La sede de Pfizer en Nueva York, el 9 de noviembre de 2020 ( AFP / Kena Betancur)

Las ganancias de Pfizer por el "tratamiento para miocarditis" no explotaron por la vacuna anticovid

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“Las ventas del medicamento de Pfizer para el tratamiento de la miocarditis, Vyndamax, aumentaron un 77%” en Estados Unidos, eso gracias a los supuestos efectos adversos de su vacuna contra el covid-19, dicen publicaciones compartidas más de 450 veces en redes sociales al menos desde el 24 de octubre de 2021. Pero Vyndamax, cuyas ventas efectivamente han aumentado en el segundo trimestre de 2021, no está indicado para tratar la miocarditis, sino otra enfermedad cardíaca que no figura entre las reacciones adversas a los inmunizadores de ARN mensajero, explicaron a la AFP el gigante farmacéutico y cardiólogos.

“Fuerte estrategia de venta cruzada, destruye los corazones de las personas con su vax y cúralo con su otra droga”, sostienen publicaciones difundidas en Facebook (1) y Twitter (1, 2). También han sido compartidas publicaciones con mensajes equivalentes.

Contenidos similares se han difundido en inglés, francés y portugués.

Captura de pantalla realizada el 2 de noviembre de 2021 de una publicación en Facebook

¿De dónde viene el “77%”?

La cifra del 77% es verdadera. En un documento publicado en el sitio web de Pfizer el 28 de julio de 2021, la farmacéutica dijo que sus ingresos en el segundo trimestre de 2021 alcanzaron 19.000 millones de dólares, un aumento del 92% en comparación con el mismo trimestre del año anterior.

Este crecimiento se debió al incremento en las ventas de varios medicamentos, como indica Pfizer en la página cinco del documento, destacando un importante aumento en dos fármacos en particular: Vyndamax y Vyndaqel.

“Vyndaqel / Vyndamax a nivel global tuvo un crecimiento operativo del 77%, impulsado principalmente por la continua y sólida adopción de su receta para la miocardiopatía por amiloidosis transtiretina en Estados Unidos, Europa Occidental y Japón”, escribió Pfizer.

Captura de pantalla realizada el 2 de noviembre de 2021 de un documento del sitio web de Pfizer

Según los usuarios que compartieron las publicaciones viralizadas, la creciente demanda de estos dos medicamentos se debe a un aumento en los casos de miocarditis, una inflamación del músculo cardíaco que se encuentra entre los posibles, aunque raros, efectos adversos de las vacunas covid-19 con ARN mensajero, del que Pfizer es un fabricante líder.

El aumento del uso de estos dos fármacos, sin embargo, no puede asociarse con la inmunización contra el nuevo coronavirus, ya que Vyndaqel y Vyndamax “no están indicados para la miocarditis”, confirmó Pfizer al equipo de verificación de la AFP el 27 de octubre de 2021, sino para una enfermedad cardíaca completamente diferente.

“Vyndaqel y Vyndamax están indicados para el tratamiento de la miocardiopatía causada por amiloidosis transtiretina hereditaria o de tipo salvaje (ATTR-CM) en adultos, para reducir la mortalidad cardiovascular y la hospitalización por razones cardiovasculares”, continuó Pfizer.

“Esta rara enfermedad cardíaca no tiene absolutamente nada que ver con la vacuna contra el covid-19”, dijo por su parte a la AFP Dariouch Dolatabadi, cardiólogo del Hospital Universitario de Charleroi, en Bélgica, el 27 de octubre pasado.

“La amiloidosis y la miocarditis son dos afecciones completamente diferentes: la amiloidosis cardíaca por transtiretina es una afección que no se debe a una inflamación del corazón, como la pericarditis y la miocarditis, y no es una consecuencia del uso de un medicamento”, continuó.

La miocarditis y la pericarditis fueron identificadas como efectos secundarios muy raros en las vacunas de ARN mensajero contra el covid-19, como las de Pfizer y Moderna, por el Ministerio de Salud de Chile (Minsal), la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y los Centros de Estados Unidos Para Control y Prevención de Enfermedades (CDC). La amiloidosis por transtiretina de tipo salvaje o hereditaria, en cambio, no ha sido reportada como efecto adverso de las vacunas por ninguna de estas autoridades de salud.

Por este motivo, no es posible asociar los beneficios obtenidos por Pfizer de la venta de Vyndaqel y Vyndamax a los casos de miocarditis provocados por la vacunación frente al nuevo coronavirus.

Además, los cardiólogos entrevistados por la AFP señalan que los casos de miocarditis posvacunación, en especial detectados en adolescentes y adultos jóvenes, y principalmente hombres, son muy raros.

“El riesgo de miocarditis por la infección del covid-19 es mucho mayor que por la vacuna. Por lo tanto, el balance beneficio-riesgo de la vacunación contra el covid en un país donde el virus continúa circulando sigue siendo positivo”, dijo Dolatabadi.

Un estudio publicado el 30 de agosto de 2021 por los CDC mostró que los pacientes infectados con el covid-19 entre marzo de 2020 y enero de 2021 tenían en promedio casi 16 veces más probabilidades de desarrollar miocarditis que aquellos que no contrajeron el virus.

En Francia, al 30 de septiembre de 2021, la Agencia Nacional para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM) notificó 377 casos de miocarditis tras recibir la vacuna de Pfizer, “la gran mayoría de ellos no graves y resueltos”, y 106 casos para la vacuna de Moderna.

Según el informe de vigilancia de las autoridades sanitarias francesas publicado el 14 de octubre de 2021, se habían reportado 101.843 casos de eventos adversos entre más de 96 millones de dosis desde el inicio de la vacunación en Francia. El 75% de ellos, no eran graves.

En Brasil, Anvisa está investigando una sospecha de reacción adversa posvacunación con el agente inmunizante de Pfizer en Sao Paulo, pero hasta el momento, los datos presentados han indicado “la ausencia de una relación causal entre la administración de la vacuna y el evento adverso”.

Una profesional de la salud prepara una dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech contra el covid-19 en el Centro Médico Sheba, cerca de Tel Aviv, en Israel, el 12 de julio de 2021 ( AFP / Jack Guez)

Amiloidosis por transtiretina

Vyndaqel y Vyndamax, ambos producidos por Pfizer, son dos fármacos similares en el sentido de que contienen la misma molécula, tafamidis, en diferentes formas: Vyndamax fue desarrollado para una mayor comodidad del paciente, ya que su formulación permite la toma de una sola cápsula al día, en comparación con los cuatro comprimidos indicados para las personas tratadas con Vyndaqel.

Ambos fármacos se utilizan para tratar la amiloidosis cardíaca por transtiretina, una enfermedad causada por la mutación anormal de una proteína, la transtiretina, o por la acumulación de transtiretina en varios órganos.

“Nuestro hígado produce una proteína llamada transtiretina, que normalmente se degrada rápidamente para poder ser eliminada”, explicó el 27 de octubre pasado a la AFP Théo Pezel, cardiólogo del Hospital Lariboisière de París.

En la amiloidosis cardíaca, el corazón del paciente puede volverse hasta dos o tres veces más grueso, con riesgo de insuficiencia cardíaca. Según un estudio, la esperanza de vida promedio de los pacientes con amiloidosis cardíaca por transtiretina es de tres a cinco años desde el diagnóstico.

Hasta 2018, el tratamiento (1) para las formas más graves de amiloidosis hereditaria era un trasplante de hígado, que a menudo tenía que combinarse con un trasplante de corazón.

Presencia exclusiva y mejor diagnóstico

En Europa, el tratamiento con los medicamentos desarrollados por Pfizer que contienen tafamidis es el único que ha obtenido una autorización para su comercialización para tratar la amiloidosis TTR hereditaria y de tipo salvaje. En Estados Unidos estos medicamentos también están autorizados.

Este medicamento, sin embargo, es extremadamente caro, estimado en 5.000 euros (casi 5.800 dólares) por paciente en Francia cada mes, y tardó mucho hasta que comenzó a ser reembolsado por el sistema de seguridad social del país, en apenas el 65% del valor, desde mayo de 2021.

Aparte de los de Pfizer, otros medicamentos que no solo estabilizan la producción de transtiretina, sino que pueden bloquearla, se encuentran en la fase de ensayo clínico, pero aún no han demostrado su eficacia para obtener la autorización de comercialización.

La presencia única de Vyndaqel y Vyndamax en el mercado explica su fuerte crecimiento, como apuntan los cardiólogos consultados por la AFP.

“Otro motivo es que esta enfermedad estaba infradiagnosticada hasta hace poco tiempo”, analizó Pezel. De hecho, los síntomas de la enfermedad, como fatiga, dificultad para respirar o edema en las extremidades, a menudo también se asocian con la vejez.

“Solemos decir que ATTR-CM es el alzhéimer del corazón porque hace diez años se pensaba que era muy raro y las formas que se ven en los ancianos se atribuían a la edad, así como el alzhéimer se consideraba una forma de senilidad causada por la vejez”, explicó el cardiólogo del Hospital Lariboisière. “La comparación entre las dos enfermedades es incluso biológicamente correcta, ya que el alzhéimer también se caracteriza por una acumulación anormal de proteínas ligada a un problema en la capacidad de eliminarlas, pero en las neuronas”, agregó.

Afortunadamente, ha habido un gran progreso desde hace diez años, cuando se necesitaba una biopsia cardíaca invasiva para diagnosticar la amiloidosis.

“Hoy, gracias a las técnicas de imagen no invasivas, el diagnóstico de la amiloidosis por transtiretina es mucho más fácil y nos permitió observar el número de casos vinculados a esta patología y atender a los pacientes con mayor rapidez”, destacó Pezel.

La AFP Factual ya ha verificado (1, 2, 3) otras afirmaciones que vinculan enfermedades con las vacunas desarrolladas contra el coronavirus.

Traducción y adaptación
COVID-19 VACUNAS