El presidente de Madagascar, Andry Rajoelina, en el lanzamiento de Covid-Organics en Antananarivo, el 20 de abril de 2020 (AFP / Rijasolo)

Madagascar desmiente haber denunciado un soborno de la OMS para envenenar una posible cura del COVID-19

Según publicaciones compartidas decenas de miles de veces en redes sociales desde el 30 de mayo, el presidente de Madagascar ha denunciado que la OMS le ofreció un soborno de 20 millones de dólares “para envenenar la cura COVID-19”, “basada en una planta”. El gabinete del propio presidente malgache, Andry Rajoelina, “desmintió formalmente” esta afirmación a la AFP.

“LA OMS OFRECIÓ UN SOBORNO DE $ 20 MILLONES PARA ENVENENAR LA CURA COVID-19 – PRESIDENTE DE MADAGASCAR”, dice la publicación, que afirma que la cura está “basada en la planta #Artemisia #Annua, la cual “puede curar a los pacientes con COVID-19 dentro de diez días, dijo el presidente”.

El mensaje, que alcanzó alta viralidad en pocos días (1, 2, 3, 4, 5), mezcla diversas afirmaciones atribuidas al mandatario africano, como que éste cree que la “única razón por la que el resto del mundo se ha negado a tratar la cura de Madagascar para el coronavirus con urgencia y respeto es que el remedio proviene de África”, o que el problema es “que (la bebida) proviene de África y no pueden admitir … que un país como Madagascar … ha ideado esta fórmula para salvar al mundo”.

Captura de pantalla de la publicación en Facebook, realizada el 2 de junio de 2020

La publicación también circula desde hace semanas en francés.

El remedio herbal al que se refieren las entradas es una infusión elaborada a base de artemisia, una planta muy extendida en África, donde se utiliza para tratar la malaria. El presidente Rajoelina anunció el lanzamiento de la infusión como cura contra el nuevo coronavirus el pasado 20 de abril y defiende desde entonces su eficacia. Para ello, ha pronunciado frases como las que aparecen en las publicaciones virales: “Si en vez de Ma­da­gas­car hu­bie­se sido un país eu­ro­peo el que hu­bie­ra des­cu­bier­to este re­me­dio ¿ha­bría tan­tas du­das? No lo creo”, ase­gu­ró en una en­tre­vis­ta con los me­dios fran­ce­ses Fran­ce 24 y Ra­dio Fran­ce In­ter­na­tio­nal (RFI).

La infusión, producida por el Instituto de Madagascar de Investigación Aplicada (IMRA), es un remedio “preventivo y curativo contra el COVID-19”, según Rajoelina. Sus afirmaciones provocaron interés por la planta de varios países africanos.

La OMS ha evocado la posible eficacia de este remedio natural, aunque subrayó que no ha pasado ninguna prueba clínica.

“Las plantas medicinales, como la artemisia annua, están consideradas como posibles tratamientos del COVID-19, pero deben realizarse antes pruebas para valorar su eficacia y determinar si tienen efectos no deseados”, expresó la OMS.

La organización insiste en que la eficacia de la tisana debe ser valorada por los protocolos científicos en vigor. “Respecto a este medicamento, nuestra posición es clara: no ha habido pruebas, animamos a la investigación, pero todo medicamento recomendado debería haber sido probado en ensayos para demostrar su eficacia y su inocuidad, para que no sea dañino para la población. Y éste no es el caso de este remedio”, explicó el 29 de abril a la AFP el responsable de operaciones de urgencia de la OMS en África, Michel Yao.

Al 3 de junio, todavía no había vacuna o cura aprobada para el nuevo coronavirus, que ha provocado más de 380.000 muertes en el mundo.

Pese a ello, Andry Rajoelina insiste en la eficacia de la infusión de artemisia, distribuida con el nombre de Covid-Organics, basándose en “observaciones científicas”. “Pudo observarse una mejora evidente del estado de salud de pacientes que recibieron el remedio, 24 horas después de la primera toma. La cura puede constatarse tras siete días, como mucho diez. Este remedio es natural, no es tóxico ni invasivo”, afirmó el gobernante el 11 de mayo en la entrevista ya mencionada al grupo France Médias Monde (France 24, RFI).

La bebida ha sido distribuida en escuelas y entre la población de Madagascar.

Estudiantes beben la infusión Covid-Organics, en una escuela de secundaria de Antananarivo, el 23 de abril de 2020

No hay evidencia de que Rajoelina hablara de un soborno de la OMS

La AFP no ha encontrado rastro alguno de las declaraciones atribuidas a Rajoelina sobre un soborno de la OMS para envenenar la infusión de artemisia, ni en los medios de comunicación ni en redes sociales, donde el mandatario malgache se expresa a menudo.

La directora de gabinete de la Presidencia de la isla africana, Lova Ranoramoro, declaró a AFP el 14 de mayo: “El presidente de Madagascar desmiente formalmente todas estas alegaciones”. “Desde el lanzamiento del remedio Covid-Organics, han sido numerosas las declaraciones falsamente atribuidas al presidente Andry Rajoelina”, lamentó Ranoramoro.

Declaraciones de la diputada italiana Sara Cunial

Por otra parte, el texto hace referencia a las declaraciones de “un político italiano” en el Parlamento de su país, Sara Cunial, una diputada independiente. Cunial llamó “criminal de la vacuna” al fundador de Microsoft, el estadounidense Bill Gates, al que acusó de planes para “controlar la raza humana”, según la entrada viral.

Varias afirmaciones de esta política fueron verificadas como falsas o engañosas por la AFP en estos artículos.

Tanzania no ha expulsado a la OMS

En otro párrafo del largo texto viral, éste afirma: “La controversia de Madagascar ha estallado días después de que Tanzania expulsara a la OMS”, siendo imitada por otros países africanos. Hasta la fecha, sin embargo, el país sigue dentro del organismo, como puede comprobarse en su página web.

Otras publicaciones afirman, por otra parte, que es Madagascar el país que había incitado a otras naciones africanas a salir de la OMS, algo que los equipos de la AFP ya verificaron.

En resumen, Madagascar no ha denunciado un intento de la OMS de sobornar al presidente del país, Andry Rajoelina, para envenenar la infusión de artemisia que el mandatario presenta como cura para el nuevo coronavirus.