Certificar una muerte por covid-19 sin una autopsia no es delito y el virus sí fue aislado

Copyright AFP 2017-2021. Todos los derechos reservados.

En publicaciones compartidas más de 1.700 veces en redes sociales desde agosto de 2021, un abogado de Mar del Plata, Argentina, asegura que formuló una denuncia por delito de falsificación ideológica de instrumento público a quienes certifican fallecimientos por covid-19, ya que el coronavirus no fue aislado y no se realizan autopsias. Pero es falso que el SARS-CoV-2 no haya sido aislado y que solo las autopsias determinen la causa de fallecimiento. Además, de acuerdo con especialistas en derecho penal, la supuesta denuncia es “absurda” e “improcedente”.

“Certificar que un fallecimiento ocurrió por un virus no aislado y sin hacer autopsia, tipifica el delito de FALSIFICACIÓN IDEOLÓGICA DE INSTRUMENTO PUBLICO”, se lee en un tuit publicado el 9 de agosto pasado por el abogado marplatense Julio Razona. Días después publicó el mismo texto con el agregado de que había hecho la denuncia correspondiente en su ciudad natal.

El segundo tuit fue replicado en Facebook (1, 2).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 13 de octubre de 2021

La trayectoria de Razona no ha sido ajena a los medios de comunicación. En 2018 se desempeñaba como director de Seguridad de la localidad de Mar Chiquita, pero fue removido del cargo por hacer comentarios en Facebook contra la comunidad boliviana (1, 2). Él argumentó que le piratearon la cuenta.

Durante la pandemia, ha denostado activamente a las vacunas contra el covid-19 en Twitter y Facebook. Así, asegura que quienes se inmunizan son “víctimas de un experimento”, y atribuye cualquier problema de salud de alguna personalidad famosa a haber sido vacunada.

Razona también afirma que la ivermectina “cura el virus”, aunque este antiparasitario no ha demostrado efectividad para prevenir ni tratar el covid-19.

El SARS-CoV-2 sí fue aislado

La afirmación de que el coronavirus no se aisló, con lo que no se puede probar su existencia, ha circulado desde el inicio de la pandemia y es falsa, como ya verificó AFP Factual en repetidas oportunidades (1, 2, 3).

Juan Sabatté, médico, doctor en microbiología e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Argentina, dijo a AFP Factual en este artículo que sugerir que el SARS-CoV-2 no ha sido aislado es “insostenible”.

“Numerosos laboratorios en el mundo han aislado y secuenciado el genoma del virus SARS-CoV-2 y existen ya miles de publicaciones científicas analizando diferentes características del virus”, dijo a AFP Factual. “En el INBIRS, nuestro laboratorio, hemos realizado varios aislamientos y hemos secuenciado el genoma de los virus purificados con el objeto de conocer a qué variantes corresponden”, explicó.

El primer artículo científico en el mundo que dio a conocer el SARS-CoV-2, de enero de 2020, detalla cómo el virus se aisló de pacientes en Wuhan, China, para estudiarlo en cultivos celulares.

Células que contienen el SARS-CoV-2 se observan bajo un microscopio en el laboratorio Stabilitech en Burgess Hill, Inglaterra, el 15 de mayo de 2020 ( AFP / Ben Stansall)

No es necesario hacer autopsias para determinar causa de muerte

El abogado Razona sostiene en sus redes sociales que las autopsias de fallecidos por covid-19 están prohibidas. Sin embargo, aunque este procedimiento está desaconsejado por el riesgo de contagio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no prohíbe su realización. En marzo de 2020 publicó directrices para la “gestión segura de cadáveres en el contexto de la COVID-19”, procedimientos que fueron actualizados en septiembre de 2021.

“Si se selecciona para la autopsia el cadáver de un paciente con covid-19 presunta o confirmada, los centros de atención médica deben garantizar que se han adoptado medidas de seguridad para proteger a quienes realizan la autopsia”, dice el más reciente de esos documentos.

Las autoridades argentinas tampoco recomiendan exámenes post mortem ante casos probables o confirmados de covid-19, “salvo indicaciones clínicas fundamentadas”, pero no las prohíben. Para esos casos, el Ministerio de Salud divulgó una serie de recomendaciones para el manejo de los cadáveres.

Por lo demás, no es necesario realizar una autopsia para conocer la causa de muerte de una persona, como afirma Razona.

Moisés Dib, jefe del Instituto de Medicina Forense de Córdoba, Argentina, explicó a AFP Factual en esta verificación que no solo en fallecimientos por covid-19, sino por otras patologías en general, las autopsias no se hacen necesariamente para determinar la causa de muerte.

“Cuando se solicita una autopsia, no es para definir per se lo que le pasó a la víctima, sino para complementar lo que dice la historia clínica o la clínica del paciente”. El especialista agregó que la autopsia “es un estudio complementario”.

Dib señaló que, aunque en cada una de las 24 provincias argentinas hay variaciones en cuanto al manejo de las muertes por covid-19, “en la mayoría no se hacen autopsias”, salvo excepciones. “Se han hecho autopsias en las provincias cuando aun siendo muertes naturales había orden judicial y sospecha de algún grado de criminalidad o de la posibilidad de que la persona no haya sido certificada por ningún médico”, detalló.

El marco legal argentino establece que las muertes deben ser certificadas por un médico. Dib explicó que, en el caso del covid-19, para completar correctamente ese documento, además de la causa directa de la muerte, que en general está vinculada a afecciones del sistema respiratorio derivadas de la infección por SARS-CoV-2, se tiene que detallar el papel que jugó la enfermedad. Allí también hay que incluir el resultado del test PCR que se realiza como examen de rutina a personas internadas por virosis, señaló.

Captura de pantalla realizada el 15 de octubre de 2021 de la Guía para la certificación médica de las causas de muerte elaborada por el Centro Argentino de Clasificación de Enfermedades

Una denuncia improcedente

En su mensaje, Julio Razona asegura que efectuó una denuncia en Mar del Plata por considerar que emitir certificados de muerte por covid-19 es un “delito de falsificación ideológica de instrumento público”. Una copia de esa denuncia puede verse en su cuenta de Twitter (1, 2, 3).

Tal delito, consignado en el artículo 293 del Código Penal argentino (no 239, como escribió el letrado), establece que “será reprimido con reclusión o prisión de uno a seis años, el que insertare o hiciere insertar en un instrumento público declaraciones falsas, concernientes a un hecho que el documento deba probar, de modo que pueda resultar perjuicio”.

AFP Factual se comunicó con el fiscal correccional mendocino Emiliano Ortega para comprender el alcance de la supuesta denuncia establecida por Razona. “La falsificación ideológica es un delito doloso. Es decir, requiere en este caso que el médico sepa que lo que está colocando en el certificado es falso. Si según su criterio profesional existe una causa de muerte, no hay delito”, aclaró.

Para que la denuncia contra quienes firman certificados de defunción por covid-19 resultara airosa, Ortega explicó que primero debería probarse“que el médico sabe que el virus no existe, y que hay pruebas en la ciencia de que el virus no existe, ya que el médico actúa según su ciencia”.

La falsificación ideológica de instrumento público implica completar intencionalmente un certificado válido con información falsa. De modo que además de necesitar “documentos avalados por la comunidad científica y médica que demuestren que el coronavirus no existe, y que ese médico sabía que el coronavirus no existe, hay que probar que insertó información falsa en el certificado de defunción con la intención de perjudicar a alguien”, detalló Ortega. “Además, se debe probar que esa muerte se produjo por otra circunstancia y no por covid-19”, aseveró y remarcó que todo el emprendimiento del abogado tuitero resulta “absurdo”.

Asimismo, aclaró que un médico no necesita hacer una autopsia para certificar una muerte, salvo que sospeche que se cometió delito.

El abogado penalista de Buenos Aires Matías Bailone dijo a la AFP que “en la justicia federal y nacional entran muchas denuncias como esta, que se declaran manifiestamente improcedentes, que no acompañan prueba y se desestiman in limine”.

“No se puede probar lo absurdo”, puntualizó. “Quien tiene que probar lo que dice es quien denuncia y para probar cosas así tiene que discutir con pruebas científicas que no existen. Así que todo se queda en la mera denuncia en Twitter, básicamente”, sentenció.

COVID-19