
Sí, estos niños negros fueron separados de los blancos en un salón de clases en Sudáfrica
- Este artículo data de hace más de un año.
- Publicado el 28 de marzo de 2019 a las 20:02
- Modificado el 28 de marzo de 2019 a las 20:09
- 2 minutos de lectura
- Por AFP México, Guillaume DAUDIN
Copyright © AFP 2017-2025. Cualquier uso comercial de este contenido requiere una suscripción. Haga clic aquí para obtener más información.
“Esta foto debería darle la vuelta al mundo”, decía en francés una publicación del 9 de enero pasado, compartida casi un millón de veces. Y puede que el deseo de su autor se cumpla: el mensaje traducido al español supera el medio millón.

La imagen no es un fotomontaje, fue tomada por la maestra Elana Barkhuizen el 9 de enero pasado en la escuela pública de Schweizer-Reneke ubicada en la provincia sudafricana de Noroeste.
De acuerdo con el sindicato Solidaridad, integrado principalmente por afrikaners (descendientes de los primeros colonos europeos en Sudáfrica), los niños fueron separados por su idioma y no por su raza, según éste con el fin de hacer sentir a los niños cómodos en su primer día de clases.
En la escuela, “tenían que lograr que los pequeños que no hablan inglés o afrikáans (lengua hablada en Sudáfrica), sino sólo setsuana, se sintieran como en casa”, dijo el organismo en un comunicado publicado a mediados de enero.
Después de 25 años del final del régimen del apartheid en 1994, las tensiones raciales en Sudáfrica continúan siendo graves. Durante décadas las personas de tez negra fueron obligadas a vivir separadas de la minoría blanca.
La maestra
Elana Barkhuizen fue despedida el 10 de enero, un día después de tomar la imagen donde aparecen 17 niños blancos alrededor de una mesa, mientras que otros cuatro, negros, están sentados aparte.
En declaraciones a periodistas, Barkhuizen dijo que la fotografía, que ella misma tomó y compartió en un grupo de WhatsApp, muestra “una clase llena de felicidad, de niños sonrientes en su primer día de clases”.
La fotografía “fue utilizada en contra de mis niños, en contra mía y en contra de la escuela”, aseguró la maestra días después de que se viralizara y que fuera separada de su cargo, acusada de racismo.
Un par de semanas después de los hechos, la corte de Johannesburgo ordenó la reincorporación de Barkhuizen en la escuela al considerar que su suspensión estuvo “fuera de la ley”.
La fotografía, por lo tanto, muestra una escena real en la que varios niños blancos y negros fueron separados en dos grupos en un aula, aunque según los responsables no por causas raciales, sino de lengua.
¿Duda sobre la veracidad de una información, una foto o un video?
Contáctenos