Una mujer recibe la vacuna contra el covid-19 en Santiago de Chile, el 20 de enero de 2022 ( AFP / Javier Torres)

Ley chilena contra discriminación por mutaciones genéticas no se relaciona con vacunas anticovid

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“Ley, que protege a los que han sufrido mutaciones genéticas (Traducción: cambios en el ADN). ¿Qué podría cambiar el ADN de las personas? ¿Las inoculaciones? Wow!!! Tan conspiranoicos no éramos ¿no?”, señalan publicaciones compartidas cientos de veces en redes sociales desde el 16 de febrero de 2022. Los contenidos vinculan así la ley aprobada en Chile que prohíbe la discriminación por mutaciones genéticas con la vacunación contra el covid-19. Pero la iniciativa legislativa fue ingresada al Congreso en 2011, antes de la pandemia, y el senador que presentó el proyecto negó dicha relación. Además, expertos consultados por la AFP han señalado que los inmunizantes contra el SARS-CoV-2 no generan mutaciones genéticas.

Las publicaciones que circulan en Twitter (1, 2), Facebook (1, 2) e Instagram comparten capturas de pantalla de la Ley 21.422, publicada en el Diario Oficial el 16 de febrero de 2022. Blogs y videos en YouTube también hacen la misma asociación entre la norma y la vacunación anticovid.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 28 de febrero de 2022

El proyecto que resultó en la Ley 21.422 fue presentado ante el Congreso de Chile por el senador Alejandro Navarro el 8 de junio de 2011. En su moción parlamentaria ese día, Navarro detalló que el texto “regula la intimidad del trabajador y establece la prohibición de discriminación laboral frente a los análisis genéticos”.

Captura de pantalla de detalles de la ley 21.422 tomada del sitio de la Biblioteca del Congreso de Chile, el 4 de marzo de 2022

Como detalla el registro de la tramitación del proyecto, la propuesta fue discutida en diferentes instancias en la Comisión de Trabajo y Seguridad Social de la Cámara de Diputados y del Senado los años 2011, 2014, 2021 y 2022. En ninguno de los documentos archivados en ese proceso hay mención a las vacunas contra el covid-19.

La Ley 21.422 consta de tres artículos. En el primero, detalla que “ningún empleador podrá condicionar la contratación de trabajadores (...) a la ausencia de mutaciones o alteraciones en su genoma que causen una predisposición o un alto riesgo a una patología que pueda llegar a manifestarse durante el transcurso de la relación laboral”.

El Artículo 2 señala que el trabajador “podrá manifestar su consentimiento libre e informado para realizarse un examen genético” pero “siempre y cuando” el estudio tenga por finalidad “asegurar que reúne las condiciones físicas o psíquicas necesarias e idóneas para desarrollar trabajos calificados como peligrosos”.

En su último artículo, la normativa determina que establecimientos de salud y laboratorios protejan la intimidad del trabajador y garanticen un manejo reservado de sus datos. “El trabajador siempre tendrá derecho a acceder a la información que arroje un examen genético”, consigna el documento.

“El proyecto de ley no habla de mutantes, habla de mutaciones de los genes. Es un proyecto de ley que ingresó el año 2011”, dijo a la AFP el senador Navarro, quien detalló que es una coincidencia que la norma debutara en “un contexto histórico de la resaca de la pandemia” de covid-19.

En el mismo sentido, Kevin Alberto Ritz Parra, abogado de la Universidad Católica de Temuco, afirmó que la “legislación viene a recoger la protección que debe existir sobre los datos genéticos. No es un parche para la vacuna covid, es una herramienta para los trabajadores”. Parra participó como invitado en las discusiones del proyecto en 2021 y 2022, para aportar antecedentes de la protección del Derecho a la Intimidad Genética en Chile.

“Mutaciones”

El proyecto de ley original entregado por Navarro no incluía la palabra “mutaciones”. Durante el segundo trámite constitucional de la iniciativa, el 14 de diciembre de 2021, también fue invitada Pilar Carvallo de Saint-Quentin, profesora titular de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile, para sugerir cambios en el texto.

En la historia del proyecto se detalla que Carvallo propuso cambiar la frase “genes en que se evidencie” por “mutaciones o alteraciones en su genoma” y “una probabilidad de desarrollar un determinado tipo de incapacidad” por la frase “que causen una predisposición o un alto riesgo a una patología”, recomendaciones que fueron adoptadas en la ley.

Consultada por la AFP la profesora señaló: “Las enfermedades se dan por alteraciones o mutaciones del genoma, no por la presencia de un gen, como estaba indicado en el borrador de la ley”. Y ejemplifica: “La gente dice tengo el gen del cáncer de mama, no existe el gen del cáncer de mama, existen mutaciones en genes que dan alto riesgo de enfermedad”.

Carvallo explicó:

Consultada por las publicaciones que vinculan la Ley 21.422 a las vacunas contra el covid-19, Carvallo señaló: “Una vacuna no puede meterse en nuestro genoma y alterarlo, eso es ciencia ficción. No hay mecanismo ni está comprobado científicamente, las vacunas no se insertan en el genoma, y si no se insertan no pueden generar ninguna alteración”.

Por su parte, la genetista Gisela Castro, doctora en ciencias biológicas de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina, explicó a la AFP para esta verificación que “la vacunación o las vacunas (...) no poseen ningún gen, ni ningún tipo de material genético que tenga la capacidad de modificar nuestro ADN”, indicó. “Las vacunas son formulaciones que simulan ser agentes infecciosos (bacterias, virus u otros microorganismos) con el fin de ‘enseñarle’ a nuestro sistema inmunitario a dar una respuesta rápida y eficaz frente al patógeno real”, explicó.

La supuesta alteración del ADN tras la inmunización contra el covid-19 fue incluida por los Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) en su lista de mitos.

AFP Factual ya ha verificado (1, 2) otras publicaciones que sugieren que las vacunas contra el covid “modifican” o “manipulan” el ADN.

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