El dióxido de cloro es peligroso para la salud y no está demostrado que cure el cáncer

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El dióxido de cloro no cura el cáncer, al contrario de lo que afirman publicaciones compartidas más de 100 veces en redes sociales desde el 5 de julio de 2022. Estas difunden un video de una charla de 2018 del oncólogo francés Laurent Schwartz, en la que cuenta el caso de un paciente con cáncer de páncreas que se curó sin quimioterapia. En realidad, no hay evidencia científica de alguna capacidad curativa del dióxido de cloro y las autoridades sanitarias de varios países y expertos consultados por la AFP alertan de que su consumo puede ser perjudicial para la salud.

Laurent Schwartz: Médico Oncólogo en la AP-HP (Asistencia Pública- Hospitales de París) e investigador de la Escuela Politécnica. Considera el cáncer como una enfermedad del metabolismo de las células tumorales, relacionada con un trastorno de las enzimas. TRATAMIENTO DE DIÓXIDO DE CLORO, EFICAZ PARA TODO TIPO DE CÁNCERES Y TUMORES. Junto a ello es muy importante reducir el consumo de azúcares. EL CÁNCER TIENE SOLUCIÓN”, señalan entradas en Facebook (1, 2), Twitter (1) y Telegram (1).

También hay publicaciones que comparten versiones más largas de la grabación, de hasta 10 minutos. 

Captura de pantalla de una publicación de Facebook hecha el 9 de septiembre de 2022

El dióxido de cloro o “CDS” es un compuesto químico resultante de la combinación de clorito sódico y ácido clorhídrico, en algunos casos fabricado de manera casera.

Como explica la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos, se trata de “un gas que no ocurre naturalmente en el ambiente” y que “se usa para desinfectar el agua potable”.

Schwartz, por su parte, aparece listado en AP-HP como encargado de radioterapia y pediatra de urgencias infantiles en el hospital Ambroise-Paré de Boulogne-Billancourt (Francia). Las declaraciones del vídeo las realizó en 2018 en el evento Congreso Futuro, en el que hizo una presentación sobre “Nuevas terapias para combatir el cáncer”.

No hay pruebas de que el dióxido de cloro cure el cáncer

En 2017, Schwartz publicó un estudio titulado “El dióxido de cloro como posible complemento del tratamiento metabólico” en el que establecía que ese compuesto “es una entidad química poco estudiada” y que “es posible” que al añadirlo al tratamiento metabólico -un tipo de terapia que se basa en estrictos regímenes dietéticos y de desintoxicación para prevenir y tratar el cáncer- “aumente la respuesta”. 

Sin embargo, Robert McWilliams, médico del Centro Oncológico de la Clínica Mayo en Rochester (Minnesota, Estados Unidos), señaló el 8 de septiembre de 2022 a la AFP que el estudio de Schwartz  “se compone de dos informes de casos, que comprende el nivel más bajo de evidencia en la literatura médica”. “No existe un ensayo clínico formal que determine la seguridad o evalúe las medidas estándar de eficacia. Los dos pacientes tuvieron múltiples intervenciones diferentes, no solo el dióxido de cloro”, explicó. El propio informe de Schwartz reconoce que exponen una teoría que aún no está probada. 

Además, el experto recordó que “no hay evidencia, y mucho menos prueba, de que el dióxido de cloro trate el cáncer”. “No se ha estudiado formalmente y no hay indicios de que deba estudiarse. No recomendaría este tratamiento a ningún paciente, especialmente en lugar de medicamentos que han demostrado ser beneficiosos”, añadió.

Sobre Schwartz, McWilliams también señaló que “es un oncólogo radioterapeuta capacitado, no un oncólogo médico”.

No es la primera vez que se anuncia que el dióxido de cloro es la solución para distintas enfermedades. De hecho, la AFP también ha desmentido que cura el coronavirus, la esclerosis múltiple y la hepatitis.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aseguró no tener “conocimiento de ninguna investigación que demuestre que estos productos sean seguros o eficaces para tratar enfermedad alguna”. 

Además, advirtió que el remedio se promueve en redes sociales “para tratar el autismo, el cáncer, el VIH/SIDA, la hepatitis y la gripe, entre otras enfermedades” y, sin embargo, “su uso no está aprobado”.

Lo mismo explicó la agencia suiza de medicamentos, Swissmedic, en septiembre de 2020: “Los supuestos efectos de este preparado frente a enfermedades graves como el autismo, la malaria, el cáncer, el SIDA o, más recientemente, infecciones por el coronavirus, no son plausibles ni corroborados por estudios en cuyo contexto se habría analizado seriamente su eficacia y su seguridad”.

Un radiólogo con un paciente que se somete a una resonancia magnética en 2019 en el Hospital Mondor de Creteil, Francia ( AFP / STEPHANE DE SAKUTIN)

Autoridades sanitarias alertan de que es peligroso para la salud

McWilliams, que recomendó “encarecidamente” que “nadie ingiera el dióxido de cloro por ningún motivo”, alertó de que se trata de “un químico venenoso que se usa para blanquear y como desinfectante”. “Incluso es ilegal transportar este químico en muchos países, debido a su inestabilidad y naturaleza peligrosa”, añadió.

De hecho, autoridades sanitarias de diferentes países han avisado sobre los riesgos de ingerir esta sustancia química. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala en su sitio web que “no hay evidencia” sobre la eficacia del dióxido de cloro y su ingesta o inhalación “podría ocasionar graves efectos adversos”.

El dióxido de cloro forma parte de la lista de sustancias peligrosas de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA, por sus siglas en inglés).

También en Canadá, el Departamento de Salud alertó a la población en un comunicado el 30 de noviembre de 2018 sobre el riesgo del MMS y aclaró que no está permitida su comercialización en ese país.

En Perú, el Ministerio de Salud lanzó una alerta advirtiendo contra su ingesta en 2019, lo mismo que en Ecuador, Colombia y Paraguay en 2020 y 2021.

Por su parte, la Agencia Española del Medicamento ordenó en 2010 “la retirada del mercado de todos los ejemplares” de MMS, señalando que “el citado producto no [había] sido objeto de evaluación y autorización previa a su comercialización”.

Daniel Pérez, epidemiólogo del Hospital de Infectología de La Raza en Ciudad de México, ya explicó a AFP Factual en otra verificación el 16 de abril de 2020 que inyectar, respirar o ingerir soluciones con dióxido de cloro puede causar efectos adversos a la salud. 

También advirtió a la AFP de sus efectos adversos Cristian Paredes, docente de Química y Farmacia de la Universidad Católica en Santiago de Chile, que señaló el 16 de abril de 2020 que “la concentración de este producto es monitorizada constantemente en las plantas potabilizadoras”, pero no es recomendable su uso inyectado o por vía oral porque puede causar la muerte.

Por el lado más químico, la sustancia está muy emparentada con el hipoclorito de sodio (cloro, lavandina o lejía) y puede producir el mismo daño a los tejidos, si de por sí el cloro comercializado es capaz de generar daños en el tejido de las manos, ingerido puede ser altamente dañino, dejando secuelas graves o incluso la muerte”, ahondó.

13 de septiembre de 2022 Corrige fecha en que empezaron a circular las publicaciones.