Aula improvisada en el patio de una escuela en Buenos Aires, durante la pandemia de covid-19, el 13 de octubre de 2020 (Juan Mabromata / AFP)

¿Mayores, pobres y fracasados?, ¿quiénes siguen la carrera docente en Argentina?

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El 7 de noviembre, la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, generó fuerte repudio con declaraciones sobre el perfil de quienes se forman para ser docentes, no únicamente a nivel local sino nacional. AFP Factual contrastó dichas afirmaciones con los últimos datos oficiales disponibles en el país, que no se condicen enteramente con lo expresado por la funcionaria. 

En el minuto 17:45 de la sesión de Zoom, organizada por el diputado nacional de Juntos por el Cambio, Fernando Iglesias, Acuña, del mismo partido, se refirió a los institutos de formación docente y al perfil de quienes estudian allí:

También afirmó que quienes eligen esta carrera tienen un nivel socioeconómico “cada vez más bajo” y “de menor capital cultural”. Este perfil, aseguró la ministra, “es igual en todo el país porque se refleja en las encuestas que hace a nivel nacional el ministerio de Educación de la Nación”.

La funcionaria se refería a la importancia de evaluar “cómo aprenden a enseñar los que enseñan”. Además, señaló que el gobierno de la capital argentina ha puesto en marcha “un proceso de evaluación institucional” en los institutos de formación docente, que ha debido enfrentar “una discusión de política partidaria constante donde la izquierda ha tomado una fuerza muy grande”.

El 16 de noviembre, estas declaraciones fueron publicadas en medios nacionales (1, 2 y 3), generando fuerte polémica. En redes sociales se viralizaron respuestas en rechazo a la ministra (1 y 2) agrupadas bajo etiquetas como #OrgullosamenteDocente y #RenuncieAcuña

El repudio también fue expresado formalmente por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), que denunció a la funcionaria ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), así como por legisladores de la oposición, y por un grupo de docentes que realizó un paro y una clase pública en rechazo a las declaraciones, entre otros. 

En Argentina, los docentes de nivel inicial, primario y secundario, pueden formarse en las antes llamadas escuelas normales, en universidades públicas y privadas y en los institutos de nivel superior, en carreras de cuatro años, explicó a AFP Factual Liliana Sanjurjo, doctora en Humanidades y profesora de la cátedra de Residencia Docente de la Carrera de Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de Rosario.

Para Sanjurjo, a la hora de formar docentes, las exescuelas normales y los institutos tienen dos ventajas [en relación con las universidades]: mucha más experiencia en la formación pedagógica y en la práctica y, además, son instituciones que llegan a lugares más pequeños y alejados a donde la universidad suele no llegar”.

En Argentina existen 1.485 institutos de formación docente.

A partir de los últimos datos oficiales disponibles AFP Factual exploró si el perfil de los estudiantes en los institutos de formación se condice con las declaraciones de Acuña.

“Grandes de edad”

De acuerdo con el informe “Enseñar” sobre estudiantes avanzados de carreras docentes a nivel nacional, publicado por el Ministerio de Educación de Argentina en 2017, el 51% de los 11.941 encuestados en todo el país tenía más de 25 años [26% entre 26 y 30 años y 25% más de 30 años].

En la capital del país, la edad de ingreso a las carreras docentes disminuye. De acuerdo con el informe de 2016Caracterización de la Formación Docente en la Ciudad de Buenos Aires”, el 55% de los ingresantes era menor de 24 años. 

El documento señala que ocho de cada diez estudiantes se encontraban “en la edad teórica para la asistencia en el nivel superior, según lo definido por instancias internacionales”. Esa edad, según explica el mismo documento, “se extiende hacia los cinco años posteriores de la edad típica de terminación de la educación secundaria y representa una cohorte de cinco años”.

Nivel socioeconómico bajo

La ministra expresó que los futuros docentes tenían un nivel socioeconómico “bajo”. Al respecto, la encuesta Enseñar señala que el 57% de los estudiantes trabaja, y brinda detalles sobre la educación y la situación laboral de las familias. El nivel educativo máximo alcanzado por la madre de la mayoría de los estudiantes (57%) es secundario incompleto, y el 58% son amas de casa, jubiladas o pensionadas, mientras que casi la mitad de los padres son jubilados, pensionados o asalariados del sector público. 

Según un portavoz de la cartera que dirige Acuña, el resultado de una encuesta realizada en 2020 entre ingresantes de carreras de formación docente en Buenos Aires, documento al que no tuvo acceso AFP Factual, el 47% de los ingresantes trabaja y otro 40% busca trabajo, mientras que el 23% declaró tener menores a cargo.

“Luego de haber fracasado”

La ministra aseguró que quienes eligen la carrera docente, lo hacen como tercera o cuarta opción, luego de haber fracasado” en otras opciones formativas. Sin embargo, el informe de alcance nacional revela que para el 50% de los encuestados el profesorado es la primera carrera que cursa, mientras que un 29% indicó haber comenzado anteriormente una carrera que luego abandonó. 

Por otra parte, 8 de cada 10 estudiantes entrevistados declaró haber elegido la carrera docente por “considerar a la educación como factor principal para el desarrollo de la sociedad”. En segundo lugar, mencionaron la vocación como motivo de elección y, en tercero, el interés por trabajar con niños y adolescentes.

Según el reporte, los motivos relacionados con aspectos económicos ocupan una posición menos preponderante: “5 de cada 10 estudiantes eligieron la carrera docente porque les garantiza un empleo relativamente estable, y 3 de cada 10 debido a que les permite una rápida salida laboral”.

Captura de pantalla realizada el 20 de noviembre de 2020 del informe “Enseñar 2017”

El 20 de noviembre, Soledad Acuña envió una carta a la comunidad docente de la Ciudad de Buenos Aires, que fue replicada en varios medios de comunicación. Allí expresó que “solo el 14% ingresa al sistema de formación docente de la Ciudad luego de terminar sus estudios secundarios”, de acuerdo con la encuesta 2020 a ingresantes ya citada, a la que no tuvo acceso AFP Factual. Añadió que “casi el 50% trabaja mientras estudia, y se tarda en promedio 7 años para recibirse.”

La funcionaria reiteró que “datos similares surgen para el resto del país” en base al informe Enseñar del Ministerio de Educación de la Nación.

En conclusión, en Argentina, según los datos oficiales más recientes disponibles a nivel nacional, más de la mitad de quienes estudian en institutos de formación docente son mayores de 25 años. Pero, a diferencia de lo que afirmó la ministra Soledad Acuña, según el informe Enseñar 2017, el 50% elige la carrera luego de terminar la educación secundaria, y no tras haber fracasado en otras carreras”. Además, el 78% de los estudiantes citó como motivación principal para estudiar el “considerar a la educación como factor principal para el desarrollo de la sociedad”.