóstico usada por las autoridades sanitarias en la pandemia.

¡Prueba de covid le ocasionó derrame de líquido cerebral!”, advierten publicaciones en Facebook (1, 2 y 3), Instagram (1 y 2) y Twitter. “Le perforaron el cerebro a una mujer durante una prueba de covid-19”, señala otra entrada.

“Normal no me hago esa prueba ni regalada”, comenta una usuaria. Otros, en cambio, denuncian que las publicaciones son falsas y que el caso jamás existió.

Captura de pantalla realizada el 22 de octubre de 2020 de una publicación en Facebook

La prueba PCR como herramienta de diagnóstico de covid-19 se realiza para detectar si la infección está en curso. Con un hisopo, se toma una muestra de la nariz, de la parte posterior de la garganta o del escupitajo de un paciente, y ésta es analizada a nivel molecular, en busca de la presencia de dos genes específicos del virus SARS-CoV-2.

El episodio que se viralizó en redes sociales efectivamente le sucedió a una mujer estadounidense de unos 40 años, como publicó en su momento la AFP. Una prueba nasal para detectar covid-19 le perforó el revestimiento cerebral provocando que se filtrara líquido por la nariz y la pusiera en riesgo de una infección potencialmente mortal, informaron en la revista médica JAMA Otolaryngology-Head & Neck Surgery el 1 de octubre del 2020.

El caso fue descrito por los especialistas como el primero en su tipo. Revela una secuencia de eventos inusuales, lo que, dada que esta es la principal herramienta de diagnóstico utilizada por las autoridades sanitarias para diagnosticar el covid-19, el riesgo de las pruebas nasales sigue siendo muy bajo.

La paciente tenía una condición previa poco común y no diagnosticada. Había sido tratada años antes por hipertensión intracraneal (cuando la presión del líquido cefalorraquídeo que protege y nutre el cerebro es demasiado alta), los médicos en aquel momento habían drenado parte del líquido. Aunque la afección se resolvió, hizo que la paciente desarrollara lo que se llama encefalocele, un defecto en la base del cráneo que lleva a que el revestimiento del cerebro sobresalga hacia la nariz, donde es susceptible de romperse.

Nuestra teoría es que el hisopo en sí mismo no resultó en una perforación de la base ósea del cráneo, sino que la prueba invasiva causó un traumatismo en el encefalocele preexistente de la paciente, se lee en el artículo médico. 

El caso mostró que los profesionales de la salud deben tener cuidado en seguir al pie de la letra los protocolos de la prueba, dijo a la AFP Jarrett Walsh, autor principal del artículo. Las personas que se han sometido a una cirugía nasal o de la base del cráneo deberían considerar una prueba oral, en caso de estar disponible, agregó.

AFP Factual ha verificado contenidos falsos sobre la PCR (1 y 2) y las pruebas nasales.

De acuerdo con la Red Argentina Pública de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, conformada por universidades y ministerios de Salud de distintas provincias argentinas, la PCR “es el método de primera línea para diagnosticar COVID-19 recomendado por la OMS y las autoridades sanitarias de Argentina” y “cuenta con una elevada sensibilidad y especificidad”. 

En conclusión, una mujer estadounidense sí sufrió la perforación del revestimiento cerebral tras someterse a un hisopado para la prueba de diagnóstico de covid-19 PCR, pero según detallaron los médicos que la atendieron, la paciente sufría una dolencia poco habitual que no había sido diagnosticada previamente.

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