Las vacunas de ARN mensajero en estudio para prevenir el covid-19 no modifican el ADN humano

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Un mensaje atribuido al activista antivacunas Robert Kennedy Jr. ha sido compartido más de 1.300 veces desde fines de junio pasado alertando sobre las vacunas de ARNm (ARN mensajero) en actual estudio para prevenir el covid-19. Según la publicación viral, estas modificarán el “material genético” de quienes la reciban, causando “daños irreversibles”. Pero según expertos consultados por AFP Factual, ese tipo de vacunas no interviene en la composición genética de los seres humanos. Además, no hay registros de que Kennedy Jr. haya hecho tales declaraciones.

El mensaje compartido en Facebook (1, 2) comienza con la línea “Para todos mis pacientes”. Y sigue: “Me gustaría llamar su atención con urgencia sobre cuestiones importantes relacionadas con la próxima vacunación contra el Covid-19”.

“Las llamadas vacunas de ARNm de última generación intervienen directamente en el material genético del paciente y, por lo tanto, cambian el material genético individual, que representa la manipulación genética, algo que ha sido prohibido y hasta ahora considerado criminal”.

Según el mensaje, todas las vacunas causan daños que pueden revertirse, pero el perjuicio ocasionado por las vacunas de ARN mensajero, en cambio, “será irreversible” en tanto conduce a “defectos genéticos”.

Las mismas afirmaciones adjudicadas a Robert Kennedy Jr. también circularon en Twitter (1, 2) y en Instagram.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 2 de septiembre de 2020

Sin embargo, las vacunas de ARNm para prevenir el covid-19 que actualmente se encuentran en ensayo clínico no solo no “modifican genéticamente” a los seres humanos, sino que no hay registro de que Robert Kennedy Jr. haya hecho tales declaraciones. Además, no es médico, como sugiere la publicación viral.

Vacunas de ARN mensajero

Al 4 de septiembre de 2020 había varias vacunas para prevenir el SARS-CoV-2 en investigación elaboradas en base al llamado ARN mensajero. Dos de ellas ya se encontraban en la última fase de estudios clínicos en humanos: la vacuna mRNA-1273, de Moderna/NIAID, y la vacuna BNT162, de BioNTech/Fosun Pharma/Pfizer.

Estas vacunas son novedosas en tanto utilizan ingeniería genética para generar una respuesta inmunitaria en el organismo, a diferencia de las vacunas tradicionales, que emplean virus atenuados o inactivos, o toxinas inactivadas.

Las vacunas de ARN mensajero aprovechan el proceso que usan las células para producir proteínas, en el cual una molécula ARNm lleva información genética desde el ADN (que se encuentra en el núcleo de la célula) al citoplasma (la parte de la célula que se encuentra entre el núcleo y la membrana plasmática). Allí esa información es descifrada para producir proteínas determinadas según las características indicadas.

Tanto la vacuna mRNA-1273 como la BNT162 están conformadas por un fragmento de ARN mensajero con instrucciones para producir una proteína de SARS-CoV-2. El objetivo es que, al recibir la vacuna, nuestro cuerpo fabrique dicha proteína.

“Esa nueva proteína extraña será reconocida por el sistema inmunológico, que ‘montará’ lo que se llama una respuesta inmune de memoria”, dijo a AFP Factual la doctora María Victoria Sánchez, investigadora del Laboratorio de inmunología y desarrollo de vacunas de IMBECU-CCT-CONICET, Argentina. “Cuando hay un nuevo encuentro con el patógeno, esa respuesta inmune será capaz de reconocerlo y lo atacará más eficientemente”, explicó.

De resultar exitosas para prevenir el covid-19, las vacunas de ARNm serán fáciles de desarrollar a gran escala y a gran velocidad, ya que fabricarlas implicaría producir solo material genético, explicó Juan Manuel Carballeda, investigador especializado en virología molecular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET), en la emisión del 17 de julio del “Breve Podcast de la Pandemia”. Hasta ahora no hay ninguna vacuna con esas características en el mercado.

Una mujer recibe una vacuna COVID-19 en los Centros de Investigación de América en Hollywood, Florida, el 13 de agosto de 2020

¿Daños genéticos?

El mensaje en Facebook asegura que las vacunas de ARNm “intervienen directamente en el material genético del paciente” y lo dañan de “manera irreversible”.

Sánchez descartó que las vacunas de ARNm intervengan en los genes de una persona: “El proceso de traducción del código genético en una proteína se lleva a cabo en el citoplasma, no en el núcleo de la célula”, sostuvo. “El ARN mensajero no puede ‘meterse’ en nuestro ADN”.

Por su parte, la médica infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Danbach Peña dijo a la AFP: “Efectivamente esa información es absolutamente falsa. Las vacunas que tienen como base ARN mensajero solo están diseñadas para que expresen determinadas proteínas y nuestro organismo logre identificarlas y producir las defensas necesarias. Por lo demás, esto es lo que hace naturalmente un virus, y no manipula nuestros genes: expresan proteínas”.

“Este tipo de vacunas lo que hace es provocar la síntesis de proteínas del virus sin ninguno de los daños que produce la infección natural. Y no manipula el ADN humano; no podría hacerlo”, agregó la especialista.

La publicación viral compara la vacunación con ARNm a los “alimentos manipulados genéticamente”, o alimentos transgénicos.

Lo cierto es que estos surgen de la manipulación genética directa, a través de la cual el ADN es intervenido de una manera no natural. “Un organismo genéticamente modificado está modificado en su ADN”, dijo a AFP Factual Magdalena Montt Guevara, doctora en Neurociencia y Ciencias Endocrinas-Metabólicas en la Universidad de Pisa, Italia. “Una vacuna de ARNm contiene el ARNm necesario para expresar proteínas y no podría entrar jamás al genoma ni modificar el ADN; no se inserta en el núcleo de la célula. Queda en el citoplasma”.

Sobre Robert Kennedy Jr.

Las publicaciones, a veces acompañadas por un enlace a la entrada en Wikipedia de Robert Kennedy Jr., aseguran que dedica el mensaje “a sus pacientes”. Sin embargo, él no es médico ni profesional de la salud. Es un abogado ambientalista estadounidense y fundador de Children’s Health Defense (CHD), una plataforma que busca “proteger” a los niños de los efectos tóxicos de la vacunación y combatir los discursos médicos instalados.

Robert F. Kennedy Jr. habla a manifestantes en Berlín al final de una protesta contra las restricciones relacionadas con la pandemia, el 29 de agosto de 2020

Kennedy Jr. es defensor de teorías largamente desacreditadas, como la relación causal entre las vacunas y el autismo. También afirma que las vacunas están hechas con tejido fetal, desinformación ya verificada por AFP Factual. 

En el sitio de CHD se asegura, además, que un sistema inmunológico sano es suficiente para prevenir el covid-19.

Kennedy Jr. ha sido muy crítico sobre la carrera para fabricar una vacuna contra la enfermedad, especialmente la elaborada en base a ARN mensajero de Moderna/NIAID, argumentando que las vacunas fabricadas mediante ingeniería genética no son seguras. Sin embargo, en ninguno de los textos que ha publicado en la página de Children’s Health Defense en los que denuncia los potenciales peligros de la vacuna, afirma que sea capaz de “modificar genéticamente” a las personas que la recibirán. Tales declaraciones tampoco fueron encontradas por el equipo de verificación de AFP en otra plataforma.

En resumen, es falso que las vacunas hechas a base de ARN mensajero modifican la composición genética de quienes las reciben; este tipo de vacunas solo contienen el ARNm necesario para fabricar una proteína determinada, sin incidencia en los genes, explican los expertos consultados. Además, no hay registro de que el abogado ambientalista estadounidense Robert Kennedy Jr. haya hecho tal declaración.

EDIT 04/09: agrega firma de la periodista 
EDIT 04/09: agrega país

 
Ana Prieto
CORONAVIRUS Vacunas