Todavía no existe una vacuna que prevenga el COVID-19 y el concepto “ARN digitalizable” no existe

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Una publicación compartida más de 2.800 veces en redes sociales desde el 14 de julio asegura que la “nueva vacuna” contra el COVID-19 contiene “ARN digitalizable replicante” que se activa mediante tecnología 5G, lo que hace que el virus se “reactive”. A la fecha de publicación de esa entrada, no existía aún una vacuna que previniera la enfermedad, y las que se encontraban en fase de ensayo en humanos no “contenían ARN digitalizable replicante”, un concepto inexistente. En cuanto a su activación mediante 5G, carece de sustento.

“La nueva Vacuna contiene ‘ARN’ Digitalizable, Replicante que se activa mediante el 5g, por eso el Virus puede ser Reactivado luego que el Paciente se recupera [sic], asegura una publicación en Facebook (1, 2) “Se acerca algo peligroso para toda la Humanidad una nueva etapa de Virus en la que La Vacuna trae la enfermedad”.

La entrada está acompañada por un meme en el que figura una mano enguantada sosteniendo una vacuna en botella. La inscripción que acompaña pide “libertad para elegir”; “vacunas con prospeto [sic]”; “saber su composición” y “peligros en el ADN humano”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 16 de julio de 2020

La publicación contiene numerosos errores conceptuales. Por empezar, aún no existe una vacuna que prevenga el COVID-19, como tampoco existe el concepto de “ARN digitalizable replicante”. La idea de que la tecnología 5G, fabricada para acelerar la conectividad móvil, sea capaz de “activar” el nuevo coronavirus en el organismo es asimismo falaz.

Vacuna mRNA-1273

El 14 de julio pasado, día en que apareció la publicación en Facebook, se difundió la noticia de que una de las vacunas en investigación contra el SARS-CoV-2, la mRNA-1273, había generado “anticuerpos neutralizantes en adultos sanos” y que pasaría a la fase final de ensayo en humanos.

Dicha vacuna está hecha de mRNA o RNA mensajero: una molécula que contiene información genética para sintetizar la proteína espiga (o “spike”) del nuevo coronavirus, como se explica en el artículo “Vacunas para SARS-CoV-2, diferentes estrategias de los desarrollos en curso”, publicado en la Revista del Hospital Italiano de Buenos Aires, Argentina.

Una vez dentro del organismo, el cuerpo humano replica la proteína generando una respuesta inmunitaria.

Como otras vacunas para prevenir el COVID-19 en investigación, la mRNA-1273 será fácil de desarrollar a gran escala, de resultar exitosa, ya que fabricarla implicaría producir solo material genético, no el virus. Hasta ahora no hay ninguna vacuna con esas características en el mercado, como explicó Juan Manuel Carballeda, investigador especializado en virología molecular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET), en la emisión del 17 de julio del “Breve Podcast de la Pandemia”.

¿ARN “digitalizable”?

Una búsqueda en Google y Google Scholar de la expresión “ARN digitalizable” en español e inglés no arrojó ningún resultado. Tampoco los hubo en la base de datos especializada en ciencias de la salud, PubMed.

“Nunca estudié ni escuché hablar de ARN digitalizable”, dijo a AFP Factual Magdalena Montt Guevara, doctora en Neurociencia y Ciencias Endocrinas-Metabólicas en la Universidad de Pisa, Italia. Juan Manuel Carballeda, por su parte, dio una respuesta similar: “Nunca en mi vida escuché esa expresión”.

La publicación en Facebook afirma además que dicho “ARN digitalizable” es “replicante”. Carballeda descartó que tal definición guardara relación con la actual vacuna mRNA-1273. “Allí el ARN mensajero de ninguna manera se puede replicar a sí mismo; solamente porta la información genética para una proteína viral”.

La expresión “replicante” de las publicaciones en redes sociales probablemente surja de una confusión entre los distintos tipos de vacunas contra el COVID-19 que se encuentran en investigación. Una de ellas es de “vector viral replicante”, donde el vector viral (virus genéticamente modificado para “transportar” material genético) ingresa en las células del organismo y se replica permitiendo la expresión de las proteínas del nuevo coronavirus.

“Activación” de la vacuna mediante tecnología 5G 

La publicación viral asegura que la “vacuna trae la enfermedad” ya que su intención secreta es “reactivar” el virus mediante tecnología 5G.

Esa afirmación forma parte de una serie de teorías sin sustento acerca de la composición de la futura vacuna contra el COVID-19, y la incidencia de la tecnología 5G en el organismo. Varias han sido verificadas por AFP Factual, incluyendo la aseveración de que la vacuna contendrá un microchip, y de que a “altas concentraciones” el 5G provoca asfixia o que “actúa a nivel celular”.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un comunicado en febrero pasado desmintiendo que el 5G afecta la salud.

El 5G es una tecnología que aumentará la velocidad de conexión móvil, reducirá al mínimo el tiempo de respuesta de la web, y permitirá aumentar el número de dispositivos conectados. 

Por lo demás, ninguna de las vacunas en fase clínica o preclínica para prevenir el COVID-19, ni ninguna vacuna existente, contiene algún elemento que pueda activarse de manera remota. “Eso no existe”, dijo a AFP Factual la investigadora María Victoria Sánchez, Investigadora del Laboratorio de inmunología y desarrollo de vacunas de IMBECU-CCT-CONICET, Argentina.

“Daño” al ADN humano

El meme que acompaña la publicación asegura que las vacunas suponen “peligros para el ADN humano”.

La idea de que las vacunas son “mutagénicas”, es decir, que alteran o cambian la información genética del organismo en que son inoculadas, es un argumento de quienes se oponen a las vacunas y al aborto, que asegura que las vacunas hechas a partir de líneas celulares fetales alteran la composición del ADN.

AFP Factual ya verificó dicha afirmación, confirmando que no es posible hablar de “daño al ADN” en quienes reciban una dosis de una vacuna elaborada a partir de líneas celulares humanas.

“Las proteínas que se producen en líneas celulares humanas se extraen mediante distintos procesos de purificación que son específicos para esas proteínas”, explicó María Victoria Sánchez a AFP Factual.

“En el proceso es posible que queden quizá trazas de ADN, pero estos fragmentos no son dañinos para el ser humano, ya que las vacunas que se producen en líneas celulares humanas llevan años y años en el mercado y han demostrado ser muy seguras y eficaces para prevenir enfermedades tales como hepatitis A o la rubeola”.

Por su parte, Alain Fischer, quien se desempeñó como jefe del servicio de inmunología y hematología pediátrica en el hospital Necker-Enfants Malades, en París, dijo al equipo de verificación de AFP que la idea de que un ADN residual es perjudicial para la salud “es parte de la procesión de afirmaciones falsas y rumores en torno a las vacunas”.

“Los productos administrados son ultra controlados y no son en absoluto peligrosos”, aseguró Fischer, quien actualmente ocupa la Cátedra de Medicina Experimental en el College de France.

En conclusión, es falso que la “nueva vacuna” contra el COVID-19 esté hecha con “ARN digitalizable replicante”. La vacuna mRNA-1273, aún en estudio, utiliza ARN mensajero para expresar una proteína del nuevo coronavirus y así generar una respuesta inmune en el organismo humano. El concepto de “ARN digitalizable replicante” no existe, y la idea de que se puede “activar el virus” mediante antenas 5G es falaz: a la fecha no hay evidencias de que esta tecnología móvil dañe el organismo humano, y las vacunas no contienen ningún componente que pueda ser activado de manera remota.

 
Ana Prieto
5G CORONAVIRUS