Dosis de la vacuna Sputnik V en el Hospital Centenario de Rosario, Argentina, el 29 de diciembre de 2020 (STR / AFP)

Las cajas con vacunas Sputnik V mantienen la cadena de frío sin precisar refrigeración externa

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Al iniciarse la campaña de vacunación contra el covid-19 en Argentina, empezaron a compartirse miles de veces en redes sociales publicaciones que denunciaban fallas en la distribución de las dosis en las provincias, en particular respecto de la cadena de frío, un aspecto clave para preservar las dosis. Sin embargo, las conservadoras en las que se trasladan pueden mantenerse varios días en ambientes sin refrigerar sin que ello afecte la cadena de frío, según explican la encargada del transporte y expertos consultados

Una de las versiones que circulan en Facebook (1 y 2) y Twitter (1 y 2) asegura que las vacunas perdieron la cadena de frío porque fueron expuestas “a 37 grados, a pleno sol”. 

Captura de pantalla realizada el 15 de enero de 2021 de una publicación en Facebook

Las entradas incluyen fotografías difundidas por el propio Gobierno argentino del operativo en el aeropuerto internacional de Ezeiza, en Buenos Aires.

Otras publicaciones virales (1, 2) denuncian que la cadena de frío se vio interrumpida porque los vehículos que llevaron las dosis a las provincias no estaban refrigerados.

Captura de pantalla realizada el 15 de enero de 2021 de una publicación en Twitter

En todos los casos, las publicaciones, que se viralizaron a partir de la campaña de vacunación, aseguran que hubo fallas en el traslado y la manipulación de las dosis que pusieron en peligro a las vacunas. 

De Rusia a Argentina

La vacuna Sputnik V, del laboratorio ruso Gamaleya, fue aprobada "con carácter de emergencia" el 23 de diciembre por el Ministerio de Salud argentino. El informe de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) recomendó su autorización por tratarse de “una herramienta terapéutica idónea para que nuestro país baje la mortalidad y reduzca la morbilidad y la transmisibilidad del virus SARS-CoV-2 productor de la enfermedad COVID-19".

El primer lote de la vacuna llegó al país el 24 de diciembre. Se enviaron 300.000 dosis congeladas, contenidas en viales de cinco dosis cada uno.

De acuerdo con los lineamientos técnicos indicados por el Ministerio de Salud de Argentina para desplegar la vacuna Sputnik V se necesita “una cadena de frío que asegure una temperatura de congelación de menos dieciocho grados Celsius (-18°C) o menor”. El documento señala que estas temperaturas debe respetarse en todas las etapas de almacenamiento y transporte de los viales.

Una vez fuera del congelador, el contenido del vial se descongela tras 7 o 10 minutos, dependiendo de la temperatura del ambiente. Una vez descongelada, la vacuna debe administrarse dentro de los 30 minutos posteriores. El vial no puede volver a congelarse.

La empresa argentina de logística Andreani fue la elegida por el gobierno para hacer la distribución de las dosis en el país. La compañía, según explicó una portavoz a AFP Factual, tiene una planta especial dedicada al rubro salud y cuenta con experiencia en el transporte de vacunas. “El gobierno nos eligió porque podíamos hacerlo bien. No es algo nuevo para nosotros, lo que hicimos fue adecuar nuestras estructuras para lograr la temperatura que la vacuna [Sputnik V] necesitaba”, indicó.

Andreani detalló que trabajan en logística farmacéutica desde hace 40 años, “almacenando, gestionando y distribuyendo todo tipo de vacunas y medicamentos” y que la empresa tiene infraestructura “para la gestión de productos de temperaturas que van desde los -20°C hasta los -196°C”.

De acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el manejo de vacunas en general, si la temperatura en el equipo de la cadena de frío no se controla, las dosis pueden desperdiciarse. Además, el documento señala que si no se siguen las prácticas correctas durante el transporte, las vacunas pueden resultar dañadas por exposición a un calor excesivo o a temperaturas de congelación.

En el sitio web de Unicef se explica que “las vacunas deben ser almacenadas continuamente en un rango de temperatura limitado, desde el momento en que se fabrican hasta el momento de la vacunación”, y que temperaturas demasiado altas o demasiado bajas pueden hacer que pierdan su potencia, es decir, la capacidad de proteger contra la enfermedad. “Una vez que una vacuna pierde su potencia, [esta] no puede ser recuperada o restaurada”, advierte.

“Todas las vacunas tienen un determinado perfil de estabilidad térmica”, explicó a AFP Factual Michelle Seidel, especialista en cadena de frío de Unicef. “Si las sacas de la nevera no se vuelven inútiles instantáneamente, su degradación ocurre lentamente”, añadió.

Una sanitaria prepara una dosis de la vacuna Sputnik V contra el covid-19, en el Hospital Lagomaggiore de Mendoza, Argentina, el 29 de diciembre de 2020 (Andrés Larrovere / AFP)

En Twitter, Andreani detalló el paso a paso de la operación. Tras la llegada el 24 de diciembre pasado de un avión de Aerolíneas Argentinas con las primeras 300.000 dosis de Sputnik V, la empresa transportó la carga hacia su planta de operaciones en Avellaneda, Buenos Aires. “En total, 56 pallets de vacunas en 5 semirremolques acondicionados para productos biológicos refrigerados a una temperatura de entre -18°C y -30°C”, detalló la compañía.

Allí, las vacunas se almacenaron enuna cámara de frío acondicionada a -20°C”. Previamente, según explicó la empresa, “mediante medidores de temperatura calibrados y certificados” se verificó que la carga cumpliera con las condiciones de temperatura adecuadas.

Para su transporte y distribución en las 24 provincias del país, Andreani detalló que las vacunas se introdujeron “en conservadoras de frío de 60 [litros] de capacidad, refrigeradas con un rango térmico de entre -18°C y -30°C” para ser entregadas en un plazo máximo de 48 horas.

¿Se perdió la cadena de frío?

Los camiones que transportaron la carga desde el aeropuerto a la planta de Andreani en Avellaneda sí estaban refrigerados. Sin embargo, los que llevaron las dosis al interior del país, no. 

La portavoz de la empresa confirmó esto, pero aseguró: No hubo ningún riesgo en la cadena de frío. Eso es una desinformación”. Detalló que aunque los vehículos refrigerados eran necesarios en la primera etapa del traslado, “una vez que ya se hizo la preparación de las conservadoras [estas] ya tienen la temperatura adecuada que se mantiene durante todo el trayecto sin importar en qué vehículo se transporten”. 

“No requieren ser transportadas [a las provincias] en un semirremolque a 20 grados bajo cero”, detalló ante la consulta de AFP Factual. 

Cada conservadora, explicó la empresa, puede mantener la cadena de frío por 60 horas, y lleva inscripto el detalle de la hora del vencimiento de su cadena de frío. “Son conservadoras de telgopor [poliestireno expandido, NDLR] especial que usamos habitualmente para la distribución de vacunas”, afirmó la portavoz de la empresa en diálogo con AFP Factual. 

La portavoz de Andreani detalló que las vacunas se guardaron en cajas de cartón con 450 dosis (90 viales de 5 dosis cada uno) envueltas en un film plástico y luego esto fue introducido en bolsas de polietileno trilaminada, como aislante térmico, junto con el dispositivo conocido como data logger, que monitorea la temperatura. 

Estos paquetes luego fueron guardados en los contenedores en los que se transportaron, hechos de poliestireno expandido, equipados con placas eutécticas o PCM (Phase Change Material, por sus siglas en inglés) congeladas de manera rápida por medio de hielo seco, “que garantizan la estabilidad térmica a lo largo de todo el trayecto”. 

Para áreas cálidas

La OMS tiene un listado de contenedores con aislamiento que han sido avalados por la organización. Entre sus lineamientos para el transporte y traslado de vacunas, recomienda que la vacuna de la polio y otras vacunas liofilizadas (secadas por congelación), como la Sputnik V, se distribuyan en contenedores denominados “cajas frías” (cold boxes) recubiertos con hielo seco.

Consultada por AFP Factual sobre la posibilidad de que este tipo de contenedores mantengan las vacunas a salvo incluso si permanecen bajo el rayo de sol, Seidel explicó que “las cold boxes [avaladas por la OMS] han sido sometidas a pruebas a diferentes temperaturas”. 

“Hay equipamiento especial para áreas cálidas que ha sido probado a 46 C grados. Esto es muy importante para nosotros porque trabajamos en países que implementan campañas de vacunación en regiones muy cálidas, como África y el Medio Oriente”, agregó la especialista de Unicef.

Seidel señaló a AFP Factual que este tipo de cajas también son muy usadas en el sector privado.

Una búsqueda en Google revela que la compañía UPS, por ejemplo, ofrece “un contenedor activo ecológico que mantiene una temperatura interna constante sin importar las condiciones externas”, incluso “a pesar de 40 grados de variación de temperatura externa”. 

Según una guía de logística internacional, estos contenedores, al igual que las denominadas “vaccine carriers” (cajas más pequeñas) están diseñados para retener el frío en su interior por un tiempo determinado, y son utilizados comúnmente para el transporte de vacunas dentro de lo que se conoce como “cadena de frío pasiva”. El manual detalla que los contenedores de poliestireno expandido “se utilizan para el transporte de vacunas a través de largas distancias”, y para “la entrega de productos desde los proveedores centrales a los principales almacenes de vacunas”. 

Desde el comienzo de la campaña de vacunación contra el covid-19 en Argentina, AFP Factual ha verificado otros contenidos falsos sobre la cadena de frío en el traslado de las dosis.

En conclusión, el hecho de que las conservadoras con las vacunas Sputnik V hayan quedado momentáneamente a la intemperie durante su transporte a las provincias argentinas o que éste no se haya realizado en camiones refrigerados no significa que se haya roto la cadena de frío y que con eso se hayan dañado las vacunas llegadas a Argentina.

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