Personas usando mascarilla en un mercado en Ankara, Turquía, el 22 de abril de 2020 (AFP / Adem Altan)

Mascarillas: expertos señalan cuándo usarlas y por qué no son un peligro para la salud

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Una publicación difundida al menos desde el 17 de mayo en Facebook asegura que las personas no infectadas por el COVID-19 no deben usar mascarillas y que éstas -ya sean médicas o caseras-  generan una serie de problemas, como hipoxia e hipercapnia. Sin embargo, expertos consultados por la AFP señalan que el uso de mascarillas puede ayudar a frenar el contagio de la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus y que el artículo contiene varias afirmaciones falsas o engañosas.

“Varios estudios han encontrado problemas significativos con el uso de una máscara de este tipo. Esto puede variar desde dolores de cabeza, hasta una mayor resistencia de las vías respiratorias, acumulación de dióxido de carbono, hasta hipoxia”, dicen publicaciones compartidas en Facebook (1, 2, 3) por al menos 2.600 usuarios y donde se asegura que las mascarillas son dañinas para la salud y que no previenen la propagación del COVID-19.

El texto difundido también asegura que “si bien la mayoría está de acuerdo en que la máscara N95 puede causar hipoxia e hipercapnia significativas, otro estudio de máscaras quirúrgicas también encontró reducciones significativas en el oxígeno en la sangre”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 25 de mayo de 2020

La misma publicación circula en inglés (1, 2) y data al menos del 11 de mayo pasado. En ese idioma, ha sido compartida al menos 24.000 veces en Facebook y ha alcanzado a más de 2 millones de usuarios en Twitter, de acuerdo a las mediciones de Crowd Tangle.

El texto, según las publicaciones en redes sociales, fue escrito por “el médico y neurocirujano, Dr. Russell Blaylock”. Algunos de los usuarios que lo compartieron publicaron en los comentarios de Facebook el artículo original (en inglés), firmado por Blaylock y publicado el 11 de mayo. 

Según el servicio de verificación en inglés de la AFP, la licencia médica de este doctor expiró en los estados de Mississippi, Carolina del Norte y Carolina del Sur.

A continuación, algunas de las afirmaciones verificadas por AFP Factual.

Las personas no infectadas no necesitan una máscara: Engañoso

“Las personas no infectadas no necesitan una máscara”, asegura la publicación difundida. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de mascarillas solo al personal médico y a quienes mantienen contacto con personas infectadas. Sin embargo, autoridades y expertos consultados señalaron circunstancias en las que su uso está recomendado, aun sin tener síntomas o haber dado positivo con COVID-19.

Ximena Rebolledo es enfermera y académica de la Escuela de Enfermería de la Universidad Diego Portales (Chile). En conversación telefónica explicó a AFP Factual que todas las personas, de manera preventiva, deberían portar una mascarilla si van a salir de sus casas y estar en contacto con más gente. “¿Cómo sabe que está sana? Puede ser asintomático”,  agregó.

El doctor Daniel Pahua, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de México (UNAM) también se refirió a los pacientes asintomáticos: “[el cubrebocas] se recomienda en todas las situaciones en donde vas a estar en contacto con otras personas y también porque puede haber asintomáticos: personas que creen que no tienen la enfermedad, salen a espacios públicos abiertos como si nada, cuando en realidad sí están contagiados”.

Coincide en esa idea el doctor Jonathan Karn, director del Grupo de Trabajo del Coronavirus en Cleveland, quien explicó por correo electrónico a la AFP: “Si uno es asintomático, debe usar mascarilla, y como no puede saber si es asintomático, todos deben usarla".

AFP Factual también consultó con Marcelo Wolff, jefe de Infectología del Hospital San Borja Arriarán, quien también se refirió a las mascarillas caseras. “Sirven mucho. Lo que hacen es que las gotitas microscópicas que expulsamos al reír, hablar y toser, no se expanden a una distancia mayor de un metro. Es decir, si sale el virus quedará a  menos de un metro”, explicó en conversación telefónica.

Agregó, además, la diferencia con otras mascarillas:  “La casera y también la quirúrgica son para proteger al otro, no para protegerse a uno. En cambio, las que evitan que uno inhale virus, son las N95, esas son un filtro para que no ingrese el virus”.

El doctor Wolff, también académico del Departamento de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, dijo que para los usuarios en general, las mascarillas caseras “son mejor que nada”.

Aunque al inicio de la epidemia no se recomendó el uso de la mascarilla, las consignas han ido cambiando. En Latinoamérica se ha decretado el uso obligatorio de mascarillas en determinadas circunstancias y lugares en países como Chile, Argentina, Uruguay, Colombia y Brasil

En México no se ha dictado como una obligación desde el gobierno, aunque el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud recomendó usarlas.

El uso de máscaras médicas provoca hipoxia e hipercapnia: Falso

El artículo viralizado también asegura que el uso de mascarillas médicas está a asociado a la falta de oxígeno (hipoxia) y al aumento de dióxido de carbono en la sangre (hipercapnia): “Si bien la mayoría está de acuerdo en que la máscara N95 puede causar hipoxia e hipercapnia significativas, otro estudio de máscaras quirúrgicas también encontró reducciones significativas en el oxígeno en la sangre”.

“Es imposible que generen hipoxia. Para eso, tendría que ser una mascarilla sellada en toda nuestra piel. Lo que limitan las mascarillas [quirúrgicas y tipo N95] son el paso de moléculas más grandes”, explicó el doctor experto en fisiopatías Emilio Herrera, para esta verificación de AFP Factual. Añadió que las mascarillas sí permiten el intercambio de aire.

“Hasta el momento, las mascarillas N95 -o las quirúrgicas- están hechas a prueba de no alterar las funciones fisiológicas de las personas”, añadió Claudio Méndez, docente de Políticas de Salud de la Universidad Austral de Chile.

Tampoco es cierto que las mascarillas derivan en un aumento del dióxido de carbono (CO2) en la sangre, conocido como hipercapnia. “Es imposible [la hipercapnia] en una persona sana y consciente”, aseguró Herrera, de la Universidad de Chile, para esta verificación de la AFP. “Lo único que lo produce es la depresión ventilatoria”, es decir, respirar menos de lo que deberíamos al punto de acumular CO2, explicó.

Al respecto, el doctor Marcelo Wolff indicó que las mascarillas modelo N95, al tener un filtro más fuerte, sí pueden aumentar el esfuerzo respiratorio, “si la usas por ocho horas o más podrías tener un poco de hipercapnia, pero no sería significativo ni hará efecto”.

Consultado por la AFP, Jonathan Karn aseguró sobre esta publicación que "el argumento principal parece ser que los respiradores N95 no se pueden usar fácilmente durante largos períodos de tiempo, lo que cualquier personal médico o investigador conoce por experiencia personal".

Sin embargo, añadió,  las mascarillas N95 no son realmente recomendadas para la población en general de acuerdo los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, ya que se deben reservar para el personal médico. En cambio, sí recomiendan máscaras de tela, excepto para los niños menores de dos años y personas con problemas respiratorios.

"Desafortunadamente, (las máscaras caseras) no proporcionarán protección confiable contra la adquisición de infección", dijo Karn. Esto, porque de acuerdo a los CDC, el objetivo de estos cubrebocas de tela es otro: "Una cubierta de tela para la cara no protege necesariamente a quien la usa, sino que puede prevenir la transmisión del virus por parte de quien la usa a otras personas".

Los virus se concentran en las fosas nasales: Falso

El mensaje viralizado también afirma que por el uso de las mascarillas “los virus exhalados no podrán escapar y se concentrarán en las fosas nasales, entrarán en los nervios olfatorios y viajarán al cerebro”

El doctor Pahua, académico del Departamento de Salud Pública de la UNAM, indicó que en algunos pacientes sí se han observado reacciones nerviosas como la pérdida del olfato. Se ha visto que un síntoma temprano es la disminución del olfato, que el virus afecta el nervio olfatorio. Eso sí es verdad, pero que los mismos virus que se exhalan se concentran en el cubrebocas, no. La replicación del virus es independiente del uso del cubrebocas”, explicó en conversación telefónica con la AFP.

Ximena Rebolledo, también funcionaria en un hospital público en Chile, aseguró que esto se confunde con un síntoma que se ha repetido en muchos pacientes de COVID-19, que es “perder el olfato”. “Sin embargo, no quiere decir que el uso de la mascarilla influyó en eso. Aún no se sabe bien por qué algunos pierden el olfato, pero sí hay cierto compromiso nervioso porque los olores se perciben como respuesta neurológica”, apuntó.

Al respecto, el doctor Karn dijo que, si bien es cierto que el virus puede infectar potencialmente las neuronas, "es un error decir que el virus queda atrapado por la máscara y luego se concentraría adicionalmente en las fosas nasales".

Wolff, experto en medicina interna e infectología, aseguró que el virus es una partícula microscópica que “esta barrera [mascarilla de cualquier tipo] no lo aumenta ni quita”.

Las máscaras médicas provocan dolores de cabeza: Engañoso

“Un estudio más reciente en el que participaron 159 trabajadores de la salud de entre 21 y 35 años de edad descubrió que el 81% desarrollaba dolores de cabeza al usar una máscara facial [3]”, dice también el texto, usando como referencia este estudio publicado el pasado 26 de abril. 

Los expertos consultados por AFP Factual coincidieron en que los dolores de cabeza o rostro no son causados por respirar con una mascarilla puesta, si no por el contacto de los materiales.

El estudio mencionado en el texto viralizado fue publicado por The Journal of Head and Face Pain. Allí los autores concluyeron, tras observar a 158 trabajadores de la salud en Singapur, que 128 de ellos (81%) presentaron dolores de cabeza asociados al uso de Equipo de Protección Personal (anteojos protectores y mascarillas N95).  

Sin embargo, el estudio, limitado a ese único hospital de Singapur, aclara que la mayoría de estos 128 que presentaron dolores de cabeza, localizaron sus dolencias en las zonas que están en contacto con las mascarillas y anteojos: “Curiosamente, la ubicación de la incomodidad experimentada por los participantes correspondió a las áreas de contacto de la máscara facial o las gafas y sus correspondientes correas para la cabeza”, como lo graficaron en esta imagen.

Al respecto, la enfermera Ximena Rebolledo aseguró que los dolores de cabeza son normales en el personal de salud tras usar mascarillas por varias horas: “Duele la cabeza, las orejas y el tanque nasal. Es por el uso en turnos de 12 horas con una máscara”. 

Combinación de imágenes creada el 22 de mayo de 2020 de funcionarias de la salud destinadas en la zona de pacientes con COVID-19 en un hospital en Atipazan, México

Felipe Rivera, médico especializado en enfermedades respiratorias de la Universidad de Chile, explicó que los dolores de cabeza también se pueden explicar por el uso prolongado de mascarillas modelo 95: “Tienen mayor eficiencia para filtrar el aire, pero en algunas personas puede provocar problemas porque su uso prolongado tiende a acumular un poquito de monóxido de carbono que no se elimina bien. Eso puede derivar en un dolor de cabeza”.

Ancianos, pacientes con enfermedad respiratoria y cáncer corren peligro con mascarillas: Engañoso

La publicación difundida también se refiere a algunos grupos de pacientes de riesgo: “Desafortunadamente, nadie le dice a los ancianos frágiles y a las personas con enfermedades pulmonares, como EPOC, enfisema o fibrosis pulmonar, estos peligros cuando se usa una máscara facial de cualquier tipo, lo que puede causar un empeoramiento severo de la función pulmonar. Esto también incluye pacientes con cáncer de pulmón y personas que se han sometido a cirugía pulmonar”.

El doctor Felipe Rivera explicó que algunos pacientes con enfermedades respiratorias podrían verse afectados al usar una mascarilla de cualquier tipo: “En pacientes con EPOC [enfermedad pulmonar obstructiva crónica] podría tener más problemas. Tampoco se recomienda en embarazadas, salvo que tengan válvulas respiratorias”.

Asimismo, Marcelo Wolff añadió que las personas que necesitan usar oxígeno domiciliario “podría aumentar el esfuerzo respiratorio al usar mascarilla. Si están cerca de la insuficiencia respiratoria, idealmente no deberían usar mascarilla ni tampoco salir”. Luego agregó que las personas con un bajo nivel de defensas o adultos mayores deben usar las mascarillas de mayor eficiencia, si que deben salir al exterior: “Una persona vulnerable debe usar una mascarilla de la mejor calidad. Le sirve más una médica”.

La enfermera chilena Ximena Rebolledo explicó que, en primer lugar, estos pacientes no deberían salir de sus casas (durante la pandemia) y, por lo tanto, no necesitarán mascarillas. “En el caso de pacientes con cáncer, la mascarilla en sí no produce ningún problema, pero una persona con cáncer anda inmunodeprimido y si sale sin mascarilla lo más probable es que se contagie”.

Daniel Pahua explicó que los ancianos idealmente no deben salir de sus casas durante la pandemia. Sin embargo, en caso de salir, sí deben portar mascarillas. En el caso de los pacientes con enfermedades respiratorias, explicó que es relativo: Primero, lo ideal es que no salga, pero si tiene que salir, aunque se ponga mascarilla puede que se vea afectada por las mangueras que van en su nariz [en el caso de pacientes conectados a dispositivos de oxígeno]. En ese caso el cubreboca tendrá muchos puntos de fuga”.

Finalmente, aseguró que las personas que padecen de cáncer “lo primero que usan es un cubrebocas, porque es una indicación para todas las enfermedades crónicas”.

Algunos países han explicitado quiénes pueden no llevar mascarillas durante la pandemia de COVID-19. En España, por ejemplo, “aquellas personas que presenten algún tipo de dificultad respiratoria que pueda verse agravada por la utilización de la mascarilla y a aquellas cuyo uso se encuentre contraindicado por motivos de salud o discapacidad”.

También en Argentina se ha indicado que se exceptúa a quienes no pueden llevar mascarillas por motivos de salud.

Los Centros para el Control y Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan que los menores de dos años y las personas con problemas respiratorios no utilicen mascarillas.

Por otro lado, en sus indicaciones para fabricar una mascarilla casera mencionan telas como el algodón, camisetas o pañuelos. Al respecto, tanto el doctor Felipe Rivera como Marcelo Wolff aseguraron que este tipo de cubrebocas debe ser hecho en base a telas porosas y no impermeables para que circule el aire, aunque señalaron que entre más grandes sean estos poros, menos eficaces.

En conclusión, no es cierto que las mascarillas sean dañinas para la salud. Los expertos consideran que usarlas sirve para frenar el contagio de COVID-19. De todas formas, hay determinados grupos que es preferible que no las usen y otros deberían usar sólo las médicas, que dan mayor protección. La AFP ya ha verificado otras publicaciones al respecto que se pueden leer aquí.

Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

Claire Savage
 
AFP USA
 
Valentina De Marval
CORONAVIRUS