Las vacunas ARNm en estudio para el covid-19 no tienen incidencia en el ADN humano

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Desde fines de mayo, publicaciones compartidas más de 18.000 veces en redes sociales aseguran que las vacunas hechas a base de ARN mensajero, en actual estudio para prevenir el covid-19, modificarán el ADN de quienes la reciban, de acuerdo con 160 médicos reunidos en Londres. Pero, según expertos consultados por AFP Factual, ese tipo de vacunas no interviene en la composición genética de los seres humanos. Además, ningún asistente a esa supuesta reunión de médicos por Zoom fue formalmente presentado y no todos estaban identificados, ni se los consultó sobre si aprobaban o no este tipo de vacunas.

“160 MÉDICOS REUNIDOS EN LONDRES DESAPRUEBAN LA VACUNA ANTICOVID PORQUE CAMBIARÁ NUESTRO ADN”, dice un meme compartido en Facebook (1, 2).

“160 médicos en directo dicen no a la vacuna ARN”, se lee en otra publicación, acompañada de un breve video subtitulado al castellano del programa online London Real, conocido por difundir teorías conspirativas.

Varias alusiones a la reunión médica en Londres y su oposición a la vacuna por supuestos daños genéticos también fueron publicadas en sitios digitales (1, 2), y en Twitter (1, 2).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 14 de septiembre de 2020

Vacunas de ARN mensajero

Al 15 de septiembre de 2020 había en investigación varias vacunas para el SARS-CoV-2 elaboradas en base al llamado ARN mensajero. Dos de ellas ya transitaban la última fase de estudios clínicos en humanos: la vacuna mRNA-1273, de Moderna/NIAID, y la vacuna BNT162, de BioNTech/Fosun Pharma/Pfizer.

Estas vacunas son novedosas en tanto utilizan ingeniería genética para generar una respuesta inmunitaria en el organismo, a diferencia de las vacunas tradicionales, que emplean virus atenuados o inactivos, o toxinas inactivadas.

Las vacunas de ARN mensajero aprovechan el proceso que usan las células para producir proteínas, en el cual una molécula ARNm lleva información genética desde el ADN (que se encuentra en el núcleo de la célula) al citoplasma (la parte de la célula que se encuentra entre el núcleo y la membrana plasmática). Allí esa información es descifrada para producir proteínas determinadas según las características indicadas.

Tanto la vacuna mRNA-1273 como la BNT162 están conformadas por un fragmento de ARN mensajero con instrucciones para producir una proteína de SARS-CoV-2. El objetivo es que, al recibir la vacuna, nuestro cuerpo fabrique dicha proteína.

“Esa nueva proteína extraña será reconocida por el sistema inmunológico, que ‘montará’ lo que se llama una respuesta inmune de memoria”, dijo a AFP Factual la doctora María Victoria Sánchez, investigadora del Laboratorio de inmunología y desarrollo de vacunas de IMBECU-CCT-CONICET, Argentina. “Cuando hay un nuevo encuentro con el patógeno, esa respuesta inmune será capaz de reconocerlo y lo atacará más eficientemente”, explicó.

De resultar exitosas para prevenir el covid-19, las vacunas de ARNm serán fáciles de desarrollar a gran escala y a gran velocidad, ya que fabricarlas implicaría producir solo material genético, explicó el investigador argentino especializado en virología molecular Juan Manuel Carballeda, en la emisión del 17 de julio del “Breve Podcast de la Pandemia”. Hasta ahora no hay ninguna vacuna con esas características en el mercado.

¿Daños genéticos?

Sánchez descartó que las vacunas de ARNm intervengan en los genes de una persona: “El proceso de traducción del código genético en una proteína se lleva a cabo en el citoplasma, no en el núcleo de la célula”, sostuvo. “El ARN mensajero no puede ‘meterse’ en nuestro ADN”.

Por su parte, la médica infectóloga de la Universidad de Chile Jeannette Danbach Peña dijo a la AFP que es “absolutamente falso” que estas vacunas modifiquen nuestros genes: “No manipulan el ADN humano; no podrían hacerlo. Solo están diseñadas para que expresen determinadas proteínas y nuestro organismo logre identificarlas y producir las defensas necesarias. Por lo demás, esto es lo que naturalmente hace un virus, y no manipula nuestros genes: expresa proteínas”.

Kenneth Witwer, profesor de patología y neurología molecular y comparativa en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, concuerda: “El ARNm simplemente se traduce en proteína, se degrada rápidamente y no se puede convertir en ADN”, dijo a AFP Factual.

Buttar y los “160 médicos”

El 21 de mayo pasado el programa online London Real, conducido por Brian Rose y célebre por difundir teorías conspirativas, tuvo como invitado a Rashid Buttar, un osteópata que ha sido sancionado en numerosas ocasiones por promover tratamientos no autorizados o por falta de ética profesional. En 2008, por ejemplo, fue acusado por la Junta de Examinadores Médicos de Carolina del Norte por conducta poco ética hacia tres pacientes con cáncer. Buttar no perdió su licencia, pero se le impuso dejar de tratar a pacientes con cáncer o que hayan tenido cáncer, y a menores de 18 años. 

En 2019 la misma Junta encontró que Buttar “no cumplió con los estándares actuales y aceptables de la práctica médica”, y lo obligó a asistir a un curso de ética profesional para personal sanitario, bajo amenaza de revocarle el permiso para ejercer.

Durante la entrevista para London Real el 21 de mayo, de casi dos horas, Rashid Buttar hizo numerosas afirmaciones falsas y largamente desacreditadas, como que el nuevo coronavirus fue creado en un laboratorio, que las vacunas son las causantes del autismo, y que los tapabocas, recomendados para minimizar el contagio de covid-19, causan hipoxia.

A la entrevista “asistieron” vía Zoom 150 personas —no 160—, según afirmó Rose, a las que presentó como “una mesa redonda de médicos de todo el mundo”. No todos estaban identificados con nombre y apellido, y ninguno con su especialidad o lugar de residencia. Durante el programa, su participación consistió solamente en levantar la mano cuando Rose o Buttar les pedían que votaran acerca de su acuerdo o desacuerdo respecto de una determinada afirmación.

Al minuto 19, el osteópata aborda la vacunas de ARN mensajero, afirmando que éstas “penetrarán directamente en el ADN”.

“Si eso sucede, nuestros hijos no podrán tener hijos”, agrega. “Y en la tercera generación nuestro código genético no será lo que es ahora. Literalmente ya no seremos humanos”.

Después, Rose preguntó a los asistentes: “¿Cuántos apoyan el uso de la vacuna contra el covid-19 dentro de los próximos 12 meses”, a lo que ninguno de los asistentes virtuales levantó la mano; pero durante la sesión, no hubo ninguna consulta específica sobre vacunas de ARN mensajero.

AFP Factual ya verificó otra emisión del programa London Real, en la que el autor británico David Icke hizo numerosas declaraciones falsas y engañosas sobre el nuevo coronavirus.

En resumen, es falso que las vacunas hechas a base de ARN mensajero modifican la composición genética de quienes las reciben, explican los expertos consultados. Los médicos que supuestamente se reunieron para “desaprobar” esta vacuna asistieron vía Zoom a un programa de entrevistas famoso por difundir información falsa, eran 150, no 160 y no estuvieron debidamente identificados.

EDIT 15/09: Actualiza viralidad, de 4.000 a 18.000 
 
Ana Prieto
CORONAVIRUS Vacunas