La palabra “amén” es de origen hebreo, no egipcio

Copyright AFP 2017-2021. Todos los derechos reservados.

Publicaciones que afirman que la palabra “amén” proviene del dios egipcio Amon-Ra y que, al decirla, se le está adorando secretamente, han sido compartidas más de 1.200 veces en redes sociales al menos desde 2012. Sin embargo, “amén” es de origen hebreo y su significado original es “verdaderamente”, de acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española; además no tiene relación con la deidad egipcia, dijeron expertos en teología a la AFP.

“¿SABES EXACTAMENTE QUE SIGNIFICA CUANDO DICES AMÉN? AMÉN / AMON / AMON-RA AMEN (Egipcio) = AMON (Griego) = AMON-RA (deidad egipcia); SIGNIFICADO: El oculto, el padre de todos los espíritus”, dicen las publicaciones en Facebook (1, 2, 3) y Twitter (1, 2). El contenido también circula en inglés (1).

Amén (que se usa mayormente en el cristianismo y judaísmo al terminar los rezos) “ha sido una de las tantas palabras paganas que a través de los siglos han sido ingresadas por la oscuridad en las modificadas sagradas escrituras” y que, al pronunciarla, se adora al dios egipcio Amon-Ra (deidad del aire, fusionado con Ra, deidad del Sol), añade.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hecha el 21 de abril de 2021

La Real Academia Española identifica que aménproviene del hebreo “āmēn”, traducido como “verdaderamente”. Dos de sus definiciones actuales son: “así sea” y “para manifestar aquiescencia o vivo deseo de que tenga efecto lo que se dice”.

Andrew McGowan, decano de la escuela de Teología de Berkeley de la Universidad de Yale, dijo en un correo electrónico a la AFP que “la palabra ‘amén’ usada en los rezos cristianos y judíos es de origen hebreo, no egipcio”.

La similitud del sonido entre “amón” y “amén” es una coincidencia, explicó McGowan.

“No hay una conexión entre el nombre personal ‘Amún’ o ‘Amen’, originalmente el nombre de la deidad local de Tebas quien más tarde sería identificada con Ra, dios del Sol”, dijo.

Jan Ziolkowski, profesor de latín medieval del Departamento de Clásicos de la Universidad de Harvard, concuerda con el origen de “amén”.

“Amén entró a las lenguas de Occidente a través del latín de la Iglesia, que a su vez lo tomó del griego y éste se derivó del hebreo. En hebreo, es un sustantivo que significa certeza o veracidad, relacionado a un verbo que significa confirmar”, explicó Ziolkowski en un correo electrónico a la AFP. 

“La palabra se encuentra en la Biblia hebrea para señalar el final de los rezos y actos de fe”, explicó.

Paul Duff, profesor de teología en la Universidad George Washington, también dijo por correo electrónico que es “extremadamente escéptico” de la afirmación que circula en redes sociales y que él “nunca ha escuchado algo que la vincule con Amun Ra”.

Traducción y adaptación