Los 52 ºC registrados al sol en Zaragoza en 1935 no prueban que el cambio climático sea una “farsa”

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Para poner en duda el cambio climático, centenares de usuarios en redes sociales compartieron varias capturas de pantalla o enlaces en los que se informa que en junio de 1935 el periódico The New York Times alertó de temperaturas superiores a los 52 ºC en la localidad española de Zaragoza. Sin embargo, la cifra no consta en los registros oficiales en España y según la prensa de la época fue tomada al sol, por lo que no sería un registro válido. Además, para el análisis del cambio climático, hay que fijarse en una tendencia durante un largo período y no una fecha puntual, afirmaron los expertos consultados por la AFP.

Publicaciones compartidas en julio de 2022 más de 300 veces en Facebook (1, 2) y Twitter muestran una captura de pantalla de un titular que afirma: “El día en que Zaragoza salió en el New York Times por una ola de calor que hizo superar los 52º”. Los usuarios utilizan esa información para demostrar que el cambio climático sería un “engaño” o una “farsa”.

Contenido similar ya fue difundido en 2019 y 2021 en redes sociales, pero volvió a circular en julio de 2022, en un contexto de récords de temperaturas batidos en Europa por las olas de calor.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 1 de agosto de 2022

Una búsqueda del titular que reproducen las capturas viralizadas dio como resultado una noticia publicada por el diario regional El Heraldo de Aragón el 24 de junio de 2019. Otros usuarios también comparten la captura de un texto similar del 2022 del periódico deportivo AS.

Ambas rememoran un supuesto récord de temperaturas registrado en la capital aragonesa durante una ola de calor hace más de 80 años. La nota destaca la repercusión internacional que tuvo ese dato en The New York Times, que alertó el 23 de junio de 1935 que el día anterior en España se habían alcanzado los “127 grados Fahrenheit”, el equivalente a 52,7 grados Celsius. La cifra es muy superior al récord nacional determinado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que se registró en Montoro (Córdoba) el 14 de agosto de 2021 y fue de 47,4 ºC.

Una búsqueda en la hemeroteca del medio estadounidense mostró que, en efecto, en la página 22 de la edición del 23 de junio de 1935 se hizo una mención sobre las temperaturas alcanzadas en Zaragoza firmada por la agencia Associated Press (AP), como se ve en la siguiente captura de pantalla y que también circula en redes sociales:

Captura de pantalla de la página de The New York Times, realizada el 1 de agosto de 2022

Otra pesquisa de publicaciones del 23 de junio de 1935 en hemerotecas de medios de comunicación españoles arrojó una pieza de La Vanguardia que abordó esas altas temperaturas en Aragón.

“Estamos padeciendo un calor asfixiante. Como en días anteriores, los termómetros marcan 39 grados a la sombra y en algunos sitios registran 51 y 52 al sol”, se lee en el texto de La Vanguardia. “Se registran muchos casos de insolación, pero por fortuna hasta ahora no ha habido ninguno grave”, informó el mismo periódico.

Contactado por AFP Factual, el portavoz de Aemet, Rubén del Campo, dijo que la temperatura máxima alcanzada en Zaragoza ese día fue de 39 ºC. “El dato de los más de 52 grados es incorrecto. No es un dato que figure en nuestro banco de datos climatológicos y, de hecho, no hay ningún registro que supere los 50 grados en la base de datos climatológicos de Aemet en ninguna estación de España”, argumentó.

“Aunque el dato hubiera sido correcto, que insisto no lo es, eso no sirve como prueba para negar el cambio climático”, destacó el portavoz de Aemet.

Copia de las páginas del boletín del servicio meteorológico nacional correspondiente a los días 22 y 23 de junio de 1935, cedidas a la AFP por Aemet

La AFP ya verificó contenidos que ponen en duda la existencia del cambio climático mostrando información de temperaturas elevadas puntuales en el pasado. Por ejemplo, circuló una imagen de una portada que alertaba que España había registrado unas temperaturas de 50 grados en la década de 1950.

En ese caso, Isabel Cacho, catedrática de la Universidad de Barcelona (UB), geóloga y especialista en variabilidad climática natural del planeta, afirmó a la AFP que, “en el hipotético caso de que sí se llegaran a los 50 grados [en los años 1950], no sería un argumento para cuestionar que la situación actual sea más cálida”.

José Luis García, experto en cambio climático y portavoz de Greenpeace España, explicó en julio de 2022 a la AFP que “esos datos de altas temperaturas no sirven para desacreditar la existencia del cambio climático. No tienen nada que ver. Una cosa son datos puntuales de temperaturas y otra muy diferente es el aumento de la tendencia y la temperatura media”.

Cacho insistió en que “cuando hablamos de clima, tenemos que tener en cuenta un periodo de estudio más largo, no tomamos en cuenta sólo las condiciones meteorológicas de un momento determinado durante un lapso corto”.

Con ello coincidió García: “El cambio climático no se puede medir con temperaturas puntuales en momentos concretos, es medir la tendencia de las temperaturas en todos los lugares”.

Además, los criterios de medición también deben cumplir ciertos parámetros, según los expertos. Por ejemplo, para garantizar una medición óptima de la temperatura, “los sensores deben estar protegidos del sol y de la lluvia y la temperatura del interior de la estación tiene que ser la misma que la que hay en el exterior”, dijo Ricardo Torrijo, técnico de meteorología del centro nacional de predicción de Aemet. Por lo tanto, si esos 50 grados se tomaron al sol, como recoge La Vanguardia, no sería una toma válida.

Una secuencia válida para su análisis “no debe haber experimentado cambios ni en su entorno, ni en su modo de observación”, continuó la misma fuente. “Si alguno de estos factores es alterado, los resultados no podrán ser comparables”, comentó Torrijo.

Sobre las olas de calor, el doctor en Geografía e Historia por la UB Mariano Barriendos argumentó que “es relativamente habitual que una burbuja de aire caliente del Sáhara entre en la península”, pero señaló que “lo preocupante es que cada vez [las olas de calor] ocurren con más frecuencia”.

En España, “hubo un incremento muy importante en la década de 2011 a 2020, porque las olas de calor se duplicaron respecto a décadas pasadas”, explicó en junio de 2022 Del Campo. “Si se producían alrededor de 11-12 olas de calor en cada una de las décadas anteriores, en la de 2011 a 2020 se registraron 24”, continuó. Otro de los indicadores que señaló el responsable de Aemet es que “entre 1975 y 2010 hubo cinco olas de calor tempranas [en el mes de junio], mientras que entre 2011 y 2022, ya ha habido seis”.

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