Los escrutinios en Colombia usan actas físicas de conteo de votos, no las versiones digitalizadas
- Publicado el 24 de junio de 2026 a las 18:33
- Modificado el 24 de junio de 2026 a las 18:36
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- Por Andres MARTINEZ, AFP Colombia
El opositor Abelardo de la Espriella resultó ganador de las elecciones presidenciales del 21 de junio de 2026 en Colombia, con un estrecho margen sobre el oficialista Iván Cepeda. Tras los comicios, usuarios en redes afirmaron que las actas de conteo de votos con las que adelantan los escrutinios habrían sido alteradas al digitalizarse. Los mensajes, amplificados por el presidente Gustavo Petro, se han compartido más de 8.000 veces. Sin embargo, el escrutinio, en el que participan jueces y testigos, se realiza con las actas físicas que diligencian los jurados de mesa el día de los comicios.
“Están contando formularios E14 alterados ya”, afirmó el presidente Gustavo Petro en X el 22 de junio, mientras se llevaban a cabo los escrutinios. También hizo reclamos sobre el software usado durante el proceso electoral, un tema ya verificado por AFP Factual.
Un día después advirtió: “Ya se sabe que los algoritmos que suspendieron de la metabase del E14 como La estampilla de la historia y el candado Hash si permitieron cambiar formularios E14 ya puestos”.
Los formularios E-14 a los que se refiere Petro son las actas en las que se consignan los resultados de cada mesa de votación en Colombia.
Los vocales de mesa diligencian a mano tres copias idénticas, de “transmisión”, de “delegados” y de “claveros”, una vez se cierran las urnas.
Las tres copias son escaneadas y, una vez digitalizadas, son publicadas en el sitio web de la Registraduría Nacional, entidad a cargo de las votaciones, donde pueden ser consultadas por los ciudadanos.
El código “hash”
En una de sus publicaciones, Petro adjunta un video en el que una persona muestra que un acta de una mesa de votación en Bogotá fue publicada dos veces en el sitio web de la Registraduría. La primera vez con una página “no digitalizada” y luego corregida.
En la secuencia, difundida por otros usuarios en X, Instagram, TikTok y Facebook (1, 2), el usuario muestra que los dos archivos tenían distintos “hash”, un código alfanumérico que identifica un documento, lo que supuestamente probaría una irregularidad.
Sin embargo, un “hash” diferente no prueba un fraude electoral, solo da cuenta de que son dos archivos distintos: uno incompleto y otro corregido.
“No hace falta verificar el hash para saber que es un archivo diferente, se ve. Son dos versiones del archivo, una no está completa porque probablemente tuvo problemas en el escaneo o la transmisión”, explicó a AFP Factual el experto en ciberseguridad Gilber Corrales, docente de la Universidad Autónoma de Occidente, de Cali, y auditor electoral.
“Lo que se debe hacer para detectar alguna irregularidad es comparar la información de las otras dos versiones de las actas y con la que haya recopilado el testigo de esa mesa. Antes de eso, no se puede afirmar que haya una situación que deba ser investigada”, añadió Corrales.
Escrutinios
En todo caso, los escrutinios de las votaciones no se hacen revisando las versiones de actas digitalizadas en el sitio web de la Registraduría, sino con los formularios físicos diligenciados por los vocales de mesa.
“Las actas se digitalizan por un mecanismo de transparencia, pero esa no es la información que elige a un candidato, sino la copia que va al escrutinio”, explicó Corrales.
Después de contar los votos, los jurados entregan uno de los E-14 a los “claveros”, personas encargadas de guardar el material electoral en una bolsa sellada llamada arca triclave.
Allí se adjuntan los votos, las actas de registro de asistencia y el resto de documentos para llevarlos a los centros de escrutinio, donde son recibidos por comisiones compuestas por jueces, notarios y registradores de instrumentos públicos, acompañados de observadores internacionales y testigos de cada organización política.
“En este punto, los representantes de cada partido pueden advertir que sus testigos encontraron irregularidades en algunas mesas, y la comisión vuelve a contar esos votos”, precisó a la AFP Yann Basset, director del Centro de Estudios de la Democracia de la Universidad del Rosario, de Bogotá, en una verificación anterior.
Todo se hace usando las actas físicas diligenciadas por los jurados, de acuerdo al artículo 163 del Código Electoral colombiano, confirmó a AFP Factual Frey Muñoz, subdirector de la oenegé Misión de Observación Electoral (MOE).
La Registraduría también aclaró que el escrutinio “se realiza sobre las actas físicas de los E-14, diligenciadas por los jurados de votación al cierre de la jornada electoral, las cuales constituyen el documento base para presentar reclamaciones, realizar verificaciones y consolidar los resultados oficiales”.
La excepción son las actas diligenciadas en las votaciones en el exterior, que sí son enviadas digitalmente a las comisiones, de acuerdo con el artículo 6 de la ley 163 de 1994.
La misión de observación electoral de la Unión Europea y la oenegé estadounidense Centro Carter descartaron irregularidades en el balotaje colombiano.
Este artículo forma parte de El Filtro, una iniciativa colaborativa de El Tiempo y AFP Factual.
Referencias:
- Video sobre formularios E-14
- Labor de los “claveros”
- Explicación de la Registraduría en X
- Ley 163 de 1994
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