Todas las medidas de prevención contra el covid-19 son complementarias, la vacuna también

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Un meme que cuestiona la adopción de algunas de las medidas más importantes de contención de la pandemia de covid-19 —uso de mascarillas, distanciamiento social y aislamiento— y finalmente pregunta por qué serán aplicadas las vacunas si las medidas anteriores funcionan ha sido compartido más de 12.000 veces en redes sociales desde el 13 de septiembre de 2020. Pero los cuestionamientos son incorrectos, pues las medidas son acciones complementarias y según expertos consultados la contención de la pandemia depende de la inmunización.

“Si las mascarillas te protegen ¿por qué 2 metros de distancia? Si la distancia te protege ¿por qué las mascarillas? Si ambos te protegen ¿por qué el confinamiento? Si ambos te protegen ¿por qué la vacunación? Si la vacuna es segura ¿por qué hay una renuncia de responsabilidad por daños de la vacuna?”, cuestionan publicaciones en Facebook (1, 2, 3), Twitter (1, 2) e Instagram (1, 2).

Captura de pantalla de una publicación en Facebook tomada el 16 de febrero de 2021

Las entradas cuestionan la utilidad de algunas de las medidas adoptadas en el mundo para contener la pandemia del coronavirus detectado por primera vez en Wuhan, China, en diciembre de 2019 y que ha causado la muerte de más de 2,4 millones de personas.
 

Mascarillas y distanciamiento

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de mascarillas en este documento, periódicamente actualizado, afirmando que forma parte de un grupo de “medidas de prevención y control para limitar la propagación del SARS-CoV-2, el virus que causa covid-19. Una mascarilla por si sola, incluso cuando se usa correctamente, es insuficiente para proteger adecuadamente o controlar la fuente” de la enfermedad.

El organismo señala que otras acciones preventivas son el lavado de manos, el distanciamiento de por lo menos un metro, evitar tocarse la cara, una ventilación adecuada en los lugares cerrados, realización de pruebas, cuarentena y aislamiento. 

En esa misma guía, la OMS cita un estudio publicado en junio de 2020 en la revista científica The Lancet en el que sus autores concluyen que el distanciamiento social o el uso de mascarillas y protectores oculares contribuyen en la disminución del riesgo de contagio por coronavirus.

En diciembre, Mayo Clinic publicó el resultado de una investigación que confirma la importante función de las mascarillas y el distanciamiento con el fin de reducir el contacto con partículas posiblemente contaminantes a niveles mínimos, ayudando a frenar la propagación del covid-19.

Para Flávio Fonseca, profesor del Departamento de Microbiología, investigador del Centro de Tecnología en Vacunas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) y presidente de la Sociedad Brasileña de Virología (SBV), “ninguna medida por sí sola es 100% eficaz”.

Al ser consultado por el equipo de verificación de la AFP, el médico infectólogo del Hospital de Clínicas de la Universidad de Sao Paulo (USP) Evaldo Stanislau se pronunció en el mismo sentido: “Las medidas son complementarias. A veces solo el distanciamiento no es suficiente porque si tienes una carga viral muy alta o si estás hablando muy fuerte, cantando o gritando, eventualmente la partícula puede recorrer un largo camino, entonces el distanciamiento es una medida esencial e importante, pero necesita la ayuda de la mascarilla”.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos tienen una orientación similar: “La mascarilla no es un sustituto para el distanciamiento. Las mascarillas deben utilizarse además de permanecer a por lo menos seis pies [1,8 metros] de distancia, especialmente en espacios cerrados con personas que no viven contigo”

Paulo Lotufo, epidemiólogo y profesor en la Facultad de Medicina de la USP, explicó al equipo de verificación de la AFP en Brasil: “Las mascarillas te impiden transmitir mucho más que infectarte, la distancia es defensiva”.

Fonseca concuerda: “Esta mascarilla de tela que usamos protege a los demás porque si la persona que lleva la mascarilla tose, estornuda o incluso cuando habla, las gotitas de saliva que elimina quedan retenidas dentro de la mascarilla. Por eso es importante que ambas personas usen una máscara, porque se protegen mutuamente”.

En octubre de 2020, el Instituto Pasteur de Montevideo publicó una secuencia de tuits mostrando cómo cada medida adoptada es como un “filtro” para evitar el contagio por el nuevo coronavirus, usando el Modelo de Queso Suizo.

Ratifica Stanislau: “Se necesitan medidas complementarias, una u otra pueden funcionar en situaciones definidas, pero como no controlamos todos los factores involucrados, es mejor que tengamos los dos”.

Confinamiento

De acuerdo con Fonseca, “el confinamiento se ha decretado cuando el número de casos llega a un límite que comienza a poner en riesgo la efectividad del sistema de salud para cuidar a las personas enfermas. Eso ocurre cuando las intervenciones no farmacológicas no fueron adecuadas, teniendo un número excesivo de casos”.

Eso es lo que está pasando en diferentes países del mundo (1, 2, 3), donde las personas intentan conseguir lugares en los hospitales, pero no están disponibles.

Sobre el confinamiento, tanto Stanislau como Lotufo usan como ejemplo el caso de Reino Unido, que el 5 de enero de 2021 inició su tercer confinamiento para intentar contener una ola de contagios debido a una nueva variante del coronavirus, mucho más transmisible, según estudios científicos.

Lotufo cita el confinamiento impuesto por Reino Unido como una forma de reducir “la movilidad urbana, el mayor problema de contagio, donde la mascarilla y el distanciamiento dejan de funcionar, como ocurre en el metro”.

Un peatón camina junto a un restaurante cerrado en Londres, el 12 de febrero de 2021 durante el tercer confinamiento británico ((Tolga Akmen / AFP))

Para Stanislau, el confinamiento es como “apagar el interruptor principal” cuando ocurre un corto circuito.

El médico infectólogo del Hospital de Clínicas de la USP también señaló que el confinamiento es una medida extrema, cuya intención principal es conseguir el “aplanamiento de la curva” de contagios y disminuir la circulación del virus.

“¿Cómo vas a intentar retomar el control a la salida del confinamiento? Con mascarillas, con distanciamiento, con higiene, con ventilación y, en el caso de Inglaterra, con una vacuna”, concluyó el especialista.

Las vacunas contra el covid-19

Las imágenes viralizadas terminan preguntando el motivo por el cual las personas deberían vacunarse si las mascarillas, el distanciamiento social y el confinamiento funcionan. Además, cuestionan si las inmunizaciones son seguras, ya que las farmacéuticas supuestamente aplican una “cláusula de no responsabilidad”.

Sobre la necesidad de vacunar a la población, incluso con las medidas mencionadas anteriormente, los especialistas concuerdan: para salir de la pandemia las vacunas son esenciales.

“El primer objetivo de la vacuna es que no te mueras de covid-19, que no tengas la forma grave, y todas las personas vacunadas están protegidas contra la forma grave”, puntualiza Stanislau, quien continúa: “Una vacuna tiene como finalidad una protección colectiva, continua, mantenida, efectiva y controlada para cumplir todos los objetivos: evitar la forma grave, evitar la infección y evitar el contagio de una persona a otra”.

Stanislau añade también que la vacunación es la única manera de que el covid-19 no sea más un problema de salud pública. 

Para Lotufo, las acciones son complementarias: “Solamente abandonaremos las mascarillas y el distanciamiento cuando haya una proporción de personas ya vacunadas”.

El presidente de la SBV apunta: sin una vacuna contra el covid-19, “tendríamos que pasar el resto de nuestras vidas en confinamiento, con distanciamiento y usando mascarillas, y nadie quiere eso”.

“Solo existe una pandemia, una epidemia, cuando el virus está circulando. La única forma de impedir la circulación es impedir que las personas se infecten. Una vacuna, dentro de las acciones de salud pública, es la mejor alternativa para bloquear la transmisión de una persona hacia otra, es decir, para bloquear la pandemia”, señaló a la AFP. 

La OMS tiene una página dedicada a explicar, entre otros aspectos, cómo funcionan, cómo se desarrollaron y cómo se distribuyen las vacunas contra el covid-19. 

Fonseca, investigador del Centro de Tecnología de Vacunas de la UFMG, indica que no hay medicamento o vacuna sin efectos adversos. “Las vacunas generadas contra el covid-19 no tienen nada diferente en relación con las vacunas o los medicamentos que ya existen. Y al igual que con los medicamentos y las vacunas que ya usamos, las empresas que los producen se eximen de los efectos secundarios”, los cuales están previstos.

Y esto es lo que dice Stanislau sobre la cláusula de confidencialidad: “Es un mecanismo de defensa que cualquiera hace, con cualquier contrato, esto es algo estándar”.

En resumen, las acciones citadas en las publicaciones viralizadas no son excluyentes, sino que comprenden una serie de medidas tomadas con el objetivo de contener la pandemia del covid-19.

EDIT 19/02: Corrige fecha de publicación.
Traducción y adaptación
COVID-19 VACUNAS