Tres afirmaciones falsas de Chinda Brandolino sobre el aborto, cuya legalización define Argentina

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Cuando el Congreso argentino trataba nuevamente un proyecto para la legalización del aborto, volvió a circular una entrevista de 2018 a la médica legista y negacionista del covid-19 Chinda Brandolino. En el video, compartido más de 152.000 veces, afirma que “no existe el aborto seguro”, entre otras aseveraciones falsas sobre esta práctica, según pudo verificar AFP Factual a partir del testimonio de obstetras, asociaciones médicas y protocolos oficiales. 

La secuencia circula en Facebook (1, 2 y 3), YouTube y Twitter (1 y 2), desde 2018. Muestra un fragmento de 2:10 minutos del programa La Lupa, emitido en Canal 26 argentino el 23 de marzo de ese año. Sobre la imagen del video original, se agregaron las siguientes palabras: “No existe el aborto seguro” y “en países que legalizaron el aborto, también mueren mujeres por esta práctica”.

Captura de pantalla realizada el 9 de diciembre de 2020 de una publicación en Facebook

Tras dar detalles sobre lo que Brandolino define como “aborto quirúrgico” la médica afirma que “no puede haber en ningún caso un aborto seguro”.

El 17 de noviembre pasado, el presidente, Alberto Fernández, envió al Congreso un proyecto de ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo, tratado en la Cámara de Diputados y cuya votación se preveía a partir del 10 de diciembre. El texto propone que “las mujeres y otras personas con identidades de género con capacidad de gestar” tengan derecho a practicarse un aborto hasta la semana 14 de la gestación.

A la fecha, en Argentina rige una ley de 1920 que solo permite el aborto en caso de violación o peligro para la vida de la mujer. Esta es la novena vez que se presenta en el Congreso un proyecto de interrupción legal del embarazo. Solo una propuesta, en 2018, recibió media sanción en Diputados pero finalmente fue rechazada en el Senado

A continuación, la verificación de AFP Factual de las afirmaciones hechas por Brandolino en la entrevista viralizada:

En un aborto, un feto de 11 semanas corre, abre la boca y llora en silencio: Falso

Brandolino describe la supuesta actuación del feto en el momento en el que, afirma, ingresa el bisturí para despedazarlo, o el fórceps para aplastarle la cabeza durante un aborto. “El chiquito, lo puede ver en cualquier ecografía, corre hacia arriba, abre la boca, llora en silencio y nada hacia el útero”, asegura.

Mario Sebastiani, doctor en Medicina, obstetra del Hospital Italiano de Buenos Aires y presidente del Comité de Bioética Asistencial de esa institución, dijo a AFP Factual: “Un embrión de 11 semanas se mueve, las interpretaciones de lo que hace en cada uno de estos movimientos dependen de la fantasía y creencia de cada ecografista. Lo concreto es que late y se mueve. Todo lo demás es literatura e interpretaciones”.

En el mismo sentido, Ángeles Capresi, ginecóloga y miembro de la comisión directiva de AMAdA, (Asociación Médica Argentina de Anticoncepción), señaló: “La ecografía es un estudio complementario que utiliza la subjetividad de las imágenes y la interpretación del ecografista y su expertise hace que lo que se observa tenga valor, porque es subjetivo y depende del entrenamiento de quien está haciendo el estudio”. 

Además, explicó que un feto de 11 semanas no tiene un desarrollo neurológico tal que pueda permitir todas esas destrezas [mencionadas en el video]” y señaló que los movimientos a esa altura del desarrollo son actos reflejo. Con respecto al llanto del feto, señaló que no se da hasta el nacimiento, “y también como un reflejo para la expansión pulmonar”. 

Leonel Briozzo, médico ginecotocologo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, en Uruguay, sostuvo que la afirmación de Brandolino es “un disparate”, ya que a las 11 semanas, el feto “no tiene desarrollo del sistema nervioso central para tener funciones volitivas [voluntarias]”.

En un aborto se corta el feto en pedacitos con un bisturí o se aplasta la cabeza con fórceps: Falso

En el video, Brandolino afirma que el aborto “es una práctica médica que biológicamente [implica] una violencia enorme contra la mujer”, y pregunta a su entrevistador: “¿Usted sabe lo que es un aborto?”. 

A continuación, la médica legista detalla que para practicar un aborto, el profesional inserta un bisturí en el útero del paciente, con el cual “comienza a cortar en pedacitos” el feto y “si el chiquito está cabeza abajo, con un fórceps, le aplastan la cabeza (...) y los restos los barre con el bisturí”. 

Sebastiani explicó que el aborto quirúrgico se denomina legrado evacuador”, e implica extraer “los restos ovulares que pueden estar adheridos a las paredes uterinas” utilizando una legra (instrumento quirúrgico cortante en forma de cuchara). Sin embargo, aclaró que “hoy practicamente no hay métodos quirurgicos, sino que el aborto se realiza con [el medicamento] misoprostol, que es un análogo de prostaglandinas, que genera contracciones y produce el aborto”. 

Briozzo también señaló que el aborto, que en Uruguay es legal desde 2012, “se hace con medicamentos, lo hace la mujer en su hogar” y que si este método fracasa o si se prefiriere, “se hace por aspiración”. Esta alternativa, que puede realizarse de forma manual (AMEU) o eléctrica, sirve para retirar contenido del útero. El especialista subrayó que el procedimiento con raspado, como describe Brandolino, “es del siglo pasado” y que “generalmente no se requiere intervención quirúrgica alguna”.

Para los casos que la ley actualmente vigente permite, los abortos en Argentina pueden realizarse mediante la administración de medicamentos o bien con un procedimiento instrumental. 

El protocolo para la atención de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo del Ministerio de Salud argentino recomienda el uso de tratamientos farmacológicos por encima de los instrumentales. En el documento, se menciona como método instrumental a la AMEU.

Captura de pantalla realizada el 1 de diciembre de 2020 del Protocolo para personas con derecho a la interrupción legal del embarazo

El raspado o legrado uterino (metodología mencionada por Brandolino), solo es mencionado en el protocolo como última opción, “cuando ninguno de los otros métodos está disponible”, por considerarlo “menos seguro y más doloroso”. Esta guía oficial recomienda a los profesionales de salud “realizar todo el esfuerzo posible por reemplazar el legrado uterino por el tratamiento medicamentoso o la aspiración”.

En su guía para abortos sin riesgos, la Organización Mundial de la Salud (OMS), para un embarazo de hasta 12 semanas, recomienda la administración del medicamento misoprostol por vía vaginal o sublingual.

La OMS también recomienda la AMEU para embarazos de hasta 15 semanas y señala que el raspado o legrado es una opción menos segura”, “considerablemente más dolorosa” y que debe ser reemplazado por la aspiración.

El aborto instrumental, que se utiliza y se recomienda por organizaciones internacionales, implica el aspirado manual endouterino que es un procedimiento de muy bajo riesgo que no requiere ni siquiera de anestesia”, explicó Ángeles Capresi, quien enfatizó que el riesgo de este procedimiento para el paciente “es menor que el de sacar una pieza dentaria”.

Capresi agregó que el raspado es una técnica obsoleta” en la que se utiliza una cureta (o legra). “En ningún caso este procedimiento se hace con un bisturí”. 

No puede haber en ningún caso abortos seguros: Falso

A partir de su descripción del aborto, Brandolino asegura que “el riesgo de la mujer es que (...) donde está enclavado el fetito o el embrión puede pasar la arteria uterina y si lo raspan en ese momento con el bisturí, se produce una hemorragia cataclísmica (...) y cuando abren ya no hay tiempo de salvar la vida”.

Sebastiani calificó la afirmación de Brandolini de comentario tendencioso”. El especialista, con más de 40 años de experiencia en obstetricia, dijo no haber escuchado nunca que se perforara la arteria uterina en estos procedimientos. “Ni me lo imagino. Cuando se hacìan legrados uterinos en Estados Unidos había más muertes por una inyección de penicilina mal dada que por legrados. Y en esas épocas el legrado se hacía en el 100% de los abortos quirúrgicos”, detalló.

Capresi destacó que en los abortos por raspado “no se usa bisturí y no hay riesgo de dañar una arteria”. 

Brandolino, médica legista, asevera además que en los abortos quirúrgicos, el médico “abre el cuello uterino y el raspador entra a la cavidad uterina sin que el médico lo vea. Es una operación a ciegas, literal”.

Al ser consultada sobre este punto, la ginecóloga explicó que cualquier procedimiento que no involucre el ingreso a la cavidad uterina de una cámara (...) siempre se realiza a ciegas” y sostuvo que es habitual que los profesionales hagan procedimientos sin cámaras. Además, detalló que el único procedimiento en el que sí se usa una cámara, a fin de visualizar lesiones o estructuras, es en la histerectomía, la extirpación del útero.

Sebastiani también le restó importancia al hecho de que sea a ciegas” y destacó que los resultados se controlan mediante ecografías.

Capresi detalló que para que un aborto sea seguro tiene que ser realizado por un profesional capacitado y utilizarse “toda la tecnología que se recomienda en los manuales internacionales”.

La guía Aborto sin riesgos de la OMS señala que “cuando el aborto inducido es realizado por profesionales capacitados que aplican técnicas médicas y fármacos adecuados y en condiciones higiénicas, este es un procedimiento médico muy seguro”.

Manifestación por la legalización del aborto frente al Congreso argentino el 28 de octubre de 2020 en Buenos Aires (Juan Mabromata / AFP)

De acuerdo con el protocolo vigente en Argentina, “la interrupción del embarazo es un procedimiento seguro si es practicado con los instrumentos y en las condiciones adecuadas”. El documento detalla que “en los países donde el aborto está permitido por la ley y el personal de salud está capacitado para ofrecer servicios seguros, la tasa de mortalidad por estas prácticas es baja, de 0,2 a 2 muertes por cada 100.000 abortos”. 

Según el informe, en esas mismas regiones mueren 9 madres por cada 100.000 nacidos vivos. A este respecto, el médico uruguayo Briozzo fue contundente: “Es mas seguro un aborto que un nacimiento de término”, aseguró a AFP Factual.

Por otra parte, la letalidad aumenta considerablemente cuando los abortos se hacen en la clandestinidad. Según la guía de la OMS, 30 de cada 100.000 mujeres que se realizan un aborto inseguro en América Latina y el Caribe mueren como consecuencia de éste. Además, las complicaciones del aborto inseguro incluyen hemorragia, septicemia, peritonitis y traumatismo del cuello del útero y los órganos abdominales.Una de cada cuatro mujeres sometidas a un aborto inseguro probablemente desarrolle una incapacidad temporal o permanente que requiera atención médica”, detalla el documento.

Brandolino, férrea militante contra la legalización del aborto, es una de las referentes del grupo de negacionistas del covid-19 Médicos por la Verdad Argentina, como reportó la AFP. AFP Factual ha verificado en varias oportunidades contenido falso y engañoso difundido por esta médica argentina sobre vacunas (1 y 2), en particular, y la pandemia, en general.

Sus afirmaciones sobre el aborto incluidas en el video viralizado, también son falsas y engañosas. Los abortos por raspado o legrado no se realizan de la manera que ella describe y además son prácticas no recomendadas y obsoletas en Argentina y a nivel mundial. Además, las estadísticas no avalan su afirmación de que “no existen abortos seguros”, algo que se puede lograr, según los profesionales consultados y las guías oficiales de Argentina y de la OMS, si los realizan personas idóneas siguiendo las recomendaciones actuales.