Ley anti inflación de EEUU no sube impuestos directos a quien gana menos de US$ 400.000 al año

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La Ley de Reducción de la Inflación de Estados Unidos aprobada en agosto de 2022 no contiene aumentos de impuestos directos para quienes reciban ingresos de menos de 400.000 dólares al año. Sin embargo, políticos y publicaciones compartidas desde el 8 de agosto en redes sociales aseguran que esta norma, una versión simplificada de la legislación Build Back Better del presidente Joe Biden, sí aumentará lo que tengan que pagar esos ciudadanos. Los expertos y los informes independientes sostienen que la ley no contiene subidas directas, pero que indirectamente puede tener un impacto económico adverso en los hogares.

El proyecto de ley Schumer-Manchin hará subir la inflación y los precios, golpeará a las pequeñas empresas y la fabricación estadounidense, aumentará el precio de la gasolina”, señalan entradas en Facebook (1, 2) que también añaden que aumentará “los impuestos para los estadounidenses en casi todos los tramos impositivos, incluidos aquellos que ganan menos de 400.000 dólares al año”. Las publicaciones también han sido compartidas en Twitter (1), donde aseguran que “bajo la nueva ley, todos los que ganan $30,000 al año o más pagarán más”.

Asimismo, los contenidos fueron difundidos en inglés por usuarios en redes sociales así como por políticos conservadores y grupos de apoyo antes de que el Senado aprobara el proyecto de ley el 7 de agosto.

Captura de pantalla de una publicación de Facebook hecha el 17 de agosto de 2022

La Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés), promulgada por Biden el 17 de agosto de 2022, cuenta con incentivos para las energías renovables, crea un impuesto mínimo del 15% para las grandes empresas y limita el precio de algunos medicamentos. Según las estimaciones, la norma aspira a movilizar unos 430.000 millones de dólares en 10 años y a generar ingresos por unos 740.000 millones.

Sin subida directa de impuestos a la clase media

Biden reiteró en un tuit el 3 de agosto que, con la ley, no habría subida de impuestos para las clases medias, como ya había prometido en otras ocasiones.

Como ya verificó AFP Fact Check, expertos en impuestos e informes independientes dicen que la afirmación de Biden es técnicamente correcta. Sin embargo, es posible que haya consecuencias económicas para los estadounidenses de clase media.

“La declaración de Biden es correcta si se incluyen solo los cambios en los impuestos sobre la renta individuales”, sostuvo Eric Toder, codirector del Centro de Política Fiscal Urban-Brookings (TPC) en el Urban Institute, a la AFP. “Sin embargo, TPC y otras agencias de estimación asignan una carga adicional entre los contribuyentes individuales por los aumentos en el impuesto a las ganancias corporativas”, añadió.

La ley aumenta impuestos a las empresas

Los aumentos de impuestos para la clase media no figuran entre las fuentes de financiación de la Ley de Reducción de la Inflación. El gasto en cambio climático y atención médica se compensa principalmente con un impuesto mínimo del 15% sobre las corporaciones estadounidenses cuyas ganancias “contables” (ingresos informados a los accionistas) superan los 1.000 millones de dólares.

El Comité Conjunto de Impuestos (JCT, por sus siglas en inglés) estima que la disposición afectaría a unas 150 empresas y aumentaría los ingresos federales en 313.000 millones de dólares entre 2023 y 2031.

Pese a que expertos como Marc Goldwein, vicepresidente sénior y director sénior de políticas del Comité para un Presupuesto Federal Responsable (CRFB, por sus siglas en inglés), un grupo que promueve la reducción del déficit, insisten en que “no hay impuestos directos sobre las personas que ganan menos de 400.000 dólares”, en su informe el JCT señala que el coste de las empresas se trasladará a las personas.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firma la Ley de Reducción de la Inflación el 16 de agosto de 2022 ( AFP / Mandel Ngan)

Según su análisis la ley resultaría en un aumento de impuestos federales del 1,4% para todos los niveles de ingresos el próximo año. Pero esas cifras no representan un aumento en las tasas individuales.

“La interpretación de JCT es que el impuesto corporativo mínimo del 15% se trasladaría a las personas”, comentó Steve Ellis, presidente de Taxpayers for Common Sense, una organización de control del presupuesto federal.

Los economistas han debatido durante mucho tiempo hasta qué punto los impuestos corporativos afectan a los trabajadores frente a los accionistas. La JCT asigna el 25% del impuesto corporativo mínimo a los trabajadores y el 75% restante a los propietarios del capital.

Las empresas pueden trasladar el coste a las personas

William G. Gale, codirector del think tank TPC, expresó en un análisis del 2 de agosto que la carga para las personas por el traspaso del coste de las empresas es “relativamente pequeña”, pero que “es suficiente para que las tablas de distribución de JCT reflejen los aumentos de impuestos entre casi todos los grupos de ingresos en un proyecto de ley en el que un aumento del impuesto corporativo es la principal fuente de ingresos”.

Por ejemplo, si las corporaciones se ven afectadas por un nuevo impuesto mínimo, los estadounidenses de clase media que poseen acciones -más de la mitad de los hogares, según un estudio del Pew Research Center- podrían ver rendimientos más bajos de sus planes de jubilación y otras inversiones.

El análisis del comité conjunto muestra que hay muchas personas en los tramos de ingresos más bajos que tienen acciones, ya sea directa o indirectamente, en empresas estadounidenses”, dijo William McBride, vicepresidente de impuestos federales y política económica de la organización Tax Foundation.

Otra de las posibles consecuencias para los ciudadanos, según dijo Toder en un correo electrónico a la AFP, es que las empresas podrían trasladar algunos de los costos adicionales a los trabajadores al reducir la contratación y los salarios.

Aún así, el experto de TPC incidió en que “la gran mayoría de esta carga adicional de impuestos corporativos más altos recae sobre las personas de ingresos altos”.

Beneficios fiscales

Según los expertos contactados por la AFP, el informe del JCT no retrata de forma completa las ramificaciones fiscales de la ley para los estadounidenses de clase media, ya que no tiene en cuenta que esta incluye varios beneficios que pueden ayudar a compensar parte de la carga fiscal.

Entre ellos se encuentran los créditos fiscales para la energía verde, una extensión de los subsidios de la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA) para los estadounidenses de clase media y una disminución en el costo de los medicamentos recetados.

En un comunicado el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, una organización apartidaria sin fines de lucro encargada de analizar las políticas que tienen un impacto fiscal, recogió que “los 64 mil millones de dólares en subsidios ACA por sí solos serían más que suficientes para contrarrestar los aumentos netos de impuestos por debajo de $400,000 en el estudio de JCT”.

Lo mismo opina Goldwein, que aseguró que los estadounidenses de ingresos bajos y de clase media “terminarán con un ingreso disponible más alto en promedio como resultado del proyecto de ley”.

Varios ex secretarios del Tesoro de las administraciones republicanas y demócratas también aseguraron en un comunicado publicado el 3 de agosto que los beneficios de la IRA ayudarían a compensar los costos.

No obstante, no todos hacen la misma evaluación. El análisis de Tax Foundation sobre los efectos distributivos de la norma, que excluye las disposiciones de precios de medicamentos de la ley y su financiamiento adicional para la aplicación del Servicio de Impuestos Internos (IRS), encontró que la legislación aumentaría a corto plazo los ingresos después de haberse deducido los impuestos. Pero a largo plazo los ingresos disminuirían un 0,2%.

Para McBride, esto se debe principalmente al “daño” de la norma a la economía “a través del impuesto sobre las empresas”. “Reduce la economía, reduce las oportunidades laborales, los salarios, etc., lo que afecta a las personas de manera bastante uniforme en toda la escala de ingresos”, dijo.

Por su parte, Toder aseguró que la legislación proporciona “algunos recortes de impuestos para personas de ingresos bajos y medios, principalmente a través de algunas disposiciones de energía”. Pero advirtió que es demasiado pronto para saber cómo afectarán los ingresos a largo plazo.

Inflación y subida de precios de la gasolina

Sobre las afirmaciones que hace el texto de las publicaciones de que la ley generará una mayor inflación y aumentará el precio de la gasolina, Goldwein comentó que se dará lo contrario: “Es probable que la Ley de Reducción de la Inflación reduzca y no aumente la inflación”.

Lo mismo señaló Toder, quien explicó que como el proyecto de ley “reducirá el déficit, aunque sea modestamente, puede reducir ligeramente la inflación”. “Pero cualquier reducción que el proyecto de ley provoque en la inflación probablemente no se notará y será superada por otros acontecimientos”, añadió.

Tampoco afectará, comentó Toder, a los precios de la gasolina, que “son impulsados por los movimientos en los del petróleo, que se determinan en los mercados globales”. Como la norma “tendrá un efecto insignificante en el mercado mundial del petróleo”, según el experto, también tendrá “poco efecto en el precio de la gasolina”.

Por el contrario, McBride llegó a la conclusión de que “debido a que el proyecto de ley reduce de varias maneras la capacidad productiva de la economía a largo plazo, es probable que empeore la inflación”.

Las publicaciones también recogen que la norma golpeará a las pequeñas empresas y la fabricación estadounidense. McBride recordó que en el informe de TaxFundation se calcula que “la fabricación enfrentará un aumento de impuestos de aproximadamente 66 mil millones de dólares solo del impuesto de las ganancias contables, por lo que la fabricación se verá afectada”. También las pequeñas empresas.

Sin embargo, Goldwein defendió que el único impuesto que afecta a las pequeñas empresas es la extensión de un límite sobre lo que se pueden deducir por pérdidas, que ya está vigente hasta 2025. “E incluso esa política no aumentará los impuestos que pagan las pequeñas empresas, solo cambiará el momento”, explicó.

Toder también insistió en que el aumento de impuestos en la norma es “principalmente sobre las grandes corporaciones” por el mínimo del 15%. “Las pequeñas empresas no pagarán este nuevo impuesto”, afirmó.

Traducción y adaptación
Política de EEUU