Los supuestos crematorios distribuidos en la pandemia son en realidad equipos industriales

Copyright AFP 2017-2020. Todos los derechos reservados.

Desde el 12 de noviembre circula en redes sociales un video en el que se observan unos grandes artefactos industriales mientras la voz de una mujer asegura que son “las nuevas cámaras crematorias modernas” enviadas a Argentina y otros países para los muertos que se produzcan luego de la vacunación contra el covid-19. La historia es falsa: en realidad, la secuencia muestra equipamiento industrial para el secado de forrajes estacionado en un puerto español a la espera de ser despachado a Rumania.

La secuencia, de casi un minuto y medio, fue compartida cientos de veces en Facebook (1 y 2), Twitter (1 y 2) y también fue enviado al WhatsApp de AFP Factual para su análisis. En ella, una voz en off asegura que las grandes estructuras son cámaras crematorias enviadas “a todos los países que tienen obedientemente pandemia, cuarentena y vacunación obligatoria”. “Se sabe que, posteriormente, los humanos que recibamos esas vacunas partiremos”, afirma.

La narración continúa: “Entonces, para no tener que ocupar lugares en cementerios, para que no haya preguntas, para que no haya autopsias, para que nadie sepa nada, se está manejando esto. Esto es lo nuevo que le llegó a la Argentina misteriosamente y silenciosamente pero se está distribuyendo a todas las naciones obedientes al nuevo orden mundial”.

Otras publicaciones (1, 2 y 3) incluyen textos con un mensaje muy similar pero en vez del video usan capturas de pantalla del mismo.

Captura de pantalla realizada el 13 de noviembre de 2020 de una publicación en Twitter

Una búsqueda con la herramienta CrowdTangle revela que el mismo video (1 y 2), en una versión más corta, circula desde unos 10 días antes, en entradas que aseguran que se trata de hornos crematorios en Tarragona, España, pero en la secuencia se oye una una voz masculina que dice: “Y tal cual te he contado, son hornos bastante grandes, bastante potentes, y no es uno, sino unos cuantos, unos cuantos, acojona, ¿eh? Aquí hay una previsión de muertos importante”.

Un logo verde

Al primer segundo de la secuencia, impreso sobre uno de los artefactos que se muestran, se puede ver un logo verde que reza “APISA”. Una búsqueda en Google de este término revela que es el nombre de una firma española dedicada al “deshidratado de forraje, secado y almacenado de cereal y tratamientos de la biomasa desde 1972”.

Juan José Ayerbe Pejon, uno de los propietarios de APISA, explicó a AFP Factual en un correo electrónico: “En el video se ven los componentes de unas cámaras de combustión para biomasa, combustible ecológico normalmente formado por residuos agrícolas y /o forestales que de otro modo serían basura”. El empresario señaló que estas cámaras “se destinan a la generación de aire caliente para el secado de alfalfa y otros forrajes”.

Además, detalló que al momento de la grabación, las cámaras estaban en el puerto de Tarragona esperando ser cargados en un barco con destino a Rumania.

En el sitio web de la compañía se pueden ver fotografías de estos generadores de aire caliente, que tienen características muy similares a los del video viralizado, como se observa en la siguiente comparación:

Comparación realizada el 13 de noviembre de 2020 entre el video publicado en Twitter (izquierda) y una fotografía del sitio web de APISA

En respuesta a un tuit que luego fue eliminado, la autoridad portuaria de Tarragona también rechazó el 3 de noviembre pasado las versiones que circulan en redes sociales, explicando que los del video “son equipamientos industriales fabricados en Aragón para la deshidratación de forrajes con destino a Rumania”.

Esta desinformación también fue verificada en España por Newtral y Maldita.

En conclusión, el video de los supuestos hornos crematorios enviados a Argentina y otros países durante la pandemia en realidad muestra equipamientos industriales para el agro producidos en España que fueron grabados mientras estaban en el puerto de Tarragona a ser exportados con destino a Rumania. 

CORONAVIRUS