Sí, un estudio reveló la presencia de arsénico cancerígeno en pollos en 2011; según la FDA no hubo riesgo sanitario, pero se tomaron medidas

Según un artículo publicado el 24 de junio de 2019, la FDA, la autoridad sanitaria en Estados Unidos, confirmó que la carne de pollo contiene arsénico cancerígeno. Sin embargo, la aseveración es imprecisa: retoma un anuncio de 2011 del organismo según el cual, a raíz de un estudio, sí se halló arsénico inorgánico -un cancerígeno- en algunos pollos, pero en cantidades “muy bajas”, lo que, según ésta, "no representaba un riesgo para la salud humana". Consultada por AFP Factual, la FDA aclaró que a la fecha no existen productos con arsénico aprobados por ésta en el mercado.

El 8 de junio de 2011 la Administración de Alimentación y Drogas estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) divulgó un comunicado anunciando que Alpharma, subsidiaria de la estadounidense Pfizer suspendería la venta de la droga animal 3-Nitro (también conocida como Roxarsone) o arsénico orgánico, un producto utilizado por criadores de aves desde 1940 para lograr un aumento de la musculatura del ave, una carne más rosada y una piel más brillante.

Desde entonces han circulado artículos en español con titulares engañosos: “La FDA finalmente admite que la carne de pollo causa cáncer”. La noticia ha resurgido en años posteriores en redes sociales y en diversos idiomas (inglés, francés).

Captura de pantalla del 5 de agosto de 2019 de una publicación con un titular impreciso que se ha hecho viral

Sin embargo, consultada por AFP Factual, la autoridad sanitaria confirmó el 30 de julio que "ya no hay ningún producto para pollos aprobado por la FDA que contenga arsénico" en el mercado estadounidense.

A su vez, informó sobre el último estudio sobre arsénico en pollos: “En 2015 la FDA publicó el reporte de tres análisis de seguimiento para resolver ciertas preguntas surgidas a partir del estudio de 2011. La FDA considera que dichos hallazgos confirman el resultado del reporte de 2011”, señaló, y dirigió al siguiente vínculo para mayor información.

¿Qué explicó la FDA en 2011?

El organismo explicó entonces que la decisión de Pfizer de suspender la venta de la droga animal se basó en un estudio propio, para el que fueron analizados 100 pollos, de los cuales 50 fueron alimentados con 3-Nitro. Como resultado se observó que el arsénico orgánico, administrado como 3-Nitro, se había convertido en arsénico inorgánico en los animales.

Según un artículo de la Agencia estadounidense para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades (ATSDR, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos, el arsénico se encuentra naturalmente en el ambiente. Según los elementos con los que se combine, puede ser arsénico orgánico o inorgánico.  

Cuando se combina por ejemplo con oxígeno, cloro y azufre, "se conoce como arsénico inorgánico. El arsénico combinado con carbono e hidrógeno se conoce como arsénico orgánico", precisa la ATSDR.

Según la FDA, el arsénico orgánico es "menos tóxico" que el inorgánico, que se encontró en cantidades "muy bajas" en el hígado de los pollos analizados, lo que no representaba, según ésta, un riesgo para la salud humana.

En una serie de preguntas y respuestas actualizada en 2017 –a las que ahora solo se puede acceder a través del archivador de páginas de internet Wayback Machine-, la FDA explicó: “Los funcionarios de la FDA enfatizan que los niveles de arsénico inorgánico detectado son muy bajos y continuar comiendo pollo, mientras el 3-Nitro es suspendido del mercado, no representa un riesgo para la salud”.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el arsénico inorgánico es altamente tóxico y, consumido por un periodo largo, puede causar cáncer y lesiones en la piel. El arsénico inorgánico no solo se puede ingerir a través del consumo de pollo. También se encuentra en el aire, en agua contaminada, en alimentos mal preparados y en cigarrillos.

¿Cómo siguió el arsénico?

Junto con el anuncio de la FDA en 2011, Pfizer confirmó que suspendía la venta de 3-Nitro a través de su subsidiaria Alpharma, cuya división animal pasó a llamarse Zoetis en 2012. 

Zoetis informó en octubre de 2013 que ya no fabricaba 3-Nitro y que había decidido retirar las autorizaciones que había obtenido para su comercialización.

En febrero de 2014, Zoetis y Huvepharma, también una farmacéutica, retiraron todas las autorizaciones que habían obtenido para nuevas sustancias con 3-Nitro, ácido arsanílico y carbarsona, utilizadas principalmente para acelerar y mejorar el crecimiento de pollos.

En marzo de 2014 la FDA canceló las autorizaciones de venta 3-Nitro o Roxarsone, carbarsona y ácido arsanílico.

En 2015, Zoetis anunció que dejaba de vender Histostat (nitarsona), el último producto con arsénico que quedaba en el mercado estadounidense y que preveía retirar la autorización de este producto al final de ese año.

En conclusión, la FDA sí encontró rastros de arsénico inorgánico -un cancerígeno- en un estudio llevado a cabo con una muestra de pollos tratados con 3-Nitro. La autoridad sanitaria especificó que los niveles eran bajos y que, según ésta, no representaban un riesgo para el consumo humano. No obstante, confirmó a AFP Factual que a la fecha ya no había sustancias con arsénico aprobadas por ésta para pollos en el mercado. Finalmente, el anuncio se hizo en 2011 y no recientemente como sugerido de forma engañosa en algunas publicaciones viralizadas en 2019.