El texto de un tribunal de Lisboa sobre 152 muertes no habla de todas aquéllas registradas por covid-19

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Dos artículos en medios digitales y varias publicaciones en redes sociales afirmaban que el Tribunal Administrativo del Círculo de Lisboa registró 152 muertes por covid-19 “en vez de 17.000”, y han sido compartidos más de 1.500 veces en varias plataformas desde el 28 de junio de 2021. Pero lo que dicen es falso: el extracto del documento difundido en redes se refiere solo a las muertes certificadas por médicos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que depende del Ministerio de Justicia. La mayoría de los fallecimientos por coronavirus en Portugal los certifican médicos que no están vinculados a ese Instituto.

“Una sentencia del Tribunal de Lisboa dictamina que solo el 0,9% de los ‘casos verificados’ murieron realmente de COVID en Portugal: 152 personas en vez de 17.000”, titulan dos artículos publicados en medios digitales, aunque la información circuló también en Telegram y Twitter (1). El contenido fue compartido, además, en portugués, inglés, alemán, francés, sueco, italiano, hebreo, eslovaco, bengalí y finlandés.

Captura de pantalla de una publicación en internet, realizada el 8 de julio de 2021

El contenido del texto sale del proceso 525/21.4BELSB, del Tribunal Administrativo del Círculo de Lisboa, con fecha del 19 de mayo de 2021. El extracto en concreto citado en redes, en un análisis de datos, establece que hay 152 certificados de muerte por coronavirus en Portugal del 1 de enero de 2020 al 18 de abril de 2021.

El texto, difundido en su totalidad por algunos sitios web, afirma que se refiere a los fallecimientos certificados por médicos que trabajan bajo la tutela del Ministerio de Justicia portugués, a través del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF).

“Después del análisis de la base réplica del SICO, desde 01-01-2020 hasta 18.04.2021, conseguimos comprobar hasta el momento las siguientes distribuciones: Entre 2020 y 2021 fueron emitidos 152 certificados de defunción por los médicos que trabajan bajo la tutela del Ministerio de Justicia (INMLCF) cuya causa básica de muerte fue debido al COVID 19, de acuerdo con la siguiente distribución: De los 152 certificados de defunción, en 132 muertes la causa básica fue 0071 (COVID 19-virus identificado) y en 20 muertes la causa básica fue U072 (COVID 19 no identificado en laboratorio)”, establece en la página 7 el documento.

El Instituto al que se refiere el texto es una entidad entre cuyas funciones está la de “cooperar con los tribunales, con el Ministerio Público [Fiscalía] y con los órganos de Policía criminal y demás servicios y entidades que intervienen en el sistema de administración de Justicia, realizando los exámenes y las pruebas de medicina legal y forenses que les fueran solicitados", establece el propio centro.

Los médicos de este instituto realizan pruebas, investigaciones y exámenes en laboratorio, además de autopsias médicas “teniendo como objetivo esclarecer la causa de la muerte y las circunstancias en que se produjo, en los casos de muerte violenta o de causa ignorada, estableciéndose el diagnóstico diferencial entre muerte natural, suicidio, homicidio y accidente (y otros exámenes de cadáveres, por ejemplo de antropología forense, sea para fines de diagnóstico diferencial de la causa de muerte, sea para fines de identificación)”.

El equipo de verificación de la AFP intentó confirmar la autenticidad del documento con el Tribunal Administrativo del Círculo de Lisboa, pero no pudo acceder al expediente en cuestión. Tampoco fue posible consultar el documento en el sistema judicial, porque solo están disponibles los expedientes de junio y julio de 2021. No obstante, el Ministerio de Justicia de Portugal respondió a la AFP que una “gran mayoría de los certificados de defunción que son emitidos y posteriormente codificados por la DGS [Dirección General de Salud] son emitidos por médicos vinculados al Ministerio de Salud” y no por los que trabajan para el Ministerio de Justicia. Según la fuente ministerial, el texto oficial no contradice las estadísticas oficiales del país.

El ministerio explicó: “El 18/04/2021 habían sido identificados por el equipo de registro de la DGS, efectivamente, 152 certificados de defunción relativos al Covid-19 por los médicos que trabajan bajo la tutela del Ministerio de Justicia. No se observó ninguna discrepancia. Hasta ese mismo día, 18/04/2021, habían sido registradas un total de 16.945 muertes por Covid-19. Cabe señalar que las autopsias médico-legales realizadas por los médicos que trabajan bajo la tutela del Ministerio de Justicia se realizan en casos de muerte violenta o causa ignorada, salvo si hubiera informaciones clínicas suficientes que, asociadas con el resto de elementos, permitiesen concluir, con seguridad, la inexistencia de sospecha de crimen. O sea, las autopsias médico-legales se dirigen a apoyar la investigación criminal, no siendo, por regla general, realizadas en las situaciones de muerte natural por Covid-19”.

Los datos oficiales sobre la incidencia del covid-19 en Portugal son consolidados y divulgados por la DGS, vinculada al Ministerio de Salud y con autoridad administrativa, que utiliza varias bases de datos para el control y la vigilancia epidemiológica.

Una de las fuentes utilizadas por la DGS es el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave), que aporta datos sobre casos confirmados de covid-19.

Las defunciones en Portugal se registran mediante el SICO, Sistema de Información de Certificados de Óbito, creado en 2014 y que concentra todas las informaciones sobre mortalidad en el país ibérico. “El SICO es el sistema de información de mortalidad en Portugal, basado en el registro electrónico de certificados de defunción, hecho por médicos en el ejercicio de su profesión, de acuerdo con el marco legal en vigor”, explica el propio organismo.

El SICO debe ser utilizado por todos los médicos en Portugal, por lo tanto, la base de datos, administrada por la DGS, reúne los certificados de defunción emitidos por médicos de todo el país, no solamente los del Ministerio de Justicia a través del INMLCF, por ejemplo.

Un trabajador del cementerio de Alto de Sao Joao, en Lisboa junto a dos ataúdes de víctimas del coronavirus, el 18 de febrero de 2021 ( AFP / Patricia de Melo Moreira)

El documento citado por los artículos virales expone los datos a petición de un grupo de solicitantes (cuyos nombres aparecen tachados en las publicaciones) al tribunal para que la DGS pusiese a su disposición un “conjunto de informes, dictámenes y publicaciones de carácter científico relacionados con el covid-19”.

El texto judicial no dice en ningún lado que los 152 fueran todos los fallecimientos registrados por coronavirus en Portugal. La DGS y el Ministerio de Salud (identificados en el informe como “requeridos”) se refieren exclusivamente a los certificados de defunción emitidos por el INMLCF tras la solicitud, por parte de los demandantes, respecto a “información/reporte sobre el número de muertes en Portugal, desde el inicio de la declarada pandemia, causadas por la infección de SARS-CoV2, habiendo sido objetiva la causa de muerte y legalmente comprobada por la autopsia a los cadáveres”.

El coronavirus en Portugal

Según el informe de la DGS, al 7 de julio de 2021, Portugal había acumulado 17.118 muertes por el nuevo coronavirus desde el inicio de la pandemia.

Captura de pantalla del informe sobre coronavirus en Portugal, realizada el 8 de julio de 2021

A principios de 2021, Portugal registró la tasa de mortalidad por covid-19 más elevada de Europa, con 362,9 muertes por millón de habitantes, según datos del Centro Europeo de Prevención y Control de las Enfermedades (ECDC) de la última semana de enero de ese año. El número de casos diarios no comenzó a disminuir hasta mediados de febrero.

El 1 de julio de 2021, el Gobierno portugués impuso de nuevo el toque de queda en 45 municipios del país, tras un aumento de casos la semana anterior. Según la ministra de Estado y la Presidencia, Mariana Vieira da Silva, “la evolución de la incidencia es significativamente más alta y creciente en los grupos de los 14 a los 29 años, 30 a 34 años y 0 a 14 años, y todavía es elevada de los 45 a los 49 años, [sin embargo] es significativamente más baja en los grupos de edad ya vacunados”.

EDIT 08/07/2021: sustituye dos palabras en el título
16 de julio de 2021 Corrige número de página y enlace en el párrafo 5º.
Traducción y adaptación
COVID-19