Los termómetros “pistola” son seguros y no provocan cáncer ni daño cerebral

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Un mensaje que circula desde fines de junio cientos de veces en redes sociales con una imagen de un termómetro infrarrojo, utilizados frecuentemente en espacios públicos en los controles sanitarios del COVID-19, asegura que estos pueden “dañar neuronas” y provocar cáncer cerebral. Pero la afirmación fue rechazada por los expertos consultados por AFP Factual. Además, estos dispositivos son receptores, no emisores de energía.

El mensaje sobre el supuesto riesgo de los termómetros “pistolita” fue compartido en Facebook (1 y 2): “Que sea viral!! No permitas que !! DañEn !! (sic) a tu familia radiación a traves (sic) de ‘termometros’ electricos (sic) generan !! CANSER CEREBRAL (sic) y daño a las neuronas!!”.

Captura de pantalla realizada el 2 de julio de 2020 de una publicación en Facebook

Uno de los principales síntomas del COVID-19 es la fiebre. Por ello, en medio de la actual pandemia, supermercados, centros comerciales, aeropuertos, hospitales y otros recintos públicos controlan la temperatura corporal de las personas con termómetros con forma de pistola, sin que sea necesario el contacto directo con la persona.

El mensaje viralizado en redes asegura que estos dispositivos implican un riesgo para la salud.

Un empleado controla la temperatura de una mujer al ingreso de un centro comercial en Montevideo el 9 de junio de 2020

Receptores, no emisores

De acuerdo con este manual de usuario de un fabricante, los termómetros digitales con forma de pistola funcionan con un sensor infrarrojo que mide la temperatura corporal y no emiten energía. Es decir, contrario a lo que asegura el mensaje viral, no producen “radiación”, sino que son receptores de señales externas.  

Esta medición luego se transforma en una señal eléctrica que finalmente se refleja en la pantalla digital, indicando la temperatura de la persona. El procedimiento suele durar unos pocos segundos.

Algunos de ellos tienen una pequeña luz, que funciona de forma indicativa para saber en qué sector de la frente del usuario apuntar.

La FDA, agencia federal que regula los medicamentos en Estados Unidos, indica en su sitio web que el uso de este tipo de termómetros permite “reducir el riesgo de contaminación cruzada y minimizar la propagación de enfermedades”, añadiendo que son fáciles de utilizar, limpiar y desinfectar. Entre las instrucciones generales de uso no mencionan el riesgo de daño neurológico ni de otro tipo.

“El sensor [del termómetro] lo que hace es solamente medir radiación electromagnética [emitida por el usuario], no produce”, explicó a AFP Factual Antonio Estay, académico de la Universidad de Chile en el Departamento de Tecnología Médica, tras ser consultado por otra desinformación viral que aseguraba que estos dispositivos provocaban daños oftalmológicos.

Por su parte, la Sociedad Puertorriqueña de Oftalmología también se pronunció sobre esta otra desinformación, y, citando a la oftalmóloga Vanessa López, detalló: “Los termómetros a los que estamos expuestos en las diferentes localidades funcionan como un sensor que lee las ondas infrarrojas que naturalmente emitimos todos los humanos”.

Sin impacto neurológico

Hasta donde tengo conocimiento, no hay ninguna investigación que demuestre que este tipo de dispositivos de recepción de infrarrojos genere daños ni neurológicos ni en ningún otro tejido del cuerpo humano”, aseguró a AFP Factual Federico Preve, médico neurólogo y miembro del comité ejecutivo del Sindicato Médico del Uruguay, al ser consultado por una desinformación muy similar que también asegura que estos dispositivos “matan neuronas”.

Preve agregó que estos termómetros “son dispositivos seguros y es lo que se recomienda utilizar en este contexto de pandemia, para evitar el contacto y reducir así el riesgo de contagio”.  

Con él coincidió María Vaccarezza, neuróloga infantil del Hospital Italiano de Buenos Aires. “[De haber riesgos] los neurólogos lo sabríamos”, agregó y detalló que estos dispositivos se utilizan desde hace tiempo en aeropuertos para detectar distintas patologías. 

Tras consultar en la biblioteca médica digital Pubmed, Vaccarezza aseguró que allí no encontró “nada de ningún efecto adverso [provocado por los termómetros infrarrojos] o de que causen alguna complicación o secuela o daño”. 

“No hay ninguna investigación [que advierta sobre efectos adversos de estos termómetros]. Hay que mirar siempre los artículos médicos para estas cuestiones, no guiarse por rumores que circulan”, agregó y señaló que en el hospital donde trabaja se utilizan estos dispositivos para medir la temperatura de quienes ingresan.

En resumen, no hay ninguna evidencia científica sobre los supuestos daños de los termómetros infrarrojos mencionados en la publicación viral, de acuerdo a los expertos consultados. Además, como ya verificó AFP Factual, estos dispositivos funcionan con un sensor infrarrojo que detecta la temperatura corporal; son receptores, no emiten energía. 

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