No se puede obtener hidroxicloroquina de los cítricos ni este fármaco sirve para tratar el covid-19

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Una supuesta receta para preparar “hidroxicloroquina casera” a base de limones, limas y pomelos ha sido compartida más de 400 veces en redes sociales al menos desde el 18 de enero de 2022. Algunas de las entradas también mencionan que la mezcla sirve para tratar el covid-19. Pero esto es falso: químicos farmacéuticos dijeron a la AFP que la hidroxicloroquina no se puede obtener de las frutas. A su vez, al momento no hay evidencia de que este medicamento sirva para tratar la infección por SARS-CoV-2.

“¿Qué es exactamente la hidroxicloroquina? No es nada más que quinina, algo que cualquiera pueda hacer en casa. (...) Esta droga se usa para tratar el virus corona”, se lee en las publicaciones difundidas en Facebook (1, 2, 3), Twitter (1), Telegram (1) y en sitios web.

Las recetas, en resumen, recomiendan tomar la cáscara de “2-3 limones y 2-3 pomelos”, cubrirlas con agua “unas 3 pulgadas por encima de las cáscaras”, “cocinar durante unas dos horas” y “endulzar con miel o azúcar”. Además, se aconseja “dejar enfriar [la mezcla] sin quitar la tapa para evitar que la quinina [o en algunas versiones de la receta, la quercetina] se escape”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 1 de febrero de 2022

Contenidos similares también circulan en inglés (1, 2, 3) y portugués.

La hidroxicloroquina es un fármaco de origen sintético para prevenir y tratar la malaria que, posiblemente por tener efectos inmunomoduladores, también se usa para tratar algunas enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico y la artritis reumatoide.

Con el surgimiento de la pandemia de covid-19 se multiplicaron en redes sociales publicaciones sobre la supuesta eficacia del fármaco contra la enfermedad, algo que hasta el momento no ha sido comprobado científicamente como ya ha sido verificado por AFP Factual (1, 2, 3)

¿En las frutas?

Es “absolutamente falso que la hidroxicloroquina se encuentre en las frutas”, dijo a AFP Factual José Julián López, doctor en Ciencias Farmaceúticas y director del Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional de Colombia.

“La hidroxicloroquina es un fármaco de origen sintético, es decir que solamente se puede obtener en un laboratorio por vías sintéticas químicas que están muy bien estandarizadas. Además, tiene que ser elaborado con conocimientos de profesionales de la química y de la ingeniería química para lograr hacer un proceso eficiente”, explicó.

Con esto coincidió Fabio Mayorga, doctor en Farmacia y docente de la Universidad Pedagógica Tecnológica de Colombia (UPTC): “No es posible preparar un compuesto como ese empíricamente en una casa”.

“Para preparar un compuesto medicinal, por sencillo que sea, se debe tener una infraestructura especializada: los reactivos adecuados, con las características correctas; equipos muy sofisticados, y sobre todo debe comprobarse la pureza del producto”, precisó el académico.

La quinina y la hidroxicloroquina

Las entradas viralizadas mencionan como argumento de la supuesta receta que la hidroxicloroquina “no es nada más que quinina”, un principio activo que “cualquiera puede hacer en casa”.

Sin embargo, Juanita Vahos, química farmacéutica e integrante del Centro de Medicamentos, Información y Poder de la Universidad Nacional de Colombia, explicó a la AFP que “la quinina es la precursora de la hidroxicloroquina, pero no son lo mismo”.

“La quinina es un alcaloide [sustancia química nitrogenada generalmente de origen vegetal que puede tener usos farmacológicos] que se obtiene exclusivamente de la corteza del árbol de la quina o cinchona”, precisó Vahos.

De acuerdo con la química farmaceútica, “a partir de una serie de modificaciones de la estructura química de la quinina, se llegó a la hidroxicloroquina. Pero esta última tuvo ciertas modificaciones para facilitar su consumo y administración a los seres humanos”.

Por su parte, López señaló: “Ambas [quinina e hidroxicloroquina] obviamente comparten algunas características de la composición, pero tienen propiedades químicas completamente diferentes”.

“La molécula de la hidroxicloroquina es mucho más sencilla que la de la quinina, que se modificó para restarle algunos efectos adversos. Por ejemplo, la quinina afecta mucho la parte visual y puede dañar la retina y producir alteraciones permanentes, mientras que la hidroxicloroquina tiene más efectos sobre el corazón y algo sobre la visión, pero no en igual medida que la otra”, agregó.

En todo caso, Vahos y López aclararon que, contrario a lo que señalan las recetas viralizadas, pese a que la quinina se puede encontrar en la naturaleza, tampoco se puede obtener caseramente:

“Se necesitan muchas sustancias químicas para poder extraerla de la planta. No es algo que se puede hacer en la casa fácilmente”, señaló Vahos.

López dijo, además, que es falso que se pueda obtener del jugo de cítricos: “Obtener quinina es terriblemente complejo y forma parte del metabolismo de cada planta. Entonces no se puede imitar a la naturaleza y producir quinina a partir de otra especie vegetal. Cada especie vegetal produce sus propias sustancias químicas”.

La quercetina no es lo mismo que la quinina

En las entradas viralizadas se recomienda tapar el recipiente de la preparación de la supuesta hidroxicloroquina hasta que enfríe para evitar que escape la “quinina” o, como dicen algunas versiones de la receta, la quercetina, un ingrediente presente en varias frutas y verduras.

Pero la quinina y la quercetina son sustancias con estructura química diferente. Además, aunque los limones, limas y pomelos sí contienen quercetina, de esta sustancia no es posible obtener quinina ni hidroxicloroquina.

“La quercetina es un producto que se encuentra en varias plantas y alimentos, no en todas, y que tiene propiedades antioxidantes, pero no tiene absolutamente nada que ver con la quinina”, dijo Vahos.

Por su parte, López explicó: “La quercetina está muy lejos de parecerse químicamente a la quinina. La quinina es un alcaloide y la quercetina es un flavonoide.

Aclaró que “no hay ninguna ruta metabólica ni sintética para fabricar quinina o hidroxicloroquina a partir de quercetina”.

Hidroxicloroquina y el covid-19

La hidroxicloroquina no tiene una eficacia comprobada para la prevención ni para el tratamiento del covid-19, como dicen algunas publicaciones. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las agencias reguladoras de medicamentos no recomiendan su uso en pacientes con la infección.

El 30 de abril de 2021, la OMS explicó en un comunicado que no recomienda este medicamento para tratar la enfermedad, para lo cual se basa en 30 estudios en los que participaron más de 10.000 pacientes:

“La hidroxicloroquina no redujo la mortalidad, la necesidad o la duración de la ventilación mecánica. El uso de hidroxicloroquina para tratar el covid-19 puede aumentar el riesgo de arritmia cardíaca, trastornos sanguíneos y linfáticos, daño renal, problemas hepáticos e insuficiencia orgánica”.

En la misma comunicación, la organización señaló que tampoco lo recomienda para la prevención de la enfermedad, con base en seis ensayos en los que participaron más de 6.000 pacientes.

“Se observó que dicha administración tenía un efecto escaso o nulo como prevención de esta enfermedad y de la hospitalización o la defunción a causa de ella. Tomar hidroxicloroquina para prevenir la COVID-19 puede aumentar el riesgo de diarrea, náuseas, dolor abdominal, somnolencia y dolor de cabeza”, aseguró.

De igual manera, el 15 de junio de 2020, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) revocó la autorización que había concedido el 28 de marzo del mismo año, para el uso de emergencia de hidroxicloroquina y cloroquina (otro sustituto sintético de la quinina) en pacientes hospitalizados con covid-19.

La agencia argumentó posibles efectos adversos cardíacos graves y falta de beneficios en reducción de la mortalidad o aceleración de la recuperación.

La Agencia Europea de Evaluación de Medicamentos (EMA) ha indicado que la hidroxicloroquina y la cloroquina no han mostrado efectos beneficiosos en el tratamiento de la infección y pueden causar efectos secundarios, entre ellos problemas en el ritmo cardiaco.

La brasileña Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) informó a la AFP el 12 de diciembre de 2021 que la hidroxicloroquina fue autorizada para la realización de estudios clínicos para covid-19, que luego fueron interrumpidos por no comprobarse la eficacia del principio activo.

Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

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