El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, durante una conferencia de prensa el 23 de marzo de 2021 (Pablo Porciuncula / AFP)

Uruguay tomó menos de las 24,5 medidas contra el covid-19 que el presidente aseguró que adoptó

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El pasado 1 de junio el presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, afirmó en una entrevista televisiva que el gobierno “tomó 24 y media de las 27 medidas” que sugirió el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH), que aconseja al Ejecutivo en temas relacionados con el covid-19, en un documento publicado el 7 de febrero de 2021. Sin embargo, si bien el Poder Ejecutivo aplicó varias de las sugerencias que ese órgano recomendó, la cantidad de medidas completamente aplicadas es inferior a la indicada por el mandatario, según la revisión de los documentos oficiales realizada por AFP Factual.

En el imaginario colectivo, alentado también por alguna dirigencia política y sindical, se dice que el documento del 7 de febrero del GACH ha sido ninguneado. Yo lo he dicho más de una vez y está bueno repetirlo: ese documento del GACH, más menos, proponía 27 medidas (...) ¿Sabés cuántas medidas tomó el gobierno de esas 27? 24 y medio”, sostuvo el mandatario.

Entrevistado en el informativo de Canal 10, Lacalle mencionó que las únicas recomendaciones que el gobierno no adoptó fueron las de restringir la circulación nocturna, la movilidad interdepartamental y el cierre de restaurantes y bares. Pero según la comparación realizada por AFP Factual entre el documento del GACH y las medidas implementadas, solo 14 recomendaciones se aplicaron en su totalidad y siete parcialmente.

Las medidas

En el documento, el GACH propuso un conjunto de sugerencias con el objetivo de “reducir la transmisión [del covid-19] y minimizar los daños producidos por la enfermedad”, discriminadas según cuál fuera el nivel de transmisión comunitaria (TC) del virus.

Aunque a la fecha de publicación del informe Uruguay se encontraba en un nivel 3 de TC, con un “descenso significativo de nuevos casos”, la situación epidemiológica del país fue empeorando hasta llegar en marzo de 2021 a un nivel 3 de TC con “crecimiento no controlado” hacia el nivel 4, el “más alto de la escala de transmisión comunitaria”. A la fecha de publicación de este artículo, Uruguay se encontraba en TC4.

Para el escenario de nivel 3 con un crecimiento “no controlado hacia TC4”, el grupo asesor científico propuso  27 medidas agrupadas en siete ejes temáticos: comunicación y participación comunitaria; identificación de casos, seguimiento de contactos y medidas relacionadas; medidas de higiene y protección personal; atención a la salud; distanciamiento físico (primera parte); distanciamiento físico (segunda parte); y restricciones de movimiento.

Mientras que algunas de las sugerencias del GACH ya venían aplicándose desde el inicio de la pandemia o los meses posteriores, el gobierno anunció el 23 de marzo pasado la aplicación de otras de estas medidas en conferencia de prensa.

Comunicación y participación comunitaria

La primera medida sugerida por el GACH el 7 de febrero fue la de implementar una “comunicación efectiva, mediante la identificación de poblaciones específicas/grupos de riesgo y la difusión de mensajes culturalmente apropiados utilizando los canales pertinentes y las redes/influenciadores de la comunidad”. Efectivamente, el gobierno realizó campañas de difusión (1, 2, 3, 4, 5) ya desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020, aunque la sugerencia no fue tomada en su totalidad, dado que las campañas no siempre fueron dirigidas a segmentos específicos de la población.

Gonzalo Eyherabide, director de la agencia de publicidad Larsen, quien ha realizado diversas campañas políticas y de bien público, señaló a la AFP en relación a este punto: “Comunicación hubo, pero prácticamente la misma que venía de antes [del 7 de febrero], la que considero insuficiente. En cuanto a lo que indica el GACH, en términos generales no se cumplió, no he visto mensajes dirigidos específicamente a la población con comorbilidades, por ejemplo”.

Identificación de casos, seguimiento de contactos y medidas relacionadas

Desde marzo de 2020, Uruguay aplicó el rastreo de brotes y de focos de covid-19 hasta llegar a contar con 114 rastreadores en noviembre de 2020. Sin embargo, a fines de abril de 2021, ya con el país en TC 4, el Ministerio de Salud Pública (MSP) anunció el abandono de su política de estricto seguimiento epidemiológico, para pasar a controlar solamente grandes brotes. Por lo tanto, la segunda sugerencia del GACH, de “detectar e investigar rápidamente los casos y agrupamientos de casos sospechosos, asegurar que se adopten medidas adecuadas como el aislamiento y la cuarentena. Si se confirman los casos, realizar rastreo de contactos”, fue aplicada parcialmente.

Por otra parte, el gobierno cumplió con la sugerencia (la 3ª) de “recomendar el uso de la aplicación Coronavirus UY”, desarrollada entre otros para avisar a los contactos de personas contagiadas.

En relación al “testeo preventivo y de control de actividades económicas de gran porte” (4ª recomendación), el Poder Ejecutivo ya había anunciado el 14 de enero de 2021 medidas para la industria frigorífica, y ya lo venía aplicando en la construcción desde 2020.

Medidas de higiene y protección personal

El grupo asesor científico recomendó que se hiciera énfasis en “el uso de máscara o barbijo en espacios públicos (especialmente en espacios cerrados, o abiertos cuando no sea factible mantener el distanciamiento adecuado)” (5ª), algo que ya venía siendo exhortado (1, 2) desde abril de 2020 por parte del MSP, e impuesto por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas en mayo de ese año en el interior de los autobuses. Del mismo modo, el MSP y la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) siempre recomendaron el lavado de manos (1) y otras precauciones, aplicándose la sugerencia (6ª) de enfatizar en las “medidas básicas de precaución personal y de comportamiento: lavado de manos, las protecciones al toser y estornudar”.

Otra de las recomendaciones (7ª) fue que el gobierno sugiriera que en caso de presentar síntomas, la persona permaneciera en su domicilio “de ser posible”. Esto fue estimulado (1) por el Poder Ejecutivo.

Atención a la salud

Dentro de las propuestas, el GACH llamó a hacer una “aplicación rigurosa de medidas de prevención y control de infecciones, el incremento de la vigilancia y la gestión de las visitas” en residenciales (8ª). El gobierno, por su parte, cumplió (1) con ello a través de la elaboración de protocolos de actuación en los residenciales para ancianos.

En ellos se insta al lavado de manos permanente por parte de los funcionarios, la utilización frecuente de alcohol en gel, se precisan algunas consideraciones a tener en cuenta al momento de admitir a un nuevo residente y se recomienda limitar el número de visitas simultáneas, entre otras medidas. Además, se establecen protocolos de actuación en caso de que un residente o trabajador resulte positivo de covid-19 y se fijan lineamientos en cuanto a la indumentaria que deben utilizar los funcionarios.

A su vez, se recomendó “consolidar el plan de contingencia” en los CTI, lo que fue ejecutado aumentando el número de camas de CTI y creando un segundo Centro de Referencia covid-19, por ejemplo. En ese sentido, se solicitó “consolidar el sistema de monitorización centralizado de la disponibilidad de camas y recursos humanos en el área de cuidados especiales”, algo aplicado también por el gobierno (9ª).

Médicos movilizan un paciente en una Unidad de Cuidados Intensivos en Montevideo, el 20 de abril de 2021 (Pablo Porciuncula / AFP)

El grupo asesor aconsejó hacer “énfasis en el fortalecimiento de los equipos de seguimiento y monitoreo de casos de COVID ambulatorios” (10ª), lo que el gobierno llevó adelante a través de la contratación de más rastreadores, aunque desde diciembre no hubo más anuncios en ese sentido, por lo que la medida se tomó parcialmente. También se sugirió “optimizar el uso de telemedicina” (11ª), algo que ya venía era aplicado por el gobierno (1, 2) a través de la ley 19.869 de abril de 2020, reconocida incluso por la Organización Panamericana de la Salud.

En el documento, el GACH advirtió sobre el efecto No-covid-19 en las cirugías: “Se estima que 45.000 cirugías no oncológicas ni de emergencia se encuentran postergadas a la fecha [7 de febrero de 2021]”. Como respuesta a esa situación los asesores propusieron “auditar las cirugías coordinadas en espera y seleccionar aquellas que presentan morbilidad actual y no puedan ser diferidas por más tiempo” (12ª).

Mientras que el 23 de marzo el MSP resolvió la reprogramación de la totalidad de las cirugías coordinadas, el 4 de mayo anunció el “retorno gradual a consultas presenciales, estudios diagnósticos invasivos y cirugías de coordinación” a partir del 17 de mayo. Sin embargo, ese retorno de las cirugías de coordinación se aplicó solamente a las de “bajo riesgo de complicación”, dado que las operaciones oncológicas o de urgencia no se discontinuaron a raíz de la pandemia.

Distanciamiento físico

El GACH sugirió que se hiciera énfasis en “mantener el distanciamiento físico de 1 a 2 metros siempre que sea posible” (13ª). El gobierno, por su parte, promovió esa medida ya en 2020 a través de distintos avisos publicitarios (1, 2, 3) y comunicados.

A su vez, se recomendó al Poder Ejecutivo que exhortara a que “aquellos que estuvieron en contacto con personas externas a su entorno familiar” durante las vacaciones, realizaran a su retorno “cuarentena voluntaria y de ser posible realizar teletrabajo por un plazo de 10 días” (14ª). Ya sea a través de campañas publicitarias como a través de publicaciones oficiales, distintos organismos gubernamentales cumplieron con la sugerencia.

El GACH también pidió que “en contextos de transmisión intensa y capacidad seriamente comprometida” se considerara el cierre de cines y teatros, algo que en los hechos se ejecutó, pues el decreto 90/021 del 23 de marzo de 2021 contempló la suspensión de “espectáculos públicos”. El decreto 152/021 del 27 de mayo extendió la medida hasta el 6 de junio. Sin embargo, el gobierno no adoptó la sugerencia de que bares y restaurantes fueran habilitados únicamente “para entrega a domicilio”, sino que se dispuso su cierre a la medianoche a través del artículo 9 del decreto. Por otra parte, no se limitó el tiempo de atención al público en comercios no esenciales, tal como fue recomendado (15ª).

Otra medida sugerida fue la promoción del uso responsable de los espacios” (16ª). En ese sentido, el Parlamento prorrogó el 23 de marzo y por 120 días los artículos 1, 2 y 3 de la ley 19.932, de diciembre de 2020, que prohíbe las aglomeraciones “en espacios públicos o privados de uso público” donde “no se respeten las medidas de distanciamiento social sanitario, ni se utilicen los elementos de protección personal adecuados, tales como tapabocas, mascarillas, protectores faciales y otros elementos de similar naturaleza”.

Entre las medidas no adoptadas se encuentra la de “considerar límite de aforo en el transporte departamental” (17ª) en contexto de “transmisión intensa”: la administración solamente estableció el aforo del 50% en el transporte interdepartamental, vigente a la fecha hasta el 6 de junio.

Tampoco se estableció un límite de asistentes a las reuniones sociales (18ª), sino que se enfatizó en el concepto “quedate en tu burbuja”, definido por el presidente como “quedate en tu núcleo o círculo familiar”. Al defender la idea en una conferencia de prensa en marzo de 2021, Lacalle Pou consideró que reducir los contactos sociales es algo que “escapa al gobierno”.

Al igual que los torneos amateur, los eventos sociales (19ª) se suspendieron hasta el 13 de junio, mientras que los deportes profesionales siguieron desarrollándose bajo protocolo. A su vez, los gimnasios fueron cerrados hasta el 24 de mayo, y reabrieron con un aforo del 30% y otras limitaciones (20ª).

Mientras tanto, se sugirió mantener clases presenciales en educación inicial y primaria” y solo suspenderlas en un contexto de “transmisión intensa” durante “períodos de corta duración” (21ª).

Más de un mes después de ser suspendidas, las clases presenciales se retomaron paulatinamente a partir del 3 de mayo, con el retorno de los cursos en las escuelas rurales. El 10 de mayo se reanudó a nivel inicial en todo el país y el 18 de mayo los niños de primero a tercero de escuela, con excepción de Montevideo y Canelones, donde se prevé volver a la presencialidad el 7 de junio (dos meses luego del cierre de las aulas). A partir del 14 de junio, en tanto, se espera retomar la educación presencial para los niños de cuarto a sexto de escuela en todo el país salvo en la capital y Canelones, donde está previsto para el 21 de junio.

Una maestra trabaja con una niña preescolar en una escuela pública de Montevideo, el 11 de agosto de 2020 (Pablo Porciuncula / AFP)

Si bien el GACH había sugerido establecer el teletrabajo en el sector público y privado no esencial, el gobierno únicamente impuso el trabajo a distancia en oficinas públicas y exhortó “a extremar esta práctica en el sector privado” (22ª), por lo que la medida se aplicó parcialmente.

En relación a las “medidas específicas de apoyo a individuos social o médicamente vulnerables” (23ª) recomendadas por los asesores, se determinó que “el teletrabajo para los mayores de 65 años en el sector público” fuera obligatorio y que se aplicara “el subsidio por enfermedad a los mayores de 65 años en el sector privado”. Además, se establecieronplanes de contingencia para los residenciales de larga estadía” que determinan qué se debe hacer ante un caso positivo del virus en residentes y/o en trabajadores, qué vestimenta deben utilizar los funcionarios en los establecimientos y medidas de higiene que deben adoptarse, entre otros aspectos.

En las cárceles se implementó un protocolo que regula las visitas y que prevé que ante un caso positivo de covid-19 el recluso sea aislado “inmediatamente en un alojamiento acondicionado especialmente en cada establecimiento”. A su vez, también se implementó la vacunación contra el covid-19 en cárceles.

Restricciones de movimiento

Una de las sugerencias del GACH en febrero de 2021 fue la de imponer “restricciones más estrictas de ingreso al país” (24ª).

Desde el inicio de la pandemia, las restricciones más duras para la entrada de personas a Uruguay fueron las que estuvieron vigentes del 21 de diciembre al 27 de enero de 2021. Éstas impedían el ingreso de personas cualquiera fuera su nacionalidad a excepción de “aquellos uruguayos o residentes” que al 16 de diciembre de 2020 (o al 6 de enero, cuando se prolongó la medida inicialmente prevista por 20 días) hubieran adquirido sus pasajes o quienes trabajaran en transporte de carga. A fin de enero, se volvió a flexibilizar el ingreso de ciudadanos uruguayos y de quienes tuvieran residencia en el país, además de excepciones específicas. Por lo tanto, aunque el país impuso unas medidas muy restrictivas durante parte de diciembre y enero, en marzo no reforzó las restricciones, como pedía el GACH.

Tampoco se adoptó la medida (25ª) de evitar la movilidad entre departamentos (algo que incluso fue desestimado por el ministro de Turismo), ni la restricción de la circulación entre las 00H00 y las 06H00 (26ª). En cuanto a “la recomendación de quedarse en casa en forma extensiva” (27ª), esta sí fue impulsada al inicio de la pandemia, pero en diciembre fue desestimada por el presidente: "El 'quedate en casa' está desgastado, cada uno sabe lo que puede hacer". En marzo de 2021 el concepto fue sustituido por el de “quedate en tu burbuja”.

Así, si bien Lacalle Pou aseguró durante la entrevista que las únicas recomendaciones que no se tomaron fueron las referidas a la restricción de la circulación interdepartamental y la circulación nocturna junto con el cierre de bares y restaurantes, AFP Factual halló que tampoco se aplicó en su totalidad la sugerencia de implementar una “comunicación efectiva” en relación al covid-19 ni la estrategia de rastreo, ya que se abandonó a mediados de abril.

Del mismo modo, no se tomó en cuenta la recomendación de aforar el transporte departamental, la suspensión de los deportes profesionales, la obligación a privados de trabajar a distancia, el límite a las reuniones sociales, el establecimiento de restricciones más estrictas para el ingreso al país y la recomendación de quedarse en casa de forma extensiva.

Algunos integrantes del GACH, por su parte, manifestaron su malestar luego de los dichos de Lacalle Pou "por faltar a la verdad tergiversando datos reales” y su coordinador, Rafael Radi, anunció que se prepara un "fin de ciclo" del grupo asesor.

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