No hay pruebas de que el MMS, el dióxido de cloro y el clorito de sodio curen el coronavirus; pueden ser dañinos para la salud

Un video compartido en redes sociales muestra al agricultor Josep Pàmies quien asegura que el nuevo coronavirus puede ser curado inyectando Solución Mineral Milagrosa (MMS, por sus siglas en inglés), la cual genera dióxido de cloro al mezclar clorito de sodio, agua y ácido cítrico. Sin embargo, esto no está comprobado científicamente. Autoridades sanitarias de varios países y expertos consultados por AFP Factual alertan que su consumo puede ser perjudicial para la salud.

“¿Qué cuesta de probar algo que puede ser curativo en cuestión horas como puede ser el MMS o el dióxido de cloro? [...] Ya estamos tratando personas que no han entrado a hospitales con el diagnóstico de positivo de coronavirus y en dos o tres días ha desaparecido”, asegura el agricultor y herbolario Josep Pàmies en un video que circula en Facebook desde el 1 de abril pasado.

Pàmies explica que el dióxido de cloro, sustancia que se genera al mezclar clorito de sodio, agua y ácido cítrico -conocido comercialmente como Solución Mineral Milagrosa (MMS)- cura el nuevo coronavirus e incluso asegura que ya hay un hospital, cuyo nombre no menciona, que inyecta esa sustancia para eliminar el SARS-CoV-2 en pacientes graves.

Agrega que el dióxido de cloro tiene propiedades para matar bacterias, hongos y virus, por lo que es utilizado para desinfectar las bolsas de sangre, mientras que el clorito de sodio que lo produce, “no tiene costo, no mata a nadie [...] no es un producto tóxico [...] no tiene efectos secundarios. Hay un hospital que no puedo decir el nombre que ya lo está probando, inyectando en vena, el propio dióxido de cloro”. El herbolario señala que la Unión Europea “tiene legalizado” el clorito de sodio como un medicamento huérfano que se inyecta en vena para tratar la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).

Captura de pantalla de un video en YouTube realizado el 3 de abril de 2020

El mensaje de Pàmies fue compartido por usuarios en YouTube (1, 2) con el título: “YA HAY HOSPITALES INYECTANDO DIÓXIDO DE CLORO MMS CLORITO SÓDICO”, pero el video fue eliminado por “infringir las normas de la comunidad de YouTube”. No obstante, algunos usuarios los replicaron en Facebook (1, 2) y Twitter (1, 2) antes de que eso sucediera.

Pàmies y su organización Dulce Revolución han sido denunciados en varias ocasiones por promover el consumo de estas sustancias como tratamiento médico, la más reciente, en abril de este año por el Consejo del Colegio de Médicos de Cataluña al representar un riesgo ante la emergencia sanitaria por el coronavirus.

¿Qué son el MMS, el dióxido de cloro y el clorito de sodio?

Aunque en el video estos tres productos son mencionados como sinónimos, no lo son. AFP Factual contactó vía correo electrónico a Xavier Giménez Font, profesor titular del Departamento de Ciencia de Materiales y Química Física y miembro del Instituto de Química Teórica y Computacional de la Universidad de Barcelona, quien explicó que la Solución Mineral Milagrosa (MMS) es una “mezcla de dos compuestos: el clorito sódico y ácido cítrico. La primera es un sólido granuloso blanquecino, mientras que el segundo es un ácido débil muy presente en ciertos alimentos”, como el jugo del limón o la lima.

Giménez hizo referencia a un texto de su autoría titulado ¿Por qué el MMS no puede curar la COVID-19?, en el cual aclara que el famoso dióxido de cloro se obtiene disolviendo el MMS (clorito de sodio y ácido cítrico) en un vaso de agua y suele beberse.

Asimismo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que el MMS puede conocerse con otros nombres como solución maestra, suplemento mineral milagroso y solución de purificación de agua (WPS, por sus siglas en inglés).

Daños a la salud

Daniel Pérez, epidemiólogo del Hospital de Infectología de La Raza en Ciudad de México, aseguró a AFP Factual que el dióxido de cloro es un agente efectivo para prevenir el esparcimiento del coronavirus, pero sólo en superficies o para potabilizar agua. Añadió que inyectar, respirar o ingerir soluciones con este producto químico puede causar efectos adversos a la salud. 

“El clorito de sodio y el dióxido de sodio son sustancias muy corrosivas, el clorito al ponerlo sobre piel sana produce quemaduras químicas. Inhalarlos, inyectarlos o consumirlos pueden generar daños a la salud, ni hablar de ingerirlo porque pueden causar una intoxicación”, advirtió.

Por su parte, Cristian Paredes, docente de Química y Farmacia de la Universidad Católica en Santiago de Chile, afirmó al equipo de AFP Factual que “de hecho la concentración de este producto es monitorizada constantemente en las plantas potabilizadoras”, pero no es recomendable su uso inyectado o por vía oral porque en dosis no controladas puede causar hasta la muerte.

Por el lado más químico, la sustancia está muy emparentada con el hipoclorito de sodio (cloro, lavandina o lejía) y puede producir el mismo daño a los tejidos, si de por sí el cloro comercializado es capaz de generar daños en el tejido de las manos, ingerido puede ser altamente dañino, dejando secuelas graves o incluso la muerte”, ahondó.

Eduardo Tobar, médico de la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, aseguró que esta sustancia puede ser venenosa al contener un alto grado de cloro y que su venta se debe a “un poco de gente que se aprovecha para sacar dinero”, dijo a AFP Factual.

Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, de momento, “no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar el COVID-2019”.

Los riesgos

El investigador Xavier Giménez Font señaló al equipo de verificación de la AFP que “el MMS y el CDS no cumplen ninguno de los requisitos para ser un buen candidato como medicamento: ni es específico (mata los organismos malos y los buenos), y es peligroso (un fuerte oxidante)”.

Atacan a toda materia orgánica que se encuentran en su recorrido a través del esófago y estómago. Podrán entonces atacar bacterias y otros patógenos que se encuentren ahí, incluidos todos aquellos microorganismos que necesitamos, pues su función es necesaria. Pero atacarán también las mucosas, principalmente proteínas, que protegen las paredes de los órganos, y continuarán hacia las células”, explicó.

Esto se traduce, según el investigador, en problemas como náuseas, vómitos y fallo celular, hasta disminución en el recuento de glóbulos rojos que no se muestra al momento de su aplicación, sino al cabo de nueve meses.

Sobre las declaraciones de quienes en redes sociales alegan que estos productos son efectivos en el cuerpo humano, Giménez Font especificó que, “del mismo modo que ocurre con muchas infecciones, el sistema inmunológico es capaz de luchar y vencer al agente vírico invasor por sí mismo y sin medicación”.

Por tanto, dijo que aunque puede haber estudios que usen estas sustancias contra el coronavirus, la única forma de conocer su efectividad es con el método científico, probándola con grupos de control, y demostrar que su efecto es superior a la capacidad natural del organismo de recuperarse y al efecto placebo.

“Desde la aparición de los primeros biocidas, hace más de 100 años, se ha estudiado siempre su acción bactericida y antiviral en el cuerpo, y siempre, en todos los casos, no ha habido efectos. Por este motivo cuesta encontrar evidencias de ello, puesto que no se publican los resultados que demuestran que una determinada substancia no cura”, ahondó.

La Policía Nacional de España advirtió el pasado 5 de abril que “se ha detectado la creación de más de un millón y medio de cuentas en redes sociales relacionadas con el COVID-19, perfiles dirigidos exclusivamente a manipular o crear contenido spam". Entre ellos, quienes promueven los beneficios de una combinación conocida como MMS o Suplemento Mineral Milagroso.
 

Advertencia por país

Antes de la aparición del SARS-CoV-2 a finales de 2019, el uso del clorito de sodio y el MMS ya se recomendaba en redes sociales (1, 2, 3) y ha sido un tema controvertido en medios de comunicación (1, 2, 3, 4) por supuestamente curar otras enfermedades, como el autismo, el cáncer, el sida o la hepatitis. Autoridades sanitarias de diferentes países alertaron ya entonces sobre los riesgos de ingerir estas sustancias.

En Estados Unidos, la FDA advirtió que se habían reportado problemas de salud tras el uso del MMS o de productos derivados del cloro para tratar alguna enfermedad ya desde 2010, y aseguró no tener “conocimiento de ninguna investigación que demuestre que estos productos sean seguros o eficaces para tratar enfermedad alguna”.

De nuevo en 2019, esta autoridad sanitaria apuntó que “la solución mineral milagrosa y otros productos similares no están aprobados por la FDA, e ingerirlos es lo mismo que beber lejía”.

En Canadá, el Departamento de Salud alertó a la población en un comunicado el 30 de noviembre de 2018 sobre el riesgo de el MMS y aclaró que no está permitida su comercialización en ese país.

Por su parte, la Agencia Española del Medicamento ordenó en 2010 “la retirada del mercado de todos los ejemplares” de MMS, señalando que “el citado producto no [había] sido objeto de evaluación y autorización previa a su comercialización”.

Uso para Esclerosis Lateral Amiotrófica

En su video, Pàmies asegura que el clorito de sodio está “legalizado” en la Unión Europea como tratamiento para la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). 

La Comisión Europea inscribió esta sustancia en 2013 con el registro EU/3/13/1139 como medicamento huérfano”, es decir, para uso experimental en enfermedades que padecen pocas personas. 

Al hacer una búsqueda del registro, AFP Factual encontró que la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y otro estudio publicado por el Hospital Forbes Norris MDA/ALS del Centro Médico California Pacific analizaron la acción inyectada del clorito de sodio, también conocido como NP0001, como agente para retrasar el progreso inflamatorio de la ELA en pacientes. 

Sin embargo, en 2018, el investigador que lideraba la investigación, Rober G. Miller, anunció en la 70° Reunión Anual de la Asociación Americana de Neurología (AAN): “La droga no funcionó en el análisis más reciente. La escala de progreso de la ELA disminuyó igualmente en ambos grupos [...] no hubo diferencias entre los que tomaron el medicamento en comparación con los del placebo”. Por lo que su uso para tratar esa enfermedad quedó descartado.

Cabe destacar que en ningún momento las autoridades hicieron mención del MMS, CDS o al dióxido de cloro, simplemente a una solución de clorito de sodio aplicada vía intravenosa.

Al respecto, el profesor Giménez de la Universidad de Barcelona dijo a AFP Factual que “lo que la Unión Europea hizo fue admitir una solicitud del clorito de sodio en 2013 para su estudio pero no ha llegado a aprobarse, puesto que los resultados no lo permitían”.

En conclusión, la Solución Mineral Milagrosa (MMS), el dióxido de cloro o el clorito de sodio en alguna de sus presentaciones no curan el COVID-19 y su uso puede provocar daños a la salud como explicaron especialistas a AFP Factual. La AFP ya verificó otras desinformaciones sobre formas de prevención y cura del COVID-19, que se pueden consultar aquí

*Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.