La vacuna de AstraZeneca no contiene tejido de fetos abortados

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Imágenes que circulan desde el 16 de noviembre pasado en redes sociales y han sido compartidas más de 1.000 veces indican que la vacuna contra el covid-19 desarrollada por la Universidad de Oxford y AstraZeneca contiene tejido pulmonar de fetos abortados. Pero es falso: la afirmación confunde un estudio sobre la efectividad de la vacuna con sus componentes, entre los que no hay tejido fetal.

“Las vacunas contra el Covid de AstraZeneca lleva en sus ingredientes ‘TEJIDO PULMONAR DE FETO VARÓN CAUCÁSICO ABORTADO DE 14 SEMANAS’”, afirman varias publicaciones en español (1, 2, 3) y en inglés en Facebook.

Las imágenes muestran una supuesta caja de la vacuna AZD1222 contra el covid-19, desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca, junto al mensaje: “ChAdOx1 = MRC5 = Tejido de Fetos”

Además, se incluyen dos capturas de pantalla. Una corresponde a un artículo en la plataforma de divulgación científica Research Square, con la frase “genoma ChAdOx1 covid19 en MRC-5 humano" subrayada.

La otra, ubicada debajo, es de una entrada en Wikipedia en la que se define el MRC-5, con un pasaje destacado: “Que deriva tejido pulmonar del feto de un varón caucásico abortado de 14 semanas de edad”.

Afirmaciones similares circularon en Instagram y Twitter.

Captura de pantalla hecha el 27 de noviembre de 2020 de una publicación en Facebook

Una búsqueda en Google no arrojó resultados sobre el posible empaquetado de la vacuna de AstraZeneca. 

La empresa informó a mediados de noviembre que los ensayos clínicos en Brasil y Reino Unido demostraron que su vacuna es “altamente eficaz”. No obstante, su director ejecutivo, Pascal Soriot, y el gobierno británico pidieron días después “un estudio adicional”.

Desde mayo AstraZeneca viene informando que la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 o AZD1222, que desarrolla en conjunto con la Universidad de Oxford, utiliza un "vector viral de replicación deficiente de chimpancé, basado en una versión debilitada de un virus del resfriado común (adenovirus) que causa infecciones en los chimpancés" y contiene material genético del SARS-CoV-2, el virus que causa el covid-19. 

La farmacéutica realizó afirmaciones similares en comunicados en septiembre y noviembre.

Sin embargo, en los comunicados no se menciona el componente MRC-5 ni la utilización de fetos abortados. De hecho, dentro de las publicaciones virales, la mención aparece en Research Square, no en la caja de la vacuna. 

Un estudio independiente

Al buscar en esta plataforma se encontró el artículo del 20 de octubre de 2020 que aparece en las imágenes. Sin embargo, el documento no es de AstraZeneca ni de la Universidad de Oxford; en realidad, es un estudio sobre esta vacuna, elaborado por científicos de la Universidad de Bristol.

David Matthews, virólogo de la Universidad de Bristol y coautor del estudio, dijo a AFP Factual en un correo electrónico que el análisis consistía en saber “cómo se comporta la vacuna Oxford cuando está dentro de una célula humana genéticamente normal, en este caso células MRC-5. La vacuna en sí misma no se fabrica en células MRC-5”.

Además, en la sección “métodos” del estudio se puede leer el párrafo completo con la mención al MRC-5 que se compartió en redes sociales: "Utilizamos secuenciación directa de ARN para analizar la expresión de la transcripción del genoma ChAdOx1 n Cov-19 en líneas celulares humanas MRC-5 y A549 que no son permisivas para la replicación del vector junto con la línea celular permisiva para la replicación, HEK293".

Es decir, que el MRC-5 no estaba entre los componentes de la vacuna de AstraZeneca, sino que fue una de las células donde los científicos de Bristol probaron la vacuna para su estudio independiente.

Pruebas para producción y suministro de la vacuna AZD1222 en Roma, el 11 de septiembre de 2020 (Vincenzo Pinto / AFP)

En esta verificación de la AFP se explica que desde 1970 se han utilizado, para el cultivo de algunas vacunas, líneas celulares que provienen de células de fetos de embarazos interrumpidos de manera voluntaria, como la HEK293 que menciona el estudio de la Universidad de Bristol.

Sin embargo, línea celular no significa tejido fetal. Las líneas celulares son células que fueron adaptadas para crecer de forma continua dentro de un laboratorio. Magdalena Montt Guevara, doctora en Neurociencia y Ciencias Endocrinas-Metabólicas en la Universidad de Pisa, Italia, explicó en julio a AFP Factual que “generalmente hablamos de células inmortalizadas que se dividen en generaciones de manera indefinida, como son las líneas tumorales”.

En efecto, la línea celular HEK293 proviene de un riñón y se utiliza desde 1972. En tanto la MCR-5 se desarrolló en 1966, “a partir del tejido pulmonar de un feto de 14 semanas abortado de una mujer de 27 años por razones psiquiátricas”, según explica uno de los laboratorios que la vende, el Coriell Institute.

Publicaciones similares ya han sido verificadas por la AFP anteriormente.

Cultivo celular

En la página sobre vacunas de la Universidad de Oxford, que participa en el desarrollo de la vacuna AZD1222, se explica, en línea con lo dicho por Matthews, que el ingrediente activo de algunas vacunas se cultiva en laboratorio usando células humanas. Después, los virus se purifican varias veces para retirar el material genético del cultivo. “Es muy poco probable que alguna vacuna resultante contenga material humano", se indica en el sitio.

“Los cultivos celulares actualmente en uso (WI-38 y MRC-5) se remontan a la década de 1960, cuando las células originales se extrajeron de los pulmones de dos fetos abortados. Estos abortos eran legales y se realizaban con el consentimiento de las madres, pero no se realizaron con el propósito de desarrollar una vacuna”, añade la explicación.

En conclusión, es falso que la vacuna contra el covid-19 que está desarrollando AstraZeneca sea fabricada con tejido de fetos abortados. En las imágenes virales se confunde un estudio sobre la efectividad de la vacuna con sus componentes.

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