Edificio de la farmacéutica Merck en Nueva Jersey, Estados Unidos, el 2 de octubre de 2013 (Kena Betancur / AFP)

La farmacéutica Merck no dijo que fuera más efectivo contraer el covid-19 que vacunarse

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Publicaciones compartidas cientos de veces en redes sociales desde el 26 de enero dicen que la farmacéutica Merck abandonó el desarrollo de su vacuna contra covid-19 porque concluyó que es más efectivo generar inmunidad contrayendo el virus y recuperarse que recibir el inmunizante. En realidad, la empresa estadounidense detuvo el desarrollo de sus vacunas porque producían una respuesta inmunológica “inferior” a la generada por el covid-19, pero no se pronunció sobre las vacunas en general. Además, la vacunación es una opción más segura, según especialistas consultados.

“Merck elimina las vacunas COVID; Dice que es más efectivo contraer el virus y recuperarse”, dicen publicaciones en Facebook (1, 2, 3), en Twitter (1, 2) y en artículos en sitios web (1, 2).

La afirmación también circuló en otros idiomas como francés, inglés y portugués.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 12 de febrero de 2021

Las publicaciones se refieren a un comunicado del 25 de enero pasado, en el cual la farmacéutica Merck anunció la interrupción del desarrollo de sus candidatas a vacunas contra el covid-19, después de la fase 1 de los ensayos clínicos.

La farmacéutica informó: “En estos estudios, tanto [las vacunas] V590 y V591 por lo general eran bien toleradas, pero la respuesta inmunitaria era inferior a aquellas vistas después de una infección natural y las reportadas por otras vacunas del SARS-CoV-2/covid19”.

Ese día, la AFP publicó que el esfuerzo conjunto entre Merck y el Instituto Pasteur de Francia abandonaron el desarrollo de las vacunas candidatas “después de que los primeros dos ensayos clínicos resultaron decepcionantes”. El proyecto se basó en una vacuna contra el sarampión ya existente.

El Instituto Pasteur también publicó un comunicado en el que informó que “las respuestas inmunitarias inducidas por la vacuna fueron inferiores a aquellas observadas en los individuos que se recuperaron de una infección natural y a las observadas de las vacunas actualmente autorizadas para el SARS-CoV-2/covid19”.

Merck dijo que continuaría trabajando en “dos candidatos terapéuticos en investigación”, incluyendo un agente antiviral oral, mientras que el Instituto Pasteur señaló que continúa trabajando en “otras dos vacunas candidatas basadas en metodologías diferentes”.

Ni Merck ni el Instituto Pasteur afirmaron, en sus comunicados, que las vacunas en general deberían ser sustituidas por la inmunidad natural generada por la exposición al coronavirus.

Qué dicen especialistas y Merck

Vía correo electrónico, un portavoz de Merck dijo a la AFP que la información viralizada es “falsa”: “Estamos animados por el reciente progreso de otras vacunas para el covid-19 autorizadas y en un estado avanzado que han establecido una vara alta en cuanto a su eficacia y seguridad. Estas son buenas noticias para la industria y la sociedad”.

Los especialistas concuerdan en que Merck decidió no continuar porque su vacuna estaba lejos de las propuestas de otras empresas, como Pfizer/BioNTech y Moderna, que anunciaron una eficacia de entre 90 y 95%.

La información compartida en las redes sociales es “una distorsión de la medida tomada por Merck”, dijo Julian Leibowitz, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas A&M.

“La decisión de Merck fue en gran medida impulsada por cuestiones comerciales. Ellos estaban considerablemente lejos de al menos otros siete fabricantes de vacunas que habían terminado o casi terminado los enormes ensayos de la fase 3 y recibieron la autorización de uso de emergencia en un país u otro”, añadió en un correo a la AFP.

Amine A. Kamen, profesor del Departamento de Bioingeniería y el jefe de investigación de Bioprocesamiento de Vacunas Virales de la Universidad McGill en Canadá, coincidió.

“Los ensayos fueron interrumpidos porque los datos no estaban mostrando suficiente protección (en comparación con los de otras vacunas candidatas)”, dijo en un correo electrónico.

Scott Halperin, profesor de la División de Enfermedades Infecciosas en la Universidad Dalhousie, ubicada en Nueva Escocia, Canadá, enfatizó en que la decisión de Merck no significa que las vacunas del covid-19 son menos efectivas que recuperarse de la enfermedad, sino “que su candidata no alcanzó las expectativas que respalden la continuidad del desarrollo”.

Emily Smith, profesora asistente de la Escuela de Salud Pública del Instituto Milken, de la Universidad George Washington, explicó que así es como debería funcionar el proceso de desarrollo seguro y eficiente de las vacunas: “Es una parte completamente normal del proceso que muchas vacunas candidatas puedan fallar, mientras que solo un puñado de las vacunas candidatas tendrán éxito”.

Aunque la infección natural sí ofrece inmunidad contra el coronavirus, “no sabemos por cuánto durará”, dijo.

“¡El problema de la inmunidad natural es que viene con muchas complicaciones! No podemos predecir quién tendrá un caso leve de covid y quién terminará en el hospital o incluso morirá (...) Entonces aunque no sepamos todavía cuál brindará una inmunidad más duradera, sí sabemos que la inmunidad adquirida por las vacunas será más segura que la inmunidad adquirida naturalmente”, dijo.

Leibowitz, de la Universidad de Texas A&M, consideró “ridículo” afirmar que la infección natural es más segura que la vacunación, teniendo en cuenta “la cantidad de muertes y hospitalizaciones por infección natural, en comparación con las cero muertes y hospitalizaciones en los ensayos de las vacunas”.

En conclusión, la farmacéutica Merck no dijo que “es más eficaz” contraer el covid-19 y recuperarse que recibir la vacuna contra la enfermedad. La empresa afirmó que sus vacunas candidatas producen una respuesta inmunológica “inferior” a la inmunidad natural, pero no se pronunció en contra de la efectividad de otras vacunas.

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