Una trabajadora sanitaria prepara una jeringa con la vacuna contra el covid-19 en un suburbio de Manila, Filipinas, el 29 de noviembre de 2021 ( AFP / Ted Aljibe)

Documentos de Pfizer no revelan más de 1.200 muertes por la vacuna anticovid de la farmacéutica

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Publicaciones en redes sociales afirman que documentos publicados por Pfizer revelaron que más de 1.200 de las “42.000 personas” que recibieron su vacuna contra el covid-19 murieron durante los estudios iniciales. Los contenidos han sido compartidos decenas de veces desde el 6 de diciembre de 2021. Sin embargo, el supuesto número de vacunados corresponde en realidad a casos de efectos adversos reportados por múltiples causas después de la vacunación y el reporte divulgado por la farmacéutica no indica que los decesos estén vinculados con su inmunizante. Una portavoz de la compañía aclaró, además, que los fallecidos padecían “diversas enfermedades”.

“Pfizer fue forzada a liberar los documentos que quería esconder por 70 años y estos muestran que en un período de 3 meses, 1223 de 42 mil murieron después de recibir una inyección, o aproximadamente 1 de cada 35 personas. Esto es el 3% de mortalidad. Grave”, dice una de las entradas en Facebook (1, 2, 3) y Twitter (1, 2).

Varias de las publicaciones comparten enlaces a sitios web en español e inglés que contienen la misma afirmación (1, 2). También circuló en francés e inglés.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 17 de mayo de 2022

Estas publicaciones forman parte de una serie de entradas que difunden ideas falsas y engañosas (1, 2) sobre la seguridad y la eficacia de la vacuna contra el covid-19 de Pfizer-BioNTech, después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos hiciera públicos unos documentos sobre el fármaco en cumplimiento de una solicitud de la Ley de Libertad de Información.

Una de ellas es que Pfizer “fue forzada a liberar los documentos que quería esconder por 70 años”. Se trata de una afirmación engañosa ya que, en realidad, un juez de Estados Unidos ordenó en enero de 2022 acelerar el ritmo de difusión de los documentos que la farmacéutica publicaba desde hacía meses.

Porcentaje de mortalidad

El documento al que se refieren las publicaciones viralizadas es un “análisis acumulado de los efectos secundarios informados hasta el 28 de febrero de 2021, posterior a la autorización para BT162B2”, uno de los nombres de la vacuna Pfizer-BioNTech, también llamada Comirnaty. Es decir, es un censo de los informes sobre los efectos secundarios notificados después de la vacunación de personas en varios países, tras el aval otorgado por las autoridades para su uso de emergencia.

En diciembre de 2020, la FDA concedió la primera de esas autorizaciones y, en agosto de 2021, el permiso formal.

En el informe se lee que “hasta el 28 de febrero de 2021 se registraron en total 42.086 notificaciones” de efectos secundarios, no de personas vacunadas, como aseguran algunas entradas virales. La mayoría de los casos (34.762) eran de Estados Unidos (13.739), Reino Unido (13.404), Italia (2.578), Alemania (1.913), Francia (1.506), Portugal (866) y España (756). Los restantes 7.324 se distribuyeron entre 56 países.

Muchos de los efectos secundarios reportados se relacionan con dolor de cabeza, fatiga o fiebre, según el informe.

Sin relación probada entre la vacuna y los efectos secundarios

En el apartado sobre la metodología del documento se indica que los datos usados fueron obtenidos de informes de posibles efectos secundarios de la vacuna de Pfizer realizados por las autoridades sanitarias de distintos países “independientemente de la evaluación de la causalidad” de la vacunación.

El documento especifica que “deben tenerse en cuenta las limitaciones relativas a la declaración de reacciones adversas a medicamentos a la hora de interpretar los datos” y, por ejemplo, subraya que “muchos factores externos influyen en la declaración o no de una reacción adversa”.

“Una acumulación de informes sobre reacciones adversas no indica necesariamente que hayan sido causadas por las vacunas, también pueden deberse a enfermedades subyacentes, a uno o más factores adicionales que pueden agregarse, incluido el historial médico, o tomar otros fármacos al mismo tiempo”.

Captura de pantalla del documento en el apartado de metodología, hecha el 20 de mayo de 2022

Y tampoco con las muertes

El documento efectivamente reporta 1.223 muertes (“ fatal outcomes”), como afirman las publicaciones virales. Esta cifra es la que se relaciona con el “3% de mortalidad” de la vacuna, que se obtiene al tomar como el 100% a las 42.086 personas que presentaron efectos secundarios.

Ese porcentaje muestra la cantidad de muertes en relación con el número total de notificaciones, pero no con la cantidad de dosis administradas durante el período mencionado en el documento.

Un artículo de CheckNews, del diario francés Libération, señaló que el número total de las dosis administradas no está en el documento.

El 13 de diciembre de 2021, Alison Hunt, vocera de la FDA, dijo a la AFP que esa agencia “por ley no tiene el derecho de divulgar [estas cifras] porque se consideran información comercial confidencial”.

Además, el documento no indica que la vacuna esté relacionada con las más de 1.200 muertes contabilizadas, pues tampoco se especifican las características de esos decesos.

Dervila Keane, vocera de Pfizer, dijo a la AFP que en ese cómputo pudo incluirse a las personas que padecían “diversas enfermedades” como cánceres o enfermedades cardiovasculares y que murieron después de ser vacunadas.

La conclusión del informe indica que “los datos no revelan nuevos problemas de seguridad o riesgos que requieran cambios en el etiquetado” de la vacuna y “confirman una relación riesgo-beneficio favorable”, añadió Keane.

Efectos secundarios monitoreados

Los funcionarios de salud de Estados Unidos también rastrean los informes de muertes y otros reportes sobre efectos secundarios que ocurren tras la vacunación mediante el Sistema de Informe de Eventos Adversos de Vacunas (VAERS, por sus siglas en inglés), operado por la FDA y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Sin embargo, no se ha probado el vínculo causal de los fallecimientos con la vacunación.

Antes de acceder a la base de datos de VAERS, todos los usuarios deben aceptar haber leído y reconocido los avisos legales del sistema.

La guía de interpretación de datos aclara que se deben informar “eventos y reacciones que ocurran después de la vacunación”, pero no necesariamente son causados por ella. Por esa razón, “los informes VAERS no se pueden usar solo para determinar si una vacuna causó o contribuyó a un efecto adverso o enfermedad”, dice el sitio.

“Los informes pueden contener información incompleta, inexacta, incidental o no verificada”, aclara.

Alison Hunt, vocera de la agencia estadounidense, dijo que “la FDA requiere que los proveedores de atención médica informen a VAERS sobre cualquier muerte que ocurra después de la vacunación contra el covid-19, incluso si no se sabe si la vacuna fue la causa”.

“Las revisiones de la FDA y los CDC determinaron que la gran mayoría de las muertes reportadas no son directamente atribuibles a las vacunas”, dijo. Añadió que los informes de muertes después de la vacunación contra covid-19 son “raros”.

Seguridad de la vacuna

Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine el 31 de diciembre de 2020, sobre una investigación de la vacuna de Pfizer BioNTech a través de un ensayo multinacional, ciego y controlado por placebo, no mostró muertes entre las personas que recibieron alguna de las dos.

Sus autores concluyeron que la vacuna es “segura”, especificando que la mayoría de los efectos secundarios registrados “se caracterizaron por dolor leve a moderado a corto plazo en el lugar de la inyección, fatiga y dolores de cabeza. El número de eventos adversos graves fue bajo y similar en los grupos de vacuna y placebo”.

Un estudio de seguimiento de los primeros seis meses de uso de la vacuna, publicado el 4 de noviembre de 2021 en la misma revista médica, mostró resultados similares sobre su seguridad y eficacia.

Los investigadores reportaron 15 muertes entre los que recibieron la vacuna y 14 en el grupo del placebo.

Según la revista, los investigadores consideraron que “ninguna de estas muertes estaba relacionada con BNT162b2”. Señalaron que las “causas de muerte estaban equilibradas entre los grupos de BNT162b2 y placebo”.

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