Es falso que el hisopado nasal sea equivalente a una “lobotomía lenta”

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En un meme compartido cientos de veces en redes sociales desde mediados de enero de 2022, se afirma que los hisopados nasales, utilizados durante la pandemia para identificar la infección por covid-19, son el equivalente a una “lobotomía lenta”, ya que dejan una lesión permanente y adrede en la barrera hematoencefálica. Pero la afirmación es falsa. La lobotomía era un procedimiento quirúrgico, ya descartado por la medicina actual, en el que se seccionaban conexiones cerebrales, algo imposible de hacer a través de la nariz y con un hisopo.

Según el meme viral, que circula en Facebook y Twitter, la varilla del hisopo daña la membrana que protege el cerebro, permitiendo que microorganismos o contaminantes “entren por la pequeña lesión”. Se afirma, además, que el procedimiento es una “obra malintencionada del sistema de salud”.

Captura de pantalla de una publicación en Twitter hecha el 22 de febrero de 2022

La membrana a la que alude la publicación viral es la barrera hematoencefálica: una red de vasos sanguíneos y tejido cuyo fin es evitar que sustancias dañinas penetren en el encéfalo.

¿Qué es una lobotomía?

La lobotomía era una práctica de la medicina psiquiátrica cuyo fin era aliviar los síntomas de desórdenes mentales como la esquizofrenia, la depresión grave o el trastorno obsesivo compulsivo. Su inventor, Egas Moniz, ganó el premio Nobel de Medicina en 1949 por desarrollar el procedimiento, que consistía en cortar las conexiones que los lóbulos frontales tienen con el resto del cerebro.

“La técnica surgió a partir de la observación de que la ablación del lóbulo frontal del chimpancé mejoraba la conducta”, dijo a AFP Factual Facundo Latini, investigador en la Unidad Ejecutora de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos de Conicet, Argentina. El especialista explicó que el desarrollo de la práctica fue anterior a la Declaración de Helsinki de 1964, que estableció una serie de principios éticos para la investigación médica en seres humanos.

Las lobotomías no se efectuaban con un “palillo” a través de la nariz, como sugiere el meme viral. La lobotomía prefrontal practicada por Moniz consistía en hacer agujeros en el cráneo a ambos lados del córtex prefrontal e inyectar alcohol en las fibras de conexión para destruirlas.

Más adelante el neurólogo estadounidense Walter Freeman concibió y practicó la lobotomía transorbital, en la que se alcanzaba el cerebro con un instrumento parecido a un picahielo a través de la cuenca ocular.

La lobotomía fue abandonada como tratamiento terapéutico, en parte por sus escasos resultados y por la llegada de los psicofármacos, en la década de 1950.

Los hisopados nasales no dañan el cerebro ni su membrana

Teorías acerca de que los hisopos afectan la producción de hormonas, que contienen químicos o compuestos peligrosos o que dañan la barrera hematoencefálica han circulado a lo largo de la pandemia de covid-19 y ya han sido verificadas por AFP Factual.

La neuróloga Cristiane Nascimento, coordinadora del Departamento Científico de Neuroinfección de la Academia Brasileña de Neurología (ABN), explicó a la AFP en esta verificación que el procedimiento para realizar un hisopado nasal para detectar la infección por coronavirus consiste en “insertar la varilla en la nariz y llegar a la pared posterior de la nasofaringe. Allí, rotamos y obtenemos el material necesario para el análisis”.

La especialista detalló que el examen se realiza en la nasofaringe, es decir, la parte superior de la garganta, detrás de la nariz, “y no tiene nada que ver con la barrera hematoencefálica”.

AFP Factual también se contactó con Juan Sabatté, médico y doctor en microbiología e investigador del Conicet, Argentina, quien descartó en esta verificación que el hisopo pueda perforar dicha barrera:

“Para acceder al cerebro desde la nasofarige se debe fracturar un hueso que se llama etmoides”, detalló Latini, quien agregó que la barrera hematoencefálica se puede perforar con una aguja pero jamás con un elemento romo como un hisopo.

Si la barrera hematoencefálica sufre un daño, sí puede comprometer al cerebro. Sin embargo, explicó la neuróloga Nascimento, ese daño no es responsabilidad de un hisopado nasal, sino de algunas enfermedades como la meningitis o la encefalitis.

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