No hay evidencias de que Bill Gates procure implantar microchips para identificar quién padeció COVID-19

Distintas publicaciones compartidas miles de veces en redes sociales desde abril aseguran que Bill Gates planea implantar en los seres humanos un microchip con un “certificado digital” para monitorear el COVID-19. Pero tales afirmaciones carecen de fundamento; mezclan el financiamiento de la Fundación a la investigación de la vacuna contra el nuevo coronavirus con otras iniciativas que no se relacionan con la pandemia.

“El magnate [Bill Gates] anunció que piensa poner a disposición de los gobiernos del mundo ‘cápsulas implantables, también llamadas microchips, para humanos que tienen certificados digitales’, con el fin de identificar a los afectados por el C0vld-19 [sic]”, dice una publicación en Facebook compartida más de 3.200 veces desde el 3 de mayo. “Esto será implementado a través de la compañía ID2020”, añade.

“Bill Gates llevara acabo [sic] el plan de implantar el chip, a todo el mundo con el pretexto del virus creado por ellos mismos”, dice otra publicación posterior compartida más de 7.100 veces. “¿Listo para el chip? ¿te dejarás vacunar?”, se preguntan en otro post, replicado más de 1.800 veces.

Numerosas publicaciones (1, 2, 3) están acompañadas del enlace a un artículo que apareció en la prensa salvadoreña el 25 de marzo pasado, cuyo titular es “Bill Gates anuncia que implantará microchips para combatir Covid-19 y rastrear las vacunas”.

Afirmaciones similares también circulan en Twitter (1, 2) e Instagram, y se han hecho altamente virales en inglés (1, 2, 3).

Captura de pantalla de publicación en Facebook realizada el 23 de mayo de 2020

Sobre microchips y certificados digitales

La publicación en la prensa salvadoreña que se volvió viral en Facebook asegura que Bill Gates anunció durante una sesión de preguntas y respuestas en la plataforma Reddit que lanzará “cápsulas implantables o microchips” que contienen “certificados digitales” y que mostrarán “quién ha sido examinado para el coronavirus y quién ha sido vacunado contra él”.

Esa entrevista en Reddit se realizó el 18 de marzo pasado y Gates subió el intercambio a su blog personal al día siguiente. En ningún momento de la sesión menciona “cápsulas implantables” o “microchips”. Además, desde la Fundación Bill & Melinda Gates confirmaron a AFP Factual que el cofundador de Microsoft nunca dijo eso, en ninguna ocasión.

En cambio, sí se refirió en esa entrevista a los certificados digitales. A la pregunta acerca de qué cambios se deberían incorporar en los comercios para seguir operando mientras se mantiene el distanciamiento social durante la pandemia, Gates respondió que los países aún están averiguándolo, y consideró: “Eventualmente tendremos unos certificados digitales para mostrar quién se recuperó o se hizo la prueba recientemente o, cuando tengamos una vacuna, quién la recibió”.

Esos certificados —aún hipotéticos— no son una idea de Gates; están siendo discutidos a nivel estatal y empresarial en distintos lugares del mundo, y han recibido críticas. La Organización Mundial de la Salud (OMS), por ejemplo, publicó un comunicado el 24 de abril donde dice que “actualmente no hay evidencia de que las personas que se hayan recuperado de COVID-19 y tengan anticuerpos estén protegidas de una segunda infección”, por lo que dichos certificados, entre los que se incluyen los llamados “pasaportes inmunitarios”, no pueden aún ofrecer garantías acerca de la inmunidad de los individuos.

Por su parte, la publicación médica The Lancet expresó en un artículo del 4 de mayo que tales documentos “plantean considerables desafíos científicos, prácticos, equitativos y legales”, ya que podrían imponer “una restricción artificial sobre quién puede y quién no puede participar en actividades sociales, cívicas y económicas y podría crear un incentivo perverso para que las personas busquen infectarse, especialmente quienes no pueden permitirse un período de exclusión de la fuerza laboral, agravando las desigualdades por género, raza, etnia y nacionalidad”.

Aunque un certificado digital sí informaría acerca de quiénes han padecido o no COVID-19, no son una iniciativa de Gates ni hay evidencia de que serían implantados en el cuerpo humano. Serían certificados en papel o estarían cargados en los teléfonos inteligentes.

Manifestante antibloqueo sostiene un cartel contra Bill Gates y la vacunación en Melbourne, Australia, 10 de mayo de 2020

Sobre los tatuajes cuánticos

“Los certificados digitales de Gates no se refieren a nada de lo que conocemos, sino a una especie de ‘tatuajes de puntos cuánticos’ que detectarán a los no vacunados”, dice una de las publicaciones virales.

Una búsqueda con palabras clave en Google reveló el origen de las afirmaciones acerca de los tatuajes cuánticos. Proviene de un estudio publicado en diciembre de 2019 por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y parcialmente financiado por la Fundación Gates. El estudio dice que los investigadores del MIT han desarrollado una forma de almacenar información médica debajo de la piel, utilizando "un tinte de punto cuántico": una técnica que podría ser beneficiosa en los países en desarrollo que carecen de una sólida infraestructura de registros médicos.

El tinte o “tatuaje”, administrado por un parche de microagujas al mismo tiempo que se vacuna, es invisible a simple vista, explica el estudio. Y agrega que la tecnología “podría permitir la detección rápida y anónima del historial de vacunación del paciente para garantizar que todos los niños sean vacunados”.

"Queríamos crear algo muy simple (...) y que a la vez fuera más privado, en el sentido de que no vincule el nombre de alguien con su historial médico en ninguna parte", dijo al equipo de verificación de AFP la investigadora Ana Jaklenec, una de las autoras del estudio. "Es invisible y realmente no hay forma de rastrearlo", añadió.

Los resultados del estudio aún no han sido implementados en humanos y no tienen relación con el COVID-19.

Sobre ID2020

“Bill Gates ya ha anunciado su intención de implantar microchips en humanos masivamente para controlar y detectar el avance de la pandemia”, dice un video viralizado en Facebook. “Un proyecto ideal para su iniciativa llamada ID2020 (...)”.

Otra publicación asegura que el “tatuaje digital” será “implementado por la compañía ID2020 cuyo propietario es Bill Gates”.

De acuerdo a su sitio web, ID2020 o Alianza Digital por la Identidad no es una compañía y su propietario no es Bill Gates. Desde la Fundación Bill & Melinda Gates dijeron a AFP Factual que además ambas entidades "no tienen ninguna relación directa".

ID2020 es una coalición de organizaciones públicas y privadas que nació en 2016 para avanzar en uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas: “proporcionar acceso a una identidad legal para todos”, según el sitio.

Ethan Veneklasen, director de comunicación de ID2020, dijo a AFP Factual que “una de cada siete personas en todo el mundo carece de una forma reconocida de demostrar su identidad. Esto significa que no pueden acceder a servicios sociales vitales, ejercer sus derechos como ciudadanos y votantes y participar en la economía moderna”.

El objetivo de la iniciativa es cerrar esa brecha a través del desarrollo de un sistema digital en el que el individuo tenga control sobre su identificación personal y datos de salud, y pueda acceder a ellos cuando lo desee, según su sitio web. Una identidad digital, explicó Veneklasen, “no tiene forma física; podemos compararla con el número de seguro social que se tiene en Estados Unidos, o con un ‘número de cuenta’, que permanece con el individuo durante toda su vida”.

En su sitio web se informa que ID2020 recibe financiamiento de empresas privadas, fundaciones e individuos. Entre sus socios fundadores figuran Accenture, Microsoft, la Fundación Rockefeller y Gavi, la Alianza Mundial para las Vacunas e Inmunización, una organización con sede en Suiza y Estados Unidos que recibe un fuerte financiamiento de la Fundación Bill & Melinda Gates para programas de vacunación en los países más pobres.

Bill Gates habla en una conferencia de la Alianza GAVI en Londres, el 13 de junio de 2011

En alianza con Gavi y el gobierno de Bangladés, ID2020 lanzó en septiembre de 2019 un programa de identificación digital que aprovecha la vacunación infantil para darle una identidad digital a los niños a través del registro de sus huellas dactilares.

En Bangladés "solo el 20 por ciento de los niños recibe un certificado de nacimiento durante los primeros cinco años de vida, pero más del 95 por ciento recibe al menos una dosis de vacunación”, señaló el vocero de ID2020 a AFP Factual. “El objetivo de este programa es aumentar el porcentaje de niños con certificados de nacimiento, continuar mejorando los resultados de la vacunación y mejorar el acceso (...) a los servicios de salud".

Esta iniciativa no se relaciona con un “tatuaje digital” como afirman las publicaciones virales, ni con una implantación masiva de microchips. Tampoco tiene relación con el COVID-19.

Por su parte y en referencia a los certificados digitales, la directora ejecutiva de ID2020, Dakota Gruener, publicó el 20 de abril pasado el artículo Certificados de inmunidad: si vamos a tenerlos, debemos hacerlo bien”, en el que expresa preocupación por cuestiones sobre privacidad, exclusión y desigualdad que podrían plantear tales documentos. 

No es la primera vez que Bill Gates, quien ha donado millones de dólares a la investigación de una vacuna contra el COVID-19, se ha visto involucrado en teorías conspirativas. AFP Factual ya ha verificado desinformaciones sobre Gates: sobre la supuesta predicción de la actual crisis sanitaria, sobre que la fundación habría anunciado en su fachada su intención de reducir la población mundial o que habría financiado la patente del nuevo coronavirus.

En resumen, no hay evidencias de que Bill Gates esté involucrado en un plan para implantar microchips en los humanos y detectar quién padeció o recibió la vacuna del COVID-19. Tampoco los “tatuajes cuánticos” tienen relación con el combate a la actual pandemia, ni  ID2020 es una “compañía” de Gates, según confirmaron desde la Fundación.  

Julie Charpentrat
Ana Prieto
AFP Argentina