No hay evidencia científica de que la cebolla permita prevenir o curar el COVID-19

Publicaciones compartidas cientos de miles de veces en Facebook asegura que cortar cebollas y colocarlas en una casa o ponerlas en un frasco debajo de la cama previene el contagio del nuevo coronavirus o cura la neumonía, entre otros. Sin embargo, estas afirmaciones son falsas o carecen de evidencia científica, según la OMS y expertos consultados. 

“Coronavirus, las cebollas”, es el título de varias publicaciones en Facebook (1, 2, 3, 4, 5) que se han realizado desde el 1 de febrero de 2020 que y han sido compartidas más de 100.000 veces, incluyendo varios relatos sobre supuestos usos de la cebolla para prevenir o curar enfermedades en el pasado. Además, da a entender que su aplicación también podría combatir, prevenir o curar el COVID-19.

Con el mismo texto pero sin la referencia al nuevo coronavirus, otras publicaciones  fueron compartidas más de 240.000 veces (1, 2, 3, 4, 5), siempre en la misma red social.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 14 de abril de 2020

AFP Factual verificó con especialistas varias de las afirmaciones que se realizan en las publicaciones virales.

1- El virus se “adhiere” a las cebollas y se evita el contagio: Falso

“En 1919, cuando la epidemia de influenza mató a 40 millones de personas en el mundo, hubo un médico en E.U. (...) que llegó a casa de uno de ellos y para su sorpresa, toda la familia estaba sana. La explicación que recibió el doctor fue que la esposa había colocado cebollas sin pelar en diferentes habitaciones de la casa. El galeno no podía creer lo que estaba escuchando y pidió ver una de las cebollas para revisarla bajo el microscopio. En efecto, descubrió que el virus de la influenza estaba adherido a la cebolla, la había absorbido y con ello la familia se había salvado”.
“Existen muchas historias similares, una de ellas, la de la dueña de un salón de belleza quien colocó varios tazones con cebollas alrededor de su negocio. Ni las empleadas o las clientas enfermaron. Sería interesante hacer la prueba la próxima vez que surja una epidemia o simplemente haya un contagio por gripe estacional”.

La viróloga Adriana Delfraro, doctora en Ciencias Biológicas de la Universidad de la República (Udelar), de Uruguay  y profesora adjunta de Virología en la Facultad de Ciencias de ese país, dijo a AFP Factual que “los virus como la influenza tienen como únicas células hospedadoras las de origen animal. No tienen receptores en las células vegetales, así que mal pueden ser ‘atraídos’ por la cebolla o cualquier vegetal”.

Al ser consultada sobre si este criterio también aplica para el nuevo coronavirus, Delfraro respondió: “Sí, son virus animales, de vertebrados”.

También se preguntó “cómo el ‘galeno’ puede comprobar que los virus estaban adheridos a la cebolla”, ya que para eso se debe hacer “alguna prueba de detección de virus, su genoma, sus proteínas” o una “microscopía electrónica para observar sus partículas virales”, y no alcanza con una revisión con microscopio.

Un portavoz del equipo de divulgación del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IBCE) de Uruguay afirmó a AFP Factual vía correo electrónico que “no hay evidencia científica de que la cebolla pueda ser utilizada para combatir el virus, ni otro tipo de infecciones. Por lo tanto, no podemos decir hoy que las cebollas colocadas en un cuarto prevengan alguna enfermedad”.

2- Vegetal ennegrecido y curación - Falso

“Otra persona habló de su experiencia personal al haber contraído pulmonía y su estado era grave. Esta mujer se enteró de un caso en el que alguien cortó los dos extremos de una cebolla y la puso en un frasco grande. Luego, colocó el frasco cerca del enfermo durante la noche. A la mañana siguiente la cebolla estaba negra, cubierta de gérmenes. La cebolla estaba casi podrida y el paciente se había mejorado”
“Es un hecho verídico que haber colocado cebollas y ajos dentro de las habitaciones salvó la vida de muchas personas durante la gran plaga en Europa hace años. Estos vegetales tienen poderosas propiedades bactericidas y antisépticas y esto ha sido parte de la sabiduría popular”

Mónica Pujadas, epidemióloga, infectóloga y pediatra de la Facultad de Medicina en la Udelar señaló a AFP Factual que a las cebollas y a otros vegetales como el ajo “históricamente se le han atribuido propiedades beneficiosas para la salud humana, en distintas culturas y en distintos momentos históricos. Y esto incluye diferentes recomendaciones en cuanto a su forma de uso”

“Como muchas veces ocurre, detrás de una tradición o creencia popular hay una base científica que al menos en parte puede sustentarlo. En este caso, las cebollas contienen flavonoides [NDLR: compuestos químicos producidos por vegetales] y en especial flavonoides polifenólicos como quercetin, que a través de distintos estudios han demostrado algunos efectos antiinflamatorios, antimicrobianos, antioxidativos y anticitotóxicos [NDLR: que combaten la toxicidad de algunas células], explicó la especialista uruguaya.

Sin embargo, "no puede atribuirse a la cebolla un poder curativo como por ejemplo para la neumonía" debido a “la complejidad de los procesos de salud y enfermedad”, y a que “las enfermedades habitualmente, aún las que reconocen etiología [NDLR: origen de la enfermedad] infecciosa, son determinadas por múltiples factores y no un solo agente causal”.

Pujadas indicó vía correo electrónico que “las infecciones, incluyendo la neumonía, surgen como una consecuencia entre un agente microbiano (virus, bacteria), la respuesta de la persona (huésped susceptible) o sea sus defensas, que van a su vez a depender de su estado de salud previo (de si está vacunado o no, entre otras) y también del ambiente en el que se encuentran las personas (ambiente tanto físico como social). La infección por SARS-CoV-2 /COVID 19 no es diferente en esto. Por tanto, es incorrecto afirmar que la cebolla la cure”.

Sobre el fenómeno de ennegrecimiento de la cebolla, la viróloga Delfraro dijo a AFP Factual que los virus animales en general, y el de la gripe, no son agentes que participen en los procesos de putrefacción, como las bacterias y hongos. Por supuesto que están los virus vegetales que producen lesiones diversas en muchas plantas, pero son completamente distintos al virus de la gripe”.

El IBCE, en tanto, señaló que "existe información en internet que sugiere que cortar una cebolla y colocarla cerca de la cabecera de la cama ayuda a abrir las vías respiratorias y por ende respirar mejor cuando uno está con la sensación de tener la nariz tapada. Sin embargo, esto tiene que ver con el fuerte aroma de la cebolla, y no con que la misma sea capaz de curar una neumonía o cualquier enfermedad respiratoria".

3- Cebolla “venenosa” - No hay evidencia

Trabajadores descargan sacos de cebollas de un camión en las afueras de Amritsar, India, el 1 de mayo de 2020
“Un dato interesante: a veces tenemos problemas estomacales, y no sabemos a qué atribuirlos. Quizá las culpables son las cebollas puesto que absorben bacterias y es por ello que son tan buenas para evitar que nos contagiemos de catarro o influenza, por eso no debemos comer una cebolla que, después de haber sido cortada, se mantuvo al aire en la cocina. Ninguna sección de una cebolla partida debe quedarse en el plato, debe guardarse en un recipiente o en una bolsa de plástico y refrigerarse”
“LOS SOBRANTES DE CEBOLLAS PUEDEN SER VENENOSOS Durante una visita a una empresa fabricante de mayonesa en los E. U. la persona que cuenta la anécdota narra que el químico les informó que la mayonesa puede estar sin refrigeración porque el pH [NDLR: Potencial de Hidrógeno, una medida para determinar la acidez del producto] se dispone de tal manera que las bacterias no sobreviven al estar sin refrigerar; y luego continuó diciendo que lo que sucede en ocasiones cuando las personas llevan una ensalada de papa al día de campo y luego se enferman no tiene nada que ver con la mayonesa que usaron sino con las cebollas y las papas”

María Rosa Curutchet, magíster en Nutrición, directora del Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional del Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay y expresidenta de la Asociación Uruguaya de Nutricionistas y Dietistas, dijo a AFP Factual vía correo electrónico que “no hay evidencia científica que permita avalar” las afirmaciones anteriores.

Por su parte, Claudio Méndez, profesor asociado de políticas de salud en el Instituto de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile (UACH) coincidió con la especialista y manifestó que “los sobrantes de cebollas, más allá de ser venenosos o no, están colonizados por bacterias que pueden provocar daños en las personas, especialmente en personas que pueden estar inmunodeprimidas. Una cebolla o cualquier alimento que se genere a temperatura ambiente, tarde o temprano va a ser colonizado por microorganismos que tienen un potencial patógeno para provocar una enfermedad en las personas”

Además, recomendó lavar las cebollas o cualquier vegetal antes de ser consumido, ya que “el COVID-19, cuando uno estornuda o tose, viajan las gotitas que andan en la superficie, por lo tanto al sacar la fruta o la hortaliza uno tiene que realizar antes un buen lavado de la fruta u hortaliza y un buen lavado de manos”.

Además, la nutricionista uruguaya Virginia Natero, profesora adjunta en el Departamento de Alimentos de la Escuela de Nutrición de la Udelar, indicó a AFP Factual que “algunas personas con patologías digestivas pueden llegar a no tolerar la cebolla y compuestos aliáceos, más que nada el ajo” y que las personas que presentan cuadros severos de gastritis pueden no tolerar “la mayoría de los vegetales suaves”, aunque depende de la “tolerancia individual” de cada organismo.

4- “Imán para bacterias” - Sí, pero...

“Explicó que las cebollas son un gran imán para las bacterias, en especial, las cebollas crudas. Uno nunca debe conservar una porción de cebolla partida a menos que se guarde en una bolsa zip-lock y se conserve en el refrigerador”
“Recuerden que es peligroso cortar una cebolla y tratar de usarla al día siguiente si no ha sido guardada perfectamente. Si se deja al aire en la cocina durante la noche de seguro al día siguiente ya estará llena de bacterias que pueden ocasionar infecciones estomacales”

Al respecto, la nutricionista Curutchet dijo a AFP Factual: "Este alimento, una vez que se le retira la cáscara, debe almacenarse con medidas de higiene adecuadas, en este caso se recomienda mantener refrigerado para que el proceso de deterioro, al no tener cáscara, se enlentezca”. Añadió que “el criterio aplica para otros vegetales".

Méndez, de la UACH, explicó que “toda estructura biológica que usted deje expuesta y que haya cortado puede atraer mosquitos y pueden aparecer bacterias, pero eso puede verse a nivel microscópico y es aplicable a otros lugares de la vivienda. Por ejemplo, si deja cierto utensilio [NDLR: expuesto y sin lavar] usted va a tener una colonización de bacterias”.

En tanto, Natero explicó que si la cebolla se deja al aire libre, “como cualquier vegetal, obviamente se va a llenar de bacterias, pero va a estarlo antes de eso. La cebolla no es estéril, quizá lo es en la parte interna hasta el momento de cortarla. Pero antes, en su superficie tenía bacterias y cuando la cortas, entran más bacterias. Pero de ahí a que sea venenosa y pase una cosa espantosa es algo totalmente diferente”.

Explicó que “no hay evidencia que sustente nada de esto” y que “los cuidados que hay que tener con la cebolla son los mismos que hay que tener con cualquier otro vegetal”“La cebolla se puede cortar sin que pase nada y poner la mitad en la heladera”, añadió. 

La OMS

Consultado por AFP Factual sobre los supuestos beneficiones de las cebollas, el portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tarik Jasarevic dijo por correo electrónico: “No tenemos ninguna evidencia que respalde esas afirmaciones”.

Hasta el 13 de mayo, más de 4,3 millones de personas fueron diagnosticadas con el nuevo coronavirus y más de 294.000 murieron a causa de ello. Estados Unidos encabeza la lista de países con el mayor balance de fallecidos, con más de 83.000.

AFP Factual ha verificado previamente otros casos de remedios caseros o supuestas curas para el COVID-19.

En conclusión, la mayoría de las afirmaciones hechas en la publicación sobre las cebollas son falsas o carecen de evidencia científica.

Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

EDIT 14/5: con ajuste en primer intertítulo