Un farmacéutico prepara una vacuna contra la gripe en París, el 13 de octubre de 2020 (Ludovic Marin / AFP )

La incidencia de la gripe bajó por las medidas contra el covid-19, pero no ha desaparecido

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Publicaciones en redes sociales se preguntan desde septiembre de 2020 por qué “casualmente” ya no mueren miles de personas por gripe, como “todos los años”. “Te convencieron que el covid tiene los mismos síntomas”, afirman los usuarios en entradas compartidas un millar de veces hasta abril de 2021. Sin embargo, ni la gripe tiene los mismos síntomas que el coronavirus ni ésta ha desaparecido. Según expertos consultados, la incidencia de la afección ha bajado por las propias medidas adoptadas en los países para frenar la pandemia de coronavirus.

El meme viral sobre la gripe dice: “TODOS LOS AÑOS MUEREN MILES DE PERSONAS POR GRIPE!! CASUALMENTE SOLO ESTE AÑO YA NO. PERO TE CONVENCIERON QUE EL COVID TIENE LOS MISMOS SÍNTOMAS!!”. Esta entrada se pregunta también “DONDE ESTÁN LOS CONTAGIADOS DE GRIPE DE TODOS LOS AÑOS??”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 14 de abril de 2021

Pese a que la publicación viral dice que “el covid tiene los mismos síntomas” que la gripe, no son lo mismo. Ambas son enfermedades respiratorias contagiosas causadas por virus. Comparten varios síntomas y se transmiten de manera similar. Las diferencias, sin embargo, son importantes, en especial en lo referido a incidencia, mortalidad y tratamientos disponibles.

El doctor Nicolás Torres, del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme), del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina, descartó la pertinencia de comparar ambas enfermedades y dijo que “provienen de dos familias de virus totalmente distintas y su mortalidad es distinta también”.

Frédéric Altare, especialista en inmunidad del centro de investigación Inserm, en Francia, concuerda: “En cuanto a las complicaciones, la gripe está muy por debajo, aunque también hay infecciones respiratorias agudas en algunos casos”. “El covid-19 es mucho más grave que la gripe, no es una 'gripecita' como se había dicho en un principio. Y esto no es una hipótesis: es lo que observamos en cuidados intensivos”, explicó a la AFP.

Además, debido a la intensa afluencia de pacientes graves en los hospitales, el covid-19 genera el riesgo de saturación de los sistemas sanitarios, algo que no sucede con la gripe.

La gripe bajó, pero no desapareció

“La gripe ha bajado drásticamente -como el resto de virus respiratorios u otros patógenos aéreos- por las mismas medidas que tenemos contra el SARS-CoV-2: mascarillas, distanciamiento, higiene y ventilación”, comentó a AFP Factual el virólogo español José Antonio López Guerrero, profesor de Microbiología en la Universidad Autónoma de Madrid.

Según el informe semanal del 29 de marzo al 4 de abril del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE), la afección ha bajado considerablemente en el país y en el resto de Europa, pero no ha desaparecido.

“La epidemia de gripe en Europa normalmente ha alcanzado su pico y comienza a bajar en estas fechas, pero, pese a los rastreos generalizados de la gripe, la actividad ha permanecido en un nivel muy bajo durante toda la temporada, probablemente por el impacto de las medidas de salud pública y distancia social puestas en marcha para reducir la transmisión del SARS-CoV-2”, según el boletín semanal de vigilancia de la gripe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

Por otro lado, los cierres fronterizos y la reducción del tráfico aéreo mundial por la pandemia han reducido la importación de la gripe por los viajeros de un país a otro.

La emergencia pudo con la vigilancia

Sin embargo, dada la emergencia de la pandemia de covid-19 desde principios de 2020, los sistemas sanitarios nacionales han tenido problemas para la vigilancia de la gripe.

Según el SVGE, “la emergencia de COVID-19 durante febrero y marzo de 2020 produjo una distorsión de estos sistemas de vigilancia”, tanto en atención primaria como en hospitales, “afectando profundamente a su funcionamiento en todas las comunidades autónomas”. “Esta distorsión continúa al inicio de la temporada de gripe 2020-21, lo que obliga a replantear y adaptar la vigilancia de la gripe", dice el SVGE.

En cuanto a la incidencia de la gripe en la temporada del otoño/invierno boreal, recién terminada, el SVGE explica cómo la pandemia “generó una disrupción de la atención médica y la capacidad de la realización de pruebas” en Europa, “que afectó negativamente en la notificación de datos epidemiológicos y virológicos al final de la temporada 2019-20”. No hay datos actualizados aún de 2020-21.

En la temporada de gripe de 2017-18, el número de fallecidos por gripe en España llegó a 15.000, con unos 700.000 casos leves y 52.000 con hospitalización.

Por su parte, el número de fallecidos por coronavirus en España desde que se detectó el virus supera 76.600 al 12 de abril de 2021, con más de 330.000 hospitalizaciones y más de 3,3 millones de casos, si bien la temporada de gripe como tal es estacional y el coronavirus no.

De acuerdo con datos publicados por la OMS, las muertes anuales por influenza se estiman entre 290.000 y 650.000 en todo el mundo.

Poco más de un año después de que la OMS declarase la pandemia de covid-19, las muertes globales superaban los 2.900.000, según un balance de la AFP, basado en fuentes oficiales.

 

Sigue la nota del SVGE: “La disminución generalizada de la circulación de virus gripales se ha observado a nivel mundial (...) De momento persisten los bajos niveles de actividad gripal, lo que podría deberse a las medidas de control y distanciamiento social que siguen en vigor para el control de la pandemia”, concluye el comunicado, aclarando que “otros factores pueden haber contribuido”.

Entre los factores a tener en cuenta está la propia vacuna de la gripe, “la mejor medida preventiva (...) en grupos recomendados de vacunación”, añade la organización española. “Este año se están consiguiendo coberturas de vacunación antigripal mucho más altas que en temporadas previas”, sigue el texto, aunque “los cálculos de la efectividad y el impacto de la vacuna estacional cada año no son posibles hasta bien entrada la temporada”.

“Las medidas de higiene y distanciamiento social implementadas con motivo de la pandemia de COVID-19 probablemente estén jugando un papel importante en la prevención” de la gripe, concluye el SVGE.

Igual en el resto del mundo

En la misma línea, el artículo “Cómo el covid-19 está cambiando la temporada de resfriados y gripe”, publicado en la revista Nature, relata que el virus de la influenza y otros virus que causan síndromes respiratorios se han visto afectados por la respuesta a la pandemia: “El mosaico de respuestas destinadas a combatir la pandemia, desde los confinamientos temporales hasta el uso de mascarillas, el distanciamiento social, la mejora de la higiene personal y la reducción de los viajes, también ha tenido un gran impacto en otras enfermedades respiratorias comunes”, se lee.

De todos modos, el Comité Asesor de Vacunas español recopiló en este informe sobre el impacto de la gripe estacional en el país los casos registrados en la temporada 2019-2020, cuando comenzó la pandemia. Si bien el impacto de la gripe bajó, no desapareció como tal en España.

Varios artículos de AFP Factual ya verificaron que la gripe, con menor incidencia que el covid, sigue existiendo en el mundo (1, 2, 3).

Un estudio de los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) publicado en septiembre pasado indicó que los esfuerzos para combatir el coronavirus, junto con las vacunas contra la influenza, “podrían reducir sustancialmente” la incidencia del impacto de la siguiente gripe estacional. En efecto, al 3 de abril de 2021, la influenza estacional en los Estados Unidos había demostrado ser más baja que lo habitual.

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