Un migrante mira hacia la frontera entre Irún, España, y Hendaya, Francia, el 11 de enero de 2022 (AFP / ANDER GILLENEA)

Los datos de magrebíes detenidos no permiten afirmar que “perpetran” el 70% de delitos en País Vasco

En 2025, las personas con nacionalidad magrebí eran casi el 2% de la población del País Vasco español, según datos oficiales. En mayo de 2026, usuarios en redes sociales aseguraron que los magrebíes “perpetran más del 70% de los delitos violentos” en esta región, en mensajes compartidos más de 4.600 veces ese mes. Pero las detenciones de personas nacidas en países del Magreb supusieron el 29,2% del total entre enero y marzo de este año, indican datos de la Policía autonómica vasca. La cifra viral tampoco coincide con los delitos que los expertos consultados califican de “violentos”.

“Las matemáticas son ¡FACHAS! Los inmigrantes magrebíes perpetran más del 70% de los delitos violentos en el País Vasco pese a representar sólo el 1,7% de la población”, asegura una publicación en X.

Esta afirmación fue difundida en la misma red social por La Gaceta de la Iberosfera, propiedad de la Fundación Disenso, organización que preside el líder de Vox, Santiago Abascal, y verificada por AFP Factual en ocasiones anteriores (1, 2).

El político publicó el mismo texto en su perfil en Facebook.

Ese mensaje, junto a otros similares, se comparte también en Instagram, Telegram y Tiktok.

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Captura de pantalla hecha el 22 de mayo de 2026 de una publicación en X

La narrativa desinformativa que destaca aspectos negativos de la migración es recurrente, ha verificado AFP Factual con anterioridad. En ocasiones, se dirige contra las personas de un origen concreto, como el magrebí (1, 2).

En 2025, la población del País Vasco con nacionalidad de países del Magreb –Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez y Libia– era de 39.926 personas. Es decir, un 1,8% del total, según los datos más recientes del Instituto Vasco de Estadística (Eustat) a fecha de publicación de este artículo.

Ese año, la Ertzaintza (policía regional vasca) comenzó a publicar las cifras de detenciones e investigaciones según la procedencia del implicado (1, 2).

¿Cuáles son las cifras?

La afirmación viral coincide con el titular de un artículo de La Gaceta de la Iberosfera, en el que se especifica que el porcentaje se extrae de “los primeros nueve meses de 2025”.

En ese período, las detenciones de personas con origen magrebí fueron el 32% del total, mientras que las investigaciones se situaron en el 19,3%, según los datos de la policía regional vasca.

Las estadísticas más recientes, a fecha de publicación de este artículo, del primer trimestre de 2026, muestran porcentajes similares: personas magrebíes están implicadas en un 29,2% de las detenciones y en un 16,3% de las investigaciones.

Estas cifras se refieren a la totalidad de motivos, no solo a los “delitos violentos” que mencionan los mensajes virales, ya que no existe una categoría específica con esa denominación en los documentos de la Ertzaintza.

No obstante, se pueden entender como delitos violentos “aquellos en los que se emplea violencia, es decir, la fuerza física ejercida sobre la víctima”, definió Jacobo Dopico, catedrático de Derecho Penal en la Universidad Carlos III de Madrid, en declaraciones a la AFP el 27 de mayo de 2026.

En esta categoría se incluirían los motivos “homicidio y sus formas”, “tortura y contra la integridad”, “robo con violencia o intimidación”, y “lesiones” y “agresiones sexuales”“buena parte” de estas dos últimas suele suponer violencia, dijo a la AFP en la misma jornada Josep Maria Tamarit, catedrático de Derecho Penal en la Universitat Oberta de Catalunya.

Pero tampoco en ese caso coinciden los porcentajes con la proporción indicada en el contenido viral: en los primeros nueve meses de 2025, las detenciones de magrebíes por “delitos violentos” fueron del 26,5% y las investigaciones, del 15,2%; y en el primer trimestre de 2026, del 23,1% y del 13,1%, respectivamente.

Únicamente hay un motivo de detención en las que el porcentaje de detenciones de magrebíes supera el 70% del total: “robo con fuerza en las cosas en domicilio”, de enero a septiembre de 2025. Pero no es un delito violento, según Dopico y Tamarit.

“Usarlo [el porcentaje superior al 70%] para sacar conclusiones generales sobre el colectivo es estadísticamente arriesgado, especialmente con una muestra tan pequeña”, subrayó Manuele Leonelli, profesor de estadística en IE University en declaraciones a la AFP el 31 de mayo de 2026.

Por otra parte, en las estadísticas de la Ertzaintza, una persona detenida dos veces por sucesos diferentes “contará como dos detenidos”, precisó el departamento de prensa de la policía vasca a la AFP el 22 de mayo de 2026.

Eso implica que “técnicamente” no se pueden comparar esos datos con la población vasca, dijo Leonelli. “Imagínate un bloque de 100 vecinos: si uno solo le roba el móvil a 70 personas, ese vecino representa el 1% del edificio pero el 59% de los robos”, ejemplificó.

Los datos aislados son insuficientes

Por otra parte, las cifras de la Ertzaintza no implican que el afectado haya “perpetrado” el crimen por el que ha sido detenido o investigado, explicó Dopico. “Es un gravísimo error confundir investigaciones o detenciones con delitos [cometidos], consideró.

Asimismo, la población migrante podría estar “sobrerrepresentada” entre los arrestados, expuso Tamarit.

“Hay estudios que indican que tienen más riesgo de ser detenidos, especialmente en aquellos casos en que puede operar un ‘racial profiling’, la tendencia de la policía a percibir como más sospechosas a personas con cierto perfil”, dijo.

Para Yoan Molinero Gerbeau, investigador sénior del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones de Comillas, relacionar el país de origen con la delincuencia es una “trampa demográfica”.

“La nacionalidad no determina la propensión de nadie a delinquir”, subrayó, si bien indicó que en ciertos grupos nacionales puede haber más desempleo y precariedad. 

La cuestión socioeconómica sí se puede relacionar con una mayor probabilidad de cometer un crimen, explicó Francesco Pasetti, investigador del área de Migraciones de CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs) y profesor en la Universidad Pompeu Fabra.

Además, Pasetti agrega otros elementos a tener en cuenta, como la mayor visibilidad de los crímenes de las clases bajas –un robo en un supermercado frente a una estafa financiera– y las características demográficas de la población migrante, más joven y masculinizada, aspectos que se correlacionan “con la propensión a cometer un crimen”.

Así, para entender algunos fenómenos existen factores más relevantes que los datos, según Pasetti, que por sí solos, no sirven para comprender la realidad.

Referencias:

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