Nada prueba que el excandidato a presidente Daniel Martínez haya intentado hacer explotar una refinería durante la última dictadura en Uruguay

Varias publicaciones en redes sociales afirman, al menos desde 2015, que el excandidato a la Presidencia de Uruguay Daniel Martínez intentó hacer estallar una refinería de la empresa estatal Ancap mientras se producía el golpe de Estado de 1973. Sin embargo, ni la empresa ni el sindicato tienen registros de que haya producido un hecho similar.

“Daniel Martinez intentó explotar Ancap y asesinar 1 millón de montevideanos en el año 73”, asegura una publicación que circula en Facebook con un montaje en el que se ve a Daniel Martínez sosteniendo una supuesta válvula que habría cerrado para hacer explotar una refinería de combustibles de la estatal Ancap, ubicada en Montevideo. 

Otra publicación, también de 2018, señala que el 27 de junio de 1973, cuando se produjo el golpe de Estado en Uruguay, Martínez cerró “unas válvulas para que estalle la refinería y no caiga en manos de los golpistas” y que, al dejar la Presidencia del ente en 2008, su sucesor Raúl Sendic, ex vicepresidente del país, le regaló una de esas válvulas como recuerdo. Versiones similares fueron publicadas y se volvieron virales también en 2019 (1, 2). 

Sin embargo, no hay registros de que esto ocurrió.

AFP Factual, en conjunto con la coalición Verificado.uy, que combatió la desinformación durante el período electoral en Uruguay, detectó al menos tres versiones con leves cambios del supuesto hecho protagonizado por Martínez, que circulan en Facebook, Twitter y WhatsApp como memes, solo texto o fotos del presunto regalo por lo menos desde 2015, cuando fue electo intendente (alcalde) de la capital uruguaya.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook realizada el 19 de noviembre de 2019

Diferentes versiones

Martínez fue presidente de Ancap (2005-2008), ministro de Industria, Energía y Minería (2008-2009), senador (2010-2015), intendente de Montevideo (2015-2019), candidato a la Presidencia y en 2020 lanzó su candidatura para gobernar nuevamente la capital uruguaya.

Algunas publicaciones aseguran que, en 1973, Martínez era “un joven funcionario” de Ancap. Esta versión se basa en declaraciones de Washington Martínez D’Alessandro, también exdirector de Ancap (2000-2005) en representación del hoy gobernante Partido Nacional, el 18 de abril de 2016: En una entrevista con el semanario Crónicas del Este del departamento uruguayo de Maldonado, dijo: “Ese expresidente de Ancap el 27 de Junio de 1973 para no entregarle a las Fuerzas Armadas la planta de La Teja [NDLR: barrio de Montevideo] cerró unas válvulas de tal forma, que si dos ingenieros de la Marina no entraban y las volvían a abrir, la planta hubiese estallado”

Al ser consultado al respecto por el semanario, afirmó: Eso lo hizo Daniel Martínez y eso hubiera representado que 200.000 o 250.000 montevideanos se hubiesen muerto. La explosión se hubiese comido toda La Teja, parte del Cerro; hubiese llegado de este lado de la bahía hasta Avenida del Libertador”.  

También se refirió al supuesto obsequio: “Cuando se hizo la última reforma de La Teja, esas válvulas se sacaron y el ‘Licenciado’ entre comillas, Raúl Sendic mandó a encuadrar una de ellas y se la regaló a Daniel Martínez. Yo estuve en contra de la dictadura, pero sería incapaz de asesinar a 200.000 uruguayos por una razón política”.

Sendic fue presidente de Ancap de 2010 a 2013 y vicepresidente de Uruguay entre 2015 y 2017, cuando debió renunciar por un escándalo vinculado con gastos con tarjetas corporativas de Ancap; además se descubrió que se presentaba como licenciado en Genética Humana pese a no tener título que avalara la culminación de dichos estudios.

Estas declaraciones de Martínez D’Alessandro fueron replicadas en el portal Salto al Día y el semanario El Bocón, cuyos artículos generaron miles de interacciones en Facebook.

Vista de la refinería de Ancap en el barrio de La Teja, Montevideo, el 2 de marzo de 2018

Verificado consultó a Martínez D’Alessandro sobre sus dichos en 2016. “Eso es lo que me informaron los servicios de inteligencia de la Armada Nacional”, afirmó, aunque aclaró que esa información se la dieron “de palabra”. “Si me pide documentación que acredite eso, no tengo”, reconoció y añadió que supo de esta versión durante su gestión como director de Ancap.

Meses después de la entrevista de Martínez D’Alessandro, el 26 de enero de 2017, Crónicas del Este publicó la respuesta de Daniel Martínez, quien afirmó que D’Alessandro estaba diciendo “un reverendo disparate”.

"Joven funcionario"

Según los datos disponibles en la Corte Electoral, Daniel Martínez nació el 23 de febrero de 1957, es decir que cuando se produjo el golpe de Estado tenía 16 años. Por lo tanto, no tenía edad para ser funcionario público.

En el libro “Daniel Martínez. La carrera del ingeniero”, publicado por el periodista Antonio Ladra en 2019, figura la ficha individual de funcionario de Martínez en Ancap. Allí se puede constatar que su ingreso no se produjo antes del golpe de Estado, sino seis años después, el 28 de septiembre de 1979, en calidad de becario de Ingeniería Industrial Mecánica en el departamento de Mantenimiento de la División Combustibles.

Tras la reacción de Martínez, comenzaron a circular en redes sociales versiones con diferentes edades de quien pasó de ser un “joven funcionario” a un “peligroso terrorista” de 16 años o un "militante desde los 14 años".

El regalo

Es cierto que, cuando Martínez dejó su cargo en Ancap, recibió un obsequio de los empleados de la empresa estatal, como se puede comprobar en una fotogalería de la página web de la Presidencia de Uruguay. Pero no fue una válvula, sino un manómetro, que se utiliza para medir la presión de los fluidos, generalmente líquidos y gases, dentro de los circuitos cerrados. Es un instrumento de medida que no puede provocar una explosión.

Montaje realizado en base a fotos tomadas el 9 de octubre de 2019

Un periodista de AFP Factual fue a la casa de Martínez para tomar fotos al manómetro. El artefacto contiene dos placas: una dedicada a Martínez, con la fecha de entrega del regalo (6 de marzo de 2008); otra, que dice que se trata de un “Manómetro original caldera 'Riley'” y que funcionó “en la usina de vapor de la refinería 'La Teja' Ancap entre 1978 y 1996”.

El supuesto intento de explosión

El ingeniero químico Luis Eduardo Eirea, que trabajó en Ancap de 1972 a 1988 en la refinería de La Teja y luego de 2008 a 2010 como director del ente, fue consultado por Verificado sobre si recordaba el supuesto hecho protagonizado por Martínez en 1973. Respondió que “es imposible que Martínez haya hecho eso” y sentenció: “Nadie hizo eso”

Lo que ocurrió, según recuerda Eirea, fue que un funcionario apagó la llama de la refinería durante una ocupación de los trabajadores, en el marco de la huelga general contra el golpe de Estado. “Los operadores de la refinería, en el momento en que era inminente la entrada de la Fuerzas Armadas, pararon la refinería. La pararon como siempre la paraban en caso de cualquier emergencia. La pararon y al no generarse gases, la llama se apagó. Apagaron la llama y eso fue como un símbolo después”, señaló y agregó que “dos o tres días después, al arrancar de nuevo la refinería, volvió a prenderse. Pero eso fue todo lo que hicieron”.

Tras responder a un pedido de acceso a la información pública realizado por AFP Factual, la Secretaría General de Ancap se informó que se “carece de registros de incidentes” del período comprendido entre el 27 de junio y el 10 de julio de 1973, los primeros días tras el golpe de Estado. 

Asimismo, en la respuesta al pedido de información pública, se incluyó el acta de la sesión del Directorio de Ancap del 5 de julio de 1973, una semana después del golpe de Estado, en la que se emplazó a todo el personal a reintegrarse a los trabajos. El documento no menciona incidentes en la refinería de La Teja. 

Además,  Ancap envió un fragmento del libro "75° Aniversario de ANCAP - 1931-2006", en el que el sindicato de trabajadores de la empresa estatal se refiere a los hechos que protagonizaron a partir del 27 de junio de 1973, entre los que se encuentran su participación en la Huelga General (27 de junio al 11 de julio) y el apagado de la llama en la refinería de La Teja. Tampoco allí hay mención a un supuesto intento por hacer explotar el lugar.

Según informó el portal UyPress en agosto de 2015, Ernesto Goggi, entonces funcionario de Ancap y sindicalista, fue la persona que apagó la llama, asistido por otro empleado de la empresa pública, Ernesto Vega.

Cerrar una válvula

Según explicó a AFP el ingeniero químico Eirea, “cerrando una válvula nadie podría hacer más que daño a algún equipo. Pero ni siquiera eso, porque todos los equipos tienen seguridad, tienen válvulas de seguridad que si hay un problema de aumento de presión, descargan a la atmósfera”.

Planteó además que la forma de “provocar un desastre” no sería cerrando las válvulas, sino “abriendo las válvulas de descarga de las esferas de fondo y dejando que se inundase todo” con gas tóxico. Para provocar la muerte de tantas personas, como planteó Martínez D’Alessandro, además, se necesitaría “que el viento fuese no a la bahía [NDLR: ubicada frente a la refinería] sino para las casas (de los barrios Cerro y La Teja). Ahí, si se llega a encender con la chispa de un auto o algo, explotaría y haría un daño bastante grande. Pero no sucedió eso. Eso que dicen es un disparate”

En conclusión, es falso que Daniel Martínez intentó hacer explotar la refinería de combustibles de Ancap en La Teja en 1973, como afirman las publicaciones.

Esta verificación fue realizada por la coalición Verificado.uy pero se publicó luego de culminada su primera fase debido a un pedido de acceso a la información pública. Participaron periodistas de Verificado.uy y AFP

EDIT 01/04. : Edita el párrafo sobre el regalo a Martínez, obsequiado por los empleados de Ancap