Un avión deja una estela de condensación en el cielo de Moscú el 10 de marzo de 2021 ( AFP / Yuri Kadobnov)

España no esparció químicos desinfectantes en el aire durante la pandemia de covid-19

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Según publicaciones compartidas más de 3.500 veces en internet desde el 28 de septiembre de 2021, cuatro trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confesaron que se están esparciendo sustancias mediante estelas químicas, o “chemtrails” por toda España, que habría aprobado el método para combatir el coronavirus. Sin embargo, una afirmación casi idéntica circula al menos desde 2014, años antes de la pandemia de covid-19, y fue desmentida por la Comisión Europea y por la AEMET. Además, no hay registro de la supuesta “confesión”, que habría tenido lugar en una entrevista en la Cadena Ser.

“Cuatro trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología confesaron que aviones están esparciendo por toda España dióxido de plomo, yoduro de plata y diatomita”, dice el titular de varios artículos (1, 2) con el mismo contenido y que se han replicado miles de veces en Facebook (1, 2, 3), Twitter y Telegram.

Contenido similar se ha difundido en inglés, árabe, italiano, alemán, francés, portugués y catalán, tomando el mismo artículo como fuente.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, realizada el 13 de octubre de 2021

Sin registro de las confesiones

Preguntado por la AFP sobre la supuesta confesión de trabajadores de la AEMET, Juan Esteban Palenzuela, portavoz del organismo, explicó que “esta información ya apareció hace unos años” y es “recurrente”, “sobre todo en periodos de sequía”.

Una búsqueda por palabras clave en redes sociales mostró que, ya en 2014, publicaciones en Facebook (1, 2) se referían a “trabajadores del instituto de meteorologia” que habrían “confesado bajo un informe a la Unión Europea que España entera esta siendo rociada con (Dióxido de plomo)”.

La emisora Cadena Ser habría dado la noticia y el objetivo del proyecto sería “alejar las lluvias y poder subir las temperaturas para crear un ambiente climático veraniego para el turismo”. El mismo mensaje siguió difundiéndose en 2015, 2016, 2018 y 2019, haciendo mención al “instituto de meteorología” a pesar de que este organismo se disolvió en 2008 y sus funciones fueron absorbidas por la Agencia Estatal de Meteorología.

Sin embargo, “no ha habido ninguna posibilidad de encontrar ese programa y a lo único que se ha llegado es a foros de información de grupos que defienden la existencia de la teoría de los chemtrails”, explicó Palenzuela. Incluso, “un compañero nos hizo llegar un correo de una periodista de la Cadena Ser que decía que esa entrevista no existía”.

“La entrevista en sí nadie la ha oído y nadie sabe quién son estas personas, porque no existen”, sentenció el portavoz de AEMET. “La diferencia con las otras informaciones es que ahora han incluído el asunto de la pandemia”, matizó Palenzuela.

Una búsqueda por palabras clave como “trabajadores instituto meteorológico”, “dióxido de plomo” y “diatomita” en la página web de la Cadena Ser y en Google no mostró ningún resultado sobre la entrevista. Consultada al respecto por AFP Factual, la emisora de radio no había respondido a la fecha de esta publicación.

Estelas de los aviones en el cielo

El artículo replicado en redes sociales en 2021 fue publicado el 28 de septiembre por Alerta Digital y compartido en Facebook más de 1.600 veces, según la herramienta CrowdTangle. En el primer párrafo hace referencia a los “chemtrails”, una contracción de las palabras inglesas “chemical” (“químico”) y “trail” (“rastro”) para hacer referencia a una teoría según la cual las estelas blancas que dejan los aviones contienen químicos tóxicos lanzados con distintos objetivos, como la reducción de la población, el control del clima o la esterilización.

Sin embargo, estas estelas son producto de la condensación del vapor de agua que desprenden los motores de los aviones, como explicaron varios expertos que se han dedicado a analizar y desmontar dicha teoría.

El profesor Xavier Giménez, del Departamento de Ciencia de los Materiales y Química y Física de la Universidad de Barcelona (UB) abordó esta conjetura en un artículo y aseguró al equipo de verificación de la AFP en enero de 2021 que “no existen” dichas maniobras para rociar a la población con productos químicos desde aviones.

En la misma línea, el Grupo Keith de la Universidad de Harvard publicó un artículo sobre los “chemtrails”, sentenciando que un programa de esa magnitud carece de fundamento, además de que no podría ocultarse a la población. Estas conclusiones son parecidas a las que señala el estudio de 2018 de la Revista Nuevo Hospital del Complejo Asistencial de Zamora, en España.

Este hipotético escenario ya hace años que circula en las redes. Por ejemplo, en septiembre del 2000, distintas instituciones, como la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA), la Administración Federal de Aviación (FAA), la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos hicieron una declaración conjunta para atender a las “múltiples solicitudes” recibidas y aportar contexto al asunto.

La AEMET también hizo un documento explicativo sobre las estelas de condensación.

AFP Factual ha verificado afirmaciones virales relacionadas con supuestas estelas químicas en otras ocasiones.

Consulta a la Comisión Europea

El artículo también menciona que el 19 de mayo de 2015, el eurodiputado catalán Ramon Tremosa, del grupo parlamentario Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa (ADLE), “anunció” que “cuatro trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología habían confesado que España está siendo rociada en su totalidad desde aviones que esparcen por la atmósfera dióxido de plomo, yoduro de plata y diatomita”. La consulta, en efecto, está registrada en el sitio del Parlamento Europeo dirigida a la Comisión Europea con solicitud de respuesta escrita.

Al igual que las publicaciones en Facebook, Tremosa afirmó que el objetivo de tal proyecto era “alejar las lluvias y permitir que [subieran] las temperaturas” y así crear un “ambiente climático veraniego” atractivo para el turismo. Según el eurodiputado, este fenómeno estaba “produciendo gotas frías de gran intensidad” en distintas regiones españolas que podían llegar a desencadenar “enfermedades respiratorias” provocadas por la inhalación de esos compuestos tóxicos. Tremosa también aseguró que el aeropuerto militar de San Javier, en Murcia, era utilizado para el despegue de estos aviones que rocían todo el país.

El eurodiputado preguntó a la Comisión Europea si había recibido un informe de los meteorólogos españoles y qué opinión tenía al respecto. El político catalán también cuestionó si existían razones comerciales para llevar a cabo este proyecto relacionadas con los intereses de las corporaciones del sector de la alimentación, de las empresas energéticas y de las industrias farmacéuticas y médicas.

No obstante, el artículo viral de Alerta Digital no hace ninguna mención a la respuesta por parte de la Comisión Europea del 16 de julio del 2015, en la que negó haber recibido informe alguno de meteorólogos españoles. En su réplica, el Ejecutivo europeo aseguraba:

El yoduro de plata, el dióxido de plomo y la diatomita se investigan desde hace décadas para producir lluvia artificial, todavía sin pruebas sobre su eficacia.

En España no se fumigó desde el aire

Para afirmar que España autorizó el uso de “chemtrails”, el artículo de Alerta Digital se basa en una autorización del Ministerio de Sanidad para que las unidades Nuclear, Biológico y Químico (NBQ) de las Fuerzas Armadas y la Unidad Militar de Emergencias (UME) usaran biocidas desde el aire un mes después del inicio del estado de alarma impuesto para hacer frente a la pandemia de covid-19. Esa aprobación aparece en un artículo del Boletín Oficial del Estado (BOE) del 17 de abril de 2020.

Los biocidas a los que se refiere el BOE son los que aparecen en el Real Decreto 830/2020, mediante el que se establece la “normativa reguladora de la capacitación para realizar tratamientos con biocidas”. Estos aparecen detallados en una lista disponible en la página web del Ministerio de Sanidad, en la que figura la relación de productos virucidas autorizados, su uso y su forma de aplicación. Dependiendo del elemento a desinfectar y de las características del producto biocida existen dos técnicas de aplicación: por contacto y por vía aérea (nebulización, termonebulización y micronebulización).

En ninguno de esos documentos se menciona ni el dióxido de plomo, ni el yoduro de plata, ni la diatomita, como afirman las publicaciones virales.

Un voluntario desinfecta una calle de la localidad de Sant Jordi, en la isla española de Mallorca, el 10 de abril de 2020 ( AFP / Jaime Reina)

Consultado por AFP Factual, el responsable de prensa del Ministerio de Sanidad afirmó que “nunca se ha fumigado desde aviones con esos biocidas”. “Se autorizó a emplearlos en formato aerosol y no solo líquido, que es lo que decía la Orden SND/351/2020, de 16 de abril”, puntualizó.

Todos los productos recogidos en el listado y, por tanto, a los que se refiere el Real Decreto 830/2010, “se utilizan en la desinfección de elementos concretos tal como recoge la Orden SND/351/2020, que cita desinfección de instalaciones tales como centros sociales de carácter residencial, establecimientos penitenciarios, centros de gestión de tráfico, etc”, explicó el portavoz del Ministerio a AFP Factual.

Añadió también que “todos los biocidas han sido evaluados tanto por el Ministerio de Sanidad desde el punto de vista de salud humana como por el Ministerio de Transición Ecológica desde el punto de vista de medio ambiente. Además en el etiquetado de los mismos figura claramente tanto la clasificación de peligrosidad como los usos a los que van destinados y la forma de aplicación”.

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