Es falso que la Justicia alemana haya resuelto que no puede probarse la existencia de los virus

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Publicaciones compartidas miles de veces en redes sociales desde 2020 aseguran que la “Suprema Corte de Justicia” de Alemania “admitió” la imposibilidad de demostrar la existencia de los virus, dándole así la razón a un biólogo alemán llamado Stefan Lanka. Pero las entradas tergiversan la verdadera historia, por la que Lanka y un joven médico entraron en una disputa judicial acerca de la existencia del virus del sarampión, que ninguno de los dos ganó. La Justicia alemana, por lo demás, nunca puso en duda la existencia del patógeno.

El meme circula en Facebook (1, 2) desde por lo menos marzo de 2020, y volvió a viralizarse en 2021.

La versión también se encuentra en un artículo publicado a principios de 2020 bajo el título “Sentencia de la corte superior de Alemania: Nadie pudo demostrar la existencia de los virus”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook hechal el 18 de noviembre de 2021

La misma afirmación circula en medios digitales en inglés (1, 2).

La apuesta de Lanka

Búsquedas por palabras clave en Google condujeron a varios reportes de prensa en medios alemanes e internacionales (1, 2), incluyendo la AFP, en los que se detalla que el tribunal de la ciudad de Ravensburg, en el suroeste de Alemania, dictaminó que el biólogo antivacunas Stefan Lanka debía pagar 100.000 euros al médico David Barden, por haber perdido una apuesta.

La apuesta fue publicada en el boletín personal de Lanka a fines de 2011. Allí ofrecía una recompensa de 100.000 euros a quien probara la existencia del virus del sarampión “a través de una publicación científica” en la que “se demuestre y se determine su diámetro”. Lanka enfatizó: “El dinero del premio no se pagará si la determinación del diámetro del virus del sarampión es solo a través de modelos o dibujos”.

Con reiteradas manifestaciones en contra la vacunación para prevenir el sarampión, Lanka, quien cree que la enfermedad causada por ese virus es “psicosomática”, señalaba que el objetivo de su iniciativa era “iluminar a los no iluminados”.

Fallo contra Lanka

De acuerdo con lo reportado por el medio alemán Der Spiegel, un joven médico llamado David Bardens aceptó el desafío. “Reunió un paquete de estudios y los envió a Lanka, pero este se negó a pagar. Los estudios publicados en revistas de renombre no pudieron convencerlo (...). Bardens exigió entonces su dinero en los tribunales, con éxito”.

En efecto, el caso fue revisado por el Tribunal Regional de Ravensburg, y el fallo de 2015 se encuentra en internet. Allí se lee, en traducción libre del alemán: “Se condena al demandado [Stefan Lanka] a pagar al demandante (...) 100.000,00 euros más un interés anual de 5 puntos porcentuales por encima del tipo de interés básico correspondiente desde el 1.5.2012”.

En el documento se explican los antecedentes del caso y se citan los seis artículos científicos que Bardens envió a Lanka para reclamar su premio. Un informe pericial concluyó que “si bien ningún artículo por sí solo era suficiente para probar el caso, las afirmaciones de las seis publicaciones presentadas -suficientemente probadas por experimentos adecuados y científicamente correctos- en su conjunto demostraban tanto la existencia del virus del sarampión como su infectividad específica, así como su diámetro aproximado”.

( John SAEKI)

La apelación de Lanka

A principios de 2016, el biólogo apeló la decisión del Tribunal Regional de Ravensburg en el Tribunal Regional Superior de Stuttgart.

En esta instancia, Lanka fue eximido de pagar los 100.000 euros a David Bardens. En el fallo se lee que el médico no presentó, como pedía el desafío, un artículo que probara la existencia del virus y su tamaño, sino seis que se complementaban entre sí. Por lo tanto, los jueces entendieron que no había cumplido con los requisitos establecidos por Lanka.

Sin embargo, a diferencia de lo que aseguran las publicaciones virales, este tribunal (y no la “Suprema Corte de Alemania”) no falló a favor de Lanka por haber demostrado “que no hay forma de argumentar mediante método científico que exista un virus”.

Por el contrario, los jueces no pusieron en duda la existencia del patógeno y la enfermedad que genera. En el fallo se lee que las publicaciones científicas entregadas por Bardens para reclamar su premio “en su totalidad demostraban la existencia y la patogenicidad del virus del sarampión y que también era posible determinar el diámetro en la forma solicitada [por Lanka]”.

El resultado de la apelación del biólogo recibió una amplia cobertura en los medios de comunicación alemanes (1, 2, 3).

En 2015, ese país vivió el peor brote de sarampión desde el año 2001, que incluyó la muerte de un niño de 18 meses en Berlín. El entonces ministro de Salud, Hermann Groehe, declaró que "el miedo irracional que infunden algunos fanáticos antivacunas es irresponsable".

En 2020, la vacuna contra el sarampión se volvió obligatoria en Alemania.

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