La ivermectina ha sido efectiva contra el nuevo coronavirus solo in vitro, pero aún no está probado que sirva para tratar el COVID-19

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Una publicación compartida más de 15.000 veces en Facebook desde mediados de mayo asegura que la ivermectina, un medicamento antiparasitario, “mata el coronavirus en 48 horas”. Si bien un estudio de laboratorio demostró que inhibe el virus causante del COVID-19 in vitro, es decir, en experimento fuera de un organismo vivo, su efectividad aún no se ha probado clínicamente en personas.

“Mientras todo el mundo sigue al pie de la letra los protocolos establecidos por parte la #OMS, dando como resultado miles de muertes, hay pocos, muy pocos, que vienen usando la #IVERMECTINA para luchar contra este virus”, dicen publicaciones compartidas en Facebook al menos desde el 16 de mayo (1, 2, 3).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 19 de mayo de 2020

La ivermectina es un medicamento utilizado para tratar algunas infecciones parasitarias en humanos, y también se usa en animales, aunque bajo otra fórmula. 

El químico farmacéutico chileno Rubén Hernández explicó en un intercambio de mensajes a la AFP que el medicamento “también se utiliza para el tratamiento de la pediculosis [piojos]. En su formulación tópica se utiliza para la rosácea”, una enfermedad de la piel.

El 8 de abril pasado, el sitio Science Direct publicó este estudio, citado en las publicaciones difundidas en Facebook, donde asegura que el medicamento, in vitro, puede inhibir la replicación del nuevo coronavirus en 48 horas. Es decir, la prueba no se realizó dentro de un organismo vivo, sino con implementos de laboratorio. 

Al respecto, Hernández aseguró que ese resultado fue posible porque “la ivermectina inhibe una proteína necesaria para que el coronavirus ingrese al núcleo celular y comience su replicación”.

Vivian Luchsinger, viróloga de la Universidad de Chile, explicó que en este experimento en laboratorio, la ivermectina logró inhibir “una proteína que participa en el movimiento de proteínas entre el núcleo y el citoplasma de la célula. Además, la ivermectina tiene una función antiinflamatoria. Sin embargo, no está claro aún cuál es la acción directa sobre el nuevo coronavirus”.

De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), la ivermectina no está aprobada para el tratamiento del COVID-19 y llama a no consumirla, a menos que sea recetada por un médico. “No debe tomar ningún medicamento para tratar o prevenir el COVID-19 a menos que se lo haya recetado su proveedor de atención médica”, señala el organismo.

Respecto al estudio sobre los efectos observados en el estudio in vitro contra el COVID-19, la FDA destaca: “Estos tipos de estudios de laboratorio se usan comúnmente en una etapa temprana del desarrollo de fármacos”.

El químico farmacéutico Rubén Hernández explicó además que las pruebas in vitro luego pueden fallar al probarse en un organismo vivo “debido a que las concentraciones utilizadas in vitro no sean logrables con dosis terapéuticas”.

Por otro lado, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) aún no existe un medicamento que cure o prevenga el contagio del COVID-19.

En conversación telefónica con la AFP, el asesor regional de Asuntos Regulatorios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) José Peña explicó que la ivermectina, junto a la cloroquina e hidroxicloroquina, están en tratamientos que solo tienen estudios de caso y no han sido probado en estudios clínicos aún. 

“Cuando nosotros decimos que hay evidencia científica es porque hubo estudios clínicos controlados: un estudio serio y robusto donde hay un grupo [de pacientes] de control y un grupo experimental, donde haces correr el experimento y los comparas”, explicó Peña. 

En cambio, un estudio de caso quiere decir que “corrieron con un grupo de pacientes solo con ese producto, pero no se ha comparado. Que funcione en algunos pacientes no es suficiente evidencia, por eso es que las autoridades regulatorias insisten mucho en la robustez de los estudios clínicos. Si no, puede ser un caso casi anecdótico”.

La aprobación en Perú

Una de las publicaciones difundidas muestra la imagen de una resolución ministerial donde el gobierno de Perú autoriza recetar la ivermectina en pacientes con COVID-19. 

En ese país, mediante la Resolución Ministerial 270 del 8 de mayo de este año, se modificó el documento técnico sobre prevención, diagnóstico y tratamiento del COVID-19. En él, el Ministerio de Salud autorizó el suministro de la ivermectina y la hidroxicloroquina en casos leves y severos, explicitando que la evidencia científica es escasa y que “los médicos podrán indicar el tratamiento en base a una evaluación individual del caso, previo consentimiento informado y deberán realizar un monitoreo de los eventos adversos de los fármacos prescritos”.

El decano del Colegio Químico Farmacéutico de Perú, Marcial Torres, explicó a AFP Factual que ya han aplicado este medicamento en algunos pacientes y han obtenido buenos resultados: “Hay gente que manifiesta que con esto ha mejorado su condición de salud (...) Pero en pacientes que tienen enfermedad moderada, aquéllos que aún están conscientes y pueden llevar un tratamiento a domicilio”.

Al respecto, el asesor de la OPS/OMS José Peña explicó que este tipo de resoluciones de gobierno implican que el medicamento estaba registrado para otros fines, distintos al COVID-19, y se actualizó para poder usarlo contra esta nueva enfermedad: “La ivermectina efectivamente existe y hay registro sanitario, pero es para tratamiento parasitario. Eso se repite con la cloroquina, la hidroxicloroquina, interferón... Lo que hizo Perú con estos productos es que necesitan una resolución o autorización para su uso compasivo frente al COVID-19, pero no es sinónimo de un registro sanitario ni que vieron evidencia científica”.

Bolivia

Algunas publicaciones virales también mencionan a Bolivia, donde el 12 de mayo pasado el gobierno autorizó el uso de la ivermectina en pacientes contagiados del COVID-19. No obstante, el entonces ministro de Salud Marcelo Navajas advirtió en ese entonces que no existía evidencia científica sobre su uso contra la enfermedad provocada por el nuevo coronavirus y que no se puede adquirir sin receta.

“Pedimos a nuestros colegas médicos, que van a utilizar este producto, que lo hagan con consentimiento informado, el paciente con COVID-19 debe conocer que se está utilizando en esta enfermedad un producto que está a prueba y conocer las reacciones adversas que le puede producir”, señaló el Ministerio de Salud en el comunicado, agregando que este medicamento aún no se probó en personas con COVID-19.

En conversación con la AFP en Bolivia, el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, pidió prudencia: "Nosotros vamos a esperar los ensayos clínicos, vamos a esperar que realmente se puedan hacer los estudios como país y no estar jugando a la automedicación".

Argentina

En Argentina, país también mencionado en las publicaciones de Facebook, un grupo de expertos aprobó un protocolo clínico para evaluar los efectos de la ivermectina en pacientes infectados con el nuevo coronavirus.

Adrián Lifschitz es investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina y participa del estudio mencionado. En conversación telefónica con AFP Factual, explicó que se trata de una investigación clínica controlada y que actualmente está enrolando a los pacientes que participarán del experimento. 

“Un grupo recibirá el tratamiento de soporte y al otro se sumará la ivermectina. La evidencia que dispara este estudio es el trabajo de los virólogos australianos, que es un trabajo bueno en cuanto a evidencia pero hay que saber leerlo, es decir, entender que es in vitro”, explicó Lifschitz, también académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. Agregó, al igual que el consejero de la OPS, que las resoluciones de Perú y Bolivia son para “uso compasivo, pero aún no hay evidencia científica”.

En conclusión, la ivermectina sí pudo inhibir la replicación del nuevo coronavirus pero en un experimento in vitro, fuera de un organismo vivo. Su uso en seres humanos con COVID-19 aún no ha sido testeado.

Esta verificación fue realizada en base a la información científica y oficial sobre el nuevo coronavirus disponible a la fecha de esta publicación.

AFP Factual
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