Los termómetros “pistola” son seguros y no “matan neuronas”

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Un mensaje que circula desde mediados de junio y ha sido compartido miles de veces en redes sociales asegura que los termómetros infrarrojos, utilizados frecuentemente en espacios públicos durante los controles sanitarios para prevenir el contagio del COVID-19, pueden producir daños neurológicos y “matar neuronas”. Pero la afirmación fue rechazada por los expertos consultados por AFP Factual. Además, estos dispositivos son receptores, no emisores de energía.

El mensaje sobre el supuesto riesgo de los termómetros “pistolita” fue compartido más de 7.500 veces en Facebook (1 y 2), en Twitter (1 y 2) y en YouTube. El mismo contenido fue enviado para su verificación al correo electrónico de AFP Factual y al WhatsApp, donde también circula una versión con solo el audio. El mensaje sembró dudas en algunos usuarios, que se preguntan si seguir dejando que les tomen la temperatura con estos dispositivos.

Captura de pantalla realizada el 25 de junio de 2020 de una publicación en Twitter

Uno de los principales síntomas del COVID-19 es la fiebre. Por ello, en medio de la actual pandemia, supermercados, centros comerciales, aeropuertos, hospitales y otros recintos públicos controlan la temperatura corporal de las personas con termómetros con forma de pistola, sin que sea necesario el contacto directo. El mensaje viralizado en redes asegura que estos dispositivos implican un riesgo para la salud.

“Todas las personas que están en los supermercados y en las tiendas no les dan información de lo que hace esa pistolita. No se siente, como cuando vas con el médico y te hacen rayos X, no se siente, pero se está almacenando”, comienza. 

Y agrega: “Yo me pregunto, cuántas veces en la semana vas al súper y te están radiando precisamente en la cabeza. Hoy te matan 1000 neuronas, mañana otras 1000, pasado mañana otras 1000 y eso a la larga trae un sinnúmero de alteraciones con tu sistema nervioso central que controla tus automatismos y nunca vas a saber que fue por esa lamparita”, dice el mensaje, emitido por alguien que se presenta como “Dr. José Mena”. 

Además, recomienda pedir que el dispositivo no sea usado sobre la cabeza, sino en el brazo. “La temperatura se la puede medir hasta en el dedo gordo del pie, no tiene que ser en la cabeza”, afirma.

Un empleado controla la temperatura de una mujer al ingreso de un centro comercial en Montevideo el 9 de junio de 2020 (PABLO PORCIUNCULA / AFP)

Una búsqueda en YouTube de la etiqueta “#EnLaCabezaNo” que acompaña algunas de las publicaciones sobre los termómetros, permitió dar con otro video, de 2019, titulado “capacitación doctor JOSE MENA”, en el que habla un hombre que parece tener la misma voz.

Una nueva búsqueda de este nombre, esta vez en Google, permitió llegar a un video, también del año pasado, en el que se presenta como “José Mena Abud”. 

Una búsqueda de ese nombre en el Registro Nacional de Profesionistas de México permitió confirmar que esta persona se encuentra registrada como cirujano dentista desde 1977.

Receptores, no emisores

De acuerdo con este manual de usuario de un fabricante, los termómetros digitales con forma de pistola funcionan con un sensor infrarrojo que mide la temperatura corporal y no emiten energía. Es decir, contrario a lo que asegura el mensaje viral, no “radian”, sino que son receptores de señales externas.  

Esta medición luego se transforma en una señal eléctrica que finalmente se refleja en la pantalla digital, indicando la temperatura de la persona. Este procedimiento suele durar unos pocos segundos.

Algunos de ellos tienen una pequeña luz, que funciona de forma indicativa para saber en qué sector de la frente del usuario apuntar.

La FDA, agencia federal que regula los medicamentos en Estados Unidos, indica en su sitio web que el uso de este tipo de termómetros permite “reducir el riesgo de contaminación cruzada y minimizar la propagación de enfermedades”, añadiendo que son fáciles de utilizar, limpiar y desinfectar. Entre las instrucciones generales de uso, no mencionan el riesgo de daño neurológico ni de otro tipo.

“El sensor [del termómetro] lo que hace es solamente medir radiación electromagnética [emitida por el usuario], no produce”, explicó a AFP Factual Antonio Estay, académico de la Universidad de Chile en el Departamento de Tecnología Médica, tras ser consultado por otra desinformación viral que aseguraba que estos dispositivos provocaban daños oftalmológicos.

Por su parte, la Sociedad Puertorriqueña de Oftalmología también se pronunció sobre esta otra desinformación, y, citando a la oftalmóloga Vanessa López, detalló: “Los termómetros a los que estamos expuestos en las diferentes localidades funcionan como un sensor que lee las ondas infrarrojas que naturalmente emitimos todos los humanos”.

Sin impacto neurológico

Hasta donde tengo conocimiento, no hay ninguna investigación que demuestre que este tipo de dispositivos de recepción de infrarrojos genere daños ni neurológicos ni en ningún otro tejido del cuerpo humano”, aseguró a AFP Factual Federico Preve, médico neurólogo y miembro del comité ejecutivo del Sindicato Médico del Uruguay.

Preve, quien se mostró sorprendido por el contenido del mensaje viral, agregó que estos termómetros “son dispositivos seguros y es lo que se recomienda utilizar en este contexto de pandemia, para evitar el contacto y reducir así el riesgo de contagio”.  

Con él coincidió María Vaccarezza, neuróloga infantil del Hospital Italiano de Buenos Aires . “Es la primera vez que escucho esto”, dijo a AFP Factual, “[de haber riesgos] los neurólogos lo sabríamos”, agregó y detalló que estos dispositivos se utilizan desde hace tiempo en aeropuertos para detectar distintas patologías. 

Tras consultar en la biblioteca médica digital Pubmed, Vaccarezza aseguró que allí no encontró “nada de ningún efecto adverso [provocado por los termómetros infrarrojos] o de que causen alguna complicación o secuela o daño”. 

“No hay ninguna investigación [que advierta sobre efectos adversos de estos termómetros]. Hay que mirar siempre los artículos médicos para estas cuestiones, no guiarse por rumores que circulan”, agregó y señaló que en el hospital donde trabaja se utilizan estos dispositivos para medir la temperatura de quienes ingresan.

En resumen, no hay ninguna evidencia ni literatura científica sobre los supuestos daños neurológicos de los termómetros infrarrojos mencionados en la publicación viral, de acuerdo a los expertos consultados. Además, como ya verificó AFP Factual, estos dispositivos funcionan con un sensor infrarrojo que detecta la temperatura corporal; son receptores, no emiten energía.

 
Nadia Nasanovsky
CORONAVIRUS