No hay pruebas de que el MMS, el CDS o el dióxido de cloro curen el coronavirus; pueden ser dañinos para la salud

En un audio compartido miles de veces en redes sociales, el supuesto biólogo molecular Isidro Fuentes explica que el nuevo coronavirus puede ser combatido en pocas horas usando dióxido de cloro disuelto en agua, sustancia comercializada con el nombre de Solución Mineral Milagrosa (MMS por sus siglas en inglés) o protocolo CDS. Sin embargo, no hay pruebas científicas de que esta sustancia cure esta u otras enfermedades. Autoridades sanitarias de varios países y expertos consultados por AFP Factual alertan que su consumo puede ser perjudicial para la salud.

“Ha llegado la hora de intentar aportar soluciones científicas que puedan ayudar a los profesionales de salud a protegerse y a la vez acabar en pocas horas, repito en pocas horas, el coronavirus”, dice la voz de un hombre que se presenta como Isidro Fuentes, "biólogo molecular de la Universidad de la Laguna" en España, en un audio compartido en redes sociales y WhatsApp.

Este señala: “¿Existe una sustancia que mata todos los patógenos sin distinguir si esos microbios son virus, bacterias u hongos? La respuesta es sí. Esa sustancia se llama dióxido de cloro”. Y se pregunta: “Si está comprobado que el dióxido de cloro mata todos los posibles patógenos que pueda haber en la sangre, ¿por qué su uso, carente de efectos secundarios, no está extendido desde hace décadas en la sanidad pública española?” 

Fuentes atribuye la crisis del nuevo coronavirus a una élite mundial relacionada con la industria farmacéutica, la cual no permite el uso el dióxido de cloro. Agrega que el dióxido de cloro diluido en agua puede ser administrado a las personas contagiadas que así lo requieran o a aquellas personas graves para salvarles la vida.

CDS es la correcta formulación, que quiere decir dióxido de cloro disuelto en agua y hay por todo el mundo testimonios que lo prueban”, explica, y cita a Andreas Kalcker, un científico que ha promovido esta sustancia desde hace años.

El mismo audio ha sido compartido más de 3.500 veces como video en Facebook (1, 2, 3), mientras que otras citan al autor para promover el uso de esa sustancia (1, 2) en esta red social con enlaces a otras páginas en internet.

Captura de pantalla de una publicación en YouTube, realizada el 16 de abril de 2020

Isidro Fuentes está en la mira de la Policía Nacional de España por compartir información falsa sobre el MMS y la Universidad de la Laguna aclaró en redes sociales que no tiene registro del supuesto biólogo molecular, ni de su trabajo en esa institución.

El pasado 5 de abril, la Policía Nacional española alertó precisamente sobre uno de los videos de Isidro Fuentes y señaló que el consumo de MMS “es peligroso y se trata de un medicamento ilegal”.

¿Qué son el MMS, el CDS o dióxido de cloro?

Aunque en las publicaciones estos tres productos son usados como sinónimos, no lo son. AFP Factual contactó vía correo electrónico a Xavier Giménez Font, profesor titular del Departamento de Ciencia de Materiales y Química Física y miembro del Instituto de Química Teórica y Computacional de la Universidad de Barcelona, quien explicó que la Solución Mineral Milagrosa (MMS) es una “mezcla de dos compuestos: el clorito sódico y ácido cítrico. La primera es un sólido granuloso blanquecino, mientras que el segundo es un ácido débil muy presente en ciertos alimentos”, como el jugo del limón o la lima.

Giménez hizo referencia un texto de su autoría titulado ¿Por qué el MMS no puede curar la COVID-19?, en el cual aclara que el famoso dióxido de cloro se obtiene de disolver el MMS (clorito de sodio más ácido cítrico) en un vaso de agua y suele beberse.

Asimismo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señala que el MMS puede conocerse con otros nombres como solución maestra, suplemento mineral milagroso y solución de purificación de agua (WPS, por sus siglas en inglés).

Además del MMS, el dióxido de cloro también puede obtenerse a través de un producto similar conocido comercialmente como CDS o protocolo de dióxido de cloro. Según el promotor de esta sustancia, Andreas Kalcker, este producto está compuesto también por clorito de sodio, pero en lugar de usar ácido cítrico se usa ácido clorhídrico y se disuelve en agua.

Daños a la salud

Daniel Pérez, epidemiólogo del Hospital de Infectología de La Raza en Ciudad de México, aseguró a AFP Factual que el dióxido de cloro es un agente efectivo para prevenir el esparcimiento del coronavirus, pero sólo en superficies o en agua. Inyectar, respirar o ingerir soluciones con este producto químico puede causar efectos adversos a la salud. 

“El clorito de sodio y el dióxido de sodio son sustancias muy corrosivas. El clorito al ponerlo sobre piel sana produce quemaduras químicas. Inhalarlos, inyectarlos o consumirlos pueden generar daños a la salud, ni hablar de ingerirlo porque puede causar una intoxicación”, advirtió.

Por su parte, Cristian Paredes, docente de Química y Farmacia de la Universidad Católica en Santiago de Chile, afirmó al equipo de AFP Factual que el dióxido de cloro es usado para potabilizar el agua que bebemos o que usamos en el hogar, pero “es monitorizado constantemente en las plantas potabilizadoras”. No es recomendable su uso inyectado o por vía oral porque en dosis no controladas puede causar hasta la muerte.

Por el lado más químico, la sustancia está muy emparentada con el hipoclorito de sodio (cloro, lavandina o lejía) y puede producir el mismo daño a los tejidos, si de por sí el cloro comercializado es capaz de generar daños en el tejido de las manos, ingerido puede ser altamente dañino, dejando secuelas graves o incluso la muerte”, ahondó.

Eduardo Tobar, médico de la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, aseguró que esta sustancia puede ser venenosa al contener un alto grado de cloro y que su venta se debe a “un poco de gente que se aprovecha para sacar dinero”, dijo a AFP Factual.

Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que de momento, “no hay ninguna vacuna ni medicamento antiviral específico para prevenir o tratar el COVID-2019”.

Los riesgos

El investigador Xavier Giménez Font señaló al equipo de verificación de la AFP que “el MMS y el CDS no cumplen ninguno de los requisitos para ser un buen candidato como medicamento: ni es específico (mata los organismos malos y los buenos), y es peligroso (un fuerte oxidante)”.

Atacan a toda materia orgánica que se encuentran en su recorrido a través del esófago y estómago. Podrán entonces atacar bacterias y otros patógenos que se encuentren ahí, incluidos todos aquellos microorganismos que necesitamos, pues su función es necesaria. Pero atacarán también las mucosas, principalmente proteínas, que protegen las paredes de los órganos, y continuarán hacia las células”, explicó.

Esto se traduce, según el experto, en problemas como náuseas, vómitos y fallo celular, hasta disminución en el recuento de glóbulos rojos que no se muestra al momento de su aplicación, sino al cabo de nueve meses.

Sobre las declaraciones de quienes redes sociales alegan que estos productos son efectivos en el cuerpo humano, Giménez Font especificó que “del mismo modo que ocurre con muchas infecciones, el sistema inmunológico es capaz de luchar y vencer al agente vírico invasor por sí mismo y sin medicación”.

Por tanto, dijo que, aunque puede haber estudios que usen estas sustancias contra el coronavirus, la única forma de conocer su efectividad es con el método científico, probándola con grupos de control, y demostrando que su efecto es superior a la capacidad natural del organismo de recuperarse y al efecto placebo.

“Desde la aparición de los primeros biocidas, hace más de 100 años, se ha estudiado siempre su acción bactericida y antiviral en el cuerpo, y siempre, en todos los casos, no ha habido efectos.  Por este motivo cuesta encontrar evidencias de ello, puesto que no se publican los resultados que demuestran que una determinada substancia no cura”, ahondó.

La Policía Nacional de España advirtió que “se ha detectado la creación de más de un millón y medio de cuentas en redes sociales relacionadas con el COVID-19, perfiles dirigidos exclusivamente a manipular o crear contenido spam”. Entre ellos, quienes promueven los beneficios de una combinación conocida como MMS o Suplemento Mineral Milagroso.

Advertencia por país

Antes de la aparición del SARS-CoV-2, a finales de 2019, el uso del dióxido de cloro y el MMS ya se recomendaba en redes sociales (1, 2, 3) y ha sido un tema controvertido en medios de comunicación (1, 2, 3, 4) por supuestamente curar otras enfermedades, como el autismo, el cáncer, el sida o la hepatitis. Autoridades sanitarias de diferentes países alertaron ya entonces sobre los riesgos de ingerir estas sustancias.

En Estados Unidos, la FDA advirtió que se habían reportado problemas de salud tras el uso del MMS o de productos derivados del cloro para tratar alguna enfermedad ya desde 2010, y aseguró no tener “conocimiento de ninguna investigación que demuestre que estos productos sean seguros o eficaces para tratar enfermedad alguna”.

De nuevo en 2019, esta autoridad sanitaria apuntó que “la solución mineral milagrosa y otros productos similares no están aprobados por la FDA, e ingerirlos es lo mismo que beber lejía”.

En Canadá, el Departamento de Salud alertó a la población en un comunicado el 30 de noviembre de 2018 sobre el riesgo de el MMS y aclaró que no está permitida su comercialización en ese país.

Por su parte, la Agencia Española del Medicamento ordenó en 2010 “la retirada del mercado de todos los ejemplares” de MMS, señalando que “el citado producto no [había] sido objeto de evaluación y autorización previa a su comercialización.

El profesor Giménez de la Universidad de Barcelona advirtió que el denominado CDS, dióxido de cloro puro, era todavía más peligroso, pues al hacer la solución en casa se puede inhalar el gas inadvertidamente y ser letal.

En conclusión, no está comprobado que la Solución Mineral Milagrosa (MMS), el CDS o el dióxido curen el COVID-19 y su uso puede provocar daños a la salud como explicaron especialistas a AFP Factual. La AFP ya verificó otras desinformaciones sobre formas de prevención y cura del COVID-19, que se pueden consultar aquí.

*Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.